Review The Office: Dwight Schrute, (Acting)…

Dwight K. Schrute, (Acting) Manager

Penúltimo episodio para acabar esta –tan especial- séptima temporada de The Office que, sinceramente, no tengo ningunas ganas de que acabe ¿Quién diría que tras la marcha de Carell iban a venir episodios con tantísimo nivel? Creo que muchos pecamos de incrédulos en su día y apostamos que la serie caería en picado sin su estandarte y ahora toca comernos nuestras palabras porque, nadie puede negarlo, éste ha sido uno de los mejores episodios de la temporada. Por fin hemos podido ver como es la oficina realmente tras la marcha de Michael y creo que ha dado muchísimo de si y como no dudo que tendréis ganas de comentarlo, vamos allá… ¡Dentro review!

Empecemos por lo obvio, “Deangelo is gone” pero en coma, no muerto… (Gran guiño a The Walking Dead) Algunos me distéis un poco de caña en la review anterior porque dí por hecha su marcha sin que se confirmase en pantalla. Vale, jugaba con ventaja, pero no era muy difícil adivinar que Will Ferrell tenía un único propósito en la serie y ese era hacer de cabeza de turco para que el sustituto del sustituto entrase por la puerta grande, justo lo que ha pasado en este episodio. Tras confirmarse que está en coma comienza una nueva etapa en la oficina, un periodo de calma en la cual todo el mundo hace su trabajo bien, a tiempo y no necesitan un manager que les controle. Me ha sorprendido ver que nadie reclamaba el trono de hierro (si alguien no está viendo Game of Thrones que se ponga nada más terminar de leer y comentar esta review…) después de que hayamos estado debatiendo durante horas que empleado es el que más se lo merece, hasta que ha llegado Jim y lo ha arruinado todo.

Más que arruinarlo parece que no piensa en las consecuencias de sus actos. Si todo estaba tan bien como estaba ¿Por qué iba a querer cambiarlo nadie? El caso es que Dwight Schrute no es “nadie” y no deja escapar su penúltima oportunidad de ser manager, aunque sea de forma temporal. El grito de Mose cuando le llama para contárselo nos muestra la importancia de ese momento para Dwight y a la vez lanza un escalofrío a sus nuevos subordinados. Ya habíamos visto a Dwight de Manager en la tercera temporada, peor me ha gustado ver que en este caso, al tener que demostrar que merece el puesto, ha sido menos duro en sus formas. El juramento de bandera todas las mañanas, los códigos para la fotocopiadora y los turnos de comida individuales suenan hasta bien comparados con aquel despacho negro como el carbón y los Schrute Bucks…

No hay una descripción disponibleNo sabía que a Dwight le iba el estilo oriental

Sin duda los grandes protagonistas del episodio no pueden ser otros que Jim y Dwight. El primero no puede soportar que Dwight se haga con el mando, aunque sea de forma temporal, y que encima haya sido por que él rechazó la oferta segundos antes, hasta decide seguir tocándole las narices con su insurrección ficticia. Al segundo, a pesar de ir más despacio que la última vez que estuvo al mando, se le sube el poder a la cabeza demasiado rápido. Hay que reconocer que las ganas de hacerlo bien por parte de Dwight son muchísimas y de hecho consigue que sus métodos den resultado hasta cierto punto pero todo cambia cuando comete un pequeño error y dispara sin querer una pistola dentro de la oficina dejando parcialmente sordo a Andy. Y todo esto con Jo Bennet camino de Scranton para ver como va todo…

Es curioso que a Dwight la situación se le vaya de las manos justo cuando mejor estaba manejando la oficina, pero esto ya no es solo vender papel, hay mucho en juego y el menor fallo te puede crucificar. Sus intentos por evitar que sus empleados se chiven a Jo de lo sucedido son un poco patéticos para tratarse de Dwight. Su reunión al más puro estilo Michael Scott con Safety Gun Dwight ha sido ridícula y hasta él mismo ha reconocido que no podía seguir con la farsa. Al final acaba pasando lo más lógico, cada uno acaba teniendo una petición para Dwight a cambio de no hablar del incidente delante de la jefa, se acabaron las armas, las pirañas, vuelve la comida a las máquinas de vending y el día de la mascota sin perros, todos tienen algo que pedir.

No hay una descripción disponibleJazz hands

No me ha gustado ver que Jim le exija tanto a Dwight por su silencio, de hecho justo cuando la visita de Jo está a punto de terminar satisfactoriamente sus peticiones acaban terminando con la paciencia de Dwight, que le confiesa todo a Jo. Digo que no me ha gustado como ha actuado Jim porque cuando Jo destituye a Dwight como Manager temporal su cara es de culpabilidad, sabe que por su culpa Dwight no seguirá viviendo su sueño y eso en el fondo le remuerde la conciencia, tal vez por eso le de esos ánimos. Nunca había visto tanta conexión entre los eternos rivales ¿veremos por fin la reconciliación entre estos dos? Yo lo dudo, pero nunca se sabe. El cierre de toda la trama de Dwight y su corto mandato en la oficina de Scranton no puede ser más grande, Jim, Gabe y Toby tienen que encargarse de encontrar al nuevo Manager mientras el puesto se lo queda el empleado que más tiempo lleva en la empresa, que no es otro que el grandioso Creed. La escena en la que se sienta en la silla con cara de, “No se que hago aquí pero me gusta”, es genial. Para mi es un claro guiño a los fans de la serie que tienen (tenemos) a Creed en un pedestal.

La verdad es que la otra trama que ocupaba el protagonismo del episodio me ha parecido muy floja en comparación a lo que podría haber sido. No me gusta que Gabe pase a ser el malo de la película en el trío amoroso con Andy y Erin porque si. La situación en la que le están poniendo es cuanto menos patética y no creo que Erin se merezca algo así, pero es un mal necesario si queremos ver a Andy y Erin juntos de nuevo. Tal vez lo peor de toda la trama es que no avanzamos mucho, eso si, nos queda bien claro que Erin solo tiene ojos para Andy, atenta a cada movimiento suyo y muy preocupada cuando se lo tiene que llevar Darryll al hospital. La verdad es que no puedo sacar mucho más de la trama por más que lo intente.

No hay una descripción disponibleNeed it!

Uno de los grandes puntos a favor de estos dos últimos episodios de The Office está siendo, sin duda, la participación de casi todos los personajes. Tras una temporada muy centrada en Michael y su marcha ahora volvemos un poco a la tónica de las primeras temporadas, cuando lo único que importaba era vender papel y todo lo que eso implica. Me ha gustado volver a ver a Toby, muy desaparecido con todo el tema del Scranton Strangler, su entusiasmo por poder utilizar su carpeta para resolver conflictos violentos escenifica todo lo que Michael odiaba de él, además que forme parte del comité encargado de elegir al nuevo jefe le da un protagonismo extra para la Season Finale.

También me han gustado en especial Kelly y Kevin. La primera con sus retrasos a la hora de ir a trabajar, no se porque pero me da a mi que no es un casting de American Idol a lo que está yendo… Y Kevin por su parte manteniendo la tónica general de toda la temporada, su reacción al ver la piraña en el baño y ese masaje que le pide a Dwight son los momentos más surrealistas del episodio. Otros grandes detalles han sido el despacho de Dwight, con todo tipo de elementos intimidatorios –piraña incluida- y la intro mostrando como acomoda una figura de Samurai en su mesa del mismo modo que Deangelo acomodaba su figura nativo americana y Michael acomodaba su preciado Dundie, no puedo esperar a ver que es lo que coloca Creed en la siguiente intro. Parece una chorrada pero esos detalles son los que dejan huella.

No hay una descripción disponibleComo un mono con una ballesta…

Dejo para el final un apunte personal sobre Jim Halpert en el episodio de hoy. Por mucho que haya estado muy bien tanto en su complot por sacar a Dwight del puesto de Manager como al reconocerle –en un alarde de sinceridad- que estaba haciendo un buen trabajo, creo que su comportamiento ha sido un poco contradictorio e infantil. Siempre he dicho que para mi el recambio natural de Michael es Jim y ver como rechaza una oportunidad de oro para conseguir el puesto que le corresponde por naturaleza me ha dolido, y más me ha dolido ver que cuando se lo dan a Dwight se dedica a ponerle trabas como su se tratase de un ataque de envidia. Solo espero que se redima de sus actos en la Season Finale porque, aun habiendo hecho un gran episodio, me he quedado con mal sabor de boca…

Y eso es todo amigos, la semana que viene tenemos una Season Finale que promete ser legendaria. No soltaré Spoilers, que bastante sensible esta la cosa, pero si puedo asegurar que será uno de los mejores episodios de la serie a juzgar por lo poco que se sabe que va a acontecer. Antes de irme os dejo con una pregunta. En el foro han apuntado que si bien la serie ha sido renovada para una octava temporada nadie ha confirmado que esa vaya a ser la última. Si, los actores solo tienen firmadas ocho temporadas, pero si resulta que la próxima temporada se sale ¿Serían capaces de renovarla? Yo lo dudo, ya que muchos actores tienen una carrera en Hollywood que empieza a ser fructífera (Rainn Wilson por ejemplo), bueno la pregunta es ¿Aceptaríais una novena temporada si la octava resulta ser todo un éxito o creéis que debería de cerrarse la serie con la octava temporada? Ahí lo dejo, nos vemos la semana que viene.


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »