Top 5: Personajes prescindibles de Lost

Top 5: Personajes prescindibles de Lost

Al fin he alcanzado a entender lo que en seis temporadas no había sido capaz de ver. Ya estoy en disposición de sumarme a ese grupo de eruditos que presumen de ser los únicos que han captado la verdadera esencia de Lost. Tenían razón. Por eso, y sin que sirva de precedente, voy a rectificar mis palabras y a modificar mi discurso. Allá va: Yo, Manel Triviño, con número de carné de periodista… ehm… ehm… Yo, Manel Triviño, reconozco a Lost la condición de SERIE DE PERSONAJES (así, con mayúsculas).

Profundicemos: ¿Lost es una serie de personajes? Sí. ¿Por su calidad? Ehm… ¿Por su número? Seguro. Y es que calculando de memoria, contabilizo aproximadamente un centenar de ellos; entre regulares, secundarios y extras. A destacar la función de estos últimos, esos actores anónimos que por un bocadillo y unos segundos de fama, dejan su dignidad a manos de los guionistas. Bravo por ellos. Por los extras, no por los guionistas.

Recapitulemos. En la isla han naufragado los supervivientes del accidente del vuelo 815, los Otros, los miembros (y miembras) de la Iniciativa Dharma, los mercenarios del carguero, los científicos del submarino de Widmore, los otros Otros, etcétera, etcétera, etcétera. Menos mal que era un lugar recóndito y remoto, que si no… He visto destinos presuntamente turísticos mucho menos frecuentados. Marina Lost, Ciudad de Vacaciones.

A lo que iba: la Isla es demasiado pequeña para tanto forastero, así que a continuación os dejo con los cinco personajes cuya presencia considero (YO) innecesaria, prescindible e incluso (en algunos casos) molesta. Sugerencias, alabanzas, peticiones de matrimonio, proposiciones de coito o amenazas anónimas… en el apartado de comentarios.

“Ella cayó, enamorada de la moda juvenil”

En el puesto número 5: ¡Isabel! Se busca (viva o muerta) mujer sexagenaria que intenta aparentar menos edad peinándose cual adolescente. Vista por última vez en la tercera temporada, concretamente, en el uberodiado capítulo de “los tatuajes de Jack”. Perdón, siento haber devuelto tan infame recuerdo a vuestras selectivas memorias. Sigamos. Cualquier información sobre el paradero de la sheriff de Dharmaville no se gratificará, ya que a nadie le importa qué fue de ella. Un momento, me comunican que Lindelof redactó un comunicado aclaratorio en relación al caso: “Isabel murió. Sí, ya sabemos que no se vio cómo… ¡no os lo íbamos a dar todo mascado! ¿O es que preferís que os lo explique? Qué gente más rara. En fin, su verdugo fue… fue… fue… ¡El Humo!”” El humo. El Humo siempre acaba siendo el culpable de todo: el humo del tabaco, del cáncer de pulmón; el humo de las fábricas, de la contaminación y el calentamiento global; y Smokey, de todas y cada una de las muertes inexplicables acontecidas en la Isla. El recurso fácil.

Aquí iba la foto de Ilana, pero el fotógrafo llegó tardeAquí iba la foto de Ilana, pero el fotógrafo llegó tarde

En el puesto número 4: ¡Ilana! Perteneciente a la generación de la sexta temporada, también conocida como la de los personajes que aparecen de la nada para completar lagunas de guión y/o estirar tramas que, a la larga, se ha demostrado que tenían más relleno que un Wonderbra. La que nos ocupa es la que se suponía que era la protectora de los candidatos, la que se suponía que era una figura determinante en el devenir de la historia isleña… y terminó muriendo (oh, sorpresa) de la manera más ridícula. Por manipuladora. Concretamente, por mala manipuladora… de dinamita. “¿Ilana? ¡Ah, la que murió como Arzt!”. Tan innecesaria que ni siquiera le idearon una muerte propia…

Rest in pis. No, no hay ninguna errataRest in pis. No, no hay ninguna errata

En el puesto número 3: ¡Dogen! Sniff, sniff; qué lastima me dio ver caer al Último Samurái. SPOILER ALERT! Me refiero a Tom Cruise en “El Último Samurái”. FIN DE SPOILER. Lo de Dogen, en cambio, fue de justicia: ¿un personaje que después de pasarse cinco temporadas al margen de las movidas de la Isla (que no, que seguro que no se lo sacaron de la manga, que siempre estuvo allí… ¡malpensados)! y que se convierte de la noche a la mañana en el eje sobre el cual giraban todos los acontecimientos? Su muerte (toma giro de guión, otro personaje más o menos clave muriendo) fue poética, y estuvo a la a la altura de la de la pareja formada por Jin y Sun; ya que Dogen también pereció junto a su compañero de toda la vida (Lennon)… No estoy insinuando nada. No eran más que amigos y residentes en el templo.

La evolución de la especie especialLa evolución de la especie especial

En el puesto número 2: ¡Los niños! Todos, sin excepción. No entiendo esa manía que comparten todos los productores y guionistas de incluir niños en cualquier historia. Es aún peor cuando están metidos con calzador. Y es aún mucho peor cuando se supone que son personajes importantes y acaban no pintando nada: Walt era especial, Aaron había de criarse con Claire sí o sí por el bien de la humanidad, David era hijo de Jack y de una madre cuya identidad era una incógnita, Los Otros secuestraban niños para investigarlos (?)… ¡Niños, niños y más niños! ¿Y luego para qué? Para nada: Walt lo único que tenía de especial era que se desarrollaba tres veces más rápido que un homo erectus estándar, David era una simple paja mental de un padre que se lo imaginó al morir, Aaron se crió con Kate (pobre chaval) y el mundo siguió rodando, y los Niños secuestrados únicamente servían para rejuvenecer la plantilla Other. Pensemos por un momento (sin fanatismos, po' favó)… ¿Cómo habría sido Lost, sin niños? ¿Mejor? ¿Peor? Igual. Y esa es una mala señal: tiempo perdido.

La I$laLa I$la

En el puesto número 1: ¡La Isla! Rescataremos el punto de partida. Muchos han excusado la no resolución de los misterios isleños valiéndose de un, a priori, sólido argumento: que Lost es/era una SERIE DE PERSONAJES (así, con mayúsculas). Aceptamos oso polar como animal isleño. Por lo tanto, ¿estas mismas mentes pensantes creen que la serie habría sido la misma si esos mismos personajes hubieran caído en otro lugar? Pongamos, por ejemplo, que el 815 aterriza en un poblado gitano. ¿Os imagináis? No habría osos polares, sino cabras; no habría que buscar el corazón de la Isla, sino cobre para venderlo a peso; Jacob sería un patriarca y no se escucharían susurros, sino los cantes de Camarón de la ¡Isla! Eso sí, seguirían estando los Locke, Sawyer, Sayid, Desmond y compañía. Con sus mismos fantasmas internos, con sus mismas vinculaciones entre ellos.

¿Lost habría disfrutado del mismo éxito sin su contexto isleño y mágico? ¿La gente la habría seguido con la misma devoción si no hubiera tenido la Isla como telón de fondo? Si tan serie de personajes es, ¿los foros se habrían llenado igual con fans teorizando sobre el por qué de la mala relación entre Jack y su padre o sobre lo que hizo o dejó de hacer Kate? Pues oigan, yo creo que no: que yo recuerde, la gente “sólo” elaboraba hipótesis sobre números, curaciones milagrosas, esqueletos anónimos, viajes temporales… Sobre la Isla, en definitiva. Que no se autoengañe nadie: los misterios eran el gancho de esta serie, y los personajes (y sus circunstancias) estaban relativamente en segundo plano. Sin esos misterios (la mayoría de ellos, burdos trucos de magia literaria) flotando en el ambiente, muchos espectadores no habrían quedado atrapados por Lost y no habrían llegado hasta el “final del camino”. Que sí: que me han regalado horas de entretenimiento gratuito, que la audiencia es libre de abandonar la serie cuando quiera, que blablabla. A mí no me gusta que me dejen a medias… That's what she said!

La cuestión es que los enigmas que componen la tan cacareada mitología de la serie, no se pueden obviar; ya que desde siempre he escuchado decir a voces autorizadas que La Isla era “el personaje más importante”. ¿Y qué sabemos de ella? Poco: que allí suceden hechos sobrenaturales. Y pobre de ti que te hagas preguntas; porque las preguntas te llevarán a más preguntas y las preguntas te llevarán al odio y el odio a la venganza y la venganza al Lado oscuro. Y olé.

Muchos, obcecados, opinarán que no, que la Isla ocupaba un rol secundario en la historia, que lo primero eran los losties y su lucha por encontrarse a ellos mismos. Correcto. Luego si no era necesario conocer los secretos de la Isla, si todos hubiéramos visto la serie igual (con o sin misterios) porque los personajes humanos eran la auténtica atracción principal, la Herbert Jablonski (oh yeah!) podría ser considerada un elemento prescindible. Prescindible para el desenlace de la historia, pero imprescindible para tenernos amarrados durante años divagando sobre sus dimes y diretes. ¿Lo trascendente es que los losties se ganaran la redención y que pudieran vivir felices y comer perdices al lado de Dios, o de lo que sea que haya más allá de la luz? ¿Sí? Pues yo que me alegro por ellos. Y también por Cuse y Lindelof. Y por sus cuentas corrientes: los personajes murieron, sin embargo la Isla sigue viva…


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