Guilty Pleasures: How to get away with a murder

A esta humilde redactora, por nombrar algunos ejemplos recientes, le encanta enfangarse en el dramatismo de The Leftovers, divagar sobre la complejidad surrealista de Twin Peaks y acompañar en el sufrimiento a June en The Handmaid’s Tale. Pero todos tenemos un punto débil, nuestro talón de Aquiles, aquella serie que nunca nombramos y mucho menos contamos a familiares y amigos pero que, sin embargo, en el silencio y la oscuridad de nuestra habitación vemos de forma compulsiva y ansiosa porque es nuestro placer culpable. Así que desde aquí en posición de firmes, la cabeza bien alta y la mirada al cielo confieso que mi guilty pleasure es How to get away with a murder. ¡Ya lo he dicho! He descargado parte de mi conciencia al hiperespacio de las redes…

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