Review V: There is No Normal Anymore

Review V: There is No Normal Anymore

Ya no hay nada normal. Ya no hay nadie normal. Y sobre todo: ya no podemos confiar en nadie. V nos ofrece su segundo (y antepenúltimo, qué duro) episodio antes del incompresible parón hilvanando con lógica los acontecimientos surgidos en su debut. Cuando una raza alienígena llega a tu casa, te pide entrar y quedarse una temporadita, lo mínimo que puedes hacer es exigirles una identificación y ponerles ciertos límites. Claro que también hay gente que abre las puertas de su casa de par en par ante la posibilidad de curar enfermedades letales o acoger el progreso tecnológico. Y así está el mundo, dividido entre los que admiran a los visitantes y los que ya han empezado a dudar de sus impecables sonrisas. ¿Comentamos There Is No Normal Anymore?

Disculpad por el retraso. ¡Tenemos review!

  • Episodio 1×02: There is No Normal Anymore
  • Fecha de emisión: 10 de noviembre

Sin la espectacularidad del episodio piloto, V nos ofrece una segunda entrega cargada de sentido. Han pasado varias semanas desde la llegada de los Visitantes y en muchos países ya han conseguido enormes progresos para integrarse entre la población terrestre. Ese proceso de adaptación es diferente según el país. Y eso dice mucho de una serie… americana.

Mientras veía el episodio recordé (no me preguntéis por qué) la genial película Bowling for Columbine, del gran Michael Moore. El señor Moore explicaba que en Canadá dejaban las puertas abiertas de sus hogares, mientras que 200 kilómetros hacia el sur, ya en Estados Unidos, las familias se preocupaban de comprar cerraduras de máxima seguridad y de nutrir de reservas sus refugios nucleares. ¿Tanto cambia la vida en apenas un centenar de kilómetros? Pues bien, algo parecido sucede ante la llegada visitante. Unos abren la puerta, otros cierran con pestillo. Y unos pocos valientes, tres en concreto, han empezado a organizar la resistencia.

Nos situamos en el mismo escenario en que acabó el piloto, con Jack y Juliet Erica comentando lo sucedido en el almacén. Recordemos que ninguno de los dos tenía ni idea de lo que se encontraría en aquel recinto: Erica seguía una célula terrorista y Jack una extraña pista de un hombre moribundo que había aparecido en su iglesia. La acción no ha terminado en ese almacén. Una nave Visitante recoge los cadáveres, en principio, para no dejar pistas. No sería muy agradable que la prensa descubriera que hay hombres lagarto rondando por el mundo. Erica llama a la policía desde una cabina que, casualmente, tiene a dos pasos. Sí, como cuando Superman necesitaba un cambio de ropa. Sin embargo, Erica no habla con ningún departamento policial, sino con una nave Visitante. Los lagartos se han hecho con el control de las comunicaciones. Sacárselos de encima será mucho más complicado de lo que todos habíamos previsto.

Un hombre con un ordenador desmonta un sistema de comunicacionesUn hombre con un ordenador desmonta un sistema de comunicaciones

Por cierto, no hemos comentado nada de la pelota de tenis voladora que es cámara, navaja y pistola a la vez. Dato sólo para geeks: ¿no os recuerda a Navi, la hada del Zelda: Ocarina of Time? Seguimos. Los humanos jamás podrán competir ante esa tecnología, pero siempre nos quedarán los palos y la habilidad innata de los americanos para el béisbol. Erica y Jack se separan con la consigna de no hablar del tema y, sobre todo, con la obligación de no confiar en nadie. Y esa sensación se traduce con acierto en la llegada de Erica al departamento de policía. Cámara lenta, cruce de miradas y una sensación constante de estar rodeado de enemigos. ¿Será un lagarto la recepcionista sexy? ¿Será el compañero con el que me tomo el café? ¿Será el jefe con mal carácter? Salvando las distancias, me recuerda a la desconfianza que había a bordo de Galactica cuando se confirmó que los cylons tenían forma humana.

Los problemas de Erica no acaban con los lagartos. En casa, Tyler sigue tonteando con los Visitantes, como el adolescente que descubre las drogas. La parte positiva es que Lisa es mucho más atractiva que un cigarro relleno. La negativa es que es mucho más peligrosa. Erica lo sabe, lo ha visto. E insta a Tyler a prometerle que se olvidará de los visitantes. Como cuando tu madre te decía: “nunca más te comas una tableta de chocolate entera”. Y al día siguiente, cuando tu madre llegaba a casa, tú estabas con el morro manchado y un dolor de barriga considerable. Tyler hace exactamente lo mismo. Incluso se encara con los que no aceptan a los visitantes, situación que no convence demasiado a Lisa. Me temo que los Visitantes no quieren ayudantes que puedan ocasionar problemas. La imagen es lo primero.

No le va mucho mejor a Erica en el departamento de policía, ya que su jefe desconfía de todos los argumentos que expone para justificar su desconocimiento ante la desaparición de Dale. Erica se niega a hablar de los lagartos, en parte porque no sabe si se está dirigiendo a uno de ellos, en parte porque hay un amplio grupo de personas que ven con buenos ojos su llegada a la Tierra. Hasta que encuentra el teléfono móvil de Dale, Erica está en el alambre. Al final consigue destapar varias llamadas de su compañero media hora antes de los asaltos del FBI a células terroristas. A ojos del FBI, Dale era un traidor, no un lagarto. Bien por Erica.

A ver cómo te lo explico...A ver cómo te lo explico…

Por su parte, el padre Jack no lleva tan bien eso de mentir. Al fin y al cabo, los curas no mienten ni maldicen, ¿verdad? Una agente del FBI… Perdón, no es una agente cualquiera. La mítica Tory Foster (Rekha Sharma) de Battlestar Galactica interroga a Jack, que está decidido a confesar lo que vio en aquel almacén. Erica entra en juego recordándole que sólo se puede confiar en los que han superado la prueba, es decir, los que no tienen escamas debajo de la piel. Y por ahora sólo sabemos que ellos dos son humanos. Me llama la atención la actitud del cura de la iglesia de Jack, abierto totalmente a los Visitantes porque han devuelto la fe a los fieles. Da igual por qué están aquí, o si su presencia entra en conflicto con escrituras sagradas, lo importante es que van a la iglesia. ¿Será un cura oportunista o un Visitante?

La relación entre Jack y Erica pasa por diversas etapas durante este 1×02, pero al final llegamos al punto de partida: somos testigos de una situación límite y tenemos la responsabilidad de actuar. Y el primer paso, ideado por Erica, es revisar las llamadas telefónicas de todos los que contactaron con el FBI para informar de ataques alienígenas. Ninguno de los dos lo ha confesado todavía, pero la intención es crear un ejército. Un ejército que opere en la sombra. Un ejército que establezca una resistencia contra los Visitantes, cada vez más asentados en el día a día de la población mundial.

Una lista de guerrerosUna lista de posibles guerreros

¿Y qué ha sucedido con el resto de personajes? Ryan, el lagarto desertor, ha evitado por todos los medios que Valerie viera su cicatriz. Lógicamente, teme confesar que es un lagarto. Y se ha puesto en contacto con un compañero, un tal Angelo, que militó en una resistencia anterior, evidenciando que la situación no es nueva para algunos. Angelo cura la cicatriz de Ryan con tecnología que no es de este planeta, pero le inyecta algún tipo de droga que acaba con el lagarto bueno dormido. Angelo llamará posteriormente a Ryan para ofrecerle una lista de detalles de su prometida. Es una advertencia. No quiere que Ryan vuelva a involucrarse en la resistencia, porque los Visitantes pondrán en peligro a sus seres queridos.

Anna no se ha dejado ver demasiado en There Is No Normal Anymore, pero pronto tendrá que pasar a la acción con un tema que se le está yendo de las manos: Chad Decker. El periodista, claramente manipulado por Anna en su entrevista, ha decidido pasar a la acción. Con una enorme audiencia como respaldo, Chad pacta con los Visitantes sus intervenciones, pero éstas no serán gratuitas. Era cuestión de tiempo que apareciera la figura del periodista corrupto, el eslabón más débil de la cadena de mando.

Y llegamos a la escena final, que nos remite de nuevo a Battlestar Galactica y su nave resurrección. En un sector de la nave Visitante yace el cuerpo de Dale. Una estaca clavada en su pecho y un desagradable desgarro facial daban buena cuenta de su muerte. Pues bien, las heridas han desaparecido por completo. Erica se equivoca cuando confiesa que, como traidor del FBI, no tendrá agallas para volver a salir a la luz. Más que nada porque Dale está bastante vivo…

La resurreción de DaleLa resurreción de Dale

El episodio piloto nos ofreció muchísima información: llegada de los Visitantes, buena apariencia, posible pacto, aparición de una resistencia, desconfianza y existencia de lagartos entre la población terrestre. Y este 1×02 ofrece las consecuencias de ese impacto inicial. La primera ha sido la desconfianza. La segunda debe ser la organización. La tercera, que posiblemente no veremos hasta 2010, debe ser la guerra. Buen capítulo. Buenas actuaciones. Buena serie.


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