Glee: Un cameo para… ¡Javier Bardem!

Confieso que me he bajado un poco (bastante) del carro de Glee. Concretamente, no he vuelto a ella desde el parón que produjeron los Sectionals. Miento: vi del 1×14 al 1×16, pero tan desganado que apenas los recuerdo. Y es que me da la sensación de que en algún momento de la primera temporada las tramas se aceleraron en exceso, y la locura desplazó a la coherencia sin demasiado esfuerzo. Entiendo que Glee no es Lost, o Breaking Bad, o Dexter, y que no hace falta que todo encaje… pero sí que siga una mínima lógica. Es una opinión muy personal, pero creo que la frescura que destilaba la serie en los primeros capítulos ha quedado desbordada por el histrionismo, y que los personajes son muy poco creíbles. Digo que es una opinión muy personal porque, salvando unas pocas excepciones, el mundo parece rendido a los pies de Glee. El último en salir del armario ha sido Javier Bardem. Sí, el actor español coincidió con Ryan Murphy (el jefe de la serie de Fox) en el rodaje de su nueva película, Eat Pray Love (en la que comparte cartel con Julia Roberts), y le deslizó la idea de participar en Glee. La verdad, qué delicia debe de ser tener un producto (serie, peli, etc.) y que la gente se dé de tortas por participar… Bardem ya tiene incluso un poco perfilado su papel: interpretaría a una estrella de rock que hace migas con Artie. Según Ausiello, Bardem se fundió la primera temporada de Glee en una semana y está entusiasmado con la idea: “Vamos a hacer un poco de heavy metal, pero heavy metal español, que es el peor”. Ay, qué miedo… En fin, espero retomar Glee. No por Bardem, la verdad, sino por ver a Neil Patrick Harris, que How I met no vuelve hasta otoño…