Review The Office: Inner Circle

Tras una de las despedidas más duras de un personaje, para mi solo comparable a la marcha de Charlie en Lost, la vida sigue. The Office aun tiene tres episodios por delante contando éste Inner Circle y la temporada está de todo menos cerrada, si no que se lo digan al nuevo jefe. La marcha de Michael deja a Deangelo solo ante el peligro y mostrando su verdadero estilo de mando. Aunque muchos temíamos la forma en la que iba a afrontar la NBC la serie sin su principal estrella se podría decir que tras este episodio los temores son mucho menores, yo por lo menos he podido comprobar que hay la vida después de Michael Scott y espero que los demás penséis parecido ¡No me gustaría perderos como lectores!

Igual algunos os lanzáis a mi yugular por lo que voy a decir, pero creo que estamos ante un episodio excelente. Llevamos siete años acostumbrados a un cierto nivel de locuras y ocurrencias Michael Style y creo que una vez nos hemos quitado a Michael Scott de en medio el resto de personajes tienen muchísima más libertad para cambiar las cosas ahora que hay que empezar de cero con el nuevo jefe. Gracias a esto nos han mostrado a todos los personajes de una forma un poco diferente a lo que nos tenían acostumbrados y si a esto le sumamos que Deangelo ha contribuido de forma excelente a generar tensión en sus primeros días como Manager el resultado es casi perfecto dadas las circunstancias.

Parece que con la marcha de Michael van a venir cambios en la forma de controlar la oficina y Deangelo lo intenta dejar bien claro desde el principio. No se si es debido a la inseguridad que tiene en si mismo o si, como bien dice el mismo, en cuanto le empiezan a decir lo que quiere oír es cuando realmente lo está haciendo mal, pero el caso es que la tensión se empieza a mascar desde los primeros momentos. Pero no todos parecen incómodos, pues Jim, Darryll, Gabe y Kevin han pasado a formar parte del círculo íntimo de colaboradores de Deangelo.

No hay una descripción disponibleQue herejía más grande…

El mismo título nos lo dice, pero no pensé que fuesen esos los miembros. De Darryll o Gabe me lo podía esperar, pero no de Jim y Kevin. El primero parece querer entrar con buen pie en la nueva etapa de la oficina y el segundo haría cualquier cosa por pertenecer a tan selecto club, pero parece claro que al resto de empleados no les hace nada de gracia. Esperaba quejas por parte de algún otro empleado, pero creo que con Angela, Andy, Pam y Phyllis tenemos más que suficiente. Mucho se ha comentado en el foro la actitud tan 'Bitchy' de Pam, coincido en que puede ser un poco pesada, pero hay que entender que Deangelo no es Michael y no tiene porque aguantarle todo, porque si Michael hacía todo de forma involuntaria o sin mala intención su sustituto es la cara opuesta.

Pequeño inciso. Creo que el espectáculo de malabares motivacional es un tanto extraño, de hecho no usa ni bolas y al querer tomar prestados los artilugios de malabares de Andy lo intenta simular ha sido un acto para el lucimiento de Will Ferrell. Se que Ferrell tiene mucha gracia a pesar de tener sus detractores, de hecho para mi ha sido uno de los mejores puntos del episodio, pero ahora imagínate a Steve Carell haciendo algo similar y vuelve a maldecir su marcha. No se muy bien a que ha venido todo el montaje, tal vez para que veamos que existe gente igual de loca que Michael pero sin llegar nunca a su nivel.

De hecho la forma en la que trata al sector femenino de la oficina es lo que más molesta a los que no son miembros del selecto grupo. Razón no les falta, Angela, Pam y Kelly son jefas de departamento y en ningún momento Deangelo se ha dignado en hablar con ellas sobre sus puestos de trabajo. No esperaba que Jim fuese el encargado de tener que decirle a Deangelo que su actuación es sexista, pero me ha gustado ver como se choca de cara con la dura realidad. Su trabajo ha pasado a ser algo cómodo, donde llegar a sus objetivos de ventas es algo fácil a tener que andar peloteando al jefe si no quieres que te empiece a encargar trabajos de lo menos apetecibles. Y es eso justamente lo que le pasa a Jim, que ve como tras decirle la verdad a Deangelo se ve reemplazado por Andy en el club.

No hay una descripción disponibleLook! I'm juggling with no hands…

Eso si, antes de darle portazo a Jim, Deangelo se encarga de demostrarle a todo el mundo lo feminista que es, y no se le ocurre mejor forma que dando un discurso profeminista nada convincente y presentando a la que va a ser su nueva asistente ejecutiva, una joven llamada Jordan Garfield, que no tiene experiencia trabajando en una oficina. Ya comentamos que de cara a la octava temporada habría una incorporación femenina al cast y parece ser que Cody Horn será esa incorporación. De momento hemos podido ver poco de ella, pero si consiguen introducir al personaje igual de bien que introdujeron a Erin, poco a poco y sin prisas, seguro que acabaremos cogiéndole cariño la temporada que viene.

Nadie parece convencido con las técnicas de mando de Deangelo salvo los más pelotas de la oficina como Kevin (irreconocible…), Darryll, Gabe o Ryan, que inexplicablemente decide inventarse que es el jefe directo de Kelly para evitar que Deangelo le despida. Un arma de chantaje de doble filo, que Kelly inteligentemente aprovecha para obligarle a volver a salir con ella si quiere que no abra el pico. Otra pequeña historia de mentiras, engaños y celos de la eterna pareja, que parece no encontrar nunca el equilibrio. Sinceramente, espero que Ryan y Kelly tengan una posición privilegiada la temporada que viene, no me gustaría quedarme con un mal sabor de boca de dos personajes que históricamente me han parecido geniales pero que últimamente están venidos a menos.

No hay una descripción disponibleTenemos chica nueva en la oficina

Pero sin duda el comportamiento hacia Deangelo que más llama la atención es el de Dwight. No se dice expresamente, pero me gustaría creer que parte de su comportamiento viene desencadenado por la marcha de Michael y el cariño y admiración que se tenían. Me ha gustado especialmente porque creo que es un sentimiento muy similar al que tenemos los fans de la serie, mezcla de cabreo y resignación pero con la certeza de que la vida sigue y no queda otra que mirar hacia delante. Todas sus contestaciones a Deangelo han sido enormes y más enorme aún ha sido la forma de este de hacerle entrar en razón, tres gritos bien pegados y Dwight Schrute se vuelve dócil como un cachorro.

Lo que nos lleva a los últimos momentos del episodio dónde Deangelo y sus secuaces (se me acaban los sinónimos…) deciden que la mejor forma de pasar la tarde es haciendo mates en la canasta de juguete del despacho del jefe, momento que aprovecha Pam para intentar poner algo de orden con muy poco éxito, aunque consigue indirectamente que Jim sea readmitido en el grupo de Deangelo. Es curioso como funciona la mente de Jim, si al principio consideraba su relación con Deangelo buena y luego se quejaba de que su vida iba a ser miserable una vez le habían echado del selecto grupo ahora va y, en vez de aceptar su readmisión, decide que es mejor intentar tocarle la moral al jefe de una forma en la que solo se la ha tocado a Dwight (y Andy en sus inicios).

No hay una descripción disponibleEnorme despedida

No esperaba un desenlace así, pero creo que Deangelo se lo ha ganado a pulso en el episodio de hoy. Acabar aplastado por una canasta al intentar emular al gran Michael Jordan es una buena forma de dejar Dunder Mifflin, aunque me imagino que Jim no lo habrá pasado bien, pues en el fondo es culpa suya que el jefe acabe en el hospital. Su cara mientras se alejaba la ambulancia es todo un poema y nos deja con el eterno interrogante ¿Quién diablos se va a hacer cargo de la oficina? ¿O acaso esperabais que Deangelo Vickers fuese el sustituto real de Michael Scott? Desde hace tiempo se sabía que Will Ferrell solo estaría cuatro episodios en la serie, aunque no ha cerrado la puerta a volver en un futuro. Su escena final, entrando en la oficina en bata y balbuceando palabras y frases sin sentido ha sido de lo mejorcito de Ferrell en la serie, de hecho hasta se puede ver como John Krasinski y el propio Ferrell casi no aguantan la risa en la escena.

En fin, dos despedidas de dos personajes peculiares en dos episodios seguidos. Yo personalmente creo que el paso de Will Ferrell por la serie ha sido un punto acertadísimo y creo que cuando veamos todo esto con algo más de perspectiva nos daremos cuenta de ello. Su tarea era muy complicada y la ha cumplido con creces, primero tenía que lidiar con restarle protagonismo a Steve Carell, luego con ocupar su lugar y por último conseguir que queramos que se largue sin apenas haber hecho nada malo. Su paso por la serie ha servido para que nos planteemos su sucesión como algo menos trascendental ahora que no es Michael Scott el sustituido y el proceso será mucho más exhaustivo y objetivo. Pero no nos adelantemos, aun nos queda un episodio antes de la Season Finale y no dudo que será buenísimo, como todo lo que nos ofrece esta gran serie ¡Hasta la semana que viene!


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