Review V: We can’t win

Review V: We can't win

He de decir que este capítulo me ha parecido algo flojillo tal como iba la temporada después del parón. Ha estado bien ver un poco de acción, y las manipulaciones de Anna, pero lo que más me ha interesado de este 1×08 ha sido la trama de Lisa (solamente Lisa, sin Tyler de por medio). La verdad es que era difícil superar el último capítulo, que fue intenso y nos dejó con ganas de saber más de John May y con la duda de si existe la posibilidad de que no esté muerto (cosa que dudo, pero nunca se sabe). Entremos de lleno en We can’t win, un título que resume el poder de los V y lo indefensos que los humanos se encuentran ante ellos. ¿Te unes a comentarlo?

Vamos a tener que concertar una cita con Obama para que transmita su filosofía del “Yes we can” a todos aquellos que ya dan por perdida la batalla contra los Visitantes. Por suerte, el equipo de Erica no se rinde, y continúa intentando que la Quinta Columna se alce y luche contra los lagartos. Eso sí, lo único que han conseguido por el momento es que varios miembros de la resistencia hayan sido descubiertos y asesinados por los V. Así comienza la línea de acción de este episodio. Erica, que va a trabajar en sus ratos libres, visita junto a sus compañeros del FBI un almacén en el que dos miembros de la Quinta Columna han muerto, y un tercero, Alex Caruso, ha escapado. Erica está en un punto delicado, pues el FBI ha decidido que ella misma investigue a la Quinta Columna, definidos como un grupo antiterrorista por los federales.

Por no hacer casoPor no hacer caso

Yo no sé cómo funciona el FBI, pero creo que lo de que Erica sea como el Guadiana, que aparece y desaparece constantemente, no es muy normal, ¿y nadie le llama la atención? En fin, dejando esto a un lado, tenemos a los 4 Fantásticos buscando al tal Alex Caruso. Bueno, a los cuatro no, esta vez el grupo tiene que prescindir de Ryan, que está ocupado con sus propios asuntos. Tras una visita al padre moribundo de Alex, consiguen dar con Alex, que les recibe a golpe de pistola. Sé que estaba muy asustado y todo eso, pero me ha caído un poco mal desde el principio. Así que no me molestado nada que haya acabado como lo ha hecho.

El plan de Hobbes y Erica era usar a Caruso como cebo para dar caza a un Visitante y poder interrogarlo para averiguar dónde está el disco duro con los datos de los miembros de la Quinta Columna, que ha sido robado por los V. Así que se van a una feria (mira que siempre me han dado malas vibraciones las ferias por la noche.. muy típico de peli de miedo), y esperan allí. Pero la sorpresa es mayúscula cuando descubren que no es un lagarto el que acude a la cita, sino un humano, que se carga a Alex de un disparo, ayudado por el propio Alex, que no es capaz de estarse quitecito. Algo que no me ha gustado, pero que inevitablemente tiene que aparecer, son esas típicas frases patrióticas americanas, las menciones a las guerras… pero bueno, es lo que hay.

Después de la muerte de Caruso, Jack dispara al francotirador, y se lo llevan para interrogarle. La respuesta de este tipo cuando Erica y el resto se sorprende de que sea humano y le preguntan la razón por la que hace esto, ha sido inquietante cuanto menos: “We can’t win”. Osea, que si no puedes con el enemigo únete a él, ¿no? Lo que les faltaba ya a nuestros amigos de la resistencia, que aparte de pelear contra los V tengan que lidiar también con humanos que pelean con los que pelean contra los V.

En la boca del loboEn la boca del lobo

Hablemos de Ryan y Valerie. Ella le abandonó en el último episodio al descubrir los pasaportes y la ecografía en la caja fuerte. Ryan se vuelve loco intentando localizarla, y lo único que sabe de ella es que está muy enfadada y no quiere más explicaciones. Encima no se cree que la ecografía que vio sea de su bebé, porque es demasiado grande (y tiene cola). Gracias a esa llamada, Erica localiza el rastro y por fin Ryan va a buscarla, ni más ni menos que a un centro de curación V, donde Val había acudido para que le hicieran una nueva ecografía. Y justo a tiempo, porque el médico V no estaba dispuesto a dejar escapar a Valerie después de ver lo que está gestando en su vientre. Así que ya está, Val ha visto a su marido en acción, y sólo queda que él le explique muchas cosas.

¿Os apetece ir a Ginebra? Pues allá vamos. Anna, Marcus y Chad están allí para asistir (sin previa invitación) a una cumbre internacional sobre la energía, para ganarse la confianza de los líderes mundiales al obsequiarles con su energía azul, el motor de la tecnología de los Visitantes. Claro que Anna no lo tiene todo tan fácil, empezando con la desconfianza de Chad, que no sé muy bien hacia dónde va. Tan pronto amenaza a Anna como le rinde total devoción. Aparte, el Secretario General de la ONU no está muy por la labor de que Anna participe en cumbres políticas, y no se fía un pelo de las intenciones de los Visitantes. No pica el anzuelo ni siquiera cuando Anna hace que rescaten y ayuden a los habitantes de Timbal (famosa isla de la que nunca he oído hablar, disculpad mi ignorancia) con su energía azul. En cambio, el resto de asistentes a la cumbre se rinden a los pies de Anna tras una demostración del poder V. El plan de la líder de los lagartos es que los humanos dependan de la tecnología de los Visitantes. ¿Se convertirá el Secretario General de la ONU en un obstáculo para Anna?

Anna lanzando un Kame Hame HaAnna lanzando un Kame Hame Ha

El último tema tratado en este episodio ha sido protagonizado por Lisa. La guapa V está empezando a sentir algo por Tyler, y las emociones humanas no son del agrado de su madre. Joshua somete a Lisa al test de empatía, y ésta no lo supera. Él piensa que es bueno tener a Lisa de su parte, ya que eso podría ser un duro golpe para Anna, y miente a la líder para que así Lisa le deba un favor que se cobrará más adelante. La escena de Lisa y Tyler en el espacio ha estado bien, y eso nos demuestra que la joven acabará pasándose al otro bando. ¡Estoy deseando que Lisa traicione a su madre! Por otro lado, la conversación madre-hija ha sido interesante, rotura de huevo de lagarto incluida. Pobre Lisa, estaba aterrada de que su madre tomara represalias por suspender el test. Por suerte, no ha sido así y tenemos Lisa para rato.

En resumen, estamos ante un capítulo con altibajos, menos intenso que el anterior (es que el listón estaba muy alto), pero con tramas interesantes que han preparado el terreno para los siguientes episodios. Espero que en el próximo haya más acción y se avance más en la historia, sobretodo en lo que respecta a Valerie y su embarazo, y a los cambios que se están produciendo en Lisa. Y los de la Quinta Columna, que hagan algo ya, ¡por favor! Que llevan anunciando la guerra y hablando de soldados y matanzas desde hace unos capítulos, y de momento van ganando los Visitantes.

Me despido hasta la próxima review, en la que comentaremos un episodio que tiene buena pinta. ¿Qué os ha parecido We can’t win? Recordad que quedan pocas entregas ya de la primera temporada, ¿qué esperáis ver?

Revolcón en el espacioRevolcón en el espacio


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