Review USoT:Dept. of Fucked Up Family Services

Toma título, aquí nos vamos a andar con tonterías. Y es que quien piense que tiene problemas en casa, es que no conoce a Max Gregson. Y es que si la enfermedad de su mujer no fuese suficiente, el resto de la familia no le ayuda mucho. Solo hay que ver la que se ha liado en un día tan importante, por las peligrosas consecuencias que podía acarrear, en casa de esta familia tan especial. ¿Lo has visto ya? Pues vamos a comentarlo. ¡Dentro review!

La ley de Murphy, si dices que algo no pasa, pasará. Me quejé acerca de la desaparición del resto de personajes y aquí vienen a lomos del caballo de batalla. Alice y Gimme han hecho acto de presencia en este caótico episodio, y no vienen muy contentas. ¿Pero qué ha pasado para que hayan tenido que aparecer así? Para llegar al momento cumbre nos tenemos que remontar a la paliza que le dio Max al estafador Sully, porque el haber tenido que pasar unas horas en prisión no ha sido suficiente, también tiene que pasar la prueba del asistente social.

Todo tiene que estar perfecto para la visita, pero claro, como he dicho al principio, la Ley de Murphy se cumple siempre. Para empezar, la casa está totalmente destrozada por culpa del tornado y el pobre Max está solo en casa. ¿Dónde está el resto de la familia? Tara en el cementerio, dormida a los pies de la tumba de su vecino. Marshall intentando romper con Courtney con la ayuda de su vecino Hany y de su amigo Lionel. Y Kate en una tienda de cómics intentando firmar fotos.

No eres tú, soy yoNo eres tú, soy yo

La primera que llega al hogar es Tara, que tras infundirle unos pocos de ánimos a Max, decide ir a buscar a Kate. La situación en la tienda de cómics no es muy alentadora para la chica. Una mujer vestida como otra superheroína está acaparando la atención de los jóvenes. Tan solo se le acercan dos chavales a preguntarle quién es y qué súper poderes tiene, pero no logra captar su atención. Llega Tara con la intención de irse y, mientras Kate se cambia, decide intercambiar unas palabras con Lynda. Al final lo de siempre, las dos se llevan muy bien, lo que quiere decir que a Kate no le hace gracia. Es más, han congeniado tanto que Tara la invita a su casa para darle un aparato de pintura.

Mmmm, no, no me parezcoMmmm, no, no me parezco

En casa las cosas se están poniendo calientes, y no lo digo solo porque Marshall esté haciendo cochinadas mientras ve una foto de un tío desnudo (pillada de su padre incluída, ¡ups!), sino porque como Charmaine no quiere decirle a Neil lo del niño, Max decide precipitar la situación y soltárselo sin ningún miramiento. Neil se marcha muy cabreado con Charmaine y ésta le sigue para intentar hablarlo. La mejor excusa que se le ocurre poner es “me voy a casar y ya sabes el trabajo que dan las bodas”, lo que no sirve para apaciguar los ánimos del pobre Neil. Así que es normal que la única solución que se le ocurre es decirle que aborte, con una explicación muy convincente viendo cómo se comporta Charmaine, “aún no estás preparada para ser madre”.

Falta una hora para que llegue el asistente social, Tara llega con Kate y con Lynda. El desprecio que muestra Max es lo más normal del mundo; están con prisas y a la madre no se le ocurre otra cosa mejor que traer visita. Cuando van al garaje a coger el cacharro, Lynda empieza a echar un vistazo a los cuadros que ha hecho Tara, y mira qué sorpresa, que se encuentra con un retrato de su vecino que Tara no recuerda ni haber hecho. En ese momento Alice hace un pequeño acto de aparición y nos deja una nueva frase enigmática para que le demos vueltas: “no sé por qué quería que nos alejásemos de él”. Ya estamos, ¿a qué se refiere? ¿a quiénes, mejor dicho? ¿a la familia de Tara, a sus personalidades? Y lo mejor, ¿cómo ha hecho Alice para aparecer y desaparecer así? ¿Será cosa de magia?

Disimula, disimula…Disimula, disimula…

Lynda se va y Max no puede evitar echarle la bronca a su mujercita, ¿y cómo responde ella? Dejando salir a Alice a la luz. Ya está el lío montado. El asistente a punto de llegar, Alice a la vista y Courtney entrando por la puerta. Además, Alice ha vuelto con las pilas cargadas. Para ella, lo que hizo Max con decirle a Tara que se tomase las pastillas fue matarles, un asesinato, y hasta le mete un guantazo y le amenaza con un “no sabes lo que has desatado”. Hasta le da recuerdos de T. Courtney también viene fina, con una caja de mentiras para reprocharle a Marshall que la ha estado mintiendo. Y también explota el chaval poniendo a caldo a toda la familia. Tara no aguanta más y aparece Gimme, quien empieza a corretear por la casa destrozando todo. Justo cuando llega el asistente, así que a Max no le queda otra que encerrarla en la despensa. Y aquí tenemos a la familia, Max, su mujer Tara (muy bien interpretada por Charmaine) y sus pequeños retoños. Hasta un perro, encerrado en la cocina, claro. El asistente no puede quedar más contento con la entrevista, no entiende por qué ha tenido que ir. Hasta le dice que no tiene que preocuparse, que esta es su vida. Y mientras Max ve a su mujer convertida en una bestia correteando por el jardín dice, “sí, esta es mi vida”.

Capítulo en el que han pasado muchas cosas, la ruptura de Marshall, la aparición de dos álters más (y la mención de otro), Neil se entera de que el hijo de Charmaine es suyo, Lynda y Tara hacen buenas migas, el cuadro del vecino, la frase de Alice sobre él. De todo, vamos. Y es que ya no queda nada para acabar, que el capítulo 12 llega en nada. Preparémonos que lo que queda puede ser de órdago.


Categorías: Series
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