Review TWD: Triggerfinger

Esta semana nos ha tocado un capítulo fifty/fifty: Una primera mitad cargada de acción con la segunda repleta de diálogo. Retomando la acción justo donde la dejó Nebraska, la ración semanal de The Walking Dead cierra el arco iniciado con la mid-season finale Pretty much dead already para volver a dejar todas las piezas en la misma posición y solamente con un par de cambios.

Voy a aprovechar esta review para hacer una pequeña reflexión. Se ha repetido hasta la saciedad (alguna que otra vez por mí) que las series de cadenas de cable como HBO, FX o AMC suelen tener un ritmo lento, propio del cine no comercial. Grandes series como Six Feet Under o Breaking Bad, citando un ejemplo de hace diez años y otro más reciente, comparten las mismas características en las que parte del presupuesto se invierte en guionistas, directores y, en general, un equipo técnico de calidad superior a la media.

Dichas series pueden transmitir, al espectador habitual de productos de cadenas como FOX o NBC, una sensación de lentitud y aburrimiento al estar acostumbrado al ritmo rápido y frenético de las demás series, comprimiendo en cuarenta minutos (y sin desperdiciar un solo minuto, tomando por ejemplo las escenas finales de las sitcoms, con créditos superpuestos en las imágenes) algo que podría durar más de una hora.

Por otro lado, el decir que “no pasa nada” está muy sobrevalorado. Recomendaría a todos aquellos que sienten que en un capítulo de The Walking Dead no pasa nada, que viesen películas surcoreanas como Hierro-3 o Sympathy for Mr. Vengeance. O más fácil y más cerca y si no quieren pensar mucho, que vean todo lo contrario: Mentiras y gordas. Resulta absurdo, a mi parecer, decir que no está pasando nada cuando inevitablemente, aunque estemos durante un minuto ante un plano de de un paisaje, está ocurriendo algo. El problema de The Walking Dead (y centenares de series y películas) está en que, aunque sí que ocurra algo, ese algo no aporta nada. Y si lo hace, o es demasiado obvio o resulta extremadamente absurdo.

Dicho esto, la frase leída últimamente por aquí, “la serie es lenta y encima no pasa nada”, no tiene base además de ser una contradicción. Tomaré como ejemplo el capítulo del cuál hay que hacer la review en lugar de soltar parrafadas. Triggerfinger, que en lengua española equivaldría a una expresión como Dedo disparador o Dedo en el gatillo, ha sido un episodio de transición entre la agitación debida a la matanza del granero y la vuelta a la rutina en la granja. Para ello, ha tenido una primera parte en la que, por un lado, los compañeros de Dave y Tony arrinconan a Hershel, Glenn y Rick en el bar y, por otro lado, Shane va en busca de Lori. Por cierto, por algunos lares de Internet ya llaman a Lori “La Yoko Ono de The walking dead”. Ahí lo dejo.

La segunda parte ha constado de todas las conversaciones que tenían que tener lugar después de todo lo ocurrido. Repito, durante dichas conversaciones ocurre algo. El problema está en que deberían aportar dos cosas: avance en la historia y empatía hacia los personajes. Y desde mi punto de vista, sólo llegan a aportar lo primero, pues ha quedado bien clara la opinión de cada uno y a raíz de lo dicho ya se puede deducir que Rick irá a por Shane, pero creando una confrontación en la que Andrea se meterá por medio, Dale saltará también e incluso Glenn podría defender a Rick. Pero el problema está que dichas conversaciones no nos hacen sentir empatía hacia todos ellos. No nos importa nada. O mejor dicho, no han hecho que nos importe.

La serie marcó su estilo hace bastante tiempo y el problema está en el espectador, que aún espera ver otra cosa. Yo lo lamento, pero esto nunca va a tener el ritmo, los personajes tan bien definidos o los temas tan bien tratados del cómic homónimo que, desde aquí, vuelvo a recomendar fervientemente. De manera que una vez aceptado eso, toca darse cuenta (a pesar de que se dijo) de que el género zombie se puede aprovechar para hacer crítica (véase la genial Night of the Living Dead) o para deleitarse con gore sin sentido (véase la pobre Dead Snow).

Triggerfinger demuestra definitivamente que The Walking Dead está en un punto intermedio. Por así decirlo, el equipo de la serie intenta escalar una montaña en la cima de la cual está el primer ejemplo, pero de vez en cuando van tropezando consigo mismos y se acercan a caer al suelo, donde yace el segundo ejemplo. Todo lo que acabas de leer en una opinión personal. Y a la vez, también es opinión personal que mi opinión se acerca a la verdad.

Dicho todo esto, merece mención especial la pequeña incoherencia temporal del capítulo, en la que anochece en un segundo y posteriormente Rick y los demás tardan más de 5 horas en volver a la granja. Esto nos deja, igual que en muchos otros capítulos de la temporada, momentos perdidos de madrugada (que no vemos) en los que los personajes están en la granja del mismo modo que un Sim cuando le dejas a su aire. Por otro lado, el momento caída del tejado se suma a la lista de escenas ligeramente cómicas, dotadas de un humor negro mal aplicado en momentos de supuesta tensión.

Y esto ha sido todo por hoy. Espero que todos estos párrafos te sean útiles en cualquier aspecto. De momento, a esperar unos días para el siguiente capítulo, 18 Miles Out, en el que Rick y Shane comenzarán a tener roces (de los malos) dada la situación del nuevo invitado a la granja y, por otro lado, Andrea volverá a tener un poco de protagonismo.

Nota del autor
2.5
Vuestra nota
Review TWD: Triggerfinger
3 (60%) 3 votes

Categorías: Reviews The Walking Dead Etiquetas: , , ,

101 comentarios

  1. […] 2×09 Triggerfinger: La rutina vuelve a apoderarse de la granja en el capítulo en el que Shane rescata a Lori, que había sufrido un accidente, y ésta vuelve a los brazos de Rick (Review) […]

  2. […] 2×09 Triggerfinger: La rutina vuelve a apoderarse de la granja en el capítulo en el que Shane rescata a Lori, que había sufrido un accidente, y ésta vuelve a los brazos de Rick (Review) […]

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »