Series de tu vida: Freaks and Geeks

La sección Series de tu vida, como habréis podido comprobar, está reservada para hablar de series que en su momento nos influyeron de alguna manera y que quedaron grabada en nuestra memoria dejándonos, por una cosa u otra, un recuerdo imborrable. Yo soy más de memoria selectiva. Me sentí muy identificado con el personaje de Memento, para que os hagáis una idea. Esta pasada semana he visto la serie “Freaks and Geeks” (1999-2000) y por ello me pongo a escribir este… esto de… ya sabéis, hombre… esto que se utiliza para… lo que sirve para escrib… ¡Bolígrafo!

Ahí está. La introducción de esta serie que solo constó de 18 capítulos antes de ser cancelada. Gran opening, todo sea dicho. Como dejé claro en mi anterior post, y todos comprendisteis sin ningún tipo de problema, las expectativas sobre cualquier cosa pueden significar su mayor enemigo o su mayor aliado. Si decidí ver “Freaks and Geeks” fue porque todo lo que había leído hablaba bien de ella. Ese es mi veredicto: bien. Seguramente de haberla visto en el momento en el que se emitió, cuando todavía era un pequeño infante sin corromper, hubiese quedado en mi mente como una serie inolvidable. Pero ya soy un ser humano corrupto que disfruta con cosas como The Office, Breaking Bad o Glee, cuando nadie mira. Mi momento para disfrutar de esta serie como un enano ya pasó. A pesar de ello, Freaks and Geeks tiene una serie de elementos que la hace diferente al resto de series de su temática. Es una serie de cuyo principal espíritu se valía Glee en sus primeros capítulos. El instituto como principal escenario en el que podemos observar diferentes tribus urbanas:

  • Los freaks. La serie se pone en marcha en el momento en el que Lindsay Weir, protagonista en una serie sin protagonistas y que tendría un sitio asegurado en el grupo Bilderberg, decide empezar a salir con lo peor de cada clase: los freaks. Gente cuya filosofía de vida es la de mantenerse alejada de las aulas el máximo tiempo posible.
  • Los geeks. En este caso nuestra atención se centra en los más jóvenes del lugar: los del primer curso. Sam Weir, Neal Schweiber y Bill Haverchuck son sus principales bastiones. Tienen una mesa reservada en el comedor. Reservada por que nadie se quiere dejar ver cerca de ellos. Aún así, iremos conociendo más personajes de esta clase a lo largo de los episodios.
  • Los populares. Jugadores de baloncesto, baseball, rugby, y demás ludópatas junto a sus animadoras correspondientes. Son los que menos peso tienen en esta serie. Salvo casos muy concretos, no sabremos mucho de ellos. Son solo meros figurantes al servicio de los realmente importantes: los freaks y los geeks.

A lo largo de los capítulos podremos vivir experiencias tan típicas en esas edades como desamores, drogas, rupturas sentimentales, quedar el último a la hora de elegir equipos, tratar de encajar en nuevos grupos, mal de amores, problemas de entendimiento con los padres, alcohol o amores no correspondidos. No, no asistiremos a un alarde de innovación en las tramas de este tipo de series. Tampoco nos equivoquemos, da lo que ofrece. Una visión a la adolescencia en clave de humor. Es de agradecer que se eviten moralejas tipo: “si fumas marihuana, toda tu familia morirá horriblemente asesinada” o “no tengas sexo antes de casarte por tercera vez o tu órgano reproductor se convertirá en tu octavo pasajero”. Una de las principales causas por las que hay que ver Freaks and Geeks es porque los creadores de la serie decidieron que para interpretar el papel de gente de entre los 12 y los 20 años habría que contratar a gente de esa misma edad. Lo sé, ¿verdad? Malditos enfermos…

La cuestión es que gracias a esa regla tan absurda y merecedora de la peor de las muertes, hoy, 10 años después, podemos disfrutar de una de los mayores placeres para el ser humano. ¿Quién no ha reído (incluso llorado o tratado de autolesionarse) al ver las fotos de sus más cercanos en su infancia? Imagináos poder hacerlo con famosos. Sí, amigos… Yo también soy consciente de que solo a mí me interesan este tipo de cosas. ¡Háganse las comparaciones!

Linda CardelliniLinda Cardellini

Lindsay Weir. Linda Cardellini ha pasado de ser la listilla de la clase a convertirse, entre otras, en médico de urgencias o la Velma de Scooby-Doo. Y pensábamos que Sylvester Stallone estaba encasillado…

John Francis DaleyJohn Francis Daley

Sam Weir. John Francis Daley ha pasado de interpretar a un geek a interpretar a un psicólogo en Bones. Un giro completo. De 360º concretamente.

James FrancoJames Franco

Daniel Desario. James Franco ha pasado de hacer del malo de clase a presentar los Oscar. El chiste de Sylvester Stallone ya lo he hecho, ¿no?

Seth RogenSeth Rogen

Ken Miller. Seth Rogen ha demostrado que en su árbol geneálogico en algún lugar está Jordi Hurtado.

Busy PhillipsBusy Phillips

Kim Kelly. Bussy Philipps nos engañó. Nos hacía pensar que era una joven choni, pero realmente no era tan joven.

Jason SegelJason Segel

Jason Segel. Nick Andopolis lo único que quería hacer era dedicarse a tocar la batería. Nadie podría averiguar que acabaría siendo abogado.

Samm LevineSamm Levine

Samm Levine. Neal Schweiber dice en un capítulo que basándose en su familia un día llegará a medir dos metros. Muy cabrones los guionistas.

Martin StarrMartin Starr

Martin Starr. Bill Haverchuck era un chico feo y desproporcionado. Pero luego creció y… ¡y ya está!

Sumándose a estos también podemos encontrarnos las versiones juveniles de Rashida Jones (Parks and Recreation), Jason Schwartzman (Bored to death), David Krumhotz (Numb3rs) o incluso un pequeño Shia Labeouf.

Otra de las características que hacen de esta serie diferente al resto de las del género es su temporalidad. Está ambientada en los 80. Hay múltiples guiños a esa época como la muerte de John Bonham, la aparición de la primera Atari, Dallas o las canciones que suenan a lo largo de los capítulos. Elementos todos que agradeceréis vosotros que estáis con un pie en la tumba y que harán que os encuentren sonriendo en vuestro lecho de muerte. La fecha también hace efecto en las personalidades de los personajes. Quizás el mayor ejemplo sea el del padre de los Weir: una persona republicana, un tanto machista, anclado totalmente en el pasado y que teme que su hija salga con sus amigos no vaya a ser que se embaraze. Algo que como todos sabemos, ha desaparecido totalmente de nuestra sociedad.

Concluyendo, Freaks and Geeks es una serie hecha para un público determinado. Aún así, sea cual sea tu edad, probablemente puedas disfrutar de alguna escena en concreto o incluso esbozar más de una sonrisa. Freaks and Geeks no es una serie que debes ver. Es esa serie que debiste haber visto. Hoy en día sería imposible hacer una serie de ese estilo. No tendríamos un casting adecuado… or… or…


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17 comentarios

  1. ximena

    Exelente serie me encanto me reí mucho .quede con gusto a poco lastima que tenga una sola temporada

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