Twin Peaks: “Nos vemos cuando caiga el telón”

Comienzo con otra frase más. En esta ocasión se trata de la que le dedica el ya recuperado y vuelto a la normalidad agente Cooper a su jefe y amigo Gordon Cole. Esto así y a bote pronto podría parecer una travesura más de Lynch, pero al igual que ocurrió con la ya famosa pregunta de Monica Bellucci y con la frase de Gordon a su amigo y compañero Albert Rosenfield, aquí nada es gratuito, nada se hacer porque sí y hay que pensar que todo obedece a un plan magistral y perversamente trazado.

Pero veamos qué acontecimientos significativos han ocurrido en esta última parte dividida en tres episodios. Unos hechos que, como bien conoce Lynch, al estar tan cerca del final deben obligatoriamente correr muy deprisa. En estos puntos de las buenas historias no hay lugar para el remanso ni las reflexiones bajo un almendro de los protagonistas. En estos finales todo se concentra y la acción de la historia va a saco persiguiendo su única meta: el Apoteosis Final.

Momentos memorables

La resurrección de Dougie-Cooper en el hospital y su inmediata transformación en el Cooper “real” ha resultado uno de los momentos más emotivos de toda la temporada y rematado por todos nosotros con un escandaloso “¡Ya era hora, joder!”. Bien es verdad que el Cooper despierto de ahora es un hombre hiperactivo, decidido, simpático y amable con su esposa Janey-E y su hijo Sonny Jim, a los que agradece haber cuidado de él todo éste tiempo…y nosotros también pero… ¿cómo que les agradece? ¿es que acaso “recuerda” cosas de su anterior estado de atolondramiento? ¿es que realmente él, el verdadero, siempre ha tenido la conciencia de quién era realmente? Raro, muy raro ¿verdad?.

En el nuevo estado de esta extraña “realidad” el Cooper bueno le pide al Manco de la habitación roja que mediante un mechón de su cabello y la semilla dorada, genere otro Dougie esta vez sin el Cooper de por medio y mucho más atractivo y sobre todo más estilizado que el anterior para que su esposa y su hijo sean felices para siempre. Esto confirmaría de una vez por todas lo que ya adelantamos, que en aquél lugar se dedican a “doblar” personas para hacer el bien, combatir el mal y repartir felicidad.

Sólo hay que ver la alegría de Janey-E y su hijo cuando le ven entrar en casa fundiéndose los tres en un abrazo. ¡Bien hecho Cooper! ¿Bien hecho? ¿Seguro que esto sucedió realmente?
Mientras, el Cooper malvado va camino del punto exacto de las coordenadas acompañado por Richard Horne. Un lugar perdido en el campo en mitad de la noche donde el GPS apunta a una pequeña colina coronada por una roca. “Sube” le dice “y cuando el GPS te marque la posición exacta, me gritas”. Cuando lo hace un potente rayo le fulmina y el Cooper malo pronuncia una de las frases más memorables y reveladoras de esta temporada:

Adiós, hijo mío

Confirmando así las sospechas de que Richard es fruto de la relación de Mr.C. con Audrey y que dejando bien clara su maldad, le ha utilizado como una cobaya con el fin de no caer en la trampa que tal vez “los buenos” le habrían puesto para fulminarlo y ser devuelto de nuevo a las estancias de la Logia Negra junto con el resto de almas malvadas.

Y es que cuando la maldad es mala de verdad sus límites son infinitos. Y sino que se lo pregunten a Diane. En el momento que ella entra en el despacho de Gordon, éste ya sabía que era ella sin necesidad de que llamara a la puerta, lo que nos devuelve, no sé si gracias a su sordera o no, a ese Gordon que es capaz de intuir y percibir cosas de manera extrasensorial y que tal vez por esa cualidad fue elegido en su día para comandar el grupo “Rosa Azúl” del FBI.

Dentro de la habitación y junto a él, están presentes la agente Tammy y Albert. Cuando Diane entra, se sienta y la vemos desencajada, como fuera de sí y ahí revela un hecho cruel de su pasado cuando Mr.C. la violó asesinándola después. Ante su extraño y peligroso comportamiento, los dos ayudantes de Gordon disparan sobre ella y su cuerpo se disipa volando hasta…la habitación roja, donde una vez más El Manco le dice “Has sido fabricada” desvaneciéndose después para convertirse en una semilla dorada. Y claro que fue fabricada y quienes replicaron su vida crearon un doppelgänger de ella misma con el fin de infiltrarse de nuevo en el FBI y sabotear cualquier intento de estos para acabar con Mr.C.

Pero volvamos al Cooper “bueno” al real o pretendidamente real. No sé si conocéis esa reflexión que dice que las personas en realidad somos tres personas: cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo nos ven los demás y cómo somos realmente.
Si os fijasteis en toda la secuencia relativa a él y narrada en distintos momentos, vimos a un Cooper hiperactivo y extramotivado, dinámico, simpático y buena gente. Tal es su simpatía que cuando se traslada a Twin Peaks para reunirse con el Sheriff pide por teléfono que le vayan preparando un café y su actitud es la de un superagente del FBI. Pero una vez allí ocurre algo inesperado y su imagen aparece sobre impresionada a las imágenes de los acontecimientos posteriores. Su rostro serio del fondo contrasta con todo lo que ocurren después.

Él no mata a su doppelgänger, lo hace Lucy en un extraño comportamiento que no le pega ni con cola, y deduzco que el mismo ser creado en sus dos vertientes: la buena y la mala, no puede acabar consigo mismo. Cooper estaba soñando eso, y por tal razón se veía a si mismo de esa forma tan positiva y dinámica, algo que si recordamos en la anterior etapa nunca fue así.

Como un último intento para devolver a la vida a su representante del Mal, los leñadores zarrapastrosos vuelven a aparecer en escena para reanimarlo de la misma manera que hicieron en el bosque, pero sin conseguirlo. Al final es Bob atrapado en una esfera quien intenta salvar su última oportunidad de contar con un aliado, pero la rápida intervención de Freddie Sykes y su ya famoso guante verde, acaba con esos deseos. Y aquí, otra vez, se vuelve a incidir en algo fundamental, pues fue precisamente en La Habitación Roja donde a Freddie le facilitaron el guante sin que él supiese en ese momento cuál era verdaderamente su utilidad, muy alejada de partir nueces o tener peleas en los bares. El cuerpo inerte del doppelgänger se traslada finalmente al lugar que le dio origen: la casa con la escalinata que alberga a los leñadores.
Y justo en éste punto cuando todo ha acabado con Mr.C. difuminado, viene la frase que le dice Cooper a Gordon y que da título al artículo:

Nos vemos cuando caiga el telón

Entonces… ¿dónde está el Cooper real? Pues conduciendo un coche con Diane a su lado. ¿Os fijasteis en la expresión de ese Cooper? ¿No os pareció que en nada tenía que ver con el de la otra secuencia con su sonrisa forzada, su energía desmedida, su buen rollo… y sí con el que era cuando lo conocimos? Es más, por simple contraste con su otro yo, con el malo, su aspecto de ahora, sus gestos, la expresión de su cara están a medio camino entre el Cooper real y el Cooper malvado.

Ya no hay gestos positivos, ya no hay sonrisas innecesarias, ya no hay esa rebosante bondad que reflejaba el anterior. Al final queda una moraleja, y es que por mucho que nos neguemos a ello, por mucho que rechacemos esa posibilidad, en todos habitan las dos vertientes de nosotros mismos. El bien y el mal luchando dentro para imponerse al otro y que, dependiendo de nuestras circunstancias y de otros factores, será uno de ellos el que se imponga al otro o tal vez se alterne esa dualidad por culpa del azar, pero nunca jamás podremos apartar de nosotros mismos a ninguno de los dos.

¿Acaso todo es un sueño?

Todo no, pero hay otro y muy revelador y que más que un sueño es una ensoñación producto de un cerebro dislocado.
Ya conocíamos que algo raro estaba ocurriendo con Audrey: Esos gestos, esas imposturas y salidas de tono, esas conversaciones circulares con su esposo Charlie que no llevaban a ningún lugar. Un ser tan estrambótico que nos hizo pensar que fue el dinero de éste lo que provocó que Audrey se casara con él. Nada más lejos de la realidad que se confirma tras la escena de “La danza de Audrey”. No puede ser y no tiene lógica alguna que de repente el tío del bar coja el micro, pare la música y anuncie ante el público allí presente la famosa danza. Y mientras ella gira y gira absorta como si estuviese en otro mundo, es interrumpida de repente por alguien corriendo que grita “Esa es mi mujer”, tras esto Audrey se acerca a su marido Charlie y le dice “Sácame de aquí”.

La confirmación de que estábamos ante un sueño o ensoñación nos llega cuando Audrey, desprovista ya de cualquier maquillaje, está con un batín blanco y el pelo recogido frente al espejo mostrándonos una imagen desencajada y turbadora de ella misma: La Audrey loca y encerrada en un psiquiátrico. Y que ratificaría lo que dije antes acerca de las distintas versiones que existen sobre nosotros mismos y que aquí, al igual que Cooper en su sueño, ella se ve a sí misma como la mujer atractiva que fue, como “la reina de la pista” y el centro de todas las miradas.

Bebiendo de todas las fuentes

Es posible que Lynch se haya basado en ciertos aspectos de la cultura oriental y más concretamente de la filosofía budista para recrear aquí algunos hechos de aquella. Me vino a la memoria algo que existe en dicha cultura y que sería una forma de ensoñación, más que sueño, a la que se denomina Tulpa. Un ente algo así como un ectoplasma creado por una mente para proyectar un nuevo ser con capacidades autónomas y desenvolverse como si fuese real.

Tal vez todo lo que aquí me refiero a estos como “sueños” o “ensoñaciones” solo sean eso, situaciones provocadas por seres generados en alguna mente capacitada para ello. Esto no lo tengo nada claro, pero dejo el apunte por pura especulación, nada más, aunque conociendo bien a Lynch no me extrañaría que él sí haya bebido de esa fuente y que, sin seguir a pies juntillas lo que leyó, haya mezclado conceptos para esta historia.

El juego de la moral

Es increíble como Lynch juega con todos nosotros para retorcer y amañar nuestros principios morales y éticos. Ahora resulta que no sólo son simpáticos, que no sólo son gente de ley y justicia, que no sólo son generosos y buena gente. Es que ahora ellos, los Mitchum, son geniales y divertidísimos.

¿Se nos ha olvidado cuál era su rol como dueños del casino ¿No recordamos ya el palizón que le dieron al encargado de seguridad de su casino cuando Dougie-Cooper ganó el Jackpot creyendo que estaba compinchado con él? ¿Se nos ha olvidado la cita en el desierto para asesinar a Dougie-Cooper? Lo que hace el dinero ¿verdad? Pues parece que se nos olvida, ya que todo lo que sucede después de haberlo conseguido, todo ese cambio de actitud, es sólo producto de haber recibido los millones de la compañía de seguros, un hecho que gracias a las sucesivas secuencias, Lynch ha conseguido embaucarnos para que cambiemos nuestra percepción sobre dos matones y crueles mafiosos y a los que ahora vemos convertidos en unos personajes entrañables y divertidos arrancándonos risas una y otra vez. Y ahí les tenemos pidiéndole las llave de su casa a Jane-E para proveerla de todo lo necesario tras la salida del hospital. Facilitando su jet privado para que Cooper (al que ellos siguen creyendo como Dougie) se traslade hasta Twin Peaks. Y allí están ellos dos y su séquito de chicas rosadas frente al hogar de los Dougie brindándonos un momento jocoso a más no poder junto a una camioneta de reparto llena de cajas, enseres y comida para su queridísima pareja.

Y para rematar éste momento cómico y alegre y convertirlo por arte de birli-birloque en una de las escenas tragicómicas más impactantes, vemos agazapados en un coche a Hutch y Chantal para cumplir la orden de Mr.C. y acabar con la vida de la familia Jones. El plan era esperar a que llegaran y actuar, pero el libre albedrío de la historia hace que de repente aparezca por allí el coche de uno de los pocos vecinos que habitan en esa extraña urbanización rotulado con el nombre “Contabilidad Zawaski”, quien no puede aparcar en su casa porque la furgoneta de los Hutch le tapa el acceso. Una simple disputa de tráfico se convierte así en la escena cumbre de “O.K. Corral” con tiros, ametralladoras y los Hutch caídos muertos a manos del insólito contable eslavo, y todo mientras los Mitchum observan atónitos la escena y los atolondrados agentes del FBI, que igualmente vigilaban la casa de los Dougie metidos en un coche, ahora también contemplan el tiroteo boquiabiertos y sin hacer nada.

Lo mejor es el comentario de uno de los hermanos Mitchum al otro, a quien le viene a decir que aquél barrio es extraño y “poco recomendable”. Ellos, precisamente que ellos digan eso, no me negaréis que no es de traca. Lo que sí nos queda claro y ahí estaremos de acuerdo con los Mitchum, es que en esa urbanización, pretendidamente de lujo, vive lo mejorcito de la sociedad. Si al contable ruso, ucraniano o lo que sea, provisto de un fusil de asalto, le unimos que el Dougie real estaba metido en cien mil historias jodidas a más no poder…lo dicho, un barrio estupendo para vivir.

Cooper

Tal vez por el conocimiento adquirido en tantos años de aislamiento en aquél limbo rojo y con el objetivo de encontrar al final la justicia que condene todas las cosas malvadas que ocurrieron en Twim Peaks, el agente Cooper da un salto hacia atrás en el tiempo y se planta en los últimos instantes de Laura Palmer antes de ser asesinada. Es más, con una clara intención de alejarla del escenario del crimen, la toma de la mano e intenta cambiar el curso de la historia, pero es la propia Laura quien gritando se desprende de la mano de Cooper desapareciendo en la oscuridad.

La obsesión de Cooper sobre Laura Palmer obedece a todas luces a un intento por restituir su memoria, por salvar a Laura de las fauces de la maldad que habitaba en Twin Peaks y de la que acabó contagiada. Volvemos a ver el escenario donde aparecido su cadáver envuelto en la bolsa de plástico que aparece y desaparece ante nosotros y con Lynch jugueteando con el espacio-tiempo. Imágenes emotivas y nostálgicas que nos recuerdan dónde empezó todo hace veinticinco años.

Después de esto nos vemos lanzados a una secuencia magistral donde “la carretera nocturna” alumbrada solamente por los faros del coche avanzando muy lentamente y que no deja ver más allá de las desoladas cunetas de tierra, vuelve a ser el referente del misterio y la intriga de toda la filmografía de Lynch.
Este Cooper que conduce junto a Diane es el más real de todos los que hemos podido ver en esta tercera temporada. Este Cooper sí que nos cuadra, el que junto a su amada y estrecha colaboradora acaban hospedándose en un motel de carrera para pasar la noche.

Cuando a la mañana siguiente despierta, Cooper se encuentra una nota sobre la mesilla escrita por “Linda” a “Richard” y esto me hace sospechar que ambos no sólo han tenido las identidades que hemos conocido, sino que es posible que en ese universo de dobles replicados, sueños, ensoñaciones y Tulpas, tanto él como Diane se metieron en una nueva identidad con los nombres que aparecen en la nota. Es muy posible que fuese así. Quién sabe…

A partir de aquí todo será distinto

Con esta frase premonitora a Diane, Cooper nos estaría anticipando lo que vendría después.
Esto nos lleva a los minutos finales de la serie, donde Cooper viaja a Odessa una ciudad de Texas donde vive Carrie, la mujer más parecida a Laura Palmer que jamás habría imaginado. Tras averiguar su dirección va a visitarla y cuando le abre la puerta su gesto frente a ella es de aturdimiento y sorpresa por el gran parecido con Laura. Pero ella no conoce nada sobre Laura y no tiene ni idea de quién es esa mujer de la que le habla Cooper. Para sorpresa de todos y cuando Cooper le pide que le acompañe a Twin Peaks, la mujer accede sin pensárselo mucho. Le dice al agente que pase y espere a que recoja algunos enseres y entonces descubrimos el motivo por el que ella ha accedido a viajar con Cooper de forma tan repentina y que no es otro que el de huir de allí: El cuerpo de un hombre muerto de forma violenta está tumbado sobre el sofá.

Twin Peaks

El avance nocturno y tranquilo por las calles de Twin Peaks se convierte en un examen para ella cuyos gestos son escrutados continuamente por Cooper. Las calles, los comercios, el Double RR a oscuras, mientras Cooper pregunta insistentemente a la mujer si “recuerda” algo y sin que ella recuerde absolutamente nada, se plantan justo frente a la casa de los Palmer.

Allí les abre la puerta una mujer que les dice no saber nada de Laura Palmer ni de la familia que vivía allí porque ella compró a su vez esa vivienda a otra familia que tampoco tenía nada qué ver con los Palmer.

Cuando Cooper y Carrie se disponen a abandonar el lugar contemplando aquella mansión por última vez, éste lanza al aire la pregunta “¿Qué año es?” lo que vendría a demostrar lo ya comentado sobre la intemporalidad de Cooper y cobraría sentido por fin la repetitiva pregunta que ha estado haciendo El Manco de La Habitación Roja “¿Es presente, o es pasado?”.
Entonces un plano contrapicado de la casa nos estremece y más cuando Carrie escucha la voz de Sarah Palmer llamando a Laura. Es justo en ese punto cuando a través de Carrie reconocemos a Laura. La escena acaba con el grito aterrador de ella al descubrir su otra identidad escondida durante todos estos años. Las luces de la casa se apagan de repente y la pantalla funde a negro poniendo fin a la última, irrepetible, innovadora y magistral tercera temporada de Twin Peaks.

Ahora sí que cobra significado la frase de Cooper, como si todo aquél universo fuese el producto de una invención o tal vez un sueño, siendo consciente en el momento que la pronuncia de que sólo son “actores” interpretando una obra que nació de un soñador, un extraordinario y brillante creador, especialista en contar historias. Una obra que ha llegado a su fin. Un momento mágico justo cuando cae el telón y los actores esperan nerviosos al otro lado la reacción del público, de su público, de nosotros.

No sé vosotros, pero yo me levanto y rompo en aplausos hacia una obra y unos actores que durante varias semanas me han atrapado y conquistado, me han hecho devanarme los sesos al mismo tiempo que disfrutar de una narrativa nada convencional, arriesgada y tan extrema que los conceptos de verosimilitud y realidad quedan rotos y desfasados en esta apuesta tan radical e innovadora. Una obra que hay que agradecerles a todos, en especial a SHOWTIME por apostar sin injerencias ante una serie de estas características olvidándose de los shares y críticas. Una obra con un sólo protagonista, Kyle MacLachlan quien ha tirado de la historia durante esta grandiosa película de dieciocho horas de duración. Un ACTOR con mayúsculas al que ya es hora de que le caiga alguno de los reconocimientos internacionales y premios que se avecinan.

Y antes de finalizar éste artículo, esta vez en el FIN real, aprovecho para daros las gracias a todos los que me habéis acompañado en este extraño y maravilloso viaje. A los que comentáis impulsivamente porque os apasiona compartir, a los más serenos, a los críticos, a los que me corregisteis errores u omisiones, a los que no solíais comentar y acabasteis haciéndolo, y a los que no estabais registrados en la página y lo hicisteis para dejar vuestras impresiones. Muchas gracias a todos, y lo que siempre digo: no os cortéis y comentad con libertad.

¡Nos vemos!


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44 comentarios

  1. Luis

    Antonio, leyendo tu análisis/opinión reparo en varios detalles que a primera vista podrían pasar desapercibidos. Esta es una de esas series que merecen o requieren más de un visionado. Muchas cosas se prestan a interpretación personal. Seguro que uno de los principios de Lynch es “antes muerto que sencillo”.

    No voy a entrar en discrepar sobre el significado de algunas frases o escenas porque como digo se prestan a más de una interpretación y de cualquier forma lo que tú expones tiene sentido.
    Lo que sí me gustaría destacar de esta tercera temporada es la calidad de los recursos de imagen y sonido utilizados. En particular el diseño de sonido ha sido cosa de David Lynch, que junto con la música de Angelo Badalamenti y otros autores ha dado como resultado un resultado espectacular. Solo por citar algún momento: en el ep. 17 (aprox. minuto 39) cuando el señor manco y Cooper suben por la escalera en la cabaña de los leñadores y de repente sale esa cosa con la máscara de nariz puntiaguda huyendo escalera abajo….¡Uf!

    Por cierto que acaban de salir dos recopilaciones distintas de la banda sonora, una de ellas (Limited Event Series Sondtrack) contiene esta música a la que me refiero. La otra contiene principalmente la música que los distintos artistas tocan en el bar (incluye a la desagradecida Julee Cruise).

    Dieciocho episodios dan para mucho trabajo pero es increíble el cuidado que ha puesto Lynch en todos ellos. En algunos además sobresaliente, como en el nº8 o en los dos últimos. Algunas escenas como digo ponen los pelos de punta y son para ver una y otra vez. La captura que pones con el rostro del agente Cooper sobre impresionada es una ellas. Es una escena muy descriptiva y lo que señalas de que “las personas en realidad somos tres personas: cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo nos ven los demás y cómo somos realmente” también es muy significativo. Bueno, ¿y qué decir de la última escena?: ¡Lauraaa!

    Independientemente de que esta tercera temporada haya respondido (o no) a muchos interrogantes lo cierto es que uno se queda con ganas de más Twin Peaks. Si esto llegara, una nueva temporada, espero que a Lynch le vuelvan a dejar la total libertad para hacer lo que le dé la gana porque está claro que solo así vamos a poder disfrutar de algo que no se parece en nada a lo demás.

    Creo que ya había comentado anteriormente que Kyle MacLachlan merecería algún tipo de reconocimiento por su trabajo en esta serie.

    Gracias Antonio de nuevo por tu trabajo y por compartir con nosotros tu elaborado análisis.

    ?odasap le se o etneserp le otse sE¿

    • ¡Muchas gracias, Luis! para mí ha sido un placer. Me has arrancado unas risas con lo de “antes muerto que sencillo” Lo has clavado, porque ese es el espíritu de Lynch. Y excelente aportacion la que haces sobre la música de la que tomo nota, es verdad que ha estado presente toda la temporada con títulos ya míticos de grandes voces. Está claro que Lynch es un director total que controla hasta el diseño de sonido por la importantísima parte que juega en su narrativa. Cuando leí lo de Julee Cruise no daba crédito pero como dije, cosas de divas ni más ni menos.

      Y tu frase final al revés refleja, a mi modo de ver, un aspecto fundamental de esta película de 18 horas. Ahí reside parte de las claves y que estoy convencido lo hace para darnos la pista que resolvería algunos de los enigmas planteados.

      Un saludo y a esperar a ver si nos sorprenden con una 4ª temporada ¿te imaginas?

  2. Martí

    Pues yo me quedo con sabor agridulce. Mi balance es positivo, la experiencia de esta temporada ha sido mayoritariamente fascinante pero también es cierto que ha sido por momentos desesperante, en cualquier otra serie hablaríamos de relleno, y el final ha sido decepcionante. Me ha gustado la temporada pero no ha sido del todo satisfactoria.
    De alguien tan onírico y surrealista como Lynch jamás me esperaría que todo quede perfectamente comprensible y atado pero sí una conclusión satisfactoria dentro de su estilo, aunque no nos la dé masticada, como sí la tiene la Twin Peaks original o una película tan onírica como Mulholland Drive. Aquí o no la ha tenido o yo no he sido capaz de comprenderla. Los capitulos 16 y 17 me han parecido geniales pero el 18 me ha decepcionado o, a falta de una explicación que me haga cambiar de opinión (como me pasó en el primer visionado de MD), no lo he entendido. ¿Todo era un sueño y ya está? ¿Cómo Los Serrano o Doraemon? Pues que bajón, de verdad. Esperaba que con sus simbolismos y fantasías todo tuviera un sentido y encajara. Incluso la inclasificable y genial secuencia de la bomba atómica lo tenía. Pero en toda la temporada siempre he sentido que la comprensibilidad de la trama por cada paso adelante daba dos atrás. En el 16-17 parecía que todo iba encajando pero el 18 ha sido un salto atrás o un salto que no he sabido descifrar. Me ha parecido muy rocambolesco y pobre capitulo para el final definitivo de la serie, aunque el minuto final no deja de ser impactante.
    Con Lynch pasa como con Dalí, tienen tal talento y hacen tantas genialidades que de repente pueden entregarte una mierda y tu ser tan estúpido de comprársela y encima a precio de oro. A veces tengo esa sensación intentando desentrañar el sentido su obra en esta temporada o viendo a otros dar explicaciones forzadas, o quizás es que es tan genial que mi limitada mente no alcanza…

    • Martí

      Por cierto, muy buena review personal que haces de este final aunque no en todo concuerde y gracias a ti por dar seguimiento a una serie tan inclasificable y por desgracia minoritaria ( en lo que a audiencia se refiere) como es Twin Peaks. Creo que no siempre he comentado pero ha sido un placer irte leyendo en cada review a lo largo de la temporada y reflexionar desde tus interpretaciones.

      • ¡Muchísimas gracias, Martí! Hay que pegarle a todo y verlo todo siempre que estemos seguros de que tras las historias haya talento, tanto a las que arrasan como a estas que como dices, son minoritarias.

    • Es que con lo que comentas has tocado la fibra de la historia. El 16 es genial y el 17 una maravilla, tanto es así que a nivel narrativo y de estructura es el”verdadero” final. El 18 es como un añadido, una explicación…a medias, al estilo Lynch, un cerrar el círculo a todo pero hecho por un tío que no le gusta dar explicaciones porque al igual que Dali (otro genio del surrealismo) nos deja a nosotros que nos devanemos los sesos. Que todo haya sido o no un sueño es interpretable, como todo el Lynch. Años y años plagados de comentarios y especulaciones hubo con Mulholland Drive y aún a día de hoy tengo mis dudas sobre ciertas teorías y aquí en concreto dudo incluso sobre la mía propia. Pero esa inseguridad que ataca de lleno a nuestras “certezas” es lo que me atrae. ¿Qué tiene de bueno el 18? Pues los momentos finales que concluyen con el grito desgarrador de Carrie-Laura, otra dupla al igual que la de Dougie-Cooper pero en esto caso dramática y con un punto de terror que te atrapa.

    • Martí

      Yo ahora Mulholland Drive la tengo bastante difusa porque hace años pero recuerdo que acabé sin entender nada pero luego encontré teorías más que satisfactorias que encajaban , lo que me llevo a considerarla genial después de un revisionado. Cómo dices esa inseguridad que nos genera el surrealismo de Lynch es fascinante y lo entiendas o no tiene “algo” que te engancha. Yo no quedé del todo satisfecho pero si hicieran más Twin Peaks me lanzaría de cabeza y no descarto un revisionado futuro de esta temporada con ciertas teorías ya formadas en la cabeza…

      Acabo de ver este video que me parece muy interesante, aunque aún tengo que digerirlo: https://www.youtube.com/watch?v=yZFFM17V6_o

      pd: Al 3×18 no le vendrían mal algunas de esas polémicas elipsis made in Game of Thrones que comentábamos el otro día eh? Jajajaja

      • Sí ¿verdad? jajaja las elipsis aquí serían lo menos importante que comentar. ¡Anda que no hay tomate en las historias de Lynch! Me veo el video y comentamos.

      • Ostras!! ya he visto el vídeo, qué bueno, y me da que todos vamos
        bien encaminados pero a todos nos falta establecer cuál
        de las posibilidades y especulaciones es la real.
        Me quedo con eso, con la incapacidad que nos deja para
        poder descifrar una historia tan compleja.
        Yo, en mi interior, sigo apostando por el sueño,
        pero me haría falta establecer el meollo de
        la cuestión: ¿Quién es el soñador?

      • Anónimo

        Acabo de ver el video. Muy interesante. Gracias. Da una posible explicación al cambio de hotel y de coche que me tiene comida la moral XD.

        • XDDDD ¿sólo a ti? Es genial, para mí ha sido un descubrimiento que confirma la explicación a la famosa nota de la habitación del motel.

          • Anónimo

            Sí, tú explicación me parece muy plausible XDDD.

          • Aquí el gran problema que tenemos es eso, intentar explicar y volvernos medio locos XDDD

      • Martí

        A mi la explicación “todo era un sueño” a priori me parecía un recurso facilón pero visto como lo explica el video y encajado en esta onírica serie del rey de los sueños cinematográficos me parece una idea mucho mas atractiva e interesante. Si Belucci es ella misma y la dueña de la casa de Sarah también, así como el hijo de David Lynch en el café entonces en el sueño de Gordon Cole aparece el verdadero David Lynch en nuestra realidad. Aparte de la gran pregunta ¿Quién es el soñador? también está ¿que es un sueño y que es la realidad? Para David Lynch,y el más probable soñador,y para nosotros el sueño sería la serie pero para Gordon el sueño es nuestra realidad. ¿Y si entendemos que no hay realidad vs sueños sino que la propia realidad es un sueño de sueños o lo que creemos sueños no son mas que realidades paralelas? Menuda paranoia… Luego está la realidad de las Logias,¿Detrás del escenario de las otras realidades? ¿Como puente o como origen de todas ellas? Judy como la encarnación del mal, puertas entre realidades ( papel importante de la electricidad), viajes en el tiempo… Solo sé que no se nada pero después de cierta decepción inicial como mas vueltas le doy mas me fascina…

        • Exacto! Belucci hace de Belucchi,
          no representa ningún personaje junto
          con la dueña real de la casa. Y me sumo
          a esa teoría de realidades reales y
          realidades de personajes Lynch/Gordon.
          Y es cierto, el tema de la electricidad,
          joder siempre presente ¿recuerdas en una
          escena no sé de qué episodio, a través de
          los cables se empiezan a escuchar ruidos?
          luego están los enchufes y las torretas
          de alta tensión..

          Esto que hacemos es lo quiere Lynch,
          que nos volvamos medio majaras pero fascinados
          por esta historia. De hecho es lo que
          siempre ha querido en sus producciones,
          se retroalimenta con ello.

        • Martí

          Maldito sistema de respuestas,
          te olvidaste de escribir en verso jaja
          Si recuero esa escena, si no me equivoco
          el tema de la electricidad ha tomado
          una importancia en esta temporada
          que no tenía en las dos primeras.
          Lynch quiere que acabemos todos tan locos
          como él, es un crack jajaja

          • Ostras!! nadie se acostumbra al verso jajaja
            Así es, y a los puntos que enumeré
            sobre la electricidad hay que sumarle
            el mechero del coche de Mr.C…
            eléctrico también.
            Lo imagino pensando en la que se
            liaría con esta nueva entrega
            de TP y disfrutando como un enano.

  3. Miguel

    Rompo el silencio de leerte Antonio, para agradecer el tiempo que te tomaste en cada una de tus revisiones, en este viaje que nos permitimos tomar y que disfrutamos con el genio David Lynch. Yo no me la juego con teorías, ya he leído más de diez en la web, y como David Foster Wallace encontró unas 37 interpretaciones de Lost Highway, estas 18 horas de recorrido debe llevar unas tantas más (acá el articulo sobre su nota: http://ellamentodeportnoy.blogspot.com.co/2013/09/david-lynch-conserva-la-cabeza-de-david.html). Entonces me quedo en disfrutar esta obra de arte, ya lo dijo el crítico Paul Taylor las películas de Lynch hay que «experimentarlas más que entenderlas». Gracias.

    • Me he quedado sin palabras con el pedazo artículo que nos has traído. Es tremendamente brillante y cierto todo lo que apunta. Yo lo que pienso es que no hay una forma inmadura u obsesiva de encontrar explicaciones, es que nuestra propia naturaleza desde tiempo inmemorial busca explicaciones al porqué sale el sol, porqué llega la noche, porqué estamos aquí y cuál es nuestro cometido. O sea, existencialismo puro y duro que se apoya en situaciones surrealistas que Lynch conoce y por eso lo usa. No en vano en el fantástico episodio 8 la foto del hongo nuclear estaba frente a otra de Kafka, eso para mí fue toda una declaración de intenciones.

      Muchas gracias, Miguel por tus aportaciones.

  4. Anónimo

    Gracias por esta reseña y por todas las demás, Antonio, de la mejor serie de los últimos tiempos (en mi opinión, por supuesto) con ‘The Young Pope’ de Sorrentino: dos creadores haciendo cine de fuste desde el principio hasta el final.
    Nada que decir de las estupendas interpretaciones que haces. Espero que se sumen otras de otros usuarios.
    Por ejemplo: La cara de Cooper se queda fija ocupando el fondo de la pantalla mientras la acción continúa pero el tiempo está detenido: el segundero del reloj se mueve segundo arriba, segundo abajo (o tal vez es el minutero, no recuerdo, da igual). Es decir: al menos, mientras la cara de Cooper está fija en la pantalla, las reglas temporales no tienen validez. Pero hay otra cara fija durante toda la serie: La cara de Laura EN LA INTRO DE LA SERIE. Siempre me llamó la atención. La gente puede decir: ‘Es la intro, no tiene importancia’, pero Lynch no suele dar puntada sin hilo. Y tal vez la cara fija de Laura al comienzo de cada capítulo nos está diciendo que en toda la serie no tienen validez las reglas temporales. Y Lynch tal vez fija precisamente la cara de Cooper para que nos detengamos en ese detalle, en la cara fija de Laura que está siempre al principio de cada capítulo. Es más: en realidad vemos la cara de Laura incluso antes del título de la serie. Es decir: todo, absolutamente todo, la serie completa está fuera del tiempo. (En realidad, la cara de Laura crece hasta ocupar toda la pantalla pero a efectos de lo que estoy diciendo está fija, no es una cara en movimiento, que gire el cuello o pase de estar seria a sonreír). ¿Todo es un sueño? No lo sé, pero en ese caso podemos tratar de entender parte de ese sueño.
    En efecto: Audrey está delirando en un psiquiátrico y cree que está casada y bailando en el bar con la atención silenciosa de la concurrencia.
    David Lynch y David Fincher nos enseñaron para siempre que las torres de alta tensión son cinematográficamente preciosas. Cuando Coop. y Diane llegan al Km… ummm… ¿192? Todo pasa a ser muy inquietante: primero una carretera nocturna estilo David Lynch. Luego el motel. Diane ve a Diane sin inmutarse, como en ‘2001: A Space Odyssey’. ¿Un leve desequilibrio temporal? ¡Pse! A saber. Echan un polvo que me puso de los nervios, muy desagradable. Cuando Coop. se despierta, Diane se ha marchado y le deja una carta (muy buena la explicación de Antonio). Y aquí viene lo bueno: cuando Coop. sale de la habitación, ni es la habitación Nº 7, ni es el mismo motel, ni es el mismo coche, ni está aparcado en el mismo sitio (¿WTF?). Pensaría que fue un error de rodaje u otra circunstancia: les pidieron más dinero por seguir rodando en el motel o no les renovaron el permiso y cambiaron sin más. Pero que también cambiasen de coche me hace pensar que no se trata de un error. Me gustaría que Lynch explicara algún día este punto porque me tiene en un sinvivir XD.
    Y a partir de aquí Cooper bueno se ha vuelvo un pelín cabrón para lo que nos tiene acostumbrados.
    Y Laura parece condenada a gritar por la etenidad. O tal vez es el Purgatorio, pero entonces, cómo será el infierno.
    Saludos. Saludos a todos.

    • Muchas gracias a ti!! Buen aporte lo de la cara de Laura en todas las intro de los capítulos. Eso, efectivamente, es significativo y revelador. Y joder, lo del cambio de motel, cambio de habitación y cambio de coche, se me pasó, y es también muy revelador de los dos universos y dos realidades distintas las que nos están mostrando.

      Como dije antes,apuesto por el “sueño” y quedaría por resolver quién es el soñador. Puse a Lynch en la foto de presentación del artículo porque apuesto a que es él el que lo sueña todo. Pero es otra especulación más, solo eso.

      Saludos también para ti ¿esperamos la cuarta, o esto también es un sueño? XD

      • Anónimo

        Ojalá, Antonio, Lynch te oiga. Pero está mayor. Y no creo que está por la labor de más Twin Peaks. Pero yo encantado. Y sí: si hay un soñador, yo también apuesto por Lynch.
        Gracias por todo, de veras. No hubiera sido lo mismo sin tus reseñas.
        Saludos.

        • Muchas gracias, de verdad. A mí me cuesta pensar que se lance de nuevo a más Twin Peaks, la verdad. Eso sí, cuando salga con otra distinta me tiro a por ella desde lo alto del trampolín aunque no haya agua en la piscina XDDDD

          • Anónimo

            Y yo, por supuesto XDDDDDDDDDD

  5. Anónimo

    P.D. Donde dice ‘(muy buena la explicación de Antonio)’, debe de decir ‘(muy buena tu explicación, Antonio).

  6. Por los dioses Antonio, que final maravillado con tu reseña de lo que aconteció en estos últimos tres episodios, es increible los detalles que ahora viendo tu reseña descubro, como que el personaje del hijo de Audrey Richard el padre es el cooper malo, sabíamos de los coqueteos de una joven audrey cuando comenzó la serie al agente Cooper y que bien plasmado el personaje de richard (la maldad caminando) sabiendo quien es su padre.Tengo unas preguntas para debatir en este foro.
    ***Si no me equivoco cuando Cooper y Diane llegan al motel por la noche lo hacen con un auto modelo viejo, y cuando sale por la mañana cooper sube a un auto pero esta vez un modelo más nuevo***
    Están mostrándonos un desfase en el tiempo
    Hay muchas cosas que comentar se que no es fácil dar un sentido a todo lo visto pero fueron unos Fantásticos minutos que nos regalo Lynch y su mirada a Twin Peaks…

    • Muchas gracias, Gabriel!! No te equivocas en absoluto, es así, existe esa otra línea temporal, no sabemos si imaginaria o no, pero existe. Es más, incluso el motel antes era de una sola planta y ahora tiene dos. A mí se me pasó el detalle y lo he pillado gracias al aporte que han hecho por aquí. Está más que claro que los nombres que aparecen en la nota corresponde a ellos dos en su otro “papel”.

      Una gozada debatir con vosotros y escudriñar este laberinto que nos ha dejado Lynch. Un maestro como ninguno ha habido antes.

  7. Gracias Antonio, soy de ver series, de todo tipo en estos momentos puedo decirte que tengo a Homeland como una de mis favoritas, pero volver a Twin Peaks 25 años después, ha sido un regalo que nos a echo el señor david Lynch, porque lo principal es que nos muestra algo diferente a lo que vemos todos los días en las series que se emiten, simplemente comento de mi parte que Nunca una serie me Cautivó de entrada como lo hizo Twin Peaks allá por los 90’s, porque fue un conjunto de cosas atrapantes misterio, personajes, lugares era como un Mundo aparte lo que por aquellos años nos mostraba esta ya Serie de Culto.
    Ojala no se es por la ilusión que nos traigan una 4 temporada no se que pensar, derrame una lágrima cuando Cooper pasea en el auto junto a laura carrie y pasan por el Double R momentos impagables. el Final sorpresivo, impactante, si la serie se despide así lo hace a lo Grande.
    Bueno saludos ahora volveré a re visionar esta temporada para volver a disfrutar de este camino donde Lynch nos fue llevando.
    saludos

    • Es que mencionas otra que para mí es top. Homeland es soberbia. El momento nocturno recorriendo las calles de Twin Peaks me pareció tambien de los mas emotivos, verlo todo cerrado y medio a oscuras como el Double RR sin vida, como si aquél tiempo hubiese pasado…uuufffff

      Saludos también para ti, Gabriel

  8. Judy

    Hay q empezar aclarando q es esta una serie d dos creadores; sin embargo, la mayoria d los analisis y conjeturas q se hacen son dirigidas a la fuerza creadora d Lynch.Dicho esto, una consideracion: Lynch es en todo su concepto, un artista, y el cine no es mas q un medio para expresarse artisticamente, y sus obras no deben explicarse sino interpretarse.La obra la completa el observador, y las de Lynch nos desafian emocionalmente.El surrealismo, la abstraccion, el desconcierto, una obra d arte.

    • No te falta razón. Lo que propones es uno de los debates más antiguos en la historia de la filmografía. ¿Quién es verdaderamente el creador? ¿el que dirige o el que la escribe? En este caso concreto claro que son dos, a cuál más creativo y artista, pero sólo uno, Lynch, es quien ha dirigido esta película de 18 horas de duración. Y de ahí que su nombre se coma literalmente al de su compañero y amigo Mark Frost. Aceptando que un guión es una historia contada en imágenes, que duda cabe que esas imágenes hay que ponerlas en movimiento y esa labor es toda del director y donde reside el resultado final de la obra. Un guión regular lo puede arreglar un buen director, un guión magnífico lo puede estropear un mal director.

      Y de nuevo coincido contigo, la obra la completamos cada uno de nosotros en nuestras cabezas, si bien es cierto que muchas cabezas analizando encuentran al final explicaciones y conclusiones a las que por separado no hubiésemos llegado.

      Una obra de arte, sin duda alguna.

  9. Por el debate planteado arriba, aquí os traigo las primeras líneas del guión original de las dos primeras escenas del piloto de Twin Peaks fechado en 1989. En este caso el primero que figura como guionista es Mark Frost, por delante de Lynch dando así prioridad al “escritor” antes que al director, aunque el propio Lynch tenga las dos vertientes como escritor y director. En él se puede apreciar cómo a ese diálogo de Cooper con su grabadora le faltan las imágenes que tienen que complementar y añadir dramatismo a la escena. Ese es el trabajo del director:

    TWIN PEAKS
    #001

    MARK FROST DAVID LYNCH

    First Draft
    JULY 12, 1989

    Revisions:
    August 10, 1989 – Blue
    August 18, 1989 – Pink

    ACT ONE
    FADE IN:

    1. EXT. GREAT NORTHERN HOTEL – DAY

    Dawn breaks over the Great Northern.
    CUT TO:

    2. INT. GREAT NORTHERN HOTEL ROOM – DAY

    We hear him before we see him, but DALE COOPER is perched six inches above
    the floor in a one-handed yoga “frog” position, wearing boxer shorts and a pair of
    socks, talking into the tape recorder which is sitting on the carpet near his head.

    COOPER
    Diane … 6:18 a.m., room 315, Great Northern
    Hotel up here in Twin Peaks. Slept pretty well.
    Non-smoking room. No tobacco smell. That’s a
    nice consideration for the business traveller. A
    hint of douglas fir needles in the air. As Sheriff
    Truman indicated they would, everything this
    hotel promised, they’ve delivered: clean,
    reasonably priced accomodations … telephone
    works … bathroom in really tip-top shape … no
    drips, plenty of hot water with good, steady
    pressure … could be a side-benefit of the
    waterfall just outside my window … firm
    mattress, but not too firm … and no lumps like
    that time I told you about down in El Paso …
    Diane, what a nightmare that was, but of course
    you’ve heard me tell that story once or twice
    before. Haven’t tried the television. Looks like
    cable, probably no reception problems. But the
    true test of any hotel, as you know, is that
    morning cup of coffee, which I’ll be getting back
    to you about within the half hour … Diane, it
    struck me again earlier this morning; there are
    two things that continue to trouble me, and I’m
    not just speaking as an agent of the Bureau but
    also as a human being: what really went on
    between Marilyn Monroe and the Kennedys?
    And who really pulled the trigger on JFK?
    CUT TO:

    3. EXT. SHERIFF TRUMAN’S HOUSE – MORNING

  10. Y como contrapunto y con el fin de que comparéis una situación y otra, éste pequeño extracto del guión original se corresponde la opening scene de Mulholland Drive (tras el famoso baile de los jóvenes). En éste caso leyendo el guión ya tenemos las imágenes tal cuál se vieron por la sencilla razón de que en esta película Lynch ejerce como guionista y como director y al escribirlo ya detalla la atmósfera a la perfección:

    M U L H O L L A N D D R I V E

    1/5/1999

    EXT. NIGHT – HOLLYWOOD HILLS, LOS ANGELES

    Darkness. Distant sounds of freeway traffic. Then the closer
    sound of a car – its headlights illumine an oleander bush and
    the limbs of an Eucalyptus tree. Then the headlights turn – a
    street sign is suddenly brightly lit. The words on the sign
    read… “Mulholland Drive.” The car moves under the sign as
    it turns and the words fall once again into darkness.

    CUT TO:

    EXT. NIGHT – MULHOLLAND DRIVE

    Gliding we follow the car – an older black Cadillac limousine
    – as it winds its way up Mulholland Drive through the
    darkness of the Hollywood Hills. There is no one else on the
    road. As we drift closer to the car…

    CUT TO:

    INT. BLACK CADILLAC LIMOUSINE – NIGHT

    Two men in dark suits are sitting in the front seat. A
    beautiful, younger, dark-haired woman sits in back. She sits
    close up against the door and stares out into the darkness.
    She seems to be thinking about something. Suddenly she turns
    and looks ahead. The car is slowing and moving off to the
    side of the road.

    DARK-HAIRED WOMAN
    What are you doing? You don’t stop
    here …

    The car stops – half on, half off the road at a dark, blind
    curve. Both men turn to the woman.

    DRIVER
    Get out of the car.

    CUT TO:

    EXT. FURTHER UP MULHOLLAND DRIVE – NIGHT

        • Judy

          Clarisimo el ejemplo.Recomiendo, por si no lo conocen, q busquen y lean el guion d la mitica Ronnie Rocket, la pelicula q lynch tienen en la gatera desde hace muchos años, mas precisamente, escribio el primer guion despues de terminar Eraserhead.Es una gema, y puede plantearse para recreacion efimera si uno prefiere mas Twin Peaks o q Lynch concrete d una vez Ronnie Rocket.Solo pongo como gancho un par d datos: puede uno aventurar alguna conexion entre Ronnie rocket y Twin Peaks, y el dato q mas alimenta el entusiasmo a nosotros los devotos de Lynch es la forma en la q considera q debe filmarse esta pelicula, internandonse el con los actores en algun lugar durante todo el rodaje, casi abstrayandose d la realidad.Demencial.es una posibilidad muy remota en este punto, pero no perdemos la esperanza.Tantas palabras se han tragado estos 25 años pasados sobre Twin Peaks, y sin embargo aqui estamos, comentando el final d la nueva estocada.Saludos

          • Muy interesante lo de Ronnie Rocket,
            y lo de internarse con los actores me parece
            un puntazo de alguien que demuestra una vez más
            que es un alquimista probando y experimentando
            nuevas formas narrativas. No se está quieto
            ni aunque lo aten.
            Voy a bucear por ahí a ver si lo pillo.

            Y efectivamente ese es el mensaje que queda,
            25 años después aquí estamos. Muy pocos consiguen esto.

  11. Leon

    Como apunte, decir que las tres versiones de uno mismo que mencionabas en el artículo (cómo nos vemos, cómo nos ven, y cómo somos) es la premisa que usó Oscar Wilde para escribir “el retrato de Dorian Gray”. Es un libro magnífico, por si hay alguien por aquí que no haya leído aún. Por lo demás, un artículo muy bien escrito, de una serie extraordinaria.

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