Series no recomendadas: The Looming Tower

Tengo que reconocer que siento gran atracción por aquellas series que reflejan parte de la historia reciente, y más concretamente aquellos acontecimientos que desembocaron en el fatídico 11 de Septiembre con el atentado contra los Torres Gemelas de Nueva York. Unos hechos plagados de incógnitas a pesar de los años transcurridos y que se focalizan en la pregunta ¿Cómo fue posible que un país, Estados Unidos, que presumía de ser una potencia militar, que disponía de los mejores servicios secretos y de investigación no supo ver ni anticiparse a la tragedia que se le avecinaba en su propio territorio?

Y The Looming Tower parte de esta premisa, mil veces contada y no por ello menos atractiva, sobre la falta de colaboración, cuando no de enfrentamiento, entre las dos agencias más poderosas: el FBI y la CIA. La historia, estructurada en 10 episodios, está basa en la novela del mismo título de Lawrence Wright, premiada con el Pulitzer en 2006, y que se estrenó en Hulu el pasado 28 de Febrero y en Amazon Prime Video el 1 de Marzo a nivel mundial.

Con estos mimbres no era difícil fabricar un producto medianamente aceptable: la propia historia basada en la novela; actores conocidos y algunos con gran trayectoria profesional; directores curtidos en otros trabajos de renombre como Veep, Weeds, The Affair, Mentes Criminales, Breaking Bad, Enron…

Todo pintaba de maravilla pero los que cogieron los mimbres para hacer el cesto se equivocaron. Erraron en su puesta en escena, fallaron en sus diálogos, en sus situaciones, en las tramas y sobre todo en las subtramas, unas historias individuales que afectan a las vidas personales y familiares de algunos de los personajes que a veces no interesan y otras producen hasta sonrojo.

Dos personajes antagónicos tiran de la historia: Jeff Daniels, interpretando al responsable del FBI John P. O´Neill, un personaje real en la lucha contra el terrorismo, y más concretamente contra Al-Qaeda; y por otra parte Peter Sarsgaard que se mete en la piel del director de la CIA Martin Schmidt. Ambos luchan por su país, claro está y el problema es que utilizan métodos y caminos distintos para hacerlo.

Poco a poco el FBI ha ido cobrando más protagonismo saliendo de las fronteras internas de Estados Unidos para investigar delitos terroristas a nivel internacional. Una actividad que choca frontalmente con el trabajo de su oponente de la CIA, más acostumbrada a manejarse en esos barros y en exclusiva. Una lucha que tienen desde los primeros minutos y donde los creadores apuestan descaradamente por el FBI como “los buenos” y la CIA “los malos”. Y lo malo es que lo que vemos son unos comportamientos tan estrambóticos, tan radicales, tan de odio y plagados de insultos entre ambos que, aunque eso hubiese sido real, resultan inverosímiles cuando se trasladan a la pantalla. Ya lo sabemos por experiencia: la realidad puede no parecer tan real cuando se convierte en ficción.

Y cuando nos quieren mostrar el colegueo y buen rollito entre Jeff Daniels y su hombre de confianza en el FBI Robert Chesney (Bill Camp), esto no puede estar sustentado en pasarse el día soltándose tacos, de buen rollito ¡eh! pero tacos. Cosas como “¡Chúpamela! ¡Qué te jodan! ¡Chúpamela tú a mí!… y todo acabado con una sonrisa de los dos para que veamos la camaradería que hay entre ellos.
Si a esto le añadimos que el director del FBI tiene una vida personal convulsa, que puede haber sido así en la realidad, no lo discuto, pero verle agotadísimo tras una dura jornada y cómo cuando cae la noche lleva un ramo de violetas a una amante que se transforman en rosas amarillas cuando visita a otra amante distinta, es para descojonarse. Y más cuando descubrimos que está casado y tiene dos hijos. Y a uno le queda la duda si con tanto lío sentimental la sangre no le llegaba a la cabeza y por eso pasó lo que pasó.

Un anticipo de lo que ocurrió el fatídico 11 de Septiembre llega cuando la Embajada de los Estados unidos en Kenia salta por los aires por un camión cargado de explosivos. Tanta vigilancia, tanto contraespionaje, tantas cámaras de seguridad…y un buen día se acerca un terrorista con cara de hijoputa –reforzada por una vistosa cicatriz en su rostro– a la garita que da acceso a la Embajada y pregunta al guardia sobre cuál es su misión, sobre cómo y a qué horas se suele abrir la barrera…O sea…un WTF en toda regla. Y así todo, todo…

Y lo que sospecho es que el plantel de actores conocidos se confeccionó pensando más en el marketing para la producción y venta que en la propia historia, porque sus apariciones en algunos casos son más propias de esos jarrones chinos sin más cometido que el embellecer las estancias de los palacios. Una pena.


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6 comentarios

  1. Sofi

    Antonio, yo estoy viendo la serie, y al principio pensaba que iba a ser tipo Homeland, en su primera temporada; una historia trepidante y con buenas actucaciones, pero me equivoqué.
    No me parece tan mala, pues tiene cosas rescatables, sobretodo las actuaciones de de Jeff Daniels y Peter Sarsgaard, pero si hay cosas tiradas de los pelos, como la escena que mencionas, cuando un tipo con más pinta de terrorista, que el propio Osama, va a averiguar a la embajada y nadie sospecha nada.
    Tampoco, al igual que tu, me cuadra que pongan al FBI como los únicos buenos, pues se supone, que ambos, la Cia y el FBI; son “los buenos” y deben complementarse trabajando juntos los dos, no estorbarse y ponerse trabas entre si.
    En fin, algo que rescato, es el punto de vista de los musulmanes, sobre Estados Unidos. Sobretodo me gustó mucho la escena de un niño que narra haber visto al diablo y como con sus dedos luminosos tocaban la tierra y hacían explotar todo, convirtiendo en fuego a su mamá y a sus amigos. ¡Fue muy conmovedor!

    • Me hace gracia porque esa idea de encontrarme con un nuevo Homeland fue lo que me motivó al igual que a ti. Pero fue solo un espejismo, nada más 🙂 Esa parte que citas puede que sea de las pocas que se salvan y aún así a mí particularmente me pareció demasiado teatralizada, pero despues de ver tantas cosas absurdas, estoy de acuerdo, es lo único que se salva.

  2. Anónimo

    ¿Nadie va a hablar del doblaje de esta serie?

    Es de lo peor que he escuchado en una serie.

    • Esa es otra, claro. Y no es la primera vez que veo una serie en Amazon con el mismo problema. No son actores y parece que van leyendo el guión.

      • Sofi

        Yo no vi la serie doblada, de hecho siempre prefiero ver cualquier serie o película en su idioma original, pues creo que al doblarlas pierden mucho de su autenticidad, como el énfasis, tono o la voz característica de cada actor.

        • Por lo general a mí me ocurre lo mismo, Sofi. Yo primero chequee el doblaje por otra experiencia anterior malísima con la misma plataforma y un desastre. Luego ya la vi en versión original y la locución claro que se nota y el tono y énfasis como dices, pero los diálogos eran igual de malos en un idioma o en otro.

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