Treme, un retrato de la vida

treme

El próximo 1 de diciembre empieza la temporada final de Treme y un servidor se encargará de ir comentando cada uno de los cinco capítulos que restan para concluir la serie. Una cifra que sabe a poco, pues en un principio iba a contar con diez episodios, pero que se han visto reducidos por las irrisorias audiencias de la tercera temporada. Aunque tampoco podemos quejarnos demasiado; la única razón por la que esta historia de los habitantes de Nueva Orleans después del Katrina tendrá una conclusión es gracias al voto de confianza de la HBO en los productos de calidad.

Saluden a Rafa Tintore, que le pondrá música a las reviews de la última temporada de Treme. ¡Bienvenido!

Porque Treme no es una serie fácil de ver. No es adictiva, ni hay cliffhangers impactantes, personajes míticos, intrigas o giros inesperados. Simplemente fluye como la vida misma: los días van pasando, con sus alegrías y disgustos, y paulatinamente vamos conociendo mejor a un amplio elenco de personajes, a los que vemos luchar para salir adelante con optimismo y corazón. No siempre conseguirán sus objetivos y hay baches que no podrán solventar, pero lo que les caracteriza y une es la ilusión y coraje por mantener la tradición, costumbre y cultura de su ciudad natal.

La lucha de cada uno de los personajes en su día a día resulta estimulante, aunque no todos salen bien parados. Mientras unos encuentran redención y plenitud, otros se ven afectados por circunstancias que no pueden controlar. Los caminos de algunos personajes se entrelazan durante el transcurso de la serie, aunque sin resultar forzado ni artificial. La gran virtud de Treme es la realidad que emana en cada una de sus escenas. Esta verosimilitud y naturalismo puede resultar costoso de digerir para la gran mayoría de espectadores, ya que David Simon rompe con todos los moldes de narrativa visual y, al igual que hizo en The Wire, dibuja un arco argumentativo novelístico muy alejado del canon televisivo al que estamos acostumbrados. Hay tramas que no se cierran y quedan abiertas, simplemente porque no todas las fases de la vida son redondas. Cada uno de nosotros tiene pequeñas historias que no acabaron como esperábamos o deseábamos, y eso se transmite brillantemente en Treme, donde la idea clásica de serie queda desfasada y, a cambio, nos muestra un retrato fidedigno y sincero de la vida misma.

La estructura narrativa clásica de introducción, nudo y desenlace no se aplica en Treme, donde algunos nudos no encuentran nunca su desenlace o algunas introducciones no pasan del primer paso. Un planteamiento televisivo revolucionario y altamente arriesgado. Las bajas audiencias dan fe de ello, aunque a cambio tenemos una producción que toca de forma maravillosa todas las facetas del ser humano y nos va adentrando a fuego lento en las costumbres de Nueva Orleans. No es un camino esclarecido y sintético: David Simon nos deja la responsabilidad de que seamos nosotros quienes vayamos descubriendo estas tradiciones. La música extradiegética tiene un papel fundamental en la serie, en cada episodio hay varias actuaciones musicales en directo que abarcan diversos estilos, siendo el jazz el principal. Pero también se escucha funk, rock, honky-tonky y R&B. Una auténtica gozada para los oídos que hará las delicias de cualquier amante de la música. Y a los que la música les traiga al pairo, la precisa y detallada ambientación de las calles de Nueva Orleans les acabará absorbiendo sin darse cuenta.

En mi caso, por ejemplo, tenía ciertas reticencias hacia una serie que no tocaba ningún tema que me interese demasiado. No me considero ningún tipo de experto musical y en su momento me había preocupado lo justo en la devastación provocada por Katrina. Pero las múltiples tramas que se van cociendo con el transcurrir de los episodios, aparentemente pusilánimes y carentes de emoción, acaban por atraparte y tocarte el corazón, sin opción a dar marcha atrás. Es una serie que recompensa al espectador paciente y entregado, pues el final del trayecto es muy gratificante. Los pequeños detalles van ligándose sutil y elegantemente, clausurándose en unos finales de temporada que, si bien no hay giros inesperados, sí concluyen los diversos arcos narrativos construidos para cada personaje de manera muy satisfactoria.

Las bajas audiencias y la falta de premios no debe resultar un impedimento para darle una oportunidad, ya que The Wire pasó por las mismas complicaciones en su momento y actualmente está considerada la mejor serie de la historia. Treme es música, humanidad, sentimientos, cultura, tradición, costumbres, optimismo, desazón, alegría, decaimiento, resurgir, bailar, cantar, disfrutar, luchar… Es, en definitiva, una pequeña obra de arte sobre la vida.


Categorías: Opinión Treme Etiquetas:

5 comentarios

  1. Deckard

    De acuerdo en todo lo que has aexpresado. Treme es la mejor serie de la actualidad.

  2. truco o travesura

    yo acabo de terminar de ver la primera temporada y sí, es una serie diferente, de hecho es un paso aún más arriesgado que The Wire, ya que en esta por lo menos estaba el mundo criminal y la corrupción, que te atrapaba sin remedio, sin importar su ritmo, todo se cocía lentamente para explotar siempre en unos capítulos finales increíbles. Sin embargo, en Treme, ni siquiera existe eso, los capítulos finales bien podrían haber sido los primeros, puesto que todo fluye como la vida misma, con la diferencia que aquí no estamos en insulsa Baltimore (ciudad que bien podría ser tomada como el paradigma de la ciudad moderna)sino en la excepcional New Orleans, con su música que se respira constantemente, al igual que su historia, cultura y los efectos pos-Katrina que parecen convertir a la ciudad en un microcosmo, lo que me hace sentir que muchas veces las vivencias de los personajes sean muy únicas y no logre identificarme, completamente, con ellos, a diferencia de Baltimore donde todo lo que sucedía en dicha urbe lo podía imaginar también en la mía.
    Otro punto a destacar de la serie es sin duda su música que la mayor parte de la veces se usa excelentemente, pero en ocasiones cae en el error de abuzar de ella, por ejemplo haciendo cameos innecesarios de artistas renombrados con el solo hecho de mostrarlos, sin ninguna consecuencia narrativa posterior. Es decir, se obvian las historias de los personajes solo para mostrar al artista de turno tocando en un estudio de grabación solamente porque sí, reduciendo a la música en un mero efecto de relleno.
    Dejando de lado estos puntos negativos,la serie es sin duda magnifica,con personajes llenos de gracia y vitalidad, amantes de su tierra y la música, con los es muy difícil no empatisar. Sin embargo, no creo que sea acta para los que anden buscando un buen reemplazo de Breaking Bad, puesto que adrenalina es lo último que encontrarán en esta serie, para eso existe The Wire que sigue siendo, sin duda, la obra maestra de Simon.

  3. Las series de David Simon juegan en una únical iga y es muy dificil que hayan otras capaes de competir con ellas. David Simon es genialidad y muy seria, no busca un público general sino más específico, ya sabéis eso de “Que se joda el espectador medio”.
    .
    Me gustaría que, si sabéis algo, si David Simon sigue teniendo contrato con HBO pues que parece que se ha concluido por otoño de este año. Dijo Simon que tenía dos proyectos, uno sobre la CIA de los años 60 y otro sobre la industria pornográfica que se expandió por los 80.

  4. berkeler

    Excelente serie, y excelente noticia que vayamos a tener reviews de los últimos 5 capítulos de esta joya. Sabrán a poco pero como dices al menos podrán cerrar la historia, ya que las audiencias no han acompañado y HBO tiene tantas series buenas que bien podría haber prescindido de Tremé. Me alegra pues enormemente que decidieran darle un final en condiciones. Ni cliffhangers, ni escenas que te dejan con la boca abierta, ni giros inesperados… Tremé te habla de lo dura que es la vida. Y yo personalmente echaré muchísimo de menos a todos y cada uno de los personajes.

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »