Series españolas: Refugiados

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Anoche se estrenaba por fin Refugiados, la ficción que Atresmedia coproduce junto a la BBC británica. Un aval que conseguía que más de 4 millones de personas sintonizaran con el sombrío pueblecito de O Cebreiro ayer, olvidándose por una noche de las soleadas playas de Honduras. Una serie sin precedentes en nuestro país que, sin embargo, no pareció convencer totalmente a los espectadores que hacían del hashtag #Refugiados tendencia hasta esta mañana.

Que no supieramos si nos encontramos en un pueblo de la América profunda o de la Francia de Les Revenants es la explicación de porqué Refugiados es un punto y aparte en nuestra ficción… y a la vez, su talón de Aquiles. La espectacular fotografía, la ausencia de decorados, la creíble figuración, y sobre todo la arriesgada trama futurista dotan a la serie de unos ejemplares pilares visuales, que bien podrían confundirla con una serie americana.

En España, país del mutitarget y las tramas de relleno, centrar una serie solamente en la misteriosa llegada de unos refugiados procedentes del futuro y sus consecuencias en un pequeño pueblo, y más concretamente, en una familia de tres, sería impensable, y supone el salto cualitativo que la mayoría de espectadores seriéfilos estábamos pidiendo para la ficción española.

Sin embargo, el problema viene cuando no podemos sacar pecho porque no distinguimos que nos encontramos ante una ficción española. He aquí el arma de doble filo que comentábamos. Actores ingleses doblados horriblemente en castellano -Natalia, te queremos-, en un pueblecito que debería ser Galicia por sus rótulos y matrículas, pero en el que se venden armas alegremente como si se tratara de Estados Unidos. Una confusión que en el papel podría parecer una tontería, pero que sin embargo en pantalla distrae totalmente de la trama a un espectador, que acepta de mejor grado una invasión futurista que una serie española en la que no reconoce elementos propios.

Discutible también es el ritmo de la serie, aunque en este caso nos encontraríamos más ante una cuestión de gustos que de un fallo propiamente dicho. Aun así, sí es cierto que la serie adolece en algunos momentos de diálogos o planos innecesarios que bien podrían nutrirse de un poco más de acción, pero que luego son compensados con uno de esos elementos que tanto disfrutamos en las series americanas, y a los que los cincuenta minutos de duración de Refugiados permiten recurrir con efectividad: los chiffhangers.

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Un gran acierto que por desgracia no brilló anoche con todo el esplendor que debería, deslucido por la emisión de dos capítulos consecutivos sin créditos ni anuncios de por medio, que creaban la ilusión de encontrarnos frente al tradicional capítulo de hora y media de duración. Mal Atresmedia, mal.

Además de los más que merecidos méritos audivisuales de Refugiados, contar en nuestro país con una serie propia con la que teorizar al más puro estilo Lost, y saber además que todas sus preguntas sí tendrán respuesta al terminar la temporada, no tiene precio. ¿Es Álex el nieto de Sam y Emma? ¡Chán, chán!

De momento, nosotros seguiremos viéndola cada jueves, porque si Vis a Vis fue un punto de inflexión, Refugiados ya es el futuro que ansiábamos para la ficción española. Feedback y a continuar, que estamos en la buena dirección.


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4 comentarios

  1. Uno que creció en el pueblo

    En los pueblos de España las armas de caza (que incluyen armas cortas) son fácilmente accesibles. Hasta en ECI tienen una sección de armas de caza.

  2. Loga

    ¿Por qué hablas de O Cebreiro y Galicia? En la carta que abre Alex, la dirección que aparece es de Candeleda, Ávila (y lo mire dos veces porque me hizo gracia, es un pueblo que conozco). Para mí lo peor, más allá del doblaje que tras 2 minutos evité, son las incoherencias de cartelería y detalles de ambientación que no cuadraban. El ritmo es similar al de otras muchas series (me viene The Americana a la cabeza) pero en España no estamos acostumbrados. Efectivamente mal Atresmedia por no usar el buen cliffhanger de final de primer capitulo.

  3. Loga

    Vale, autocontesto, la serie se grabó en Galicia. Lo de la carta tiene entonces aún menos sentido (y ya no digo para los ingleses que lo vean y flipen con que la gente del pueblo es bilingüe…)

  4. Pues yo precisamente el punto de inflexión en series españolas lo he visto con Bajo Sospecha y El Ministerio del Tiempo (las pongo juntas porque se emitían el mismo día, no porque tengan que ver). Bajo Sospecha parecía una copia cutre de Broadchurch pero al final sabe brillar con luz propia con un final igual de desgarrador… pero que nada tiene que ver.
    Y El Ministerio pese a seguir teniendo el regusto de teatrillo… está muy bien planteada… y es ciencia ficción!! Además, harto de ver como en Dr Who ensalzan el espíritu anglosajón cada vez que tienen oportunidad, es un placer ver cómo en España, en lugar de hacer eso, somos críticos con nuestra propia historia. Es algo de lo que me siento orgulloso.
    Precisamente, me ha costado mucho reconocer elementos de mi país en Refugiados, y eso es un punto flaco, porque lo que mola de las series anteriores es que todo es muy reconocible. Ahora parece que no. Y por cierto, voy a procurar verla en VOSE, porque vaya penita de doblaje…

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