Review Black Mirror: Hated in the Nation

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Con Black Mirror nunca, y repito, nunca tenemos suficiente. Ya sean redes sociales, tecnología militar, realidades virtuales o hashtags malditos, las historias con las que hemos disfrutado durante estas últimas semanas forman ya parte de la cultura popular contemporánea. Pequeñas e intemporales obras de arte de la televisión dispuestas a hacer añicos nuestra concepción de la moralidad y la ética, haciéndonos partícipes directos de esa eterna dicotomía entre el bien y el mal que nos es tan familiar y que cada día nos impregna, se escurre e invade nuestra pantalla de ordenador, nuestra caja tonta o nuestro móvil smartphone de cinco pulgadas y algunos cuantos megapíxels. Tecno-paranoia al servicio del espectador, o lo que es lo mismo, desgarradoras, perturbadoras y en ocasiones crueles realidades que mezclan diversos avances tecnológicos con conceptos de una alta volatilidad emocional como pueden ser el amor, el odio, la venganza o el rechazo. Todo cabe en Black Mirror. Y para qué mentir, todos nosotros lo celebramos y lo agradecemos. Sigue leyendo…