Review The Office: Doomsday

Doomsday

Dejada atrás la review ‘un tanto negativa’ del episodio de Halloween, volvemos con The Office en su mejor versión. Esta octava temporada, claramente condicionada por Andy, Robert y su aclimatación a sus nuevos puestos, sigue buscando su seña de identidad y más vale que se den prisa o nos plantamos en el parón navideño sin pena ni gloria. Pero basta de especulaciones, esta semana hemos tenido un gran episodio que nos ha traído de vuelta algunos de los aspectos que hicieron grande a esta serie en su día. A ver si esta semana doy con la tecla en la review, ya que la semana pasada choqué con la opinión de algunos lectores (aunque coincidí con algunos foreros xD)… ¡Dentro review!Lo primero que hay que decir sobre el episodio es -evidentemente- ¡que gran cold opening! Me ha recordado a los mejores de la serie, y no tanto por Andy y su nuevo ritual sino por Pam y Stanley. Es curioso ver que Andy tras 105 días (¿105? ¿tanto tiempo ha pasado?) sigue intentando instaurar un ritual para cerrar el día que a nadie le gusta. Dwight hasta se pone unos cascos con música para no escucharle, Oscar mira al infinito con cara de desesperación, Pam ni siquiera se sabe la letra y todos parecen odiar este nuevo ritual, todos menos Stanley. Ha sido verle salir de la cocina cantando a grito pelado ‘Closing Time’ y escapárseme una carcajada… Todos sabemos lo mucho que le gusta a Stanley dejar de trabajar, incluso fue capaz de hacer las 25 flexiones que en su día pidió Michael para irse antes a casa. Me ha gustado muchísimo ver que el episodio ha comenzado con tan buen pie.

Pero el cold opening, como bien dicta su nombre, ha sido solo el principio. Tal y como hemos visto en los 5 episodios anteriores, volvemos a tener un punto de partida en el que Andy tiene que rendir cuentas ante Robert, que no está nada contento con los errores cometidos en la sucursal de Scranton y que tanto dinero le están haciendo perder a la empresa. Momento en el que Dwight, desaparecido hasta ahora en su papel de número dos, aprovecha para coger las riendas de la situación. Ya se empezaba a echar de menos al Dwight de antaño, siempre con ganas de ayudar a su jefe y ganar algo de poder frente a sus compañeros. En este caso su oferta de ayuda consiste en un sistema llamado Accountability Booster (Potenciador de Responsabilidad) y conocido como Doomsday Machine (Máquina del Juicio Final) que intenta prevenir los fallos humanos a base de responsabilizar a todos los trabajadores de los errores de los demás, teniendo la sucursal un límite de 5 fallos al día. Cuando se llegue a ese numero de errores el sistema envía un email a Robert California con el informe de auditoría del año anterior en el que se recomendaba el cierre de la sucursal así como todos los emails negativos que se han escrito sobre él en la oficina (genial el de Kelly ‘He eats his yogurt like he is punishing it for disappointing him. P.S. We should kill him‘).

Doomsday

Como es lógico a nadie le hace gracia el sistema de Dwight e incluso dudan de si funciona, pero en cuanto ven que al cometer un error a drede el sistema lo reconoce todos empiezan a asustarse. Me ha gustado ver a Dwight con el poder y el control, Andy no es Michael y no tiene tanta mano izquierda. De los mejores puntos de todo el episodio ha sido cuando el mismo Dwight intenta explicar que él no es malo, solo se considera como un científico muy brillante que quiere cambiar el mundo, no es un villano de James Bond… De hecho por un momento parece que realmente lo que pretende es ayudar a su sucursal a mejorar y no cometer más errores, pero pronto queda demostrado que están muy lejos de aguantar un día sin cometer menos de 5 errores. Ha sido muy grande ver como a Kevin le dan una tarea falsa para que no meta la pata o como Meredith por fin hace algo en su trabajo (peineta incluída), hasta vemos a Oscar sucumbir ante la presión y cometer un error.

Finalmente se cumplen los cinco errores y se descubre la maniobra de Dwight. Estaba claro que su plan tenía como objetivo dejar a todo el mundo sin trabajo, algo un tanto retorcido para Dwight, pero tal y como desvela al principio del episodio con la genial descripción de su sueño, el hecho de ser el numero dos no es precisamente una situación que le agrade. Por lo tanto, y tal y como está marcado en su sistema, a las 5 de la tarde se enviará el email a Robert. No se porqué pero la reacción de Kelly y Erin gritándole que apague el sistema me ha parecido surrealista y desternillante a partes iguales. Es en este momento en el que el episodio toma dos caminos diferentes, por un lado tenemos al equipo estelar formado por Pam, Kevin, Andy y Erin encargados de visitar a Dwight en su granja para conseguir que desactive el sistema y por otro tenemos a Jim, que decide sacrificarse por el equipo accediendo a jugar con Robert California al Squash para comprobar si el email se envía o no.

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Creo que casi todos coincidimos en pensar que solo con mandar a Pam hubiese sido más que suficiente para conseguir que Dwight apague el sistema, pero he de reconocer que han escogido el equipo más efectivo posible ¿quién no se rendiría ante estos cuatro trozos de pan? Es cierto que Dwight se cierra un poco en banda durante su visita, pero al final y tras cavar una tumba para caballos y servirles la merienda acaba cediendo, y eso que en ningún momento nadie le dice nada sobre su Maquina del mal. Quiero creer que, como siempre, ha sido Pam y su chiste Pobody’s Nerfect el que le ha hecho cambiar de opinión. Al fin y al cabo todos tenemos nuestros defectos y Dwight ha aprendido a convivir con los de sus compañeros de trabajo, hasta la gorra que le regalan le hace ilusión y todo. Es cierto que echaba de menos al Dwight tocapelotas de temporadas pasadas, pero también echaba de menos al Dwight entrañable que también hemos visto en varias ocasiones. Espero que todo lo ocurrido en este episodio haya servido de escarmiento para Dwight y que vuelva a ser ese número dos leal y con ganas de hacer el trabajo sucio. En cuanto a Jim y Robert, que decir… Alguien tenía que cerciorarse de que no recibía el email y de vez en cuando se agradece ver la versión ‘No tan perfecta’ de Jim. Tal vez haya sido un poco exagerada toda la escena del squash, pero también es verdad que ha tenido sus puntos, con ese saque tan poco ortodoxo o esa escena final con Robert dejándole literalmente por los suelos.

Antes de terminar tengo que hablar sobre la otra trama del episodio, que aunque habiendo sido muy menor nos ha dejado varios puntos interesantes. Por un lado nos han dejado claro que Gabe no va a ir a ningún sitio por el momento, aunque el mismo llegue a insinuar que es capaz de dejar su trabajo para poder salir con Val, la nueva trabajadora del almacén, pero vamos por partes. Darryll se ve ‘forzado’ a dar la charla obligatoria de seguridad en el almacén y Gabe, completamente pillado por Val, decide acompañarle. Ha sido ridículo ver a Gabe ligando con Val a costa de reírse de Darryll, pero es cierto que de esto se nutría esta serie en sus inicios, del rídiculo y la vegüenza ajena. Menos mal que al final Val tiene sentido común y decide que no va a salir con un compañero de trabajo, una de las decisiones más sensatas que se pueden tomar en la sucursal de Scranton si no te llamas Jim Halpert o Pam Beesly.

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Me ha gustado ver como los nuevos empleados del almacén van cogiendo minutos en la serie, aunque no hayan aportado casi nada hemos podido verles un poco, apuesto a que ahora que Darryll se ha fijado en Val pasaremos algo más de tiempo ahí abajo y me imagino que la compañía de Gabe será algo lógico. Sin duda lo mejor de toda esta trama ha sido ver a Gabe intentando hacerse el macho con Toby y a Darryll dándole la vuelta a la situación con Val con suma facilidad, por un momento -solo uno- hasta me ha dado pena Gabe.

En definitiva, un episodio a mi parecer bastante superior al anterior y que nos deja con ganas de más, espero que el próximo episodio este a la altura. Como puntos a destacar del episodio me quedaría sin duda con el cold opening, la relación Pam-Dwight, el ridículo de Jim y los breves -pero intensos- aportes de Stanley, que esta semana se lleva el Secundario de Oro de calle. Como nota negativa destacaría a Andy, que a pesar de su buen comienzo ha ido perdiendo autoridad durante el episodio, primero dejándose engañar por Dwight y segundo por no ser capaz de revertir la situación sin la ayuda de Pam, Kevin y Erin. Tampoco me ha gustado que después de tanto lío con los errores humanos al final los errores se hayan cometido igualmente y Robert no haya dicho nada, no creo que veamos ese desenlace en el futuro pero por una vez podríamos haber visto como se las gasta Robert cuando no cumplen sus órdenes. Pero creo que en general los puntos positivos superan con creces a los negativos. Espero que el episodio os haya parecido igual de bueno que a mi, pero tanto si coincidís conmigo como si no lo hacéis no dudéis en dejar vuestro comentario ¡nos vemos la semana que viene!


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