Top 5 personajes odiosos

Top 5 personajes odiosos

Vivimos en una sociedad en la que el odio está considerado como algo negativo. Error. Odiar es necesario: te hace estar de nuevo en armonía con la naturaleza y te permite mantener tu equilibrio. “¡Como las pulseras Power Balance!”, dirán algunos. No, nos os dejéis engañar ni por las modas ni por los que presumen de no odiar nada. ¡Ellos también odian algo! ¡Odian a los que odian! Qué paradojas…

Lo que está claro es que el odiar, como el beber, se ha de hacer con moderación; que sino te puede pasar como a aquel impetuoso y totalitario alemán de cuyo nombre no quiero acordarme: que el sentimiento te invade por dentro y eso te obliga a invadir por fuera. Ampliando la dimensión del concepto, se podría afirmar que odiar te renueva por dentro, y eso se nota por fuera; así que cumpliré la cuota diaria de odio que recomienda aquel dentista que no recomienda los chicles sin azúcar. Sí, me refiero al famoso décimo dentista de todas las encuestas, aquel que a diferencia de sus nueve compañeros, desea enriquecerse a nuestra costa, aconsejándonos hábitos bucales perjudiciales.

En fin, como dijo Mr. Fantástico a Sue Storm durante su Noche de Bodas: “No doy más de sí, por lo tanto no puedo alargarme más”. Así que (SPOILER se avecina guiño machista dedicado a los fans de The Office FIN DE SPOILER) ¡Vamos, para adentro! …That’s what she said!

En el puesto número 5: Manny, de Modern Family. El asunto de los niños prodigio daría para una tesis doctoral: apenas tienen pelos… en las piernas, y ya poseen el dinero suficiente como para poder vivir varias vidas. Por desgracia (o no), el tiempo pone a cada uno en su sitio, y la mayoría de ejemplares de esta especie acaban en el mundo de las drogas, rodando films porno o pasando las noches en la cama de algún Rey del Pop. Desconozco cuál será el desenlace de la historia de Rico Rodríguez (¿Rico? ¿Además presume de millones?), así que ahora únicamente podemos hablar de su personaje, Manny: sabelotodo y sarcástico, sensible y deportista, razona como si fuera un adulto a escala y su madre en la ficción es ¡Sofía Vergara! ¡Supuestamente ha catado las mamellas de Sofía Vergara! Envidia a este chaval… aumentando. Ocupa la quinta posición porque es menor, y está mal eso de meterse con gente que no es de tu tamaño.

¡Y encima lleva sombrero!¡Y encima lleva sombrero!

En el puesto número 4: Tyler, de V. Es el típico adolescente pavo y rebelde, que va de aquí para allá con su moto y que se liga a la chica guapa de turno. ¡Lo que no sabe es que su amorcito es un lagarto! ¡Y los lagartos tienen cola! ¡Su novia tiene cola! ¡Qué tonto, se lo está montando con una chica que no lo es y que tiene rabo! Seguro que no es el primer hombre que llega más allá con una “mujer” que oculta una sorpresa de gran tamaño…

No soy metrosexual, soy kilometrosexualNo soy metrosexual, soy kilometrosexual

En el puesto número 3: Tracy, de 30 Rock. Otro de los estereotipos que me sobrepasa es el del afroamericano gracioso. Confieso que una de las razones por las que no he sido capaz de ver más de dos capítulos de 30 Rock, es Tracy Jordan. Y en este caso, odiar al personaje es odiar a la persona, ya que interpreta en la ficción una versión de su yo real: sobreactuado, excesivo, ridículo. Son muchos los calificativos despectivos que podría asociar a este nuevo (por desgracia) icono de la comedia americana. Y es que, alerta, sorprendentemente está cada vez más solicitado para proyectos de la pantalla grande: recientemente ha perpetrado una penosa buddy movie con Bruce Willis (en la que su rol es, oh sorpresa, el del típico contrapunto cómico del miembro serio de la pareja) y ha colaborado en la adaptación nigga de ese clásico de la comedia inteligente que es Death at funeral.

¿Humor inteligente? ¿Humor inteligente? “Mis coj…”

En el puesto número 2: Leonard, de The Big Bang Theory. Pasemos lista: Sheldon, excelente; Wollowitz, notable; Raj, bien; Leonard… deficiente. Es más, me atrevería a añadir que la categoría de odiable se le queda corta: hostiable le vendría mejor. Cuando está con Penny (argumento que ya serviría para catalogar TBBT como serie de ciencia ficción), pone una cara de baboso psicópata que produce repulsión. Cuando ríe su propios comentarios ingeniosos (todo lo ingeniosos que un producto de Chuck Lorre puede ser, que no es demasiado); también provoca repulsión, y cuando calla… ¡Peor! Esa cara de atolondrado, esas gafas demodé, ese pelo… ¡Qué estilismo! Esperemos que lo lleve engominado aunque, cada vez que lo veo, el subconsciente me hace pensar en una secuencia en concreto de “Algo pasa con Mary”. Repulsivo. Mi comentario.

Leonard, eres especialLeonard, eres especial

En el puesto número 1: Hiro, de Heroes. La primera temporada de Heroes convulsionó el panorama de las series. Por encima del resto de protagonistas destacaba un alegre japonés que se ganó una tremenda popularidad y consiguió que su Ya-taaa se convirtiera en un grito de alivio que millones de seguidores usaban de coletilla. Las temporadas se fueron sucediendo y, extrañamente, el cariño que despertaba Hiro se fue transformando en odio. Es como el típico chico exagerado en sus formas, el que intenta agradar siempre, el que pretende ser amable en todo momento: al principio te hace gracia, luego simplemente lo soportas y, si pasas más de una hora con él, acabas por desesperarte y por gritar aquello de: “En el tiempo o en el espacio, pero piérdete”.

¿Hace falta añadir algo más?¿Hace falta añadir algo más?

Y hasta aquí el repaso a lo peor de cada casa. Nótese que no se ha incluido referencia alguna a Lost o a cualquiera de sus estrellas: me reservo el derecho a elaborar un Top-5 edición Isleña, si es que encuentro otros cuatro odiables que acompañen a Kate…


Categorías: 30 Rock Heroes Modern Family Series The Big Bang Theory V Etiquetas:

54 comentarios

  1. La odio

    Llevo vista toda la serie, en sus cuatro temporadas. Clair Bennet es el peor personaje de toda la serie. Me ocuparé de que todo el internet lo sepa.

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