Review The Pacific: Peleliu Landing

El hombre que nos metió ahí no sabía lo que hacía” dice uno de los veteranos. La guerra convierte a muchos hombres en simples manipuladores, que encuentran demasiada facilidad en mover a las piezas por el tablero, tomando decisiones que bien podían poner en peligro las vidas de cientos de seres humanos en nombre de un pedazo de tierra. Llevar a los marines a aquella remota isla del Pacífico fue otra más de éstas situaciones, en la que los Altos Cargos se desprendían en exceso de la lucha en tierra y donde, otra vez más, los soldados eran prácticamente abandonados a su suerte. Todos esperaban volver a Melbourne tras los duros meses de lucha en la jungla, pero acabaron quitando cangrejos de sus botas.

The Pacific nos trae esta semana un capítulo centrado casi por completo en Sledge pero con pinceladas de las otras dos tramas principales. Por un lado se nos pone al día de cómo le va a Basilone, que se encuentra ya en su tierra natal, convertido en toda una celebridad y rodeado de buenas compañías. Parece ser que vender bonos de guerra le va bien y, desde luego, el pasar de luchar por su vida cada segundo a compartir cama con Virginia Grey (Fans de Fringe, a ver quién puede ver a Olivia igual ahora) es un cambio radical. Pero, quien sabe, tal vez la naturaleza y los recuerdos de Basilone no le permita continuar mucho tiempo así, rodeado continuamente de palabrería y buenas apariencias.

No hay una descripción disponibleOliv.. digo Virginia Grey y Basilone

Leckie por otro lado, protagonista indiscutible de la serie hasta ahora, vuelve con sus compañeros cargado de regalos y con el espíritu renovado. Los días de descanso le han ido bien y lleva una sonrisa en la cara que poco le duraría ya que las pocas horas se volverá a dar de bruces de inmediato contra la crudeza de la guerra.

Sledge llega por fin al campamento y con ello recibimos una buena ración de nuevos personajes, entre los que hay que destacar al que parece ser el doble del Coronel Kilgore de Apocalypse Now. Allí además se encuentra con Phillips, éste se dará cuenta pronto de que pese a que su amistad sigue intacta y que la alegría por encontrarse es indiscutible, su amigo ya no es el mismo de siempre. Sledge está sentado en la playa, observando a un cangrejo, fascinado con éste y ajeno a los problemas que les han dado a los soldados durante día y noche. Al acercarse Phillips e intentar quemarlo con un cigarrillo Sledge le aparta horrorizado, aún mantiene la inocencia del soldado novato.

Los dos protagonistas se cruzarán en un breve encuentro en la tienda de campaña que hace de “biblioteca”, allí comienzan una conversación sobre Dios y la fe. “Así que, ¿Dios ha creado incluso a los japoneses”, pregunta un escéptico y hastiado Leckie, ante lo que Sledge responde que son libres de hacer lo que quieran, que las Guerras y las luchas son todo producto del hombre, el Libre Albedrío. Pero, pese a esto, responde Leckie, Dios conoce nuestro Destino, sabe lo que haremos, así que, ¿Qué somos para él más que una distracción? Posiblemente tengamos más conversaciones así en el futuro, y podremos comprobar cómo el entorno afectará a cada uno de los personajes ¿Continuará Sledge creyendo firmemente o las muestras de horror y crueldad de su alrededor le harán plantearse sus ideas?

En el ecuador del capítulo llegamos a uno de los despliegues de medios más espectaculares de la serie hasta el momento. La música toma más protagonismo y se sale de la tónica general, donde suele presentarse de una forma más suave. El ritmo es perfecto y los efectos son espectaculares. Ante nosotros la luz se difumina y se abre una panorámica del caos que recibe a Sledge con los brazos bien abiertos.

No hay una descripción disponibleIncreíble

La escena del desembarco es otro ejemplo de maestría: cercana, visceral y realista. Vemos balas rozar el cuerpo del protagonista, se hace uso de cámaras subjetivas, un montaje rápido y confuso que nos acerca al frente y nos mete dentro de la batalla. El grupo de Leckie llega unos minutos después para encontrarse una playa literalmente cubierta por los cuerpos de los marines. Arrastrándose entre ellos consiguen llegar a la jungla y se enfrentan con el grueso japonés.

No hay una descripción disponibleSledge en la playa

Los marines, en inferioridad táctica debido al gran conocimiento del terreno del ejército japonés, van adentrándose poco a poco, entre más y más bajas hasta enfrentarse en el momento álgido de la batalla ante un tanque japonés. Los morteros y el resto de armas no resultan lo suficientemente efectivos y cuando todo parece estar perdido, un tanque aliado irrumpe en escena y les salva el pellejo. Poco a poco, The Pacific empieza a hacer gala de escenas más espectaculares y de más acción por capítulo.

Al llegar la calma los soldados comienzan a caminar entre los cuerpos de sus adversarios. Para algunos, los cadáveres no serán más que simples recipientes de los que sacar cosas de valor, dientes de oro para intercambiar en el futuro, objetos que para alguien, en algún momento y lugar, tuvieron un propósito en su vida. Otros como Leckie se darán cuenta de que, una vez dejadas de lado las diferencias ideológicas y las armas, los cuerpos y las vidas de sus adversarios son como los suyos mismos, ellos también se enamoran, se casan, y llevan anillos de oro, aunque ahora no sean más que parte de los restos de una explosión. Todos venimos del mismo sitio.

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review The Pacific: Peleliu Landing
4.5 (90%) 2 votes

Categorías: Reviews Series The Pacific Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »