Series de tu vida: Las chicas Gilmore

Una madre, una hija, cientos de conversaciones y toneladas de café. Cuando por fin tuve la oportunidad de ver esta serie entera (y no a cachos en La2 a la hora de la merienda), me di cuenta de que valía mucho más de lo que aparentaba. Que, sin poder remediarlo, había caído bajo el embrujo del pueblo más genial de EEUU, Stars Hollow. Y que, sin mucho esfuerzo, nos habían regalado uno de los mejores personajes femeninos de la historia de la televisión: Lorelai Gilmore. Lorelai, embarazada y expulsada de casa a los dieciséis, vive en un pequeño pueblo de Connecticut con su hija Rory, con la que tiene una relación muy especial. La serie comienza cuando Lorelai se ve obligada a pedir dinero a sus padres, con los que no se habla, para que su hija pueda entrar en un buen colegio con vistas a ingresar en una buena universidad. Y así comienza nuestra andadura por Stars Hollow, un pueblo en el que era imposible aburrirse…

Tenemos nueva chica Todoseries: se llama Raquel Blanco y tras esta breve visita Stars Hollow se establecerá como nuestra corresponsal en el condado de Downton Abbey, reviews mediante. ¡Fuerte aplauso para ella!

Durante 7 temporadas seguimos las historias de Lorelai (Lauren Graham) y Rory (Alexis Bledel), que eran madre e hija pero a veces no sabías quién era quién. Lorelai tenía la admirable capacidad de encantar a todo el mundo, de hablar por los codos (los guiones de esta serie tenían 30 páginas más de lo habitual), y de hacer cualquier cosa por su hija. A lo largo de la serie la vimos pasar de ser una empleada en un hotel a fundar su propia posada, The Dragonfly, mientras limaba asperezas con unos padres con los que se veía obligada a cenar todos los viernes. En mi opinión, el mejor personaje de la serie, y debo confesar que uno de mis ídolos.

Después estaba Rory, la hija modelo, demasiado responsable pero irremediablemente encantadora, a la que vimos crecer casi delante de nuestros ojos. Pasó de aquel colegio de pijos llamado Chilton a graduarse en Yale, convertida en toda una periodista. De su primer beso con Dean en un supermercado, a su gran amor con Jess (un Milo Ventimiglia pre-Pretelli que, lo siento, era mi favorito), y a no-acabar con Logan, porque ya era toda una mujer independiente que había conseguido todo lo que había soñado.

Y si algo caracterizaba a esta serie (aparte de sus páginas y páginas de diálogos), era la preciosa relación que compartían las Gilmore. Una relación que a mí me tenía pegada al sofá viendo capítulo tras capítulo solo por disfrutarlas, solo por la sonrisa tonta que se te quedaba cada vez que aparecían juntas en pantalla.

El paisaje de Stars Hollow estaba adornado por numerosos personajes: teníamos a Luke, el hombre de la cafetería, siempre con su gorra de beisbol y con su cara enfurruñada (cosa que cambiaba si Lorelai estaba delante). En el hotel estaban la siempre risueña Sookie y Michel, aquel francés que creo que sonrió una vez en toda la serie. Lane, que quería ser estrella del rock, era la mejor amiga de Rory, y la encantadoramente histérica Paris, la némesis que todos necesitamos. Y por supuesto, teníamos al matrimonio Gilmore, Richard y Emily, una pareja rica (mucho) que estrenaba criada todas las semanas, y que, aunque al principio parecían horribles, en el fondo no eran tan malos.

Pero no puedo dejar de hablar del que me parece el personaje más importante de la serie: Stars Hollow. Era un pueblo de esos en los que todos se conocen, en los que había unas juntas de vecinos que ríete tú de las de Aquí no hay quien viva, en el que organizaban maratones de baile y subastas de cestas de picnic, en las que el alcalde era el dueño del supermercado y ese personajillo llamado Kirk tenía todos los trabajos del mundo. Por favor, si había hasta un trovador

Los creadores dejaron la serie durante las dos últimas temporadas, y aunque dio un cierto bajón, lo cierto es que en conjunto es una de las mejores series que he visto, o al menos, una con las que más cariño recuerdo. Quizás porque podría pasar horas escuchando a Lorelai y a Rory hablar sobre películas, libros, música o hasta Paul Anka. Por lo orgullosa que me sentí de Rory cuando se graduó, o porque Lorelai siempre sabía cuando iba a nevar. O quizás simplemente porque, aún hoy, uno de mis sueños es comerme una hamburguesa mientras Luke está al otro lado de la barra.


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21 comentarios

  1. BB

    La verdad es que yo vi esta serie cuando tenía… hm… ¿7 años? ¿6? No estoy segura. La verdad es que sí, era muy pequeña cuando empecé a verla, tal vez por eso sea yo así ahora jaja he crecido con esa serie… Tal vez penséis que con tan poco tiempo de serie no me ha dado tiempo… Pero desde que acabó mi hermana y yo hemos seguido viendo capítulos grabados cada vez que nos aburríamos y aún lo hacemos, así que puedo decir que desde los 6 o 7 años no he parado de ver las chicas Gilmore… Quizá por eso ahora mis conversaciones sean tan extrañas y tome esas cantidades exageradas de café… No es lo mismo ver una serie de adulto que criarse con ella jaja todo influye… Hace unas 2 semanas la empecé a ver más seriamente en internet de nuevo y la acabé ayer. Sinceramente mi favorito de los novios de Rory siempre ha sido Jess… y el que menos me ha gustado creo que Logan xD
    La verdad es que la serie es genial, ¡mi favorita!Lo he intentado, pero no encuentro ninguna que se le asemeje en lo más mínimo… Es genial 🙂 por desgracia en las últimas temporadas empieza a decaer en mi opinión hasta convertirse en la típica aburrida serie americana con pocos puntos de las verdaderas chicas gilmore… Ahora comprendo por qué mi hermana nunca quiere ver después de la 4º temporada jaja…

  2. criscolo

    La verdad es que para mi es la mejor serie que he visto, tan divertida, tan tierna, tan “corriente”… Te acabas sintiendo parte de esa gran familia que es Stars Hollow, y algo que tengo muy arriba en mi lista de cosas por hacer es lograr encontrar un sitio que se parezca al menos en una milésima parte a ese encantador pueblo e instalarme en él.

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