Review TWD: Save the last one + Cherokee rose

Sí, sí, siento el retraso. No me han comido los zombies, no. The walking dead es una serie, también es un cómic y próximamente un videojuego. Pero aquí se habla de la serie, que adapta el cómic del cual se hará el videojuego. De modo que no hay problema alguno en decir que en el cómic, Otis es delgado y la última vez que se le ve es como zombie muerto a manos de Rick en la entrada de una futura localización. Tampoco hay problema alguno en hablar del destino de Shane, ya que es una de las principales diferencias y libertades de la serie a la hora de adaptar el homónimo. Dicho esto, olvidad cualquier tipo de spoiler, ya que no tendrá sentido alguno. ¡Allons-y!

Los dos últimos capítulos emitidos, Save the last one y Cherokee rose, comparten review. Creo que en parte va bien porque de uno sólo no se puede sacar suficiente chicha como para hacer una review decente. Esto se puede usar para atacar al autor de estas líneas y llamarle de todo menos guapo. Pero tras un par de capítulos está claro que, aunque The walking dead esté en el saco de las series de cadena de pago con presupuesto elevado, no se le puede aplicar lo de “es lenta y por eso es buena”.

Lo primero que se podría decir del 2×03 es que otra vez nos ha tocado capítulo lento. Un consejo para el ingenuo que aún tenga esperanza y no se haya percatado: todos los capítulos de la temporada (por no decir de la serie) van a ser lentos. O, mejor dicho, de desarrollo lento. Está el que disfruta con eso y el que prefiere que, de vez en cuando, toque un episodio con más vidilla. Bueno, pues se podría decir que este la ha tenido a la par que ha sido un capítulo con escenas que parecen durar 10 minutos cada una. Uno podría ver el capítulo de esta semana, Cherokee rose, y con el Previously on apenas le haría falta ver Save the last one.

Pero vayamos por partes: Primero, Save the last one. Esta vez se han atrevido con un montaje no lineal, del mismo modo que con el cold opening de Days gone bye pero con más peso a nivel narrativo. Incluso los últimos minutos también contienen un curioso montaje, todo ello para mostrarnos el inicio de la evolución de Shane, que parece ser el primer personaje de la serie (si no contamos a Andrea) en demostrarnos que no es plano. Shane hizo lo que muchos pensaban: usó a Otis para ganar tiempo y poder salvarse el pellejo. Se podría decir que ha sido ligeramente previsible, pero aún así se agradece la larga escena de acción y rebosante de zombies.

Dicho esto, toca tratar con uno de los dilemas del capítulo. Shane, con lo que hizo, se podría decir fácilmente que es un hijo de meretriz. Pero más de uno/a estará de acuerdo en que hizo lo más razonable. Tanto por la necesidad de llevar el aparato a Hershel como por el hecho de que, si no moría Otis, morían los dos. Aún así, ha matado a una persona inocente y esto desencadenará una serie de hechos que tendrán más de una consecuencia.

En la granja la cosa sigue igual, aunque con un par de diálogos que pueden resultar ligeramente interesantes. Lo más destacable es lo que discuten Rick y Lori, que vendría a ser el segundo dilema. Se plantean lo que muchas personas pensarían en una sociedad como esa, en un mundo que se desmorona poco a poco: ¿Para qué esforzarse en mantener con vida a un niño que va a vivir en un día a día así? Depende de nosotros que pueda tener razón Lori o pueda tenerla Rick. Pero con esto comprobamos que, a pesar de que ambos quieren por igual a su hijo, cada uno ve su salvación de un modo distinto.

Mientras, las historias de otros personajes van avanzando poco a poco. Parejas como Maggie con Glenn y Andrea con Daryl comienzan a estrechar lazos. Lo que todavía sigue pareciendo extraño es cómo, dónde, cuándo y por qué Daryl ha pasado de ser agresivo y  estar constantemente enfadado con el grupo por la pérdida de Merle a ser el personajes más comprensivo y que está al lado de todas las mujeres. Probablemente la desaparición de Sophia haya sido el detonante, pero aún así no deja de ser una pequeña incoherencia.

Otro detalle del cual hay que fijarse atentamente es que en la granja de Hershel hay varios personajes que aún no han sido presentados ni han tenido una sola línea de diálogo. Aparte de Hershel, su hija Maggie, Patricia y su difunto marido Otis, tenemos a Randall, Beth y su novio Jimmy. Los dos primeros son hermanos pequeños de Maggie y los actores que les interpretan tienen contrato para aparecer en toda la temporada. Si cobrarán más importancia en adelante es una incógnita… pero de momento sólo hacen bulto y tienen toda la pinta de ser futura carne de caminante.

El pequeño arco argumental del disparo a Carl termina en este capítulo. Evidentemente, vivirá. Y probablemente estará en cama un par de semanas más, pero el peligro ya ha pasado. Eso implica la libertad narrativa de poder avanzar los días más deprisa y darle más brío al asunto, a diferencia de estos tres primeros capítulos en los que, a riesgo de exagerar, han transcurrido casi a tiempo real.

Cherokee rose, el capítulo de esta semana, a pesar de ser más dinámico no inicia ningún arco argumental. Con todo el grupo finalmente reunido en la granja, simplemente vemos cómo los protagonistas se asientan y cada uno sigue lidiando con lo suyo. El caso más destacable es el de Lori que, de manera muy previsible y con un cliffhanger que puede parecer hasta ridículo (es posible que el plano de Lori meando provoque tensión, pero a un servidor no), descubre que está embarazada. Me niego a hacer mención al culebrón del triángulo amoroso forzado: Sea quién el sea el padre, va a ser casi imposible averiguarlo. A no ser que el Dr. Edwin Jenner le dijera a Rick, al oído, quién era el padre. Pero es poco probable, más que nada porque sería un poco patético que Rick tuviera intenciones de decírle eso a Morgan vía walkie-talkie en What lies ahead. Eso sí, tampoco queda descartado.

En esta ocasión sólo hemos tenido a un zombie, pero no a uno cualquiera. Sin intención de ser repetitivo, se nota demasiado hacia dónde va el presupuesto de la serie. He aquí el por qué: el caminante que se encuentran en el pozo es una obra de arte del mundo del maquillaje y los efectos especiales. Teniendo en cuenta la idea de los guionistas de ofrecer algo ligeramente nuevo, el habitante del pozo está hinchado y relleno de agua. Es más grotesco que los demás, llegando al punto en que hasta los ojos se están saliendo de sus cuencas. El problema está en el contexto en el cual se sitúa. Es completamente absurdo y gratuito que se quiera sacar a un cadáver andante de un pozo para no contaminar el agua que contiene.Es aún más absurda la escena con Glenn descendiendo y el colmo viene cuando el muerto se parte en dos mitades. Una de dos: o todo esto ha sido intencionado para demostrar la poca inteligencia de los personajes o los guionistas de esta temporada se confirman como peores que los de la anterior.

Glenn y Maggie, por su cuenta, avanzan en su relación con una escena de sexo fría, fría, fría. Ella misma lo dice, tampoco es que tengan otra opción. De modo que en el mismo suelo de una farmacia en medio de una ciudad post-apocalíptica, hacen lo suyo. A diferencia de aquel cold opening de la temporada pasada con Lori y Shane, que transmitía cierta violencia, aquí tenemos todo lo contrario con un Glenn demostrando, una vez más, cuán tímido es. Después, lo típico: el “como si nada”. Pero sabemos que no cuela.

Aunque la historia del disparo a Carl haya terminado, la de la desaparición de Sophia sigue en pie. Y más que influir al personaje de su madre, parece que las consecuencias de esto recaen más en Daryl que en Rick, por ejemplo, que fue quién la perdió de vista. Aunque este tiene excusa con el accidente de su hijo. Daryl da nombre al capítulo con la rosa Cherokee que encuentra y entrega a Carol, junto con la historia que le explica acerca de las lágrimas dejadas por las madres nativo-americanas debido a la pérdida de sus hijos. Este pequeño paréntesis puede parecer fuera de lugar, pero al fin y al cabo llega a demostrar que en los personajes secundarios hay más luz y esperanza que en el trío protagonista.

Respecto a los personajes de la granja, Hershel es el único que parece tomar partido en decisiones clave: le anticipa a Rick la noticia de que, en cuando Carl se cure, deberán marcharse de su casa. Y otra vez estamos ante una cuestión de puntos de vista. Quizás suenen sin sentido las palabras de Hershel, pero después del rechazo que tuvo con Rick durante su conversación sobre Dios y el choque de bienvenida entre grupos con la pérdida de Otis, su decisión es más comprensible. Tras eso, Rick decide guardar sus placas de sheriff, empezando a dudar de sus cualidades como líder de facto.

Y finalmente Shane. Es evidente que poco a poco va a ir cambiando, pero recemos para que tenga un look mejor que el de hillbilly (habitante de área rural y/o montañosa). Dadas las declaraciones del autor Robert Kirkman, acerca de la posibilidad de unir al personaje de Shane (que sí, que muere en los cómics) con el de un futuro villano, más les vale ir perfilando bien la evolución de este. Lo destacable del capítulo respecto a él es, a parte de los remordimientos por matar a Otis, que cada vez se acerca más a Andrea. Aunque la posibilidad de tener algo a nivel sentimental con ella es bastante remota, dada la situación de ambos.

En conclusión, con estos dos capítulos ha terminado la primera historia de la temporada. Ahora sólo quedan 3 más antes del parón de invierno, para volver en febrero con otros 6 capítulos y completar una temporada de 13. Y vistos los comentarios, sobra decir que a pesar que la tercera temporada está confirmada, no vendría nada mal un capítulo tal y como fue el piloto Days gone bye: mezcla perfecta de suspense, escenas lentas y tensas, cantidad justa de caminantes y silencios con peso en lugar de diálogos sin él.

 


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