TBBT: Análisis de la primera temporada

TBBT: Análisis de la primera temporada

Media semana. Es el tiempo que he tardado en ventilarme la primera temporada de The Big Bang Theory, que suma 17 episodios. No me ha enganchado tanto como How I Met Your Mother en su día, sin entrar en comparaciones, pero no tengo ninguna duda de que es una de las mejores comedias del momento, tanto si sabes hablar en klingon como si no. Mis primeras impresiones fueron bastante acertadas, aunque debo reconocer ciertos errores sobre el personaje de Penny y la utilidad de Howard y Raj en la serie. Lo anticipé el otro día en Facebook: Rajesh me parece el mejor personaje. Vamos a analizar la primera temporada. ¿Vienes?

Dos brillantes físicos, un apartamento, dos amigos indescriptibles y una vecina extremadamente sexy. Es la sencilla receta del éxito de The Big Bang Theory, una serie que asusta de inicio por su léxico técnico y sus bromas ultrafrikis, pero que en el fondo explica la dificultad para ser normal cuando no mides 1.85, no tienes los músculos de Hugh Jackman ni la belleza de Brad Pitt. Y en esa batalla por no parecer un geek, algunos (Leonard) salen mejor parados que otros (Howard). En una isla, alejado de cualquier forma de civilización humana, está Sheldon, cuyo 187 de CI no le permite distinguir ni su condición de bicho raro.

Aunque no tiene una línea argumental que estructure la temporada, los 17 primeros episodios de la serie narran los torpes intentos de Leonard por conquistar a Penny. Para esta misión imposible cuenta con la ayuda de tres hombres sobradamente preparados para hacer una instance de World of Warcraft sin lanzar magia o para apagar las luces de una habitación de Tokyo desde su ordenador en Nueva York, pero ineptos para cualquier misión que requiera contacto humano:

  • Howard: el único que vive con una mujer, su madre, con la que siempre habla a gritos desde su habitación. Aunque suma un ligue en la primera temporada (la primera de Penny), su habilidad con las mujeres es nula. Es soez, mantiene las hormonas revolucionadas desde la pubertad y trata de ser un galán con “métodos de seducción” (véanse las comillas) de otro planeta. Klingon, posiblemente. Eso sí, es capaz de comerse un pastelito de cacahuete aun siendo alérgico para distraer a su amigo Leonard. Un personaje muy divertido y extremadamente peculiar que siempre va acompañado de…
  • Raj: el hindú que no puede hablar con las mujeres, excepto cuando bebe alcohol. Remarco su procedencia porque es una de las bromas más recurrentes y, según mi apetito humorístico, una de las más divertidas. El gran Raj tienen respuestas para todo y para todos, acepta su patología con resignación, se comunica con sus padres vía webcam (hilarante) y es el primero en percibir las bromas racistas. A veces es el primero y el único. Rajesh es el personaje que más sorprende a lo largo de la temporada y también uno de los más creibles. Especialmente brillante es el episodio The Grasshopper Experiment, en el que Penny le proporciona alcohol para superar una cita con una mujer india arreglada con sus padres.
  • Sheldon: físico teórico que empezó la universidad con 11 años. Es el gran referente de la serie, un tipo incapaz de entender el sarcasmo, analítico hasta el más mínimo detalle, peleado con el género femenino por definición y con el ser humano inferior en coeficiente por convicción. Sheldon es un fanfarrón, un mal amigo y un pésimo compañero de piso, pero del 99% de sus rarezas no se da cuenta. Y eso lo convierte en un tipo tan carismático como peculiar. Absolutamente hilarante es el episodio en que el grupo recibe a la hermana de Sheldon.

Leonard tendrá que tirar de ingenio, de oportunismo y de paciencia para conquistar a Penny. Y acabará triunfando. No vamos a entrar en si es muy creíble o poco creíble que una belleza como Penny se enamore de un tipo tan extremadamente friki como Leonard. Algunos, soñadores por naturaleza, creerán que sí, que Leonard es un hombre encantandor. Otros, hartos tal vez de darse golpes con el muro de la realidad, creerán que esa relación no tiene su correspondencia en la vida real. Todos tienen parte de razón. Y Penny no es sólo una carcasa perfecta, es una mujer sarcástica e inteligente que está harta de encontrarse con tíos opuestos a Leonard que le arruinan la existencia. Por eso, y porque Leonard es un buenazo, estoy feliz de que entre ellos haya surgido la chispa.

Lo mejor de la temporada:

  • La relación entre Leonard y Sheldon. Sin duda, sus conversaciones sobre física, mujeres, World of Warcraft o el efecto Doppler son lo mejor de la serie.
  • Todas y cada una de las escenas en las que Howard comparte habitación con una mujer. Qué perseverancia. Qué galán. Qué divertido.
  • La excusa de las convenciones sociales para hacer entrar en razón a Sheldon. Y el pique de éste con Leslie Winkle, uno de esos gags recurrentes muy acertados. Mención especial al episodio The Nerdvana Annhilation, con esa máquina del tiempo de 1960, y al capítulo The Jerusalem Duality, en el que aparece un niño prodigio de 15 años que pone contra las cuerdas a Sheldon.
  • Rajesh Koothrappali
  • La evolución del personaje de Penny. Hay que hacer un acto de fe para creer que una persona, en su sano juicio, sea capaz de aguantar a alguien como Sheldon o Howard. Penny reacciona de forma natural a las rarezas de sus vecinos y ha conseguido hacerse un hueco entre ellos. Incluso se permite el lujo de vapulear a Sheldon en el Halo de XBox.
  • The Pork Chop Indeterminacy, el capítulo en el que nos presentan a la hermana de Sheldon. Nos convence de que Sheldon es humano y no el cylon número 7. Y es hilarante ver a Leonard, Raj y Howard intentar ligarse a la bellísima Missy.
  • La música de presentación. ¡No me la saco de la cabeza!

Lo peor de la temporada:

  • Sin voluntad de ofender a sus millones de seguidores, en ocasiones Sheldon me parece un poco cansino. No sé si Jim Parsons merece el Emmy o el Globo de Oro, pero sí merece un reconocimiento a su memoria y a su dicción, porque recordad esos monólogos y pronunciarlos con tal velocidad, con temas tan desconocidos para todo el mundo, es de auténtico fenómeno. Lástima que a veces sea demasiado puntilloso.
  • El final de la primera temporada no es nada especial. Esperaba un capítulo o una última escena algo sorprendente y me quedé con las ganas. Eso sí, he empezado a ver la segunda temporada y el nivel de risas ha crecido.
  • La ausencia casi total de personajes secundarios. Sheldon y Leonard monopolizan el protagonismo en la mayoría de episodios, pero ha quedado demostrado que cuando entran en juego piezas externas (Missy, Leslie, la mujer india de Rajesh o el brillante japonés) la serie gana en originalidad. Quiero ver a Sheldon en una discoteca, a Howard con su madre, a Rajesh en la fiesta de la cerveza…
  • Personalmente, prefiero las historias con una trama horizontal a episodios sueltos inconexos. En la última parte de la temporada las historias y las bromas tienen más continuidad. Y creo que la serie gana enteros.

17 episodios después, las sensaciones son muy positivas. Desde hace tres o cuatro días llevo mi pendrive encima con la primera temporada completa, por si alguien necesita una terapia de risas. Y eso que sólo presto series que me apasionen: Dexter, Lost, Battlestar Galactica, How I Met Your Mother y, ahora, The Big Bang Theory. Y no hablo más porque me voy a ver la segunda temporada. ¿Comentamos todo este post?


Categorías: Opinión Series The Big Bang Theory Etiquetas: ,
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