Review TWD: Tell it to the frogs

Review TWD: Tell it to the frogs

De alguna manera, The Walking Dead va descubriendo una cara diferente cada semana. Pensadlo bien: seis episodios, seis lados, un cubo perfecto. La serie de la AMC ha entrado de lleno con su 1×03 en el terreno psicológico, después de un primer plato de presentación y de un segundo con acción tensa. Este domingo reinó la calma aparente, pero en mi opinión eso no hizo que la calidad y el interés bajaran lo más mínimo. Quienes no hemos leído el cómic estamos hartos de oír que esto es una serie de humanos, no de zombis, y es evidente que los que lo dicen, lo dicen por esto, por capítulos así. Capítulos en los que las emociones (y sus consecuencias) se coronan. Que se lo digan al de las ranas, que se lo digan a Shane…

¡Review calentita, que me la quitan de las maaaaanos!

Mezclar no es bueno. Y no, no lo digo por el clásico error de los sábados por la noche (el primero de ginebra, luego una cervecita, el segundo de vodka…), que también, sino por The Walking Dead. Todo se mezcla en este capítulo, y todo acaba estallando. En la premiere tuvimos un primer contacto con los zombis, el teórico eje de la serie, y acabamos acorralados por ellos, receta que se repitió en el 1×02. Tell it to the frogs nos ha dado un descanso: nada de persecuciones. A cambio, hemos empezado a escarbar en la tragedia después de la tragedia, para lo cual se ha hecho necesario abrir el abanico de personajes. Pero antes de hablar de ellos, vayamos a Rick. Soy consciente de que me repito mucho, muchísimo, pero no me gusta este protagonista. Le falta carisma, le faltan matices, le faltan expresiones… No me convence la escena del reencuentro. No me convence, en absoluto, que llegue al campamento tras haber dicho All I am anymore is a man looking for his wife and son (Lo único que soy ya es un hombre en busca de su mujer e hijo) y que de repente se lance de nuevo de cabeza hacia el apocalipsis zombi en menos de un día. No, lo siento, no lo compro. Podría comprar la teoría de que en realidad se mueve por ayudar a los Jones, a Morgan y Duane, padre e hijo; vale, pero entonces no me mezcles a Merle. Por muy americanos que sean los americanos, no paso por ahí. Lo cierto es que Rick tampoco me da alternativas: no hay un Desmond, un Saul Goodman, ni siquiera un Buddy Garrity al que agarrarse. Los secundarios no acompañan: ni Shane ni Lori brillan, y el resto apenas tiene cuota de pantalla para hacerlo.

Dicho esto, vayamos a lo bueno, que por suerte es mayoría. Comencemos por esa intro, es gran intro. Apostar a que íbamos a volver a ver a Dixon no era muy arriesgado; hacerlo a que cuando lo recuperásemos iba a estar chiflado… tampoco. Merle tiene toques de locura que se aceleran cuando ve que los zombis están al acecho. Ese ver el peligro de cerca le provoca un arranque de adrenalina y se pone a luchar desesperadamente para llegar a las herramientas… y ahí queda la cosa. Dejamos a Merle para centrarnos en el campamento, donde se desarrolla casi todo el episodio. Allí vemos el mencionado reencuentro (shock para Lori y para Shane incluido) de Rick con su familia y su mejor amigo, y también el del hispano Morales con su mujer, Miranda, y sus hijos, Louis y Eliza. Ah, y de las hermanas, Andrea y Amy. Un lío de nombres que se completa con el decano del grupo, Dale. Un tipo que me recuerda demasiado a Saruman… la verdad, esa escena de herramientas y armas, ese intercambio, ese individualismo… supongo que en situaciones así se te afila el instinto de supervivencia y sabes que eres tú o tú, pero lo cierto es que Dale me ha dado un poco de mala espina. Dicho queda. Con mi legendario olfato, seguro que luego luego resulta ser el gran héroes que se sacrifica por todos…

Mad MerleMad Merle

Nos quedan dos grupos. Por un lado, el incompleto clan Dixon. Si ya conocíamos el mal genio de Merle, ahora sabemos que le viene de familia: Daryl es casi peor que su hermano. Por el otro, Ed, Carol y Sophia, una familia no demasiado feliz. Él es un machista consumado y su mujer, Carol, está absolutamente entregada al maltrato. Su trama encaja con la de Shane, en una escena que pone los pelos de punta. Vayamos con Shane

Perdonad si me hago un lío, pero es que no lo acabo de tener muy claro. Según queda dicho en este capítulo, es Shane quien da por muerto a Rick, lo que en teoría exculpa a Lori de… bueno, de nada. Pero al mismo tiempo, corregidme si me equivoco, la historia de cornamenta (adulterio para los finos) ya venía de antes. ¿O acabo no estaban ya liados Lori y Shane desde el minuto cero? ¿Qué pinta entonces esa (supuesta) mentira de Shane? ¿Se guardan las apariencias incluso en un mundo sin chismorreos? Posiblemente, cuando hay Carls de por medio sí… Sea como sea, el caso es que Shane ha sido fulminado, quedando fuera del triángulo, por una Lori muy explícita:

You stay away from me. You stay away from my son. You don't look at him. You don't talk to him. From now on, my family is off-limits to you. (Aléjate de mí. Aléjate de mi hijo. No lo mires. No hables con él. De ahora en adelante, mi familia está fuera de tu alcance)

¿Meterá de verás Shane el rabo entre las piernas? ¡Ja! Ni de broma. Veremos lo que tarda en estallar esta guerra, que de momento ya ha tenido un daño colateral: Ed. El machista oficial del grupo ha pagado los platos rotos del policía, en una brutal escena de esas en que, a ojos de los testigos, el malo pasa casi a ser víctima por culpa de la desmesurada reacción del bueno. Sí, Shane se ha pasado cuatro pueblos, y veremos en qué desemboca esta cadena, porque no apuesto precisamente a que Ed se quede de brazos cruzados. Esto es una escalada de tensiones, una ensalada de sentimientos que dinamitará, posiblemente, la finale. Ed y Shane, Shane y Lori, Lori y Rick, Rick y Dale… y Ed con su familia, y los Dixon. Y los zombis. No los olvidemos.

Los zombis están dejando Atlanta ante la falta de comida, su único estímulo conocido. En este capítulo hemos visto cómo uno de ellos casi se adentra en el campamento, por lo que no es descabellado pensar que en breve los veremos llegar a decenas. Reconozco que la escena del zombi ha sido la mejor del episodio. El ensañamiento con el que matan al comeciervos es bestial, y realmente encaja con eso de serie sobre humanos. Hasta ahora la supervivencia había hecho que matar un zombi fuera cuestión de necesidad, y que fuese algo rápido, un tiro a ser posible, o un garrotazo. Pero aquí no. Aquí el zombi muere tras una paliza brutal, tras un ensañamiento tremendo e innecesario. Una escena muy poderosa en cuanto a lo que desprende: rabia y odio, pero también miedo.

El cuarteto de la muerteEl cuarteto de la muerte

Cerramos con un par de detalles. Me ha gustado mucho también la (inevitable) escena nostálgica:

Echo de menos mi lavadora. Echo de menos mi Mercedes Benz, mi navegador GPS. Echo de menos mi cafetera con doble filtro de goteo y molinillo interno, cielo. Mi ordenador… y enviar mensajes de texto. Yo echo de menos mi vibrador.

Sobre todo por ese final, que nos dice que dentro de Carol hay una persona normal, que todavía no se ha convertido del todo en un zombi, diferente a los que dan nombre a la serie, pero zombi al fin y al cabo.

Y no me dejo a Merle. Sin entrar en debates sobre si era o no necesario cortarse la mano, el caso es que se la ha cortado y punto. El mayor de los Dixon vaga ahora por Atlanta intentando escapar (digo yo), y supongo que la partida de rescate dará con él en breve. ¿Estará infectado? ¿Se lo llevarán al campamento en estado pre-zombi? Por cierto, un poco tramposo meterlos de lleno en el centro comercial, porque llegar hasta allí no ha tenido que ser fácil… aunque es cierto que el terreno estará más despejado después de que el ruido de los coches y el olor a humano fresco cesara.

Ecuador de esta primera temporada y el balance para The Walking Dead es muy bueno. La serie triunfa en crítica y audiencias, especialmente en estas últimas: tras los 5'3 millones de espectadores de arranque, el 1×02 bajó hasta los 4'7 (normal), pero este tercer episodio ha vuelto a subir: 5'1. Salud de hierro. Sin acabar de estar del todo de acuerdo con la tremenda calidad que se le atribuye desde todos los frentes (en mi caso, me patina mucho, one more time, el protagonista), lo cierto es que la serie de AMC tiene ese algo que nos mantiene pegados a la pantalla durante una hora y nos deja una semana con ganas de más. Y eso, a veces, lo es todo.

Ecs...Ecs…


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79 comentarios

  1. […] 1×03 Tell It to the Frogs: Rick consigue llegar al campamento, donde le espera su hijo y su mujer… aunque ésta ha pasado página con Shane, el mejor amigo del policía. Los zombies llegan al campamento, con lo que la opción de encontrar un nuevo refugio pasa a ser la prioridad número uno del grupo (Review) […]

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