The man behind the curtain: Joss Whedon

¡Nueva sección en Todoseries! Con un nombre tan sugerente como “The man behind the curtain” (¿Chicle? ¿Qué chicle?), es obvio de qué tratará. Al igual que las webs de cine tienen a sus directores y las webs de libros a sus escritores, nosotros tenemos a nuestros creadores. En una época en la que la coletilla “del creador de…” es tan importante a la hora de vender una serie, no podía faltar una sección en la que analizáramos a esos hombres y mujeres. Y empezamos con Joss Whedon, considerado el primer guionista televisivo de tercera generación.

Porque Joss Whedon, lo de escribir guiones, lo lleva en la sangre. Su abuelo, John Whedon, escribió más de 70 episodios de diez series de televisión diferentes. Su hijo, el padre de Joss, Tom Whedon, fue un poco más allá. Sus créditos incluyen unos 90 episodios de doce series diferentes. Y algunas famosas, como Las chicas de oro, serie por la que ganó un Emmy al mejor guión. Tom tuvo cinco hijos, de los cuales tres siguieron la tradición familiar. Además de Joss, sus hermanos pequeños Jed y Zack también son guionistas de televisión. Por lo que a nosotros respecta, el más famoso es Zack, que ha escrito tres episodios de Fringe (The Dreamscape, The Transformation y Unleashed) y dos de Rubicon (Look to the Ant y A Good Day’s Work).

Así que, con semejantes genes, no es de extrañar que a Joss Whedon lo que le guste es contar historias. Más de una vez se ha definido como “narrador, cuentacuentos”. En un audiocomentario de una de sus series, afirma que “mis momentos más felices suceden cuando estoy escribiendo y estoy a solas con mis personajes.” Así que no es de extrañar que no le importen los medios mientras consiga su objetivo. El fin es contar historias. Lo demás es secundario.

Y para conseguir tal fin, le da igual hacerlo en un largometraje, en una temporada de televisión o en las viñetas de un cómic. Y si tiene que mezclar diferentes medios para acabar una historia, no le importa en absoluto. Lo ha hecho en prácticamente todas sus series. Los cómics y el cine han sido los medios utilizados por Whedon para terminar las historias que la televisión no le dejó acabar.

El ejemplo más claro, sin ir más lejos, lo tenemos en su primera y más famosa serie. Cuatro años después de la finalización de la séptima y última temporada de Buffy, Joss Whedon escribió el primer número de una nueva colección de cómics: Buffy, the Vampire Slayer. Season Eight. Cuarenta números que forman la continuación oficial de la serie, y que ningún fan de Buffy debería perderse. Los siete primeros números de la novena temporada ya están publicados en los Estados Unidos. Angel, la otra serie de Whedon, también tiene su continuación oficial en el mundo de los cómics. Si alguien quiere seguir las aventuras del Buffyverso, ha de dirigirse a las viñetas.

Un mundo que a Joss Whedon no le es extraño en absoluto. Ganador de tres premios Eisner (los Oscar de los cómics), los amantes del noveno arte tenemos a Whedon como uno de los grandes guionistas del medio. Y, aunque su obra en ese mundo no haya sido muy prolífica, sus 25 números al frente de Astonishing X-Men quedan para el recuerdo como una de las mejores historias de la Patrulla-X de los últimos 20 años. La propia Marvel así lo reconoció, al nombrar al número 6 de esa colección como el 65º mejor cómic Marvel de la historia. Qué menos podía hacer Whedon cuando crearon la serie sólo para que él la escribiera

En esta navegación entre medios para seguir contando una historia, Whedon no se conforma sólo con los cómics. Tras la cancelación de Firefly, su tercera serie, Whedon escribió y dirigió Serenity, la película que ponía punto y final a una historia que, si la Fox le hubiera dejado, habría llegado a obra maestra absoluta.

Y es que, al igual que las series y los cómics, Whedon también controla el lenguaje cinematográfico. Fue candidato al Oscar al mejor guión original por Toy Story. El 27 de abril llega a España su segundo film como director, una de las películas destinadas a batir récords de taquilla: Los Vengadores. Cuando Marvel buscaba un director para su proyecto estrella, no se lo pensó dos veces. ¿Quién mejor que Whedon para saltar entre medios y trasladar su cómic estrella a la gran pantalla?

Pero, a pesar de todos sus trabajos en el mundo del cómic y en el cine, aquí estamos para hablar de series. Seguro que si le preguntáramos a él, también diría que lo que más satisfacción le ha dado en su vida profesional ha sido la televisión. Repasemos un poco su currículum seriéfilo.

De Buffy, cazavampiros poco más se puede decir. Una serie que empezó tímida, un reemplazo de midseason destinado a rellenar tres meses de la parrilla y desaparecer para siempre, y que marcó a fuego a toda una generación de espectadores. Siete temporadas y 144 episodios después, la obra cumbre de Whedon marcó sus siguientes proyectos, quizá poniendo una presión demasiado grande sobre sus hombros.

Pero la presión no sólo vino de Buffy, sino también de su spin-off, la segunda serie de Whedon: Angel. La serie sigue las aventuras del interés romántico de Buffy durante las primeras temporadas, tras marcharse a Los Angeles y fundar su agencia de detectives. Con muchos de los actores y guionistas de Buffy, Angel llegó a superarla en calidad y audiencia en muchos momentos. Whedon lo había vuelto a conseguir. Sólo faltaba por ver cómo se desenvolvería fuera de su Buffyverso.

Y entonces llegó Firefly. Puede que haya pasado a la historia como su gran fracaso. Puede que mucha gente ni siquiera sepa que haya una serie llamada Firefly de Joss Whedon. Pero sus catorce episodios son un ejemplo de a dónde puede llegar una idea, por extraña que parezca, si se tiene talento. Una mezcla de western y ciencia ficción que, seguro, habría llegado a ser una de las mejores series de la historia. Al menos los catorce episodios que duró son poco menos que insuperables. Lo único que hacía falta era que la Fox la hubiera tratado un poco mejor.

El maltrato del canal a la serie merecería un análisis en más profundidad, pero aquí solo comentaremos lo más gordo. No solo le dio poca y mala publicidad (la vendió como una serie de humor), sino que alteró el orden de los episodios a la hora de emitirlos. ¿El ejemplo más hiriente? El episodio piloto, de dos horas de duración (y en el que, obviamente, se presentaba a los personajes y su pasado) fue emitido en el 11º lugar, cuando el canal ya había decidido cancelar la serie por sus bajas audiencias. El DVD de la serie le hizo justicia, y por fin se pudieron ver los catorce episodios en el orden en el que fueron pensados. Las enormes ventas del pack convencieron a Universal Pictures, que puso el dinero para que Whedon escribiera y dirigiera Serenity, una especie de punto y final a la historia. A pesar de tener la historia pensada para siete años, Whedon tuvo que conformarme con 14 episodios y una película. Recuerdo ver Serenity un lunes a las doce del mediodía en un cine absolutamente vacío. Qué buen sabor de boca me dejó…

La temporada televisiva 2008-2009 fue muy esperada por los amantes de lo fantástico. Los dos showrunners más famosos del momento se iban a enfrentar entre sí. J.J. Abrams, ya casi convertido en mito por haber sido uno de los creadores de Lost, se enfrentaba a Joss Whedon, que tras el fracaso de Firefly presentaba su nueva serie de ciencia-ficción con una de las actrices de Buffy: Eliza Dushku. Y así llegó la batalla: Fringe vs Dollhouse. La cosa no tuvo mucho color. Fringe era mejor y competía con mejores armas (se emitía en martes y Dollhouse en viernes, además de estrenarse en septiembre y Dollhouse en febrero). No había nada que hacer. Dos temporaditas duró Dollhouse en la Fox. Dos temporadas en las que la serie no llegó a arrancar y que dejaron un sabor agridulce en todos los seguidores de Joss Whedon.

Y con Dollhouse acabó, hasta el momento, la carrera de Whedon en la televisión. Durante la huelga de guionistas de 2007, creó una miniserie de tres episodios de quince minutos que nadie que la haya visto olvidará: Dr. Horrible’s Sing-Along Blog. Neil Patrick Harris, Nathan Fillon, canciones, superhéroes y villanos… Todos los ingredientes para uno de los mejores platos que el audiovisual puede ofrecer hoy en día. Si no la has visto, corre a hacerlo.

Así que, en el mundo de las series, este ha sido el camino de Joss Whedon: Buffy, cazavampiros, Angel, Firefly y Dollhouse. Bueno, contaremos también al Dr. Horrible. Además, ha dirigido un par de episodios de The Office (Business School y Branch Wars) y uno de Glee (Dream On). Pero entre el mundo de los cómics y el cine (tras Los Vengadores estrenará Mucho ruido y pocas nueces, basada en la obra de Shakespeare), parece que una nueva serie de Joss Whedon, que solo por ese hecho ya sería el momento más esperado de la temporada televisiva, está cada vez más lejos. Esperemos que no por mucho tiempo. La televisión le necesita.


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