Un poco de reflexión

Un poco de reflexión

Que una serie de televisión sea, simplemente, buena o mala es algo que últimamente está en boca de casi todos. Que alguien valore con una sola palabra el trabajo de centenares de personas es algo totalmente injusto. Y todavía más si sólo se tiene en cuenta lo que no gusta en lugar de poner todos los factores en la mesa. Si te interesa el tema, adelante…

En el panorama actual (y mirando hacia atrás con nostalgia) tenemos un repertorio bastante amplio en lo que a series se refiere. Abundan mucho más ciertos géneros o tópicos que otros, sobre todo las compañías secretas con un plan maestro o los agentes del FBI. Pero buscando bien, se podría decir que hay de todo. También abundan los personajes que, en un arranque de originalidad, califican una de estas series rápidamente como buena, mala, magnífica, horrible, obra maestra, bodrio.

Lost es un drama que combina varios géneros. Contiene una infinidad de personajes, algunos mucho más elaborados que otros y otros que evolucionan mucho mejor que los demás. Su principal característica es su estilo narrativo partiendo de flashbacks ordenados y terminando con todo tipo de saltos en el tiempo con tal de explicar lo mayor posible pero sin lograrlo del todo. Incluye una gran lista de elementos que dan pie a debatir sobre ellos y a seguir viendo más capítulos, a pesar de que finalmente la mayoría se queden en el aire pero no dejen de ser parte de lo llamado mitología de la serie.

Breaking bad desborda realización y esfuerzo a nivel cinematográfico en cada segundo. Constantemente hay escenas largas, tensas y sin cambios ni cortes de plano. Un instante puede durar minutos para, finalmente, enseñarnos algo que en otras series veríamos de un modo muy diferente, de modo que puede llegar a ser aburrido. También se nota bastante cuando el equipo tiene una cámara nueva y en varios capítulos seguidos tenemos el mismo tipo de encuadre.

The office es una serie “rápida” pero que para disfrutarla realmente debes haber empleado tu tiempo en ella. Cuando has conocido a la mayoría de sus personajes, llega un momento en el que un simple gesto o una mirada pueden hacerte reír durante minutos. Pero si no, nada de nada. El cómo está grabada no es una innovación (sobretodo siendo una adaptación) pero ha creado escuela.

Glee es una combinación única de topicazos, variedad musical actual y décadas atrás, chistes camuflados y la Fox en su vena comercial a nivel 100. A cada capítulo intenta definirse pero a partir del último parón siempre ha habido un pique constante entre su creador y los que ponen la pasta. Sus personajes evolucionan o involucionan según les venga y la incoherencia se respira constantemente. Contiene numerazos musicales cargados de detalles y elaborados de principio a fin que adaptan temas sin tener nada que envidiar a maestros de la música.

Dexter hace justicia a su nombre y nos muestra a su protagonista más cerca que ninguna otra serie. Una voz en off es escuchada la mayor parte del capítulo (al menos durante las primeras temporadas) e incluso visiones celestiales cortan el rollo de vez en cuando (hasta la última temporada emitida). Hay personajes elaboradísimos y otros que simplemente ocupan un lugar.

Battlestar Galactica, FlashForward, Six feet under, Heroes, The Sopranos. Puede incomodar leerlo en ese orden. Pero todas las series tienen una larga lista de características que las hacen más o menos únicas (o mucho más o muchísimo menos). Depende de uno mismo, si te gustan dichas características, que la serie te guste más, menos o nada. ¿Qué no te gustan los silencios incómodos y te gustan las cosas rápidas? Olvídate de Breaking bad y ve a por V, por ejemplo. Pero, ¿que quieres todos los cabos atados y personajes con evolución justificada? Adelante con Six feet under y ni lo intentes con Heroes.

En cambio, si uno solamente quiere entretenimiento olvidándose de la coherencia, de los detalles y demás características, verá encantando todas esas series que entre los entendidos son malas y que no merecen ser vistas. Sería completamente absurdo decir sin argumentos que una serie es buena y la otra mala cuando ello depende de que te guste o no lo que contiene. No es un hecho que algo sea de un modo y no exista otra opinión. Sí, el que vea series más bien realizadas que otras se puede sentir todo lo inteligente que quiera, pero que deje a los demás ver lo que quieran (y viceversa).

¿Qué pretende uno con este post que al fin y al cabo no dice nada nuevo? Pues abrir un poco los ojos y promover el buen rollo tanto aquí como en una conversación con tus amigos. Así que aquí cada uno a disfrutar de lo que le guste, a aceptar críticas razonables y a ignorar lo absurdo. Disfrutad de la semana.


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »