Twin Peaks: 3 en 1

Tranquilos, que el título nada tiene que ver con el famoso lubricante multiusos, aunque puede que más adelante le encontremos cierta explicación. Puestos a imaginar, pues imaginemos. Me comentaba no hace mucho Paloma Araujo, amiga y colaboradora de esta página, que aún no había visto los capítulos 9, 10 y 11 porque se estaba recuperando del shock postraumático que le produjo el episodio 8, y eso que ella llevaba The Leftovers, que también tiene su aquél…

Pues lo que en principio nos arrancó unas risas, puede que la idea no sea tan descabellada y que Lynch nos conozca tanto y sepa cómo funcionan las cabezas de los espectadores que tal vez estas tres partes que siguen a la explosión atómica, rompedora y reveladora como pocas, estén escritas precisamente para eso: para dar sosiego al relato y superar el shock. Dado que los tres episodios formarían una especie de unidad temática, no tendría sentido hacer la reseña siguiendo el orden temporal establecido por capítulos, así que sin más dilación vamos al lío:

Major Garland Briggs

La investigación sobre las causas de la desaparición y muerte del Mayor Garland continúan, aunque hay una figura que va emergiendo tras cada episodio y no es otra que la de su hijo Bobby. Recordemos que en la anterior etapa, Bobby era un joven delincuente que aprovechaba su paso por la escuela de secundaria para vender drogas y realizar todo tipo de tropelías sin importar el daño que causaran. Pero ahora Bobby trabaja para el Sheriff y cumpliendo el sueño de su padre le vemos convertido en un ciudadano ejemplar y buena persona. Lo que nos indica que a pesar de la maldición que flota sobre la juventud en aquél lugar la salvación es posible. Este aspecto sirve para adentrarnos en una parte de la historia donde de nuevo la ciudad de Twin Peaks se convierte en protagonista de la trama.

La presencia del Mayor Garland está presente en esta unidad de tres capítulos y comienza cuando su hijo Bobby , el Sheriff y el ayudante Hawk acuden a visitar a la viuda de Garland, Betty, quien les dice que su marido predijo lo que estaba ocurriendo ahora mismo. Tras abrir un compartimento secreto en un sillón rojo, saca un pequeño tubo de metal y se lo entrega a los investigadores. En una escena entrañable le dice a su hijo Bobby que su padre jamás perdió la fe en él y que ahora se sentiría orgulloso al ver en lo que se ha convertido.

De regreso a la comisaría y sin saber muy bien qué hacer con el tubo metálico, Bobby lo estampa fuertemente contra el suelo y lo abre. Dentro descubren una nota escrita a mano donde el Mayor Briggs conmina a los policías a estar dentro de dos días en un lugar determinado: “253 yardas al este de Jack Rabbits Palace” cuya dirección se corresponde con una de las antiguas bases de investigación y escuchas que tenía su padre.

En Dakota del Sur el subdirector Gordon Cole convence a su antigua empleada Diane de acompañarle en un viaje a Buckhorn para examinar un caso de paranormal y etiquetado en el FBI como “Rosa Azúl”. Una Diane que oculta un mensaje que presumimos le envió a su móvil Mr.C, generándonos un montón de sospechas sobre lo que hace ella y cuál es su papel en todo esto:

Alrededor de la mesa, la conversación es animada.

La sorpresa llega cuando examinan el cadáver extrañamente joven del Mayor Garland, y cuando interrogan al detenido William Hastings acusado de la muerte de Ruth la bibliotecaria, éste rompe a llorar y confiesa que tanto él como su amante lograron cruzar al “otro lado” y que vieron cómo el cuerpo del Mayor flotaba hasta el cielo.

¿Es posible que se cruzasen también con más gente, con los andrajosos y terroríficos leñadores del bosque? Lo que sea que vieron le aterrorizó de tal manera que ahora William es un hombre que vive instalado en el pánico y tan receloso de contar lo que vio que cuando intenta hacerlo balbucea, duda y deja el misterio sin resolver tanto para los investigadores como para nosotros

Mientras Gordon, la investigadora Tammy y Albert indagan por los alrededores, Williams permanece dentro del coche y en esto vemos cómo una figura borrosa e intermitente de uno de los leñadores se acerca con sigilo hasta el coche, se mete dentro y destroza la cabeza de Williams dejándole con es mismo aspecto que a los jóvenes del apartamento de Manhattan y a los dos empleados de la emisora de radio de White Sands.

Y como si la hucha de cosas raras fuese inagotable, Gordon tiene una visión mirando al cielo: un túnel que se asemeja a la representación de los agujeros de gusano que vemos en las historias de sci-fi y que da la impresión de que quiere abducirle. En su visión ve dentro del agujero a varios leñadores que le esperan en una escalinata. Menos mal que la mano oportuna de Albert consigue pararle y devolverle a este mundo.

Lo que resulta más interesante de esta parte, de éste viaje del FBI a Buckhorn, es que haciendo uso de un recurso muy conocido en la narrativa, se revelan para nosotros los espectadores algunas de las claves escondidas hasta ahora, pero no así para los propios personajes-investigadores quienes todavía no saben cómo interpretar el que en el estómago del Mayor Briggs estuviese el anillo de compromiso de Dougie Jones. Y como desconocen a quienes se refieren los nombres grabados en él de “Dougie y Jane-E”, son incapaces de relacionar esta parte de la trama con lo que está ocurriendo en Las Vegas, cosa que nosotros sí sabemos.

GPS vs Mapa Indio

En una metáfora que me parece de lo más acertada por su genialidad y por eso le dedico un aparte, vemos al Sheriff Truman que está intentando a través del GPS de su móvil localizar un lugar. Prueba y prueba, pero nada, ese lugar no existe para los mapas actuales. Entonces su ayudante Hawk saca un mapa indio dibujado sobre la piel curtida de un pequeño animal y se lo muestra. Allí está dibujada toda una representación del universo Twin Peaksn donde destacan “Los Picos gemelos” y a sus pies toda una ilustración cargada de símbolos, entre ellos el fuego negro, y que representarían el rumbo que ha seguido “El Mal” para lograr su objetivo.

Una carcajada tras otra

Tras unos minutos intensos y dramáticos, la veleta de la historia vuelve a girar y nos lanza a la carcajada al presentarnos a tres policías (Larry Clarke, Eric Edelstein y David Koechner) que han descubierto que Dougie ha tenido un pasado anónimo, que lleva trabajando en la compañía de seguros hace 12 años y que su rastro se pierde más allá de ese tiempo. La trinidad del absurdo y la estupidez queda reflejada en estos investigadores donde cada intervención de uno de los tres es superada por su compañero en unas situaciones que resultan un despropósito divertidísimo.

Lejos de indagar más acerca del pasado de Dougie, ellos se centran en averiguar los motivos por los que Ike “el enano diabólico” quiso acabar con su vida. Si tenemos en cuenta la locuacidad de éste Dougie/Cooper cuando le preguntan algo, unida a la galopante estupidez de los tres investigadores, el resultado no podría haber sido otro que el arrancarnos una risa tras otra. Si a esta escena le unimos la del investigador del FBI, Albert, cuando escucha que la esposa de Hastings fue asesinada y su secretaria explotó diciendo: “¿Qué pasa en la segunda temporada?” comprobamos una vez más el manejo de los géneros que el dueto Lynch/Frost tienen sobre esta historia que nos cuentan.

Y no me olvido en este apartado cómico de citar la escenita donde la esposa de Dougie-Cooper descubre que tiene un marido muy atractivo mientras el Doctor le somete a un reconocimiento para tratar de averiguar cuál es el origen de esa panfilez y bobería extrema que padece y que saca de sus casillas a todo el que le rodea. Tan ensimismada está ella con el cuerpazo de su esposo, comparado con el saco de lorzas que era el Dougie verdadero, que cuando llegan a casa se le insinúa y acaban follando de la manera más salvaje y ridícula a la vez y donde él, tumbado boca arriba sobre la cama y ella encima, agita los brazos abiertos como cuando las garzas inician el vuelo con una sonrisa de oreja a oreja. Hay que fijarse bien y detenerse en la expresión de felicidad del pobre e infantil Dougie-Cooper y con ello deducir, una vez más, que “el niño” acaba de tener su primera experiencia amorosa. ¡Madre del amor hermoso!

Si destaca en algo esta parte es por los “malentendidos” continuos entre unos y otros y tanto se nota esa estrategia como en la inexplicable escena en la que Lucy y Andy mantienen una discusión sobre si el sofá que van a comprar debe ser rojo o beige. O cuando Johnny Horne corre por la casa y ensucia su cabeza en un marco colgado de la pared; o cuando Jerry Horne se da cuenta en el bosque que su pie no le obedece y se mueve por libre. De verdad que si esto no es surrealismo en estado puro, que venga alguien y me lo explique.

Mr.C.

El único que realmente parece tener claro lo que está sucediendo con los diferentes Coopers es su doppelgänger, Mr. C., que una vez recuperado de su asesinato se desplaza hasta una granja donde se encuentra con Gary Hutch Hutchens (Tim Roth), esperándolo junto a su amante y Chantal (Jennifer Jason Leigh). Pero debido a que el socio de Mr.C., Duncan Todd, fracasó en su tarea de matar a Cooper, el malvado Cooper se ve obligado a pedirle a Hutch que se haga cargo de todo el asunto de Las Vegas.

Twin Peaks, lugar maldito para la juventud

En otra perla que nos brindan, vemos a dos chicas jóvenes en un bar bebiendo y hablando y donde una de ellas le cuenta a la otra que ha perdido el trabajo en una hamburguesería por haber traficado con drogas. Lo mejor de todo es cuando ésta no hace más que rascarse la axila producto de una erupción sospechosa mientras le cuenta a su amiga sus problemas, y con esto la pregunta vuelve a nuestra cabezas: ¿Será ese picor una señal misteriosa, una clave sobre algo? Pues tal vez no, o tal vez sí. Otra incógnita más y ya he perdido la cuenta, pero que nos deja la sensación (¿se tratará de eso?) de que en Twin Peaks la juventud es tan decadente que las cosas que les ocurren pueden deberse al mismo fenómeno que sumergió a ese lugar en la maldad más absoluta.

La casa de los Horne es “asaltada” por Richard para que su abuela Sylvia le dé todo el dinero y las joyas que tiene guardadas. Como la mujer se resiste, éste la golpea a escasos metros Johnny Horne que se encuentra paralítico y sentado sobre una silla al lado de la mesa revolviéndose en su desgracia al ver que nada puede hacer ante la miserable actitud de su nieto. Ver a aquél hombre inválido total y tratando de revelarse en el suelo sin que su cuerpo responda a su mente y sin que logre pronunciar nada más que unas palabras apenas inteligibles, es trágico de narices, no lo dudo, pero no me negaréis que la escena en sí no tiene la retranca suficiente para arrancarnos una sonrisa. Es como si Lynch, conocedor de la mente humana, nos hubiera tendido una trampa moral para demostrarnos lo malas personas que podemos llegar a ser ante la desgracia ajena.

En otra escena vemos al joven Richard que va al encuentro de Miriam. Frente a su cabaña ella le amenaza con contar lo que sabe de él y ahí se produce un diálogo cargado de inteligencia donde a preguntas de éste sobre lo que sabe, la pobre Miriam le responde que no podrá hacerla nada porque ha enviado una carta al Sheriff informándole de todo. Con la situación aparentemente controlada, Richard irá averiguando cada detalle hasta que la inocente Miriam le revela que la carta había sido enviada esa misma mañana, justo lo que Richard quería saber y con lo que tendría el tiempo suficiente para interceptarla antes de que llegase a manos de la policía. Y es ahí cuando entra a su cabaña y la mata.

Las tres chicas rosadas:

Otro de los momentos más divertidos de la serie es cuando nos presentan a las tres ayudantes-camareras-criadas-chicas para todo… de los hermanos Bradley y Rodney Mitchum, dueños del casino y a los que ya vimos cómo les sentó que Dougie-Cooper ganara los 30 jackpot. Ellas tres son un ornamento rosado que cuando no tiene nada qué hacer se apoyan sobre la pared con una expresión a medio camino entre la mística y el aburrimiento y que nos hace preguntarnos qué pensamiento o idea extraña estará deambulado por sus cabezas cuando las vemos tan obnubiladas e inmóviles.

En otra escena antológica, una de las chicas, Candie, entra en el salón muy nerviosa persiguiendo a una mosca. Rodney y Bradley se la quedan mirando atónitos, ella sigue tras la mosca, la mosca se para justo sobre la cara de Rodney, Candie coge el mando a distancia y sin más miramientos le mete tal hostia a la mosca que no sabemos si esta muere o no, pero lo que sí vemos es el pedazo herida que le ha causado a Rodney a lo que ella sólo acierta a pronunciar entre sollozos una frase que no tenemos ni puta idea si es de arrepentimiento o no y que nos deja tan perplejos como a los dos hermanos:

¿Puede … usted … nunca … el amor … yo ?

El mejor papel de Candie llega cuando los hermanos la envían al piso de abajo del casino para que averigüe por qué el agente de seguros Anthony Sinclair está husmeando alrededor de las tragaperras. Ellos la observan a través de las cámaras de seguridad sin recibir el sonido, sólo las imágenes en blanco y negro de uno de los monitores, y lo que se supone que sería un intercambio de pregunta-respuesta, la escena se convierte en una especie de “danza” interminable donde Candie abre sus brazos señalando a uno y otro sitio sin que los hermanos, ni nosotros mismos, sepamos qué coños le está diciendo al agente de seguros, máxime cuando su misión era averiguar qué hacía allí, es decir: hacer una pregunta y esperar una respuesta. Las miradas de los hermanos viendo en aquél monitor la actuación de la ahora danzarina Candie, estallan y la ordenan subir de nuevo a la sala de control.

El Casino convertido en “El eje del mal”

Duncan Todd vuelve a la historia para recibir en su despacho de Las Vegas al agente de seguros Anthony Sinclair y sugerirle que la mejor manera de librarse de Dougie es implicare en ello a los hermanos Mitchum. Tanto es así, que estos se dejan convencer por Anthony y deciden cargarse a Dougie-Coper, a quien hacen responsable del impago de su indemnización por parte de la aseguradora.

Subido a una limusina le llevan a un lugar solitario del desierto de Nevada para una vez allí y siguiendo las sanas costumbres de Las Vegas, ejecutarle y darle cristiana sepultura entre las arenas del desierto. Pero lo que no saben ellos es que Dougie-Cooper lleva –además de una caja enorme con una tarta de fresa– un cheque en el bolsillo de la americana para los hermanos por valor de 30 millones de dólares, así que cuando le registran y lo encuentran, el odio se torna en amor eterno hacia él. Tanta es la admiración y agradecimiento de los hermanos hacia Dougie-Cooper que le invitan a cenar a un lujoso restaurante para celebrarlo y mira por donde allí se encuentra con aquella indigente de las tragaperras que por seguirle a él y a su famosa “llama amarilla” consiguió una fortuna que ahora le ha permitido cambiar de aspecto y convertirse en una respetable y elegante señora. ¿Será que nos quieren dar a entender que el dinero logra la felicidad? Lo más seguro, pero eso ya lo sabíamos.

Lo que ignoramos es el cambio de conducta del Jefe de Dougie-Cooper, que ha pasado de negar dicha indemnización por la investigación con escaleritas pintadas de por medio, a ser favorable al pago de una cantidad tan elevada. ¿Estará el Jefe metido también en algo turbio? En las Vegas todo es posible y en Twin Peaks qué os voy a contar…

Confirmación de las especulaciones

Mientras, el director Gordon Cole está bebiendo vino en su habitación de hotel y dibujando en una foto con un rotulador negro lo que parece ser un perro con astas, poco antes de recibir la noticia de que Diane ha estado cruzando mensajes de texto codificados a no se sabe quién y que Mr C. fue visto en el sitio de los asesinatos del ático de Manhattan.
Gordon abre la puerta de la habitación a Albert y tiene una extraña visión de Laura Palmer, lo que nos demuestra que Gordon tiene “acceso” ¿mental solamente? a ese otro mundo paralelo que se mueve en Twin Peaks.

Una llamada de Lady Leño al Sheriff Hawk confirma lo que ya sabíamos desde el episodio 8 cuando el gigante de la Habitación Rosa y la mujer envían a Laura a la Tierra:

Laura es la elegida

The Double R. Diner

Ese emblemático lugar nos deja una de las escenas más esclarecedora, fascinantes y con mayor ritmo de esta etapa.
Bobby y Shelly se reúnen en el Double R. Diner después de que su hija Becky haya sido detenida por haber disparado a su amante Gersten Hayward (Alicia Witt) en el apartamento de esta. De la conversación de los tres averiguamos que Bobby es su padre. Bobby y Shelly ofrecen garantías a su hija evitándole el arresto y ofreciéndose a pagar el daño causado en el apartamento.

En plena conversación, Shelly reconoce a alguien a través de los ventanales. Se trata de Red, un traficante y matón, uno de esos amantes sombríos por los que ella suele perder el juicio. Ignorando tanto a su exmarido como a su hija, Shelly abandona a toda prisa la mesa para salir tras el hombre, abrazarse a él y besarle con tanta entrega y pasión como si de una adolescente se tratara.
En otros tiempos Bobby hubiese saltado de la mesa lleno de rabia, pero ahora él es un ciudadano honrado y servidor público responsable, así que simplemente se come su ira y solo mira la escena con su rostro marcado por la tristeza.
Pero todavía quedaba una última sorpresa con tintes cómicos. De repente las balas atraviesan las ventanas del Double R. muy cerca de donde están los tres sentados. Las luces se apagan en la cafetería, y Bobby sale para ver la escena.

Podríamos esperar que sea obra de Gersten como venganza contra Becky por lo ocurrido en el apartamento, pero en lugar de eso descubrimos que se trata de un acto típico de la violencia estadounidense: resulta que un niño ha cogido una pistola cargada del asiento del coche donde viaja con su padres. Con el coche aparcado ha salido fuera y ha disparado contra los ventanales del Doble R. Cuando vemos cómo sus padres intentan argumentar y disculparse por lo ocurrido, un plano del niño apoyado en coche con una chulería impropia para su edad, mira y sonríe maliciosamente, nos damos cuenta de que la contaminación por maldad de aquél lugar atrapa hasta los más pequeños.

Una escena de mucha tensión que se ve incrementada por el pertinaz, molesto e irritante claxon de un coche que ha quedado trabado y sin poder continuar su marcha por culpa del incidente de los disparos. Cuando Bobby se acerca para ordenar a la mujer que deje de tocar el claxon, salta otra escena inquietante donde su acompañante de aspecto zombi, mira hacia Bobby y sin mediar palabra vomita un líquido grisáceo que va cayendo lentamente entre las comisuras de sus labios.
Y una pista importante relacionada indirectamente con el Double R. llega cuando Dougie-Cooper prueba su famosa tarta y entonces notamos cómo en lo más profundo de su subconsciente vuelve a recordar aquél incomparable sabor que tanto le gustaba. ¿Estará poco a poco éste Dougie-Cooper recordando y haciéndose menos Dougie y más Cooper?

No quiero dejar pasar la aparición al final del episodio 10 de Rebekah del Rio cantando una canción. La misma interprete que en el teatro de Mullholand Drive cantó aquella melancólica y turbadora melodía de título “Llorando”. Así como la del episodio 11 que cierra en esta ocasión con la interpretación al piano de un tema de Angelo Badalamenti. Todo un detalle por parte de Lynch y todo un gustazo para todos nosotros, los fans de Twin Peaks. Sin duda alguna que por estos detalles esta nueva etapa de Twin Peaks será la última y definitiva y aglutinará todos los universos creados por Lynch.

Y ahora sí que sí, vistas y analizadas estas tres partes cobraría sentido el título de la reseña como lubricante. Quedan siete episodios para finalizar ¡Siete! E intuyo que a partir de aquí la maquinaria bien engrasada de la nave nos lanzará a toda velocidad hacia nuevos giros, nuevas pruebas, y nuevos descubrimientos que den explicación a todo lo que hemos vivido. Conociendo a Lynch no me cabe la menor duda que será así, otra cosa distinta es que le entiendan.

Me dejo para el final a un personaje del que se habla poco porque sus apariciones son escasas y más parecen se deban a una cuestión de estética que a algo relacionado con las tramas. Su presencia está a medio camino entre la mística y la sosería, pero de lo que no hay ninguna duda es que cuando sale en pantalla atrae las miradas por su aspecto y sus movimientos felinos: Hablo de la agente del FBI y ayudante de Gordon, Tammy Preston (Chrysta Bell) una mujer polifacética donde las haya que suele alternar actuaciones, sesiones de fotos como modelo, desfiles y conciertos.

Aquí os traigo el video clip de uno de sus temas escrito por David Lynch y al que quiero prestéis atención en cómo está rodado, cómo es su atmósfera y la caracterización de sus personajes, porque en él reconoceréis muchos detalles de esta nueva etapa. Y si alguno o alguna quiere prestar atención a otras cosas, que lo haga bajo su responsabilidad. ¡Juas! Lo dicho: surrealismo en estado puro.


Categorías: Opinión Etiquetas: , , ,

27 comentarios

  1. Simplemente Maravillado por tu reseña de estos tres episodios de la querida Twin Peaks, claro dejando el alocado epi 8 atrás estos nuevos episodios volvemos más como se diría a la normalidad, y hemos podido disfrutar de los momentos lynch, y Avanzar en la historia veremos que nos depara el proximo epi, a saber de que Solo faltan 7 disfrutaremos de cada momento en la pequeña pantalla.
    Me preguntó Dougie probando la famosa tarta de cereza despertara al Cooper agente ya tuvo más pistas como cuando ve la placa de policía, o cuando su jefe le decía las palabras expedientes ojala despierte pronto la escena con Naomi en la cama es Genial, es verdad antonio lo que destacas de el personaje de la agente Tammy, la forma como se mueve muy sexy otro personaje de Lynch que nos deleita en esta nueva serie Gracias por las Revisión de estos episodios Saludos, jajaja otra vez me emocione al mostrarnos otra vez el Double R.

    • ¡Muchas gracias, Gabriel! Sin duda éstos tres suponen un remanso a la maravillosa locura del 8. Estoy seguro de que nos brindarán momentos muy brillantes de aquí hasta el final cargados de refrescantes batidos (ahora que estamos en verano… aquí) de géneros distintos. Y coincido contigo, la escenita de cama es brutal y el haber dedicado una larga escena al Double R. es como si fuese un homenaje a uno de los lugares más emblemáticos de Twin Peaks. Y lo de la agente Tammy todo un descubrimiento, sí jajaja

  2. Woodsman

    Esta muy bien el repaso, pero tiene dos errores muy curiosos para un fanatico de twin peaks.Johnny Horne es el tio de Richard, hermano de Audrey,hijo de Silvia y Ben.Y el pianista no es Angelo Badalamenti, es un actor.

    • Muchas gracias por tu aclaración, ya está cambiado. En serio, es una gozada que a uno le puedan alertar sobre errores en este universo tan complejo. Tantos nombres, tantas familias y tanta prisa que al final te acabas liando. Gracias de nuevo. Y lo de Badalamenti me lancé al ver que el tema “llorando” sí era interpretado por la misma Rebekah del Rio. Cosas del directo, como dicen y de las prisas XD.

      • Woodsman

        Faltaba mas compañero, los agradecidos somos nosotros por poder disfrutar estos resumenes cargados de subjetividad.Para terminar la aclaracion y estrecharnos la mano en el medio, tanto la composicion como la grabacion son,efectivamente, del gran Badalamenti.No lo vemos,pero lo escuchamos, lo que vendria a ser lo mismo.Salud!

  3. Anónimo

    Excelente reseña. Y excelente video de Chrysta Bell, gracias por traerlo aquí y dármelo a conocer.
    Candy, por el hostiazo con el teléfono (sabía que lo iba a hacer y, aun así, lo que me reí, joder XD) y por su flipe continuo ya es por derecho uno de mis personajes favoritos.
    Es cierto que toda la gente joven del pueblo parece contaminada. Todos hemos visto esas películas en las que en un pueblo estadounidense hay demasiados casos de leucemia por culpa de una compañía sin escrúpulos que contamina el agua. En Twin Peaks ocurre algo parecido pero por el mal en abstracto.
    Lynch contruye un thriller humorístico sobre el mal pero que no hace daño (al menos de momento). De hecho, como ya comentamos, la escena menos digestiva, el atropello del niño, queda rebajada porque vemos subir el alma al cielo. Yo creo que es una serie para todas las edades (siempre que quienes la vean no se aburran, claro).
    En cuando a Cooper bueno recupero lo que ya dije: le va muy bien en ese estado de ‘atontamiento’. Parece que es un lugar recurrente entre los estadounidenses el mito del ‘tonto’ al que le va muy bien en el sistema, tan bien que incluso nadie se da cuenta de que está ‘atontado’.
    Me reí mucho con estos capítulos.
    Gracias por la reseña y por el video.
    Saludos.
    P.S. Saludada por todo seguidor de Lynch la aparición de Rebekah del Rio. Y se aprecia en todo lo que vale a Chrysta Bell XD.

    • ¡Muchas gracias! Buen apunte lo que citas sobre historias de pueblos “contaminados” por algún pesticida o agente químico que deriva en trastornos físicos o mentales para sus habitantes. Desde luego que aquí la contaminación es producida por otra cosa terrible que ya vimos. Lynch tiene un manejo de los géneros que me deja alucinado, y más con el humor. Es un auténtico maestro porque no hay mejor humor que el que nace del absurdo, y él es un experto.

      Y es verdad que a pesar de las cosas terribles que suceden, nunca llega al punto tan cruel como para que no se pueda ver por gente más joven, y eso se consigue tal y como comentas, con situaciones que compensan esa crueldad a través del humor o de una salida que dé esperanza.

      Lo de Rebekah del Rio es un puntazo haberla rescatado, y lo de Chrysta Bell ni te cuento. Cuando descubrí el vídeo sabía que lo tenia que traer aquí XDD

  4. Anónimo

    Visto el capítulo duodécimo.
    En ‘Al final de la escapada’ Godard rompía con el lenguaje cinematográfico clásico e incluía saltos de eje, por poner un solo ejemplo de todas las transgresiones del lenguaje de esa película.
    En esta segunda parte de Twin Peaks (o tercera temporada) Lynch juega continuamente con los tiempos muertos (como también, aunque de una manera muy diferente, Jean-Pierre Melville en ‘El samurái’ -o ‘El silencio de un hombre’, como se llamó en España). Como todos los grandes del cine, Lynch viene a demostrar que, si se esta dotado de talento, se pueden romper las reglas, una vez que se conocen muy bien. Esta serie tiene infinidad de tiempos muertos que no aburren, son graciosos (si aburriesen no tendría mérito). Y esto, los tiempos muertos -me ha parecido a mi- se lleva aún un poco más lejos en este excelente capítulo duodécimo.
    Magistral.

    • Es curioso lo que comentas sobre “saltarse” las normas académicas una vez se han dominado estas. Eso es inherente a todos los artistas y sino fijate en los pintores, todos comenzaron pintando bodegones y naturalezas muertas, para luego y una vez dominada la técnica, crear libremente. Y eso mismo pasó en el cine y pasa en TV y el mejor ejemplo lo tenemos en Lynch. El manejo de esos tiempos muertos es soberbio, además como ya comenté, esos finales aderezados con temas musicales sirven claramente para que rebobinemos el capítulo en nuestras cabezas y pensemos en aquellos detalles que nos han mostrado. Es una técnica más, no es un capricho.

      Esta noche caerá el 12 y ya comentaremos.

      • Anónimo

        En ellos, en los grandes artistas, pensaba precisamente. A ver que te parece el capítulo duodécimo.
        Saludos ))

  5. Anónimo

    Capítulo décimo tercero.
    Definitivamente a Coop. bueno le va muy bien en el estado en que se encuentra: prospera y su mujer (mejor dicho, la mujer de Dougie Jones) cada día que pasa lo quiere más XD.
    Hago hincapié en algo que ya comentamos: lo que le gusta a Lynch jugar con sonidos de todo tipo, entre ellos los irritantes. En la primera temporada, con llantos y gritos que no cesaban; unos capítulos atrás, con un claxon exasperante. Y en este capítulo con la televisión.
    La canción de este episodio la canta… James Hurley, amante secreto de Laura Palmer y de Donna Hayward. Y es que el actor que da vida al personaje James Hurley, James Marshall, se hizo cantante después de verse apartado de su carrera de actor por problemas de salud (Amada Wikipedia).
    Saludos.

  6. Anónimo

    Capítulo décimo cuarto.
    Nueva aparición de James Hurley que trabaja de vigilante de seguridad con un inglés con una historia curiosa (también vio el vórtice en Londres). Ahí lo dejo. Por cierto, se encargan de una obra o algo así y tienen que vigilar la caldera (que no es una caldera cualquiera).
    Vemos a David Bowie brevemente como Phillip Jeffries y ,¡Tachán!, a Monica Bellucci haciendo de Monica Bellucci.
    Diane tiene una hermana. También lo dejo ahí.
    El capítulo más ‘alucinógeno’ tras el octavo. El Sheriff y compañía, con sus mochilas (XD), se adentran en el bosque. Llegan un punto y se abre el vórtice. Y… ejem… a partir de ahí tenemos una serie de imágenes geniales.
    Excelente.
    Saludos.

  7. Anónimo

    Capítulo décimo quinto.
    Muy brevemente. Uno de los mejores capítulos. Suena ‘Threnoy for the Victims of Hiroshima’ de Penderecki ‘joven'(que, ahora que se ha vuelto neotonal, es ‘Pendejecki’ para algunos aficionados). Y cuando suena ‘Threnody…’ es que hay tomate visual.
    Regresamos a la gasolinera en blanco y negro del capítulo 8º de la mano de Coop. malo. Nos reencontramos con los ancianos. Coop. malo quiere entrevistarse con Phillip Jeffries. Como Bowie está muerto (sniff), Jeffries adopta otra forma.
    Coop. bueno tal vez recupere la memoria el próximo episodio (por algo que ocurre en este).
    En el Bang Bang suenan ZZ Top (solo suenan, no tocan): https://youtu.be/7wRHBLwpASw (video gracioso, como suele ser habitual con ZZ Top). Y mientras tocan unos tal The Veils, Lynch nos ofrece la última escena del capítulo en el Bang Bang, una escena buenísima.
    Saludos.

    • Me pongo sin falta con Twin Peaks que entre las mini vacaciones y demás aventuras me ha pillado el toro XD. Me resultó muy curiosa la aparición de la Belluci y lo que le dijo a Gordon. Ya comentaremos.

  8. es increible ya que yo me preguntaba teníamos varias apariencias de estrellas en esta temporada por citar habíamos visto a la A. Judd,Amanda Seyfried,Naomi watts, y iban pasando los episodios y PUFF otra de david lynch, cuando dice tuve un sueño con Monica Genial…
    Por cierto falta comentar los epi 12.13.14 y ahora voy a ver el 15 ya falta menos…

    • Es cierto lo que dices, Gabriel. Lynch es un tío que aglutina a estrellas por la forma que tiene de crear historias. En lo que queda de semana le meteré mano a los episodios pendientes. El 15 muy bueno.

      • Esperando como agua en el desierto tu resumen de estos episodios el 15 genial podrias hasta incluirlo ya que hasta el 18 ya faltan solo 3 para terminar este mágico mundo llamado twin peaks.
        *Por cierto que muchos tenían ganas de participar en este retorno, aunque sea solo en pocos minutos al aire, hasta ahora la que más aprovechó su personaje es la querida Naomi. Saludos a la espera…
        Por cierto que lindo momento se tejió en el epi 15 dentro de la Double RR. Genial hasta al principio involucra a la pala dorada…

    • Anónimo

      En eso es como Woody Allen, todas las estrellas quieren trabajar con ellos. Saludos.

  9. Anónimo

    Capítulo décimo sexto.
    Episodio muy interesante pero del que poco puedo decir sin desvelar nada, precisamente porque comienzan a desvelarse cosas (o se desvelan a mayor velocidad).
    Hay un tiroteo con muertos significativos que no deja de ser cómico.
    Al fin Audrey y Richard logran dejar de pelearse y salen de casa, acuden al Bang Bang y tenemos una escena bonita con un final enigmático.
    El choque de fuerzas se acerca. Muere gente importante en la serie (muere o se ‘transforma’ porque con Twin Peaks nunca se sabe XDD ). Y nada más puedo decir sin desvelar el tomate.
    Saludos.

      • Anónimo

        Si has visto el capítulo décimo sexto entenderás que no pueda escribir apenas sin desvelar algo ‘gordo’ XD

        • Acabo de terminar de verlo. ¡¡Muuuyy buenooo!! No entrará en el que está pendiente de publicar, pero a ver cómo ando y lo mismo hago uno sólo de él. Las palabras del “manco” de la habitación roja se repiten y cobran significado.

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »