Review TWD: TS-19

Review TWD: TS-19

¿Cómo debe ser una season finale?. ¿Tiene que ser un capítulo en el que pasen muchas cosas y nos deje con la boca abierta mediante un cliffhanger descomunal? ¿O es absurdo preparar uno cuando la espera es de un año y por tanto el tiempo diluye toda ansia? ¿Qué es mejor, un capítulo final pausado y reflexivo, o una carrera atropellada por contar todo lo que no se ha podido (o querido) contar antes? ¿Ni lo uno ni lo otro? La finale ideal, me temo, es uno de los santos griales de las series, y por tanto no seré yo quien lo resuelva en el breve espacio de una entradilla (ni aunque tuviera doscientas lo haría…), de modo que centrémonos en la finale que nos ocupa. Un 1×06 llamado TS-19 y que al menos a mí me ha dejado bastante frío. Veamos…

No, no habemus Merle…

Empecemos por el principio, por un flashback que seguramente veníamos pidiendo desde hacía varios capítulos. Un flashback que nos dignifica a Shane, el más malo de los buenos (con permiso de Daryl) porque no acababa de quedar muy claro eso de que diera por muerto a su mejor amigo cuando está más que claro que sigue vivito y coleando. Un flashback en el que vemos que los militares son un poco patosos: ¿el grupo de supervivientes es infalible con armas de fuego en la mano pero un puñado de soldados se dejan morder a las primeras de cambio? Hombre, no sé yo… El caso es que Shane está verdaderamente acorralado, asediado por la multitud walker pero también por las balas militares, que no hacen prisioneros: si parece que estás mordido, estás mordido. Así las cosas, Shane intenta un tímido rescate, pero la verdad es que Rick aparenta estar no solo muy mal, sino totalmente a merced de los cables. Bien por The Walking Dead, por una vez parece que los hospitales sirven para algo… ¿o no estáis hartos de ver esa mítica escena en la que el protagonista se levanta, se arranca los siete tubos que lleva, y se larga tan feliz? En fin. Shane se va pensando realmente que Rick está muerto, y si lo deja tirado es porque sabe que se juega muy seriamente su pellejo. Antes de irse, un detalle: camilla para atrancar la puerta e impedir que los walkers profanen el cadáver. A la postre, camilla para atrancar la puerta e impedir que los walkers infecten a Rick. Et voilà

La trincheraLa trinchera

Esta escena enlazará con la del Shane borracho y previolador, pero eso será luego, que decía Pepe Navarro. Sigamos la cronología del capítulo y vayamos adonde lo dejamos la semana pasada: al CDC. El Dr. Jenner, el deliciosamente loco Dr. Jenner (qué mal rollo me da en la escena del ascensor…) ha accedido a abrir las puertas de su bunker y en él que se adentran los supervivientes. Desde el minuto uno sabemos que ahí dentro no puede pasar nada bueno: la manera en que Jenner habla con el ordenador durante Wildfire es indicativa de que algo (o todo) no va bien. Efectivamente, a lo largo del episodio iremos sabiendo en parte lo que ha pasado, que a grandes rasgos sería lo siguiente: un agente de origen desconocido (Jenner dice que puede ser un microbio, un virus, un parásito, un hongo, e incluso no descarta la ira divina) infecta al ser humano, lo mata, y luego lo reactiva parcialmente, es decir, solo a efectos motores. Lo que resucita no es la persona, porque carece de sus conexiones neuronales características y únicas, sino un cuerpo móvil. La imagen del cerebro, la que encabeza esta review, vale más que mil palabras…

Una cosa es incuestionable, y aquí entramos en El Largo Debate de The Walking Dead: ¿es una serie de zombis o no? Lo es desde el momento que contiene zombis, pero, si os paráis a pensar, desde el final de Vatos apenas nos hemos cruzado con alguno. Es como si a Lost le quitas la isla: dos capítulos fuera de la Jablonski y ya nos poníamos nerviosos. La serie de personajes se reivindica más que nunca en esta finale, que prescinde no solo de los zombis físicamente sino también de ellos como epicentro de la historia. Porque, pensadlo, ¿qué nos ha dicho Jenner que no supiéramos/intuyéramos ya? Nada. Sí, sabemos que el TS-19, el sujeto con el que experimentaba en el capítulo anterior, era su mujer, una Einstein que de seguir viva nos hubiese aportado mucha luz al asunto. Pero ella ya no está, y el que no esté nos justifica que Jenner sí, nos da motivos para creernos la decisión de este científico que opta por la vía más chunga: quedarse en el CDC intentando lo imposible. Por desgracia no lo logra, y para cuando Bob Dylan entona Tomorrow is a long time (temazo para los últimos segundos de temporada…) él ya es historia.

Más allá de eso, el CDC no nos ha dado mucho jugo en el plano argumental: seguimos sabiendo casi lo mismo del virus (miento: sabemos que tarda entre 3 minutos y 8 horas en actuar, un dato que no debemos perder de vista) y estando tan o más lejos de encontrarle cura, y eso es precisamente el quid de la cuestión, que no tenemos que mirar hacia el virus o hacia la cura, sino hacia nuestros personajes. Rick, Lori, Carl, Shane, Glenn, Daryl, Dale, Andrea, T-Dog, Carol, Sophia… y para de contar. Jacqui se ha bajado del barco (¿candidata a personaje más prescindible de la Historia de las Series?) en la misma estación que Jenner. Ellos, los Grimes Eleven (suponiendo que Rick sea el líder, cosa que no dudo pero que creo que deberían plantearse seriamente), son los que ponen rumbo a una segunda temporada con muchos interrogantes. ¿Qué hay después del CDC? Porque siendo sinceros, están peor ahora que antes. Han perdido a uno del equipo, han catado las mieles de la victoria para ser luego desposeídos de ellas, han visto que ni en el epicentro de los contagios saben nada de nada… ¿qué les queda? ¿Francia? No veo yo que el equipo esté dispuesto a cruzar el charco. ¿El mensaje secreto de Jenner a Rick? Mmm… no, no tiene pinta de ser un consejo, del tipo prueba a ir al CDC de Nueva York, que allí trabaja mi amigo Smith y es muy bueno. O me han dicho que en Miami los zombis no se atreven a entrar, demasiada camisa hortera, ¿por qué no os mudáis allí? No, me temo que el mensaje de Jenner tiene que ver con las muestras de sangre. Posiblemente alguien esté infectado, quizá uno de ellos sea inmune al virus y por tanto pueda ser portador sin caer enfermo; quizá la infectada sea Lori… es más, ¿qué tal si Shane ha infectado a Lori? Ya me entendéis (guiño). La verdad, qué pereza de trama, por mí el triángulo amoroso se puede ir a freír espárragos ya

La finale, pues, ha sido ideal para destrozar esperanzas. Al fin y al cabo, Jenner les deja entrar precisamente porque sabe que quedan pocas horas para el fin, no por otra cosa. En ese sentido, opino que ha sido una muy buena finale, capaz de trasmitir mucho con poca acción. Pero en el fondo me quedo con otra lectura. Ya hemos comentado aquí muchas veces (en cada review, posiblemente) que una de las carencias de la serie es la identificación del público con los personajes. Creo que es algo generalizado. A mí Andrew Lincoln me sigue pareciendo una castaña: la escena en que se sincera con Jenner es indicativa de su falta de vis dramática… no, no emociona, y un protagonista que no emociona es -1. Ojo, no es culpa únicamente del actor, en general los personajes están desdibujados, solo salvaría a Andrea, Dale, Glenn y Daryl. Lo cual deja fuera al presunto trío protagonista… Por cierto: ¿puede Shane llevar los pantalones más arriba? Es muy exagerado, en serio.

Me centro: el escaso carisma de los personajes en general y de los protagonistas en particular minimiza mucho el dramatismo del final; las esperanzas destrozadas impactan menos cuando son las de alguien que no te despierta ni frío ni calor. Quizá exagero en esta valoración, pero creo que la pata que cojea en la mesa de The Walking Dead es esa, los personajes. Hay poco que reprochar a los guiones y a la ambientación, por ejemplo.

No todos los males los cura una ducha...No todos los males los cura una ducha…

A grandes rasgos, esto es lo que nos ha dejado la finale, pero hay algunos interesantes detalles más…

  • Por ejemplo, el nombre de Jenner. Edwin. Los más frikis habrán pensado en Edward Jenner, padre de la inmunología, de cuyo trabajo se ha dicho que ha salvado más vidas que el de cualquier otra persona en la historia. Muy lostiano esto de bautizar a los personajes así… y muy irónico, porque el pobre Jenner se va al otro barrio sin haber salvado nada. Quizá a Jacqui de una muerte horrible, eso al menos se lo vamos a conceder.
  • He perdido la cuenta de las veces que han parada a Daryl antes de que hiciera algo: usar un hacha, disparar una pistola, soltar los puños… lástima que se haya acabado la temporada, porque se podría haber convertido en un pequeño gran gag interno.
  • Demasiado sobrado lo de VI, el superordenador del CDC. A los que hayáis visto 2001 supongo que os habrá recordado a Hal 9000, para mí ha sido un calco perfecto de Madre, la computadora de Alien, que cumplía órdenes como nadie. Así ha sido VI, diligente hasta el final…
  • Tostón triángulo amoroso: pereza máxima. Pero los arañazos de Lori no caerán en saco roto…
  • La mejor frase del capítulo. Rick dice I'm grateful, y Jenner responde The day will come when you won't be. Toma ya…

Y así se nos va The Walking Dead. Por un momento, lo prometo, pensé que morirían todos en el CDC y la segunda temporada estrenaría personajes. Demasiado gore… ¿o no?

¡Hagan sus apuestas!¡Hagan sus apuestas!

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review TWD: TS-19
5 (100%) 1 vote

Categorías: Reviews Series The Walking Dead Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »