Twin Peaks: Una grandísima (y puta) locura

Resulta complicado dar un formato de review por capítulos a esta serie cuando son sus propios creadores los que se han negado a estructurarla de esta forma. Para ellos –y así lo han reiterado una y otra vez– Twin Peaks no en una serie, es una película de 18 horas de duración y sin cortes intermedios que interrumpan la narrativa para lanzarnos al siguiente episodio. El propio Kyle MacLachlan reconocía no hace mucho en una entrevista, que tuvo que emplear más de seis horas seguidas en leerse entero el guión al no tener el formato televisivo.

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo comentar e interpretar lo que vemos? Pues no nos quedaría otra que tratar de extraer de las partes “artificiales” de esta historia aquellos fragmentos narrativos, aquellos pequeños detalles, sucesos, actuaciones de unos y otros, lugares y situaciones, que nos den cierta continuidad y que nos haga comprender mejor esta fantasía en su conjunto. Y puesto que nos encontramos ante una película, los creadores debieron pensar que nada mejor que agruparla en tres Actos, una división que cada vez reconozco más a medida que avanzo en la historia, y que seguiría la fórmula clásica aristotélica del planteamiento, nudo de la trama y desenlace.

Éste análisis se correspondería con los episodios 6, 7 y 8, y me dejo el 9, al que también quería haberle metido mano con el fin de tener una visión “ojo de pez” e ir avanzando sobre las tramas del argumento y descubrir qué más cosas nos cuentan, cuales podrían esconder y de qué certezas o conjeturas disponemos, pero su emisión en USA coincide con el 4 de Julio y allí, al igual que aquí, todo se para cuando hay un puente de por medio. Así que vamos al lío:

Por cómo se van desarrollando los acontecimientos y ya pasado el momento de presentación de personajes y el universo donde se desenvuelven y que se corresponderían con el primer acto; ahora mismo nos encontraríamos en el segundo acto donde las luchas y conflictos estallan cada dos por tres y donde los distintos Cooper, dirigidos y auspiciados por fuerzas misteriosas y opuestas, luchan para imponer su hegemonía sobre el otro. A partir de este punto sospecho que deberíamos acostumbrarnos a lo que resulta ser la gasolina de toda la narrativa sin importar el formato en el que está contada la historia: Los giros. Un recurso que hará cambiar nuestra perspectiva y, lo que es mejor, nuestras certezas.

El Mal contra El Bien

Zumbidos en los postes del teléfono, el inquietante aleteo de los pájaros, el sonido del viento bamboleando la tupida arboleda del bosque…todo esto, tratado de una forma magistral, nos recuerda con insistencia que Twin Peaks es un lugar misterioso donde ocurren cosas terribles perpetradas por gentes terribles.

Haciendo uso de la simbología, tan recurrente en esta historia, sobre determinados objetos para llegar a conclusiones acerca de lo que pasó, nos topamos con el pintarrajeo de escaleras que hace Dougie/Cooper agarrando el lápiz con toda la mano, tal y como lo hacen los niños en sus cuadernos de la guardería, sobre el dossier que le entregó su Jefe de Lucky 7. Y lo que nos llega es otro recurso que desenmarañará las malas prácticas de su compañero Anthony. Unas escaleras que serían algo así como el juego de “Conecta los puntos”, donde no vemos lo que está representado hasta que no los unimos todos con un bolígrafo y descubrimos para nuestro gozo cómo aflora una figura que había permanecido escondida. Eso serían las escaleras y eso sería lo que al fin ve su Jefe. Puntos conectados del dossier que saltan de uno a otro descubriendo la trampa.

Richard Horne conduce enloquecido y a toda velocidad su pick-up por las calles de la ciudad. En una escena brutal y trágica como pocas, le vemos cómo va tan fuera de sí que no se percata de que un niño está cruzando la calle en ese momento y lo atropella matándole en el acto y dejando su cuerpo tendido en el suelo. Entonces aparece en escena otro de los personajes míticos de la anterior etapa, Carl Rodd (Harry Dean Satanton), que ha visto el atropello y junto al niño se compadece al tiempo que observa cómo una llama dorada se lleva hacia el cielo el alma del pequeño sin que su madre pueda verla. La misma llama que ayudó a Dougie/Cooper en el casino para cobrar el JackPot y sacarle de sus problemas, y la misma que apareció sobre la cabeza de Anthony en aquella reunión de la compañía de seguros cuando fue acusado por aquél de mentir.

Queda claro entonces que existe el bien en esta historia y no sólo como concepto sino como parte del juego. Un bien representado por muchos personajes, incluso por algunos de la habitación roja, incluido el manco Mike que trataría de redimirse de sus pecados ayudando a Cooper.

Pero El Mal no descansase nunca y nos envía otro personaje terrorífico (aunque confieso que me arrancó una carcajada). El enano diabólico de nombre Ike “The Spike” aparece en escena. Un ser malvado que recibe instrucciones mediante un dossier de su jefe, que sospecho pueda tratarse del empresario de Las Vegas, Duncan Todd, y donde se le ordena matar a la mujer que aparece en una foto junto a Dougie. Orden que ejecuta una vez la localiza clavándole salvajemente y por varias veces un punzón de hielo hasta matarla.

Tanto Richard como Ike representarían la parte más oscura y terrorífica del ser humano. Tras atropellar al niño, a Richard solo le preocupa que su parachoques ha quedado manchado con la sangre del pequeño, mientras que la mayor preocupación de Ike es que su punzón de hielo se ha doblado tras asestar varias puñaladas a la mujer.

Sin duda alguna estamos ante un universo oscuro y cruel como pocos, pero sin olvidar la parte tragicómica de esta historia que goza de una retranca soberbia donde se pone al límite nuestras emociones para que el aturdimiento por lo que se nos muestra nos haga dudar si reír o llorar.

Siguiendo éste último hilo narrativo, me encantó ver a Naomi Watts ejerciendo de dura negociadora ante los prestamistas de su esposo. Y cómo sin achantarse lo más mínimo ante su aspecto amenazador, les arranca un acuerdo para la cancelación de la deuda que ya quisieran para sí los afectados por las “preferentes” y “las cláusulas suelo”. Un impresionante guiño sobre cómo se debe negociar ante los poderosos: adoptar su chulería para derrotar sus argumentos.

Dentro de esta asfixiante oscuridad resurgen personajes buenos como el Jefe Hawk, quien ha descubierto tras una de las puertas de los baños las hojas que faltaban del diario de Laura Palmer. En una conversación con su colega y sheriff Truman, ambos reflexionan sobre Leland Palmer y la importancia que tienen esas hojas sueltas encontradas ahora y que nos retrotraen a la precuela “Fire Walk with Me” donde Annie se aparece a Laura en un sueño para decirle que Dale Cooper será atrapado en la Logia Negra.

Me resulta muy gracioso ver cómo se rebaja el dramatismo de la historia con escenas como la del sheriff Truman activando en su mesa de despacho una palanca que descubre un monitor para conectarse vía Skype con su viejo amigo el Dr. Will Hayward con el fin de preguntarle sobre sus recuerdos de la última vez que Cooper estaba en Twin Peaks. El uso de esta nueva tecnología por su parte, contrasta con la torpeza de Lucy con los móviles. Es como si algunos hubiesen evolucionado a pesar de su edad, mientras otros más jóvenes quedaron estancados hace veinticinco años.¡Buena metáfora!

Ike recibe la instrucción de matar a Dougie/Cooper,así que aprovechando que éste se encuentra junto a su esposa en los exteriores de la compañía de seguros en la que trabaja, Ike se abre paso entre la multitud con una pistola entre sus manos> para matarle y entonces ocurre algo muy extraño pero que nos da indicios sobre lo que está pasando: Dougie/Cooper se da cuenta de que Ike le va a disparar y como si de un renacido se tratase, se abalanza sobre él recuperando la agilidad y fuerzas perdidas para desarmarle gracias también a esa parte “buena” de la historia quien como un ángel de la guarda interviene para que Dougie/Cooper consiga sus objetivos. El árbol con cabeza viscosa de la Habitación Roja aparece con forma de pequeño arbusto de entre las losetas del suelo y le indica cómo tiene que arrebatarle la pistola. Finalmente Dougie/Cooper se la arranca dejándole pegada en la empuñadura un trozo de carne de Ike quien frustrado al no haber culminado su misión, sale huyendo del lugar.

La imagen terrorífica de una figura sombría y vestida con harapos vuelve a aparecer de nuevo esta vez en la morgue y su sola presencia estremecedora es capaz de sobresaltarnos y preguntarnos qué tipo de seres de otros mundos están pululando por este universo del Twin Peaks de ahora y cuál es su causa.

Y en esto llegó ella.

Una rubia de espaldas en la barra de un bar se gira al escuchar su nombre de boca del ayudante de Gordon “¿Diane?” Y allí la tenemos, la receptora de todas las grabaciones y reflexiones que el agente Cooper iba dejando a medida que su investigación avanzaba y que ahora cobra vida.

Diane tiene un aspecto soberbio pero en su rostro apreciamos que durante estos años ella ha llevado sobre sus hombros un peso tan insoportable que sin duda le ha dejado marcas.

Lo que quiere Gordon de su antigua ayudante no es otra cosa que se enfrente a Mr. C, retenido en la celda, con el fin de arrancarle alguna prueba que indique a los investigadores si ese hombre es el Cooper verdadero o no. Cuando la cortinilla de la sala de interrogatorios se abre y ella observa desde el otro lado del cristal al falso Cooper y tras intercambiar algunas frases con él, comprende que aquél que está allí preso no es el hombre bueno que ella conoció años atrás y ante Gordon suelta una frase de tanto significado como de certeza:

“Definitivamente hay algo de él que no está aquí”

Una intervención breve pero que nos deja perlas de interpretación tan maravillosas a cargo de Laura Dern, donde nos llega el dramatismo que le sale por cada poro de su piel adivinando cómo ha podido ser su vida durante todos estos años sin el agente Cooper cerca de ella.

Pero la mayoría de las veces El Mal acaba imponiéndose y el ejemplo más claro son las artimañas que urde Mr C. ante el Alcaide de la prisión Warden Murphy (James Morrison) de quien intuimos conoce secretos que resultarían inconfesables para un miembro destacado del sistema penitenciario como él. La presión y el chantaje se imponen sobre el investigador y Mr.C es liberado ante la atónita mirada de algunos de los guardianes de la prisión.
Que el Cooper malvado, quien lleva en su interior el alma de Bob, el ser más terrorífico y cruel de todos los tiempos, esté de nuevo en libertad nos hace pensar que cualquier atisbo de victoria del bien sobre el mal durará lo que dura un chasquido de nuestros dedos y que la batalla continuará y se recrudecerá hasta límites que ahora mismo no acertamos a imaginar.

Vemos a Mr.C ya libre y acompañado de Ray Monroe quien le ha recogido a la salida de la prisión y ahora le lleva en su coche. El primero le requiere a éste que le facilite cierta información pero en lugar de dársela, Ray decide parar para hacer sus necesidades en un camino de tierra en mitad de la noche. Sin mediar palabra, Ray saca su arma, dispara varias veces contra Mr.C y lo mata. Algo tan impactante como esto que nos deja estupefactos, se diluye en nuestras cabezas cuando de las sombras nocturnas vemos aparecer a unos seres terroríficos y vestidos con harapos y que nos recuerdan al que vimos en los pasillos de la morgue y tras la rejas de la cárcel. Esos seres se confabulan poniendo su empeño con extraños masajes sobre el cuerpo de Mr.C hasta que logran volverle a la vida. Lo curioso aquí es que su aspecto se parece mucho a otro personaje turbador que aparece en “Mullholland Drive” y me pregunto si acaso David Lynch hubiera decidido concentrar toda su creación en estas 18 horas aglutinando series, películas, cortometrajes…en un mismo espacio, en un mismo Universo.

White Sands, Nuevo Mexico 1945 05:29 AM

Ante nosotros aparece el primer gran giro de impacto de esta historia. Un giro con forma de hongo que se eleva al cielo provocado por la imponente explosión nuclear que le precede. El primer ensayo efectuado hasta entonces, la primera bomba atómica detonada en el mundo. Un ensayo hecho por la avaricia y las ansias de poder de los hombres y cuyas consecuencias reales son ignoradas por la sencilla razón de que jamás se investigaron. Pero la desintegración del átomo, la ruptura de la materia en sí no puede quedar sin consecuencias y esto es lo que se nos muestra. Debemos recordar aquí la foto del hongo nuclear que Gordon luce en su despacho y que indicaría que él sí cree que esa alteración de las cosas naturales podría tener graves consecuencias y sospechar que todo aquello fue lo que originó el universo antinatural, extraño y terrorífico de Twin Peaks. Recordemos en éste punto la expresión “Rosa azul”, palabras clave utilizadas por el FBI para referirse a los casos paranormales investigados y más concretamente al caso del asesinato de Laura Palmer.

Con un recurso utilizado en otras ocasiones como en “2001 Odisea en el Espacio” de Kubrick; en “El Árbol de la Vida” de Terrence Mallick; y en “American Gods”, los espectadores entramos mediante un travelling en el interior del hongo para descubrir qué cosas suceden dentro de esa maléfica explosión. Un efecto visual, una maravillosa abstracción que nos aleja de la realidad palpable para centrarnos en lo insignificantes que podemos ser ante las fuerzas físicas del universo.

Protones, neutrones y electrones ahora se muestran danzando a su libre albedrío sin que las leyes físicas conocidas puedan establecer las consecuencias de aquello. Miles de partículas, lucecitas cargadas de energía revoloteando, nubes de color púrpura y anaranjadas, túneles de gases que conducen a otras dimensiones sin que lleguemos a entender su poder transformador una vez quebrada la materia a la que pertenecían, aunque sospechamos por el tipo de historia que estamos viendo, que toda esa imponente energía liberada bien podría haber abierto una extraña puerta (como acertadamente alguien apuntó ya por aquí) a otras dimensiones distintas a las que la física ortodoxa y oficial están acostumbradas. Esta puerta estaría relacionada con aquél experimento en el apartamento de Manhattan, financiado por un magnate desconocido, y donde la urna de cristal traería desde el “otro lado” a seres terroríficos jamás vistos. De entre toda esa borrachera de imágenes deslumbrantes, bellas y estremecedoras se vislumbra el rostro de Bob intentando escapar de aquello, confirmando que la explosión sí que abrió un hueco por donde se fugaron las peores almas, cautivas y condenadas hasta entonces, para volver a ocupar un lugar entre nosotros.

La perturbadora imagen de un colmado-gasolinera en blanco y negro reverbera ante nosotros distorsionando su propia forma, mientras un grupo de personas de aspecto inquietante comienzan a aparecer en aquél espacio como zombis. Sus movimientos se muestran entrecortados y toda la escena nos indicaría que el binomio espacio-tiempo podría haber sufrido una brutal alteración a causa de la explosión.

¿El lugar donde “se fabrica” El Bien?

Un edificio con aspecto de fortaleza en lo alto de una montaña aparece ante nosotros. En su interior hay una mujer que escucha un gramófono donde se perciben piezas de jazz sin armonía alguna que entran una y otra vez en bucle. Un extraño sonido convoca al Gigante de la Habitación Roja y ambos ven en una pantalla de cine la explosión nuclear efectuada en Nuevo México. Entonces la película entra en pausa, el Gigante se eleva hasta el techo y una bola dorada y como en ebullición aparece llevando en su interior el rostro de Laura Palmer. La mujer la coge, besa la bola y la lanza hacia lo que parece el altavoz gigante de otro gramófono donde es engullida saliendo después en su extremo más estrecho justo hacia La Tierra, hacia un lugar en el norte del estado de Washington, justo al lado de Montana donde nació David Lynch, para caer finalmente en Twin Peaks.

Tanto el Gigante como la mujer han visto la explosión nuclear y de ahí que suponga que lo vieron en tiempo real, es decir en 1945, tomando después la decisión de enviar a la Tierra a Laura Palmer aprovechando tal vez el agujero o la puerta abierta dejada tras la detonación. En un relato que nos recuerda mucho a otro famoso relato, estos “dioses” la enviaron a sabiendas de que sería sacrificada pero que su muerte provocaría tal impacto allí que haría temblar todos los cimientos de una sociedad enferma donde los malos saldrían de sus oscuras madrigueras y la buena gente, escondida hasta entonces, afloraría como por arte de magia para hacer el bien y contrarrestar la maldad. El beso de la mujer a la bola nos hace pensar que estaríamos de nuevo ante la parte buena de la historia, pero la incertidumbre aquí es total aunque particularmente me inclino por esto al ver sus gestos, su rostro de dulzura y cierta esperanza cuando lanza la bola hacia su destino.

La duda que me viene es si esto, tal cual lo he contado, sucedió muchos años atrás o tal vez esté sucediendo en el presente de la historia. Y la incertidumbre me la genera él, Mike “El Manco”, cuando con su voz entrecortada y sin saber a qué coños se refiere, dice en la habitación roja:

“¿Es presente o es pasado?”

White Sands, Nuevo México 1956

Otro giro nos vuelve a sorprender cuando regresamos a White Sands once años después de la explosión nuclear para mostrarnos cuales fueron los efectos del terrorífico experimento y aleccionarnos sobre las consecuencias que tienen determinados actos.

Los resultados de aquello se manifiestan en distintos ámbitos y su representación más destacada serían esos hombres de tez acartonada y color ceniza, a quienes se les dedica varios minutos y que en este punto en concreto estarían representados por uno de ellos, identificado en los créditos como “El Leñador”, quien gozará de una de las secuencia más largas de esta parte.

En un primer momento le vemos aterrorizando e incomodando a los automovilistas de una pequeña localidad, a los que se les acerca con un cigarrillo entre los labios repitiendo una y otra vez con una voz que no parece humana “¿Tienes fuego?”. El Leñador sigue su camino y se topa con una emisora local que está abierta. Al recepcionista le aplasta la cabeza hundiéndole los dedos en ella, al igual que al D.J. que se encuentra pinchando en ese momento. Completamente solo frente al micrófono comienza en forma de bucle lo que parece una letanía inconexa y que tal vez forme parte de una extraña oración o conjuro de resultados hipnóticos porque quienes le escuchan por la radio en ese momento quedan plácidamente dormidos:

Éste es el agua y éste es el pozo. Bebe todo hasta saciarte y baja. El caballo es el blanco de los ojos y oscuro en su interior.

Metidos en este ambiente y en aquella época, vemos a una pareja adolescente de aspecto dulce intercambiando continuas muestras de cariño del uno hacia el otro hasta que un timorato beso rubrica su despedida hasta el día siguiente. Cuando la chica entra en su casa se mete en la cama y una extraña criatura, un insecto de aspecto repelente igual que los que vimos salir anteriormente de unos huevos depositados sobre la arena, se arrastra hacia el interior de ella a través de su boca y…CORTE a los créditos.

En cada reseña y con cada comentario se me van acabando los calificativos para definir esta película seriada. Siempre he sido firme defensor de aquellos que tratan de contar historias distintas y de distintas maneras si lo hacen bien, claro está. Pero joder, es que esto supera cualquier ficción que haya visto jamás. La valentía de los creadores –y de Showtime al apostar por un producto como éste– merece un reconocimiento por parte de todos aquellos quienes, aún no comprendiendo al cien por cien algunos significados y simbologías, nos vemos atrapados por una narrativa escrita y visual que nos deja confundidos y a la vez tan fascinados que su poso permanecerá dentro de nosotros por mucho tiempo una vez su Universo eche el cierre y engulla las precuelas, secuelas y temporadas para hacer de todas ellas una sola, maravillosa e increíble puta locura.

Y para finalizar, lo que siempre digo: si se me han pasado cosas y si me he perdido algún detalle importante para la trama, pues ya sabes, no te cortes, entra y comenta.


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24 comentarios

  1. suarez_bcn

    Cierto es, Antonio, que a los capítulos de ésta serie no le cabe la palabra “review”, pero ¡qué sensación el saber que estamos presenciando algo diferente, algo único! Es incluso más innovador que la serie original en su época, aunque a veces Lynch (bueno, muchas veces) se queda con el espectador, la mayoría estamos comprobando que ha sido un acierto por parte de Showtime apostar por él y darle total libertad. Aunque éste capítulo 8 ha sido bastante onírico creo que ha resuelto muchas preguntas, sobre todo en cuanto al origen de Bob y la lucha de las fuerzas del bien y del mal.
    Ésta noche veré el 9 y nos plantaremos en la mitad de la temporada, yo por mi parte la estoy disfrutando y espero muchos más giros y sorpresas. Saludos!

    • Coincido contigo. Para mí Twin Peaks es la mayor y mejor fantasía que he visto. Su narrativa visual y escrita es transguesora y es cierto que supera en esto a la anterior etapa. El capítulo 8 ha sido de lo mejorcito hasta ahora y como bien dices, revelador de algunos de los enigmas. No descarto que haya otros que nos sorprendan de la misma manera sabiendo que estamos en el punto donde los giros se sucederán para volver a maravillarnos.

      Yo también estoy deseando ver el 9 esta noche. Ya comentaremos por aquí.

  2. Anónimo

    Excelente reseña (y buenísimo título, muy acertado). Así lo veo yo también. Con la explosión atómica se abrió una puerta por la que se coló el Mal con mayúsculas en este mundo: Bob. Y se envió a Laura (el Bien) para contrarrestarlo. Alguien puede decir que no hay que olvidar que Laura llevaba una vida ‘desordenada’ por la noche, pero no hay que olvidar tampoco que eso fue resultado de que Laura estaba poseída por Bob. ¿El bien poseído por el mal? Pues parece que así es: no parece posible que el bien posea al mal (solo al final de una historia, cuando todo torna al bien primigenio) pero si hemos visto muchas veces como el mal posee al bien (esto me está quedando demasiado bíblico, o lo que es peor, muy “El Señor de los Anillos”). No obstante, esa posesión ocurrió en el pasado, he hablado demasiado de ella.
    En fin.
    En todo caso, tenemos en pugna al Mal con todos los personajes malos y al Bien con todos los personajes buenos. Ike (también lo he sentido así) tiene un punto de comedia (a mi también me hizo reírme, que le voy a hacer). Donde no cabe la broma es en el atropello del niño (muy almodovariana la madre en su dolor), atenuada la tragedia, eso sí, porque Harry Dean Stanton está allí para ver cómo el alma del niño sale del cuerpo y sube al cielo.
    Excelente capítulo, las imágenes son maravillosas, ansío mañana ver el capítulo noveno. Saludos.

    • Cada vez está quedando más y más claro. Lo que tú dices: dos fuerzas el Bien y el Mal luchando y utilizando cada uno a sus actores y luego la ruptura de la materia con la explosión que condujo a abrir esa puerta.

      Acabo de ver el 9º y te gustará por las cosas que cuenta.

      Un saludo también para ti!

  3. Michael Ontkean

    La llama: ¿El “Fuego, camina conmigo” de Laura?

    Una de las peores cosas que tiene es la frivolidad cómica con la que trata El Mal. No mucha gente sabe representarlo bien. Carpenter, Craven y pocos más. El Twin Peaks original nos permitía echarle un vistazo a través de la mirada enfermiza de Bob. Bastante horripilante la desconexión entre escenas en un estilo más abrupto que el de un culebrón cutre de media mañana. (Ahí sí que hay Mal). La explicación White Sands no encaja muy bien con la cueva india de la primera serie (la buena). Es decir, había frases que sonaban como “estos bosques son antiguos que te pasas” y blablablá que daban a entender que el viaje entre la habitación roja y este mundo se había producido desde tiempos inmemoriales. White Sands podría explicar otras cosas pero no el acceso de Bob. Podría hacerlo con una explicación retorcida pero parece un “borrón y cuenta nueva” y “circulen, circulen, que aquí no ha pasado nada”. La maldad de Bob es una maldad chiquitita. Peores cosas vemos a menudo perpetradas por gente que no ha sido poseída por el espíritu más supermalvado de la historia del multiverso y parte del extranjero. No pocas veces una ficción es tan buena como malvado es su villano. Está claro que Lynch/Frost sin la correa de ABC crean un producto pretencioso, con tintes gafapasta y a menudo bastante coñazo. Ya lo fue “Fuego, camina conmigo” y esta -su segunda parte- no iba a ser menos. Abandonada.

    • Estoy contigo en que ha habido un reseteo de la historia inicial, pero también estarás de acuerdo en que en esta ha tratado de concentrar y meter todo su Universo. A mí particularmente me encanta cómo están tratados los temas y cómo se van desvelando las incógnitas. La representación gráfica del Mal es Bob, en esta y en la anterior, y su “escapatoria” de allí donde quiera que ha permanecido recluido está muy bien revelada en la explosión nuclear. Sé que son opiniones y cada uno con la nuestra, pero yo no veo que esta sea pretenciosa, todo lo contrario, explica más cosas y abarcan muchas más, pero muchas, situaciones que la anterior y a mí particularmente me resulta entretenidísima, además agradezco enormemente el cambio de “género” y reconozco al David Lynch y al Mark Frost más surrealistas (y cómicos) de todos, que es lo son y lo que les gusta ser. Conozco a gente que no se vio la anterior y le está encantado esta nueva. Tal vez de eso se trate, de escribir una historia que sería la secuela de aquella, pero que los espectadores que no la vieron en su día se pudieran incorporar a esta nueva.

    • ¿Te refieres a Cristopher el cineasta o a su hermano el de Westworld? Estás en lo cierto, pero yo creo que en ambos casos manejan con maestría los lados oscuros, El Mal con mayúsculas.

  4. Hola Antonio por fin tu esperada review de estos episodios y que mejor título ese que elegiste ***Twin Peaks: Una grandísima (y puta) locura*** para describir al menos lo que el maestro Lynch nos mostró en el episodio 8.
    Sabemos por lo que vemos en esta twin peaks ese juego de las fuerzas del Mal y el bien, representadas de varias formas como el Copper bueno y el Malo, pero lo maravilloso de toda esta locura relato es la interpretación que le damos.
    Aun esperando de ver hoy el epi 9, decir que sigo disfrutando de este retorno de Twin Peaks, ya sea por lo diferente y fantástico lugar creado por Lynch.

    • Hola Gabriel! Se hizo de rogar sí 🙂 Estoy de acuerdo, ya empezamos a tener claras determinadas cosas, y la principal es la que tú cita: el Bien contra el Mal y a partir de ahí muchas subtramas que nos van dejando perlas sobre la creatividad de Lynch/Frost. Eso sí y tienes razón, no hay mejor cosa para un espectador que especular y luego que se vuelvan del revés todas tus conjeturas.

  5. Anónimo

    Lo que empiezo a ver claro es que esta etapa es para los que preferimos con mucho al David Lynch actual que al David Lynch joven. Salvando Erasehead, creo que el tiempo ha pasado muy mal por el Lynch joven, por “Terciopelo azul” y “Corazón salvaje”. En “2001, Odisea Espacial” se decía: “Hacia el infinito y más allá”. Con Lynch podríamos decir: “Hacia la ruptura del lenguaje convencional cinematográfico y más allá”. Yo admiro a muchos directores que tratan de ir más allá del consabido plano contra plano: Alain Resnais, Béla Tarr, Jean-Luc Godard… Y el mal no lo encuentro en el género de terror convencional.
    Es solo en el capítulo octavo en el que Lynch se pone serio (y en algunos momentos de capítulos anteriores). Ya se ha dicho aquí. En los demás capítulos, el humor desactiva toda carga dramática. Todo es cuestión de gustos. Saludos. A ver si puedo ver hoy el capítulo noveno. XD

    • ¡Exacto! Yo también veo a éste Lynch más rompedor y sin correas que lo sujeten gracias al haber salido de una cadena generalista y encontrado su sitio en Showtime, sin presiones de audiencia ni anunciantes que tuerzan el morro ante determinados contenidos.

      Ya me contarás qué tal el 9. No te adelanto nada xD.

  6. Anónimo

    (SPOILER)(SPOILER)(SPOILER)(SPOILER)
    (SPOILER)(SPOILER)(SPOILER)(SPOILER)
    (SPOILER)(SPOILER)(SPOILER)(SPOILER)

    ¿Se ha pasado Diane al lado oscuro? Ese mensaje del Cooper malo que recibe…?????

    Ya he visto el capítulo noveno. Estupendo, vuelven las risas XDD.
    El capítulo confirma que se abrió una puerta a otra ‘realidad’ o ‘dimensión temporal-espacial’ (digámoslo así). Y los personajes siguen atando cabos, comienzan a darse cuenta de cosas que nosotros ya sabemos, como que hay dos Cooper. Y todo ello, de nuevo, envuelto en humor. Lynch se lo está pasando muy bien haciendo lo que quiere. Un humor que es mezcla de humor circense, casi infantil, de la pareja de payasos de toda la vida (el del sombrero cónico y su torpe compañero) y de, diría yo, humor inglés desaforado tipo “Los Roper”. Lynch no introduce risas enlatadas pero deja tiempos muertos después de que un personaje suelte una parida o haga algo disparatado. En esos tiempos muertos es donde irían las risas enlatadas. O donde van las risas reales de los espectadores en sus casas. Las mías por lo menos.
    Opte Lynch por el camino que opte (por la ruptura con el lenguaje cinematográfico convencional o por el humor -que utiliza para oxigenar, como recordándonos: “No os toméis esto en serio, ‘joer’, no es más que cine, una travesura, un divertimento, a veces un divertimento complicado pero divertimento al fin”), opte Lynch, decía, por lo que opte, salimos ganando. Yo así lo veo.
    Saludos.
    (SPOILER)
    (Un tipo) -Lo siento, señora, está prohibido fumar.
    (Diane) -Es una puta morgue.
    XDDDDD.

    • Lo de Diane me sorprendió lo mismo que a ti, un WTF en toda regla. Y lo del trio de investigadores es de traca XDDD. Relax y puro divertimento. Hace lo que quiere y esa libertad me encanta. La escena que cuentas, otra igual. Después de un 8 intenso, dramático y plagado de revelaciones, misterios y tragedias, llega el 9 para poner calma y sobre todo para confirmar teorías y especulaciones. Que no me digan que esto no es controlar los tiempos narrativos, joder. Es un maestro, así de claro.

      P.D. Te borré el de los spoilers y te lo he pegado en éste.

  7. Luis

    La emisión de este capítulo 8 debe tener un lugar especial en la historia de la TV. Pocas veces me he sentido tan absorbido por lo que estaba viendo en la pantalla como en esta ocasión. La sucesión de imágenes, la música y la sensación…¿qué es esto, qué está pasando?. Seguro que también ha influido algo en que lo he visto solo sin nadie con quien reaccionar.

    SPOILER> La escena de la mujer gritando de angustia en el coche con su marido mientras esa cosa pide fuego…de lo más terrorífico que he visto<SPOILER.

    Gracias por la OPINIÓN de este capítulo. Se hizo esperar.

    • Gracias a ti por seguirnos y comentar, Luis. Procuro agrupar dos o tres capítulos para darle un sentido más amplio a la historia que vemos porque ya sabemos cómo se las gasta la pareja Lynch/Frost y así tener una visión más general. Coincido en que esta parte 8ª supone un antes y un después en la narrativa de televisión. Absorbente, dramático, con mucho ritmo, emocionante, rodado de una forma magistral y sobre todo clarificador. ¡Una maravilla!

      Visto el 9º es un ejemplo de lo que te comento, no tendría sentido hacer una review de él porque de nuevo hay un cambio…de todo (hasta aquí puedo contar), así que mejor esperar a ver por dónde marcha el 10, incluso el 11.

  8. Anónimo

    Acabo de ver el capítulo décimo, el más gracioso hasta el momento. Muchos momentos de risa (habrá que esperar a la reseña para no destripar ningún gag y para no desvelar la trama).
    Muy bueno, como siempre. De hecho voy a dejar de decir ‘buenísimo’ o ‘muy bueno’ porque llevo así diez capítulos XDDD.
    Qué comedia. Si la televisión actual pasa por unos efectos increibles, Lynch se está pasando la televisión actual por ahí, algo que solo puede hacer él. Yo creo que nadie esperaba que Lynch fuera a salir por donde ha salido. Y eso es bueno.
    Saludos.

    • Lo veré esta noche. Ayer tocaba GOT, otra de mis favoritas. Lo del humor que comentas es una constante de Lynch y me encanta la mezcla de géneros que hace. Si veo que el 9 y el 10 tienen en común el mismo tono hago el artículo de ambos, porque me da que el siguiente, el 11, será otro cambio.

  9. BOB

    que grande lynch depues de estantemporadas las demas series /casi todos/ paracen tontas

    • Efectivamente, es grande por ser distinto y hacer cosas diferentes. Su narrativa es un continuo experimento y búsqueda de caminos no convencionales.

  10. Anónimo

    Acabo de ver el capítulo undécimo. Yo creo que se puede incluir en la misma reseña que los anteriores. Hay alguna cosa ‘peculiar’ pero que no va a asustar a nadie después del capítulo octavo. Y además el capítulo tiene continuidad con los anteriores y termina con Cooper en los mejores términos de amistad con los personajes de Robert Knepper y Jim Belushi, comiendo los tres tarta de cereza. XD
    A Cooper le va muy bien en ese estado de ‘atontamiento’. Parece que es un lugar recurrente entre los estadounidenses el mito del ‘tonto’ al que le va muy bien en el sistema, tan bien que incluso nadie se da cuenta de que está ‘atontado’.
    Saludos.

    • Ya tienes la reseña del 9,10 y 11. Ha sido como el parto la burra, pero ha merecido tanto la pena…No se me van de la cabeza algunas imágenes que son de auténtica traca XD.

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