Review TVD: Know Thy Enemy

Hacía tiempo desde la última vez que escribí una review de The Vampire Diaries. Un parón que, para mi gusto, ha sido demasiado largo. Tengo esa sensación porque tal y como estaba siendo la temporada de interesante, un parón de algo más de un mes fastidia a cualquiera, y más viendo cómo ha vuelto y lo que nos espera de aquí a la recta final, que pinta de maravilla. Dadle a seguir leyendo para ver qué ha pasado en este episodio. Si queréis…

Madre no hay más que una. ¿En eso estamos todos de acuerdo no? Pues precisamente es con una madre con la que nos despedimos en el último capítulo: Isobel. No es precisamente el modelo de madre a seguir, pero quizá comparta algo con el resto de madres del mundo, el amor por sus hijos. Precisamente ese amor la ha llevado a elaborar un minucioso plan para “salvar” a su hija. Sí, he puesto comillas, uno ya se puede imaginar que no ha surgido el efecto deseado, ya que Elena, después de este episodio, está en tanto o más peligro que antes. Pero el detalle es lo que cuenta, ¿no?

El principio de este plan consiste en presentarse en el portal de Elena, ante una estupefacta Jenna que no da crédito a lo que está presenciando. Consecuencias: Elena echa a Isobel de allí en menos que canta un gallo y Jenna se va enfurecida con la mayor de los Gilbert por haberla mentido todo este tiempo. Una mentira así tarde o temprano tenía que revelarse, aunque sólo es una pequeña parte. Katherine, en cuanto descubre que Isobel ha vuelto a la ciudad, no duda en hacerle una visita. Y aquí está la jugada de Isobel: convence a la vampiresa de que Klaus la perdonará si le llevan la piedra lunar y a Elena. Ella no duda ni dos minutos en lo que tiene que hacer, así que busca por toda la casa de los Salvatore la piedra y, como suele pasar cuando buscas algo por todos lados, la encuentras donde menos habías pensado que estaría. Hecho esto, tan sólo queda la doble, que la capturan en la casa de los Lockwood, mientras Isobel noquea a John y Katherine se hace pasar por Elena, y de paso se quita a Stefan de encima. Una breve pausa: ¿soy el único que piensa que Tyler aparecerá en esta recta final, como pieza clave en los acontecimientos? Porque no me creo que no vuelva a salir en lo que resta de temporada, o que aparezca y vuelva como si nada…

Por otro lado, Isobel también tiene un detalle con su ex marido. Con detalles así quién quiere cumpleaños, ¿verdad? No es sólo el hecho que lleve a un secuaz de Klaus para que lo capture, es que lo que ocurre después, déjalo estar. Como digo, eso es después. Por el momento, ella se lleva a Elena lejos del pueblo, dejando a Katherine a su suerte con el súper brujo de Klaus. Todo el lío este venía a que Klaus le había prometido a Isobel, como ella le había dicho antes a Katherine, que la perdonaría si le entregaba la piedra lunar y a la doble. Lo que había omitido Isobel es cuál de las dos le iba a entregar. Una vez el secuaz le dice que su hija no corre peligro (mentirosillo…), ella le confiesa a Elena que se arrepiente de su actitud maternofilial y se suicida. Esta parte es poética, ¿no creéis? Se suicida donde se supone que deberían estar sus restos. Curiosa forma de despedir a este personaje.

Descanse en paz, por finDescanse en paz, por fin

Dicho todo esto, veamos qué ha pasado con Bonnie & Clyde Jeremy, y con Matt y Caroline. Con sus poderes de vuelta, Bonnie decide encontrar el lugar dónde fueron asesinadas más de cien brujas en el pasado, para así poder absorber la energía necesaria para matar a un original, a Klaus vamos. Después de una escena un tanto escalofriante en la casa donde se encontraban los espíritus de las brujas, nuestra bruja recibe todos sus poderes. Genial Jeremy, que iba acojonadísimo por toda la casa. Pero claro, como todo en esta serie, esta fuente de poder tan genial tiene una pega. Quien dice pega dice problema importante. Para poder matar a un original se debe usar toda la energía, y si la usas toda, mueres. ¿Por qué todo tiene que ser tan difícil? Si es que les gusta complicarles la vida a los protagonistas. Por parte de Matt y Caroline, ésta se pasa todo el capítulo buscándole, y cuando lo encuentra, obviamente, se sincera con él para tratar de arreglar su relación, pero Matt está tan afectado que la obliga a hacerle olvidar. O eso piensa ella, ya que él previamente se había tomado la verbena, y estaba compinchado con la madre de Caroline, a la que acude con todo lo que le había informado su hija. Mal futuro le auguro yo a las dos parejitas.

Para despedir el capítulo, y para no perder la costumbre, nos dejan con un chiffhanger. En esto del negocio de los chiffhangers, quizá Alias se llevaba la palma, ya que he visto algunos que me han obligado a ir al hospital a que me pusieran la mandíbula otra vez en su sitio. Pero The Vampire Diaries también sabe sorprender a sus espectadores. En la última escena del capítulo, nos muestran cómo el secuaz de Klaus utiliza al pobre Alaric como recipiente para que el original se introduzca en su cuerpo. Algo parecido a Supernatural, vamos. Es que es la leche, ya Klaus no es ni un ser sobrenatural, es un ente, un espíritu o algo parecido. Aunque puedo llegar a entenderlo, si es el más poderoso de los originales, algo de especial tenía que tener. Conclusión: The Vampire Diaries vuelve con las pilas cargadas, dejándonos con que si algo va mal, puede ir peor. Y lo que nos espera va a ser cuanto menos, muy emocionante. ¡Os espero en la próxima review!

Se nota, se siente, Klaus está presenteSe nota, se siente, Klaus está presente


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