Review The Big Bang Theory: The Proton Displacement

ProfesorProton

El deseo que tiene Sheldon de llamar la atención siempre es equiparable al de un niño pequeño. Y es que podrá ser todo lo genio que queramos, pero es precisamente esa simpleza en la naturaleza de Sheldon la que hace que nos recuerde a la inocencia de un infante. Todos los niños crecen pensando que la humanidad es buena, la mentira es un concepto que pronto aprenden pero que siguen sin entender del todo, que los padres siempre, siempre dicen la verdad y más cosas por el estilo que es la vida en sí misma (o algún adulto cabr**), quién les acaba enseñando. Y Sheldon sigue siendo en muchísimos aspectos todavía eso, un niño grande que cuando no le hacen caso se pilla un berrinche. Claro, que el berrinche de un genio puede suponer que te entre en tu cuenta de correo y encima te cuestione la seguridad de tu contraseña. En fin, he dicho niño, pero también grande y genio.

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