La última Taransición

La pasada noche, hora hamburgUSA, se emitía la season finale de United States of Tara. Se titula amablemente The Good Parts y es también su series finale desde que Showtime echase una de cal y otra de arena con la renovación de la enfermera Jackie, algo sinsorgo y de mal gusto, y con la abrumadora decisión de que el descenso de audiencias de la serie de Toni Collette es sinónimo de, irremediablemente y oídos sordos a la #acampadaensol que quisieron ser muchas campañas virales de sus fans, final para y por siempre jamás; no más personalidades, no más Marshall, no más Max. Los Gregson no van a volver, y es curioso cómo la madre disociada vuelve una vez más a ser premonitoria en su drástico tercer año: no sólo adelantaron el momentum de Japón, plasmado en la vaga subtrama de Kate, también están luciéndose con una asombrosa historia que es como un réquiem, un disparo a fuego cocido y algo que se está volviendo incómodo, dramático y espectacular de cara a un inevitable final de todas las cosas. Yo, por lo menos, lo estoy disfrutando con una inusitada predisposición después de pasarme media temporada con cara de póker. Ahora, en cambio, aplaudo mentalmente. Todas las piezas encajan y, como un todo, los doce episodios, su última Taransición en Overland Park, son algo digno de estudio. Extrañamente disfrutable. Sigue leyendo…