Review Skins: Liv

Voy a dar a este capítulo un cinco, de cinco, y lo hago por segunda semana consecutiva a riesgo de perder total rigor guay o habilidad para apreciar los matices negativos, y eso que los ha habido (Franky es un perro femenino insoportable y está deformada). Pero es que, veréis, Liv se ha subido a los cielos con su episodio, la fantástica antepenúltima entrega de todo Skins. De primeras, creíamos que íbamos a ver a una chavala agitando a sus amigos por los hombros y gritándoles: ¡pero qué coño os pasa, espabilad! Una tipa que intenta reestructurar a estos chicos tan dispersos; y más o menos pasa eso, pero el toque final es inigualable y nos habla, como Dios, de la pérdida, de ser adulto. Nos habla de amistad y del amor por la vida mirándolo desde la muerte. Nos ofrece, de pé madre, escenas que llevábamos esperando todo el año. Y, a fin de cuentas, a Grace. Que (digamos) debe descansar en paz.

Sigue leyendo…

Review Skins: Liv

Review Skins: Liv

Liv, una droga. Pero más que por su extraña pareja protagonista revolcándose en un insano colocón de desfase (herencia de la psicodelia autodestructiva de la pequeña Stonem), porque es un capítulo brillante. Buenísimo. Otro adjetivo, cortesía de WordReference, es elocuente. O vibrante; a la vez que Skins nos presenta a Oliv, caemos en su pequeño pozo personal y lejos del miserable dramatismo de su amiga, será Mini, la muy Mini, aquí la mierda se toma mucho mejor, con mucha filosofía, la de la casa, viviendo a tope un día cualquiera. “Robemos este día,” le dice a los ojazos de Matty, y la respuesta es afirmativa: empieza un nuevo día y nada más importa.

Sigue leyendo…