Supernatural: The road so far

Bueno, bueno, han pasado ya muchos meses desde la última vez que pudimos ver algo de Supernatural en este vuestro blog. La última vez que vimos a los Winchester estaban en una situación bastante peliaguda (como siempre), al final de la sexta temporada, lidiando con la reveladora traición de Castiel, quien había pactado con el Rey del Infierno para conseguir liberar las almas del purgatorio… pero no nos adelantemos, hay mucho que contar sobre Supernatural antes de continuar con las reviews, así que ¡vamos allá!

Resumir los 2 últimos capítulos de la sexta temporada, mas los 14 que llevamos de la séptima en una sola entrada va a ser complicado, pero lo voy a intentar. Obviamente no voy a ser todo lo detallista que me gustaría con la serie, pero si que me gustaría comentar algo, en clave de opinión.

Supernatural es una serie que desde sus inicios me cautivo. Una primera temporada decente, que servía para presentar a los personajes principales y un poquito de la mitología de la serie, que se fue agrandando con la segunda y que comenzó a hacerse grande de verdad con la tercera, para acabar siendo una enorme serie en la cuarta y quinta temporadas. El final de la 5ª podría haber sido también el final de la serie, y la hubieran dejado en un lugar perfectamente apropiado, con los Winchester salvando el apocalipsis, Sam prisionero en el infierno con Lucifer y Dean viviendo su ganada vida con Lisa y Ben.

Alargar más la serie, aunque le reporte a la productora beneficios, no es garantía de calidad, todos hemos visto series que han perdido mucha calidad por estirarlas más de la cuenta (ejem, ejem, Prison Break), y series que repiten las tramas con ligeras variaciones y no avanzan nada porque todo acaba como empezó (¿verdad que si Dexter?). En cualquier caso, como fan de Supernatural, recibo con alegría que haya mas capítulos de la serie, aunque es evidente para cualquiera que el nivel de la serie en la 6ª y en la 7ª no es tan bueno como en las anteriores.

A mi modo de ver la serie ha perdido carga épica, cuando los Winchester están parando un apocalipsis y nada parece ir bien; cuando todo está a punto de irse a la mierda y piensas que nada puede ir peor, pero finalmente los hermanos logran salvar la situación, ahí es cuando la serie brilla de verdad, y en la 6ª quitando el final pocos momentos así hemos visto y en la 7ª la épica apenas ha hecho acto de presencia. Espero que esta temporada, a la que le quedan menos de 10 capítulos tenga un empujón y podamos volver a disfrutar de esos momentazos que hacen a esta serie tan grande a veces.

Y bueno, después de esta reflexión sobre la serie, vamos con lo que ha ocurrido en la serie, “The road so far”. La lectura va a ser larga, así que acomodaros bien, nos montamos en el Impala y nos vamos a ver qué ha pasado en todo este tiempo:

Final de una saga, comienzo de otra: 6×22, 6×23, 7×01 y 7×02

Sam y Dean descubren que Crowley y Castiel han hecho un pacto para abrir el purgatorio y repartirse las almas. Con esas almas, Castiel lograría el suficiente poder como para derrotar a Raphael y así asegurar la continuidad del mundo tal y como lo conocemos
Castiel no quiere que los hermanos intervengan, así que idea un plan para que se mantengan al margen, y es dejar la consciencia de Sam encerrada en su propia mente, dejando su cuerpo en estado comatoso, bajo la promesa de que si no se inmiscuyen, arreglará a Sam para siempre. Castiel esta pecando de orgullo, gracias a Crowley sabe como abrir el purgatorio y tras recibir los ingredientes para abrirlo, el ángel rompe el pacto y amenaza con destruir al demonio si no se marcha. El Rey del Infierno, enfadado y traicionado acude a Raphael y le ofrece su ayuda a cambio de la mitad de las almas del purgatorio.

Mientras tanto, Dean y Bobby se rompen la cabeza pensando cómo actuar, están decididos a pararle los pies a Castiel y Crowley, así que con la ayuda de Balthazar descubren cuándo y dónde abrirán la puerta del purgatorio. Se dirigen hacia allí para detenerlos y Balthazar se adelanta para enfrentarse a Castiel, pero el determinado ángel destruye a Balthazar, ya que no va a permitir que nadie se interponga en su camino. Poco después vuelve Crowley con su nuevo socio, Raphael, quien insta a Castiel a entregarle la sangre con la que se abre la puerta al purgatorio. El ángel de la gabardina entrega sumiso la sangre y se marcha. Dean y Bobby llegan justo para contemplar como el ritual de Raphael falla, ya que Castiel les había engañado entregando un bote con sangre de perro para ganar tiempo y hacer el ritual en otro lugar.

Castiel en ese momento tiene todas las almas del purgatorio dentro de su cuerpo, disfrutando de un poder similar al que Dios tiene. Con un chasqueo de dedos destruye a Raphael, mientras Crowley escapa. Dean le suplica a Castiel que devuelva las almas al purgatorio, pero Castiel ha cambiado, con todo ese poder está decidido a cambiar el mundo, se ve como un padre para todos y debe administrar disciplina a la descarriada humanidad.
Y vaya que si lo hace, Castiel se encarga personalmente de ejecutar a infieles, destruir lugares impuros, etc. Su descontrol y tiranía son muy preocupantes y Dean sabe que hay que hacer algo, aunque sólo moviendo un dedo saben que atraerían la atención de su nuevo jefe. Por otro lado Sam está teniendo alucinaciones, y no lo pasa precisamente bien distinguiendo lo que es real y lo que está en su mente. Hace de nuevo su aparición Lucifer, que se encuentra en su cabeza, para sembrar dudas en Sam. Sin embargo, Sam mantiene el tipo y oculta lo que le pasa a su hermano.

El plan de los Winchester para vencer a Castiel no podía ser más temerario. Con la ayuda de Crowley, quien no está muy satisfecho con su nuevo jefe, consiguen invocar y atar a la mismísima Muerte con el objetivo de que elimine al nuevo Dios. Sin embargo, Castiel hace su aparición y libera a la Muerte de sus obligaciones, aunque no sin haber recibido una reprimenda del Jinete Pálido. Además, todos los presentes reciben la noticia de la Muerte, Castiel no solo esta albergando las almas del purgatorio en su cuerpo (el cual está empezando a mostrar claros síntomas de desgaste), sino que también había algo más, los leviatanes. Estos seres fueron la primera creación de Dios pero se le descontrolaron y estuvieron a punto de destruir el mundo, así que Dios creó el purgatorio para encerrarles.

La Muerte sugiere que deberían repetir el ritual para devolver las almas al purgatorio antes de que los leviatanes se liberen de Castiel de alguna forma. Los Winchester y Castiel se ponen a ello, pero aunque el ritual funciona y las almas son devueltas, los leviatanes logran resistirse al ritual y se hacen con el control del cuerpo de Castiel, eliminando su consciencia de ángel (y por tanto matándolo). Ese control no dura mucho, ya que tantos leviatanes juntos en un mismo cuerpo van a destrozarlo, así que necesitan propagarse. Los leviatanes llevan a su hueco contenedor hasta un depósito de aguas públicas y allí los leviatanes revientan su cuerpo, esparciéndose con el agua (aquí se muestran como unas formas negruzcas y espesas).

No tardan en hacer aparición unos cuantos de ellos, poseyendo los cuerpos de trabajadores de un hospital cercano y devorando a otros. Bobby alertado por una convaleciente Jody Mills (la sheriff del condado, quien conocía a Bobby por un caso anterior) parte al hospital para rescatarla y enterarse de lo que está pasando, que por supuesto se trata de los leviatanes. Bobby solo puede escapar ya que están a punto de comérselo. Sam por otro lado sigue con sus alucinaciones, Dean trata de ayudarle, pero hace su aparición uno de los leviatanes, quien les da una buena paliza, aunque Dean le arroja un coche del desguace, lo que les da tiempo para escapar y dirigirse a un hospital a que les curen las heridas…pero ese hospital es justo en el que los leviatanes se encuentran.

Bobby rescata a Sam y Dean justo cuando los leviatanes están a punto de comérselos y se refugia con ellos en una vieja casa propiedad de Rufus, pero lo que ellos no saben es que los leviatanes al haber compartido la mente de Castiel, saben todo lo que el ángel sabia sobre los Winchester, por lo que la cacería da comienzo y Sam y Dean son las presas.

Interludio: 7×03, 7×04 y 7×05

Mientras Dean se recupera de su herida en la pierna, Sam se da cuenta de que una vieja amiga suya (que resulta ser una Kitsune, un tipo de monstruo de origen oriental que se alimenta de las glándulas pituitarias) llamada Amy está por la zona (ya que aparecen cadáveres a los que les falta su pituitaria). Sam se encuentra con Amy y le intenta persuadir de que deje sus homicidas apetitos, pero la sorpresa llega cuando Amy le confiesa que la comida no es para ella, sino para su hijo. Sam se apiada de Amy y la deja marchar, pero Dean, quien andaba siguiendo a Sam preocupado por sus visiones con Lucifer descubre lo que está haciendo y cuando Sam se marcha, mata a Amy, lo que producirá en los siguientes capítulos un fuerte sentimiento de culpa en Dean.

Esto se acentúa en un caso al que los Winchester acuden para resolver, se trata ni más ni menos que del dios Osiris, quien no tiene otra cosa que hacer que dedicarse a juzgar almas en Dearborn. La explicación de esta aparición es tan pobre como el desarrollo del caso (con la aparición de Jo como fantasma incluida), aunque sirve para que Dean vuelva a expresar delante de Sam que oculta algo que le hace sentir culpable. Finalmente Sam encuentra la forma de derrotar a Osiris justo cuando el fantasma de Jo estaba a punto de acabar con su hermano.

La cacería de los leviatanes sigue su curso y pronto uno de ellos tendrá la ocasión de encontrarse con los Winchester. El leviatán los sigue hasta un pueblo llamado Prosperity en el que están muriendo personas de una forma extraña. Pronto descubren que todas ellas están relacionadas con un matrimonio, y que ambos cónyuges son poderosos hechiceros, que usan la magia para potenciar sus peleas (llevar tantos siglos casado debe ser agotador). Dean hace de consejero matrimonial improvisado para deshacer el entuerto y finalmente la cosa acaba bien entre ellos, aunque en la escena final, el leviatán hace su aparición y está a punto de acabar con los Winchester, pero no lo hace por la afortunada intervención de Don Stark, el marido hechicero quien le lanza un hechizo al leviatán que lo dejará incapacitado unos días. Con esto se despide y los hermanos quedan a cargo de un leviatán al que podrán interrogar a su gusto.

Los leviatanes contraatacan: 7×06

En este capítulo, los leviatanes urden un plan para cazar a los Winchester. Recordemos que hasta ahora “sólo” han demostrado dos cosas: Que pueden copiar la forma de una persona cada vez que le tocan (accediendo además a todo lo que sabe esa persona) y que son inmortales. Esto les deja con pocos recursos para encontrar a unos veteranos cazadores como los Winchester, expertos en ocultarse cuando las cosas van mal. Así que tratan de poner a la humanidad en su contra, usando las formas de Sam y Dean y realizando todo tipo de crímenes atroces. Pronto los dos hermanos son buscados por todo el país, y ambos saben que tarde o temprano acabarán siendo cazados.

Solo pueden hacer una cosa: al menos detener a los dos leviatanes que están suplantándolos para que dejen de matar y así al menos enfriar un poco las cosas. Bobby les presenta a Frank Deveraux, un chiflado conspiranóico quien les proporciona nuevas identidades y les da algunos consejos. Sin embargo, cuando están a punto de atacar, son capturados por la policía y encerrados. Los leviatanes asaltan la comisaria, pero cuando van a matar a los Winchester, son derrotados por ellos. ¿Cómo? Por lo visto los leviatanes no son inmunes a todo, en el jabón industrial existe un compuesto químico llamado Borato de Sodio (abreviado bórax) que no los destruye pero si los incapacita bastante. Bobby descubre esto por casualidad mientras interroga al leviatán que tenían capturado.

El capitulo está bastante bien, sobre todo por dos motivos, el de descubrir una sustancia capaz de detener a un leviatán, y la nueva aparición de Crowley, quien trata de aliarse con Dick, el jefe de los leviatanes. Parece que Dick no tiene ninguna necesidad ni aprecio por los demonios, así que tras recibir las amenazas del Leviatán, Crowley se marcha con la música a otra parte.

Breve alivio cómico: 7×07 y 7×08

Tras el frenético capitulo anterior, toca un poco de relax con dos capítulos bastante ligeros. En el primero los dos hermanos acuden al pueblo de Lily Dale, o como la llaman “la ciudad más psíquica de América”, debido a su alta población de médiums, videntes y farsantes varios. El motivo es que algo está matando a los psíquicos, y los Winchester navegaran entre bolas de cristal, talismanes y cartas del tarot buscando al culpable. Finalmente se trata del fantasma de una antigua vidente, animado por un psíquico con aires de nigromante.

En el siguiente capítulo, el más cómico de la temporada, presentan la situación de que Sam contrae matrimonio con Becky Rosen, la súper-fan de los libros de Supernatural (ya sabéis, aquellos libros que contaban la historia de los Winchester escritos por el profeta Chuck, en la 4ª temporada). El astronómico WTF en la cara de Dean durante la mayor parte del capítulo es para enmarcar. En realidad Becky ha recibido un filtro de amor de un amigo wicano (alguien que sigue la creencia de la magia, aunque no necesariamente la practique, es más un rollo religioso), aunque en realidad se trata de un Demonio del Cruce, capaz de ofrecer pactos. De hecho este demonio ha estado haciendo pactos y luego con la ayuda de otro demonio, ha estado matando a los beneficiarios del pacto, de esa forma logra recolectar más almas para el Infierno y hacerse más poderoso.

Lógicamente Becky se encuentra en la tesitura de hacer un pacto formal con el demonio o liberar a Sam y perderlo para siempre. Como era de esperar hace lo correcto y los Winchester dan buena cuenta del demonio, aunque cuando están a punto de cargárselo hace su aparición Crowley quien les comenta a los hermanos que él no se va a meter en sus asuntos, mientras esos asuntos les lleven a destruir a los leviatanes, además de mencionarles el nombre del líder, Dick. Tras eso, se lleva al Demonio del Cruce para darle una lección y deshace todos los pactos que este había hecho. Becky y Sam se divorcian y cada uno sigue su camino.

Muerte de Bobby: 7×09 y 7×10

Si, habéis leído bien, el otro personaje que más tiempo de pantalla ha ocupado muere. Los 3 intrépidos cazadores están investigando la muerte de un campista, obra según los lugareños del Jersey Devil, pero que en realidad ha sido causada por humanos caníbales, producto de un aditivo introducido en la comida, concretamente en la carne de una marca local de comida rápida. Pronto descubren que tras este maquiavélico plan están los leviatanes, en lo que parece ser un esfuerzo por “domesticar” a los humanos (la comida los vuelve dóciles, aunque hay algunos que se descontrolan y de ahí las muertes).

Hace su aparición en escena el mismísimo Dick Roman, empresario, ricachón, influyente y además, el líder de los leviatanes. Mientras investigan la fábrica de comida, Bobby es capturado por los leviatanes, y los Winchester se lanzan directos contra ellos para rescatarlo. Bobby puede echar un vistazo a los auténticos planes de Dick Roman antes de salir corriendo del lugar, pero cuando parecía que ya habían escapado, Dick logra disparar una bala a Bobby, bala que se aloja en su cerebro.

Los hermanos llevan a su amigo a un hospital, con la esperanza de que puedan curarle, pero la bala está muy profunda y los médicos no quieren arriesgarse. Mientras, en su propia mente, Bobby va viendo cómo va pasando su vida, en base a ciertos momentos importantes que la han marcado. Da gusto volver a ver a Rufus, aunque sea en una versión imaginaria, quien ayuda a Bobby a recuperar la consciencia aunque sea solo por un momento, para poder escribir unos números que vio en la carpeta de Dick Roman. Tras esto, se deja llevar por un Cosechador que se le aparece en su mente y fallece en una emotiva escena. Echaré mucho de menos al bueno de Bobby, la serie no va a ser lo mismo sin él.

Tras la muerte de Bobby: 7×11, 7×12, 7×13 y 7×14

Han pasado 3 semanas desde que Bobby murió, y Sam y Dean sólo pueden llorarle sin hacer nada por vengarlo. Dick Roman además de ser un leviatán y por tanto indestructible, es inalcanzable, su peso público está muy por encima de lo acostumbrado por los Winchester. Dean está especialmente obsesionado con Roman y quiere venganza. Trata de conseguir ayuda de Frank Deveraux, pero es un terreno peligroso abordar a Roman, si al menos supieran que significan los números de Bobby…Frank cree que pueden ser parte de unas coordenadas que coinciden con una de las adquisiciones de Roman, un campo en mitad de Wisconsin donde van a construir algo. Sin embargo, investigar eso llevara tiempo y aunque Dean esta impaciente por ver resultados, Frank aporta un inesperado lado realista y le aconseja a Dean que se tome las cosas con profesionalidad.

Sam nota lo difícil que es la situación así que intenta que ambos se concentren en el trabajo. En primer lugar se encargan de un par de monstruos serpentinos que chupan la sangre a sus víctimas, en el cual Dean se da cuenta de que no puede abandonar la caza para centrarse en Roman, ya que eso supondría la muerte de otros cazadores e inocentes.

Después de ese caso, se enfrentan a nada más y nada menos que a Chronos, el dios griego del tiempo, quien se ha enamorado de una chica que conoció en 1944, y como aunque es un dios, no controla del todo los viajes en el tiempo, debe matar a personas para absorber su energía y así poder viajar concretamente al momento donde pueda estar con su amada. En el combate contra él, Dean y Chronos van a 1944 y es ahí donde Dean conoce al mismísimo Eliot Ness. Al margen del frikismo que destila el capitulo y lo divertido que es (siempre digo que todo argumento mejora al incluir viajes en el tiempo) lo único relevante para la trama principal es que Chronos antes de morir profetiza el futuro de Sam: Un futuro que estará cubierto de una sustancia negra y viscosa (a mi me suena a sangre de leviatán).

También se enfrentan a un colectivo de amazonas, quienes cada dos años se aparean con hombres y luego los sacrifican. Lo más curioso del capítulo es que Dean se lía con una de ellas (sin saberlo, claro) y la amazona tiene una hija suya. La hija, que mediante rituales amazónicos crece asombrosamente rápido (en 3 días crece 16 años), es quien debe matar a Dean, pero el bueno de Dean es incapaz de dar muerte a su propia hija, así que Sam aprieta el gatillo y mata a su recién engendrada sobrina.

Y finalmente llegamos al 7×14, capítulo de hace una semana y hecho también en clave de humor, donde los Winchester se enfrentan a las maquinaciones de un dependiente en una sala de fiestas infantiles. El perturbado dependiente usa los miedos de los críos para matar a los irresponsables padres, en un festival de monstruos a cada cual mas bizarro (El pulpiro, o pulpo-vampiro me llegó al alma) y Sam se tiene que enfrentar a su miedo a los payasos. Finalmente el dependiente es víctima de su propio poder, su miedo a morir ahogado como su hermano acaba con su vida.

Y bueno, esto es más o menos lo que ha ocurrido en todo este tiempo, se que ha sido largo y si habéis tenido la paciencia para llegar hasta aquí, mi enhorabuena. En unos días tendréis la review del 7×15 y seguiremos pudiendo ver qué ocurre con los Winchester y su lucha con los leviatanes…espero veros por aquí.


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