Una charla con Netflix

netflix

Los de House of Cards. Los de Orange is the New Black. Los que pagas una cuota mensual y ves todas las series que quieras. Los que nunca terminan de llegar. Con estas frases, seguramente con algunas más, se ha definido en España a Netflix, el servicio de streaming de contenidos on demand que nació en Estados Unidos en 1997 como plataforma offline: por aquel entonces, las películas llegaban por correo postal. Netflix, ahora sí, está a punto de desembarcar en nuestro país. No solamente son los de House of Cards o Orange is the New Black; también tienen joyas del calibre de Bloodline, sagas made in Marvel en emisión y en cartera, y otros contenidos en formato película o documental que hacen que las dos series nombradas al principio solamente sean la punta del iceberg… o ni eso. Porque hay que explicar qué pasará con ellas en España. Netflix no es una cuota mensual y, hala, ancha es Castilla: tiene lo que tiene, que no es poco; pero no está todo. Esa ha sido una de las leyendas urbanas que los propios responsables del canal quieren combatir. “Hay que pensar en nosotros como un canal de televisión, no como una biblioteca de contenido”, repite su responsable de original programming. A un territorio donde el torrent y el streaming gratis comparten el Trono de Hierro llegará Netflix en octubre. Con las ideas muy claras. Con el aval de más de 60 millones de suscriptores en cerca de una cincuentena de países. ¿Cómo les irá en España? Después de un par de horas de charla con ellos, éstas son nuestras impresiones…

La principal conclusión a la que llegamos no puede ser más ilusionante: las fichas de Netflix están puestas en el contenido. Lo cual no es moco de pavo, ya que hablamos de una plataforma en que ya de por sí la calidad del servicio y la interfaz están muy cuidadas. Pero es así: su baza a medio y largo plazo van a ser las series (y pelis, y documentales) propias, y ahí parecen saber muy bien lo que se hacen a juzgar por lo visto hasta ahora. El desembarco en España será muy similar al ya visto en otros territorios. Un peso importante de los llamados originals (la producción propia), que luego repasaremos, y un porcentaje hasta ahora desconocido de contenido de terceros, pero que podría rondar el 25%. Y un as en la manga: reserva del presupuesto de lanzamiento para ir comprando esas producciones ajenas a medida que vayan conociendo al usuario español. Porque aunque estén haciendo estudios de los hábitos de consumo patrio, lo serio empieza en octubre. Con el algoritmo.

Los ingenieros y programadores de Netflix que trabajan en la sede central de la compañía, en Los Gatos (California), pueden estar contentos de lo bien que hablan de ellos sus compañeros. Al menos, Stuart Gurr y Cecile Fouques, responsables de comunicación de contenidos originales él y de relaciones con los medios ella. Se deshacen en elogios hacia “el algoritmo”, una de las claves del servicio Netflix. Se trata de la parte de la web que analiza los gustos del usuario (lo que ve, lo que no ve, géneros, idiomas… una larga lista de variables) y que personaliza el menú de contenidos de cada suscriptor. El contenido disponible en Netflix será igual para cada español, pero la manera en que yo veré presentado el mío y tú el tuyo será con toda seguridad muy diferente. El susodicho algoritmo no solo nos permite descubrir series o películas en base a recomendaciones; a Netflix le proporciona una suculenta información acerca de dónde le conviene gastarse el dinero en nuevas compras. Si el usuario español resulta ser consumidor de ciencia ficción, comprará series de ciencia ficción. La ecuación es muy sencilla. El algoritmo, al parecer, no tanto: en 2006 ofrecieron un millón de dólares al equipo de programadores que lo mejorase, algo que se logró tres años más tarde.

netflix1

Recapitulando: el arranque en cuanto a cantidad de contenido en Netflix será modesto si lo comparamos con el catálogo actual en países en los que ya están establecidos. Pero, en palabras de Cecile Fouques, “se doblará en cuestión de un año”. Por tanto, parece que las compras a terceros son las que definirán su futuro en España, donde solamente tienen un gran rival: Telefónica, que aunará dentro de poco las ofertas de Movistar Series y Canal+.

¿Y la piratería? ¿No es competencia? Netflix no viene a darse codazos con ella. La compañía confía en que la combinación de un buen servicio y un bajo precio consiga vaciar las páginas de streaming, llenas de molesta publicidad y calidades mediocres. O evitar los tiempos de espera del torrent. Aún así, saben que España es una plaza complicada, y aún están dándole vueltas al precio definitivo del servicio. Según fuentes de Netflix, la tarifa aquí será muy similar a la del resto de países, pero no se descarta ajustarla a la baja. Tampoco hay fecha exacta de llegada, aunque ya se sabe desde hace un tiempo que será en el mes de octubre. Y que los primeros 30 días de servicio corren de cuenta de la casa…

Respecto al contenio de lanzamiento, hagan paso a los originals, con series como Bloodline, Daredevil, Marco Polo, Unbreakable Kimmy Schmidt o Sense8, y a documentales como Virunga. Y a lo que vendrá y que todavía no está estrenado en USA: Narcos, una de drogas, capos y polis con Oberyn Martell entre sus protagonistas; o Marseille, una suerte de House of Cards à la française. La primera está producida en Colombia y la segunda en Francia; ¿significa esto que Netflix empieza a deslocalizar sus contenidos propios? Sí, pero no con la idea de hacer productos para mercados específicos. “Creemos en todas las series que producimos como grandes historias, universales, y todas ellas estarán disponibles en todos nuestros mercados a la vez”.

Y aquí es donde conviene hacer un alto y explicar las tres opciones de emisión de series en Netflix.

netflix2

Netflix originals

Series de producción propia (también documentales, y pronto películas), cuya emisión se hace de la manera que ha popularizado Netflix, es decir, en exclusiva, con todos los capítulos de una temporada de golpe, en todo el mundo a la vez y con múltiples combinaciones de idiomas y subtítulos. Será el caso de, por ejemplo, Bloodline o Sense8. Cuando el canal lance su servicio en octubre, las tendremos dobladas y listas para el binge-watching. ¿Qué pasa con House of Cards, y en general con las producciones de Netflix que ya se han emitido en España por otros canales? Muy buena pregunta. Ni House of Cards, ni Orange is the New Black, estarán en Netflix España. Sus derechos fueron vendidos en su día y no está en la agenda del canal recuperarlos, al menos a día de hoy.

First run content

Series de terceros cuyos derechos de emisión fuera de USA adquiera el canal, y por tanto aplicable a las nuevas producciones que vayan llegando al mercado; pongamos por caso cualquier serie de los pasados upfronts. Netflix adquiere los derechos de forma exclusiva, lo que quiere decir que ningún otro canal en España la tendría. La emisión de los episodios en este caso no es de golpe, sino a ritmo USA, es decir, semana a semana, sin tiempos de espera y con múltiples combinaciones de idiomas y subtítulos.

Second run content

Series ya emitidas en el país en cuestión, cuyos derechos Netflix adquiera. En el caso de que sigan en emisión en USA, no se emitirían semana a semana, sino que la disponibilidad sería lo que en la compañía llaman “season after broadcast“, es decir, se cuelga en la red una temporada de golpe antes de que empiece la emisión de la siguiente en USA. Si tomamos como ejemplo Hannibal, cuya tercera temporada está ahora mismo en marcha en Estados Unidos, Netflix España habría colgado recientemente la segunda de golpe, siempre con múltiples combinaciones de idiomas y subtítulos. Cabe destacar que la política de Netflix en estos casos es siempre la de adquirir series completas, desde la primera temporada. Si en su catálogo está Anatomía de Grey, tendrán las diez primeras temporadas disponibles en octubre, con la undécima lista para lanzar en cuanto ABC empiece con la duodécima.

netflix3

En la parte más técnica, y para quienes no la hayan visto nunca en acción (como era mi caso), hay que decir que Netflix está muy bien presentado y que funciona muy bien, sin apenas esperas y con una gran rapidez a la hora de, por ejemplo, cambiar el audio o los subtítulos a una serie. Desde luego, la presentación en una pantalla 4K Ultra HD (quizá me dejo siglas…) ayuda muchísimo. Cabe destacar que la calidad de la imagen va ajustada a la velocidad de la conexión, y se calcula en los primeros segundos, con lo cual nos ahorramos el buffer. Respecto a las cuentas, una suscripción permite crear hasta 5 perfiles de usuario diferentes, cada uno con su propia personalización en base a lo que nuestros gustos le vayan chivando al algoritmo. Es ideal, por ejemplo, para familias con niños: si no quieres que tus recomendaciones se llenen de Bob Esponja o similares, créale una cuenta propia a tu hijo… Netflix saldrá con tres opciones de precio diferenciadas en función de las pantallas simultáneas. La cuenta básica incluye una, la media dos y la más cara, hasta cuatro.

Desde mi punto de vista, y después de un par de horas de charlas y de interacción con el producto, me parece que la empresa tiene las cosas muy claras. No temen excesivamente a la piratería y advierten de que no son “una biblioteca”, sino “un canal”; es más, lo repiten, algo bastante necesario, ya que desmonta el gran mito sobre Netflix. Su apuesta por el contenido es la única vía; tienen cosas muy potentes (flexibilidad para darse de baja y alta, interfaz, precios, el famoso algoritmo), pero sin contenido no hay nada y, al menos, lo saben.


Categorías: Sin categoría

2 comentarios

  1. País de “primer mundo” y apenas les va a llegar Netflix?
    Spoiler alert: te pasas las noches y madrugadas viendo el catálogo pero no viendo nada.

  2. anonimo

    ¿Las páginas de torrents con molestia publicidad?
    Si, sobre todo con adblock que todo hijo de vecino conoce a estas alturas.

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »