Sons of Anarchy, segunda parte de mi historia

Aquí estoy de nuevo, dicen que lo más difícil del mundillo de la música es confeccionar un Grandes éxitos. Es complicado elegir entre tanta canción, entre tanto disco, entre tanta melodía… entre tanto sentimiento. Y en otros ámbitos pasa lo mismo. Es difícil siempre resumir algo grande en pocas palabras, o pocas canciones, o pocas imágenes… por eso, todo esto es difícil. Para nada es fácil escribir esta entrada, donde con cierta premura debo hablaros de los siete primeros episodios de la segunda temporada de Sons of Anarchy, vuestra nueva serie favorita… un momento, ¿no lo es ya? ¿A que esperáis? Que Dios nos pille confesados…

Buenas, otra vez estamos aquí, veo que quieren que siga con el resto de la historia que les dejé pendiente el otro día, no tengo problema en ello. Acabo de llegar del condado vecino, he ido a comprar algo de tabaco y whisky que allí está más barato que aquí. He aparcado la moto y aquí me tienen, dispuesto a darles otra dosis de mi cruda realidad. Por donde empiezo… bueno, nos quedamos con la muerte de Donna a manos de Clay y de Tig. Las cosas con Clay ya empezaban a ponerse algo tirantes. Con Tara todo es diferente, estamos juntos y la cosa parece ir bien, incluido mi hijo. Empezaré con Tara entonces.

Como acabo de decir todo va bien, estamos juntos, sin dudas ninguna, cuidamos del niño… se puede decir que todo empieza a tomar forma de familia. Ella está aprendiendo a ser parte de esta historia, sabe que debe responder como médica cuando alguien del club sufre un percance y no podemos ir al hospital. Sabe que me muevo en mundos peligrosos, rodeado de violencia, peligros, y de mujeres ligeritas. Pero lo está llevando bastante bien, es fuerte y aprende rápido. Y estuvo ahí para mi en algún momento difícil, como cuando me exigió que le contara que había hecho… y no tuve más remedio que contarle la verdad, que venía de enterrar un cuerpo que hacia rato habíamos liquidado. Ella estuvo conmigo, no se asustó, ni me juzgó, simplemente me abrazó. Eso es a lo que me refiero, está aprendiendo a ser mi chica.

Jax y ClayJax y Clay

Con Clay… la cosa ha reventado ya. No hay una sola reunión que no acabe con malas caras, miradas, y gestos entre nosotros que presagien un mal final. Cada votación, cada decisión que se toma en el club es una pequeña batalla de poder por el liderazgo, él intentando demostrar que sigue mandando y yo intentando demostrar que estoy preparado para asumir su puesto. La cosa está tan tirante que ya no aguanté más y le dije a la cara que sabía lo de Opie, que ellos habían intentado matarle y fallaron cargándose a su mujer. A lo que él, acabo diciéndome esta frase: “Si vuelves a hablar de eso, te mato“. Señores, imagínense como esta el horno. Pero es que lo tiene merecido. Clay empieza a tomar decisiones erróneas, alianzas que no debe hacer, fregados en los que no se tiene que meter, además, que sus manos tiemblan y su físico mengua, clara señal de que algo no va bien, y él lo sabe.

Ya el colmo, fue cuando acabamos en la cárcel por su insensatez. Sí, acabamos tras las rejas, todos excepto Opie. Nos presentamos cargados de metralletas y escopetas en una casa de campo, donde un grupo rival que había atacado a uno de los nuestros celebraba una reunión donde había un montón de familias, con niños incluidos. Clay desoyó mis plegarias para actuar de otro modo y atacamos. Al entrar allí, ellos respondieron, la multitud empezó a correr de un lado para otro y se convirtió todo en un caos. Entre tanto caos pude divisar que había cámaras, con lo que me tiré para Clay y le forcé a bajar el arma antes de que abriera fuego contra nadie, ya que eso lo grabarían y estaríamos sentenciados. De pronto llegó la policía, y fuimos detenidos, no nos dio tiempo a escapar. Solo Opie se quedo en tierra, ya que él no estaba dentro en aquel momento.

¿Qué pasó dentro de la cárcel? Pues nos encontramos un panorama nada halagüeño para nosotros. Tanto los nazis, como los negros, como los mexicanos nos querían muertos, nadie tenia motivos para defendernos y para no atacarnos. Intentamos llegar a un acuerdo con los hermanos de color pero fue infructuoso, y solo conseguimos que Juice acabara en la enfermería tras ser atacado por la espalda a navajazos. Pero se recuperó, tranquilos. Allí dentro, lo más que hicimos yo y Clay fue darnos de hostias. Sí, nos peleamos en la celda mientras los demás miraban, dejando que descargáramos todo lo que llevábamos dentro. Nos dimos una buena tunda, y era algo que ya se veía venir desde hacia muchísimo tiempo. Al final salimos, pero no gracias a Clay, sino que pagaron nuestra fianza, un viejo amigo suyo y de Gemma, que gracias a que mi madre fue a visitarlo nos acabó pagando la alta fianza que teníamos.

Ataque a GemmaAtaque a Gemma

Mi madre. Sí. Siempre ella. Esta gran mujer siempre detrás, luchando por nuestra libertad, cuidándonos, velando por nuestros intereses allá por donde va… y eso después de lo que le pasó. Bueno, lo que le hicieron. Antes de nada, deciros que yo no lo sé, así que será un secreto entre ella y vosotros, me taparé los oídos y así no me entero de nada. ¿Os acordáis de esos que os he dicho que atacaron a uno de los nuestros y acabamos en la cárcel por ir a por ellos? Bueno, pues esos mismos planearon el secuestro de mi madre. La llevaron a un almacén apartado, y entre tres de ellos la ataron y violaron. ¿Por qué de tan brutal agresión? Luego entraremos en eso, la cuestión es lo que le hicieron a mi madre. A partir de aquí mi madre lógicamente ha sufrido mucho, su secreto lo ha guardado con Tara y el jefe de policía Unser, aunque creo que Unser se lo contó a su ayudante Hale. Todo esto ha desembocado al mismo tiempo en varios problemas entre mi madre y Clay (para que luego digan que soy el único con problemas con Clay), debido a digamos que cierta reticencia por parte de mi madre al contacto físico con Clay… ya saben. Pero a pesar de esta pesada carga y el trauma que conlleva, ahí la tienen, presionando y consiguiendo que nos liberaran de la cárcel. Siempre grande.

Por cierto, comentar que Opie, mi gran amigo Opie, ya no es tan amigo… o por lo menos está apoyando bastante a Clay. No sé, parece algo raro, aunque lógicamente el no sabe que fue Clay el que intento matarle y mató a su esposa. Pero Opie está algo perdido, no cuida de sus hijos, está haciendo auténticas locuras atreviéndose a todo (como salir a descubierto pipa en mano disparando contra fuego enemigo, expuesto totalmente) y no sé muy bien cómo puede acabar todo. De momento seguiré protegiéndole de la verdad, y velando para que pase lo más rápido posible por el bache. Ha conocido a una de las actrices porno, y parece que puede ser una buena compañía para él.

Se preguntaran de qué actrices porno hablo… bueno, hemos adquirido una productora local de pornografía. Sí, todo gracias a mí. Estoy intentando hacer las cosas con cabeza, y el porno, ya sea más o menos ético, es un negocio legal. Mi idea es conseguir que el club se financie de manera legal, y así poder dejar el contrabando de armas. Además, así dejaríamos de estar en el candelero para la policía, FBI, y demás bandas gubernamentales. A parte de porque sea mi intención de siempre, y choque claramente con las ideas y formas de Clay, también porque es la única forma de conseguir que el club gane la batalla que tenemos con Zobelle y la Liga de Supremacía Blanca. ¿Y quiénes son estos? Sí, los listos lo habrán adivinado, son los que atacaron a uno de los nuestros, y los que violaron a mi madre.

ZobelleZobelle

Tenemos esta nueva pesadilla alrededor nuestra. Un tal Zobelle acompañado por la Liga de Supremacía Blanca (rápidamente, un grupo de fascistas blancos, que todo aquel que no vaya a su favor va en su contra) están intentado acabar con los Sons of Anarchy para apoderarse del pueblo y lograr sus fines. Porque saben que con nosotros aquí no conseguirán nada de charming. Sus fines… pues por lo que parece ser todo consiste en ir ampliando su poder, conquistando tierras, instalándose en nuevos territorios, etc. Pero no lo conseguirán, sobre nosotros no pasaran.

De momento, a músculo nos vamos defendiendo. El problema lo tenemos en la cabeza. Ellos la usan, y nosotros no somos expertos en eso. Ahí es donde aparezco yo, para poner la cordura y la sensatez. Cosa que, cómo no, me está trayendo más problemas con Clay, para variar. Pero es que ellos, están poniéndonos trampas continuamente, provocándonos, para que ataquemos y así poder después pillarnos legalmente. Ellos atacaron a Gemma para que nosotros enloqueciéramos y les atacásemos, lo que pasa que de momento no nos hemos enterado, y menos mal. Luego, atacaron a Chibs, poniendo un coche-bomba en el taller del club, por lo cual Chibs está en el hospital, aunque saldrá de ésta, y nosotros respondimos y fuimos a la cárcel como antes os comenté. Y así con todo, ellos se dedican a mover hilos con otras bandas, a ponerlas contra nosotros, a mover hilos con la policía e intentar que vengan a por nosotros… y si nosotros no actuamos como ellos perderemos esta batalla y puede que la guerra.

La situación es muy delicada, sí, por lo menos hemos salido de la cárcel, pero ahora mismo me siento desplazado de mi propio grupo debido a mis disputas con Clay. Chibs está fuera de peligro, pero sigue en el hospital y es una baja sensible, además de que era alguien de confianza para mí. Opie sigue distanciándose de mí y acercándose a Clay. Zobelle y compañía nos tienen en estos momentos bien agarrados, están un paso por delante de nosotros. Encima los federales vuelven a aparecer, cuando parecían haberse esfumado. El maldito contrabando de armas con el IRA va a seguir trayéndonos problemas. No sé, todo parece complicarse por momentos, puede que ésta sea la prueba definitiva para demostrar si de verdad merezco el liderazgo de la banda, si soy capaz de seguir los pasos de mi padre.

Os dejo de nuevo, esta historia acaba con mi paciencia y con mi cabeza, me da un dolor terrible y una gran jaqueca, dejaré la continuación para otro día, porque vosotros tranquilos, que esto seguirá… ¡vaya si seguirá!


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