Review The Office: Christmas Wishes

Christmas Wishes

“No hay mal que cien años dure ni review de The Office que se retrase dos semanas…” Así dictaba el refrán en mi barrio hasta hace bien poco, no se como voy a conseguir justificar el retraso en la última review del año pero creo que las cenas de Navidad y compromisos personales y profesionales no van a colar, así que me los ahorro. El caso es que llevo tiempo deseando sentarme a escribir la review del que por el momento me ha parecido el episodio más Old School de The Office en lo que llevamos de temporada. Villancicos, regalos, bromas, numeritos, drama y mucho alcohol… esto solo puede ser The Office ¡Dentro review!

La verdad es que los episodios Navideños de The Office siempre son bienvenidos, desde el primero que vimos allá por la segunda temporada con el famoso Yankee Swap pasando por la fiesta marroquí o las últimas navidades que nos brindó Michael Scott con su Classy Christmas y el regresaba Holly. El caso es que teniendo unos episodios mejores que otros los especiales de Navidad siempre nos dejan grandes detalles y esta temporada no va a ser una excepción, comenzando con ese Cold Opening. No es que Stanley se pronuncie mucho (menos aun esta temporada) pero cada vez que lo hace es para dejarnos alguna perla y la bronca que le echa al pobre Andy recriminándole que quiere unas Navidades sencillas, de las de toda la vida, es de órdago. No habrá sido el mejor cold opening de la serie pero ha tenido su aquel.

Antes de nada hay que comentar que el episodio fue escrito por Mindy Kaling y dirigido nada más y nada menos que por Ed Helms, marcando así su debut como director en la serie y creo que precisamente de ahí nos viene el cambio de tono de Andy en este episodio, asumiendo el liderazgo de la oficina con su disfraz de Papá Noel y los deseos que pretende conceder a sus empleados, al final esos deseos no han sido lo más importante del episodio, pero sirven para que vayamos abriendo boca. El caso es que se ve a Andy con mucha más confianza en si mismo, con un aire que si que recuerda que él es el jefe pero que a la vez desprende amistad y buen rollo. No se si tendrá algo que ver pero es posible que la visita de Jessica, su novia, sea una de las razones del cambio. En cuanto a los deseos, tan solo vemos unos pocos, pero han merecido la pena, ejercer de conductor de Meredith para que se pueda ‘tajar’ sin medida o el acre (0,4 hectáreas para los curiosos) qué le regala a Dwight en la Lune, cerca del mar de la tranquilidad son un claro ejemplo de lo en serio que se ha tomado Andy la Navidad. Aunque enseguida nos damos cuenta de lo realmente importante del episodio, que son la visita de Jessica y Robert con todo lo que ello conlleva y la queja por parte de Kathy sobre las continuas peleas entre Dwight y Jim.

Christmas Wishes

La visita de Jessica era algo que tenía que haber llegado mucho antes, pero creo que han esperado hasta este episodio para poder combinarla con dos elementos de lo más impredecibles: el alcohol y Robert California. Una mezcla explosiva pero tremendamente divertida que nos deja uno de los mejores episodios de Erin Hannon. Esta claro que las cosas entre Andy y Erin no se quedaron del todo resueltas y aunque él si que pareció pasar página en su día a ella no le hace ninguna gracia que su nueva novia se presente en la fiesta de Navidad. No estamos acostumbrados a ver a Erin celosa y menos aun borracha, lo que la hace mucho más graciosa. Y ahí es donde entra en juego Robert, que aparece por la oficina vestido en chandal y con chaqueta, visiblemente afectado por el plantón de su mujer. Al final las predicciones del pasado episodio se han cumplido y el CEO busca consuelo en sus trabajadores para estas fechas tan señaladas. Lo mejor es que, lejos de ahogar sus problemas en la bebida decide servir el los coktails, embaucando a Erin para que se anime y disfrute un poco.

Como suele ser normal en estas ocasiones, alcohol y fiesta de Navidad no es una buena combinación y Erin termina cantándole la cuarenta a Andy después de haberle dejado en evidencia delante de su novia. Kelly, que no ha dudado ni un segundo en atacar despiadadamente a la rival de su amiga, tampoco ha ayudado a mejorar la situación. El caso es que Erin bebe más de lo normal y Robert decide llevarla a casa en un gesto que aparenta de todo menos lo que realmente es. Y es aquí donde Andy demuestra, por enésima vez, que Erin es realmente quien le importa al preocuparse por ella cuando Robert se la lleva a casa. No se si ha sido un gesto bonito o egoísta, ya que él tiene su novia y ha dejado bien claro que no está interesado en Erin pero por otra parte todos (o al menos yo) estamos deseando que estos dos vuelvan a emparejarse. Realmente no hemos avanzado demasiado, pues Andy sigue con Jessica, Robert y Erin finalmente no han ido más allá del simple paseo a casa (Thank God!) y todo parece que tendrá que esperar al menos unos cuantos episodios más. Por destacar algo de esta trama, me quedo con Erin borracha, Kelly y su mala baba, Robert y sus comentarios sobre los Black Eyed Peas y con Oscar y sus dotes de bartender.

Christmas Wishes

La otra trama principal del episodio nos trae a los dos pesos pesados de la serie a estas alturas en las que Pam nos ha abandonado para tener a su segundo bebé, es decir Jim y Dwight. Era cuestión de tiempo que alguien se quejase de sus continuas peleas, por inofensivas que sean. Puede que la mayoría de los trabajadores de Dunder Mifflin estuviesen acostumbrados pero Kathy, la sustituta de Pam, no lo está y encima ha tenido el valor de solicitarle a Andy un cambio de mesa. Me ha gustado ver como Andy se ha puesto su Hard Ass Hat y les ha puesto los puntos sobre las íes a ambos, ya era hora de que alguien les parase los pies, aunque las consecuencias han sido un poco contradictorias.

La amenaza que les hace Andy de darle el bonus de ambos al que consiga parar de hacer bromas pesadas se ha convertido de inmediato en una batalla inversa en la que tanto Jim como Dwight intentan tenderle al otro una trampa para que le gaste la mayor broma posible. No se que ha sido mejor, si ver como Dwight deja su correo abierto con las llaves de su coche en la mesa como si de un tesoro se tratase o si ver a Jim enumerando todos los números de su tarjeta de crédito para ver en que se gasta Dwight su dinero. El caso es que la batalla va a más y tanto Jim como Dwight cruzan líneas impensables con tal de conseguir un bonus más elevado, ver la foto de Cece pintada con cuernos y bigote o a Dwight a punto de ser mordido por un puercoespín ha sido lo máximo, pero si me tengo que quedar con algún momentazo de esta trama este es, sin duda, la conversación entre Andy y Jim en la cocina.

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Lo he comentado con otros fans de la serie y creo que estamos en lo cierto al afirmar que por un momento ha parecido que la conversación era entre Jim y Michael y no entre Jim y Andy. Que Andy involucre a Jim en su vida personal es un movimiento típico de Michael, pero es que hasta el diálogo ha sido calcado a los que tenían Jim y Michael, no se porque pero fue terminar esa escena y tener una sonrisa de oreja a oreja, el espíritu del BOSS sigue vivo, ya solo falta su ansiada regreso, aunque solo sea una mísera escena, seguiremos soñando… Pero al tema, es esa escena la que acaba con gran parte del conflicto, Andy sabe que es una locura chantajearles con dinero y Jim, en un último movimiento maestro se encarga de avisar a Dwight sobre la decisión del jefe, a su manera eso si.

Aparte de estas dos tramas principales el episodio ha tenido varios detalles o subtramas, comenzamos con Darryll y Val. Ya vimos como Darryll se estaba empezando a cuidar para caerle en gracia a Val, pues bien no ha dejado pasar mucho tiempo antes de dar el primer paso, invitarla a la fiesta de Navidad es una buena forma de ganar puntos, pero el decir que hay que arreglarse para ir casi le ocasiona un problema. Ha sido un poco vergonzoso ver a la pobre Val aparecer vestida de fiesta, pero ha merecido la pena solo por ver como Darryll acababa vistiendose con un esmóquin. Parece que las chispas han saltado a la primera de cambios y Gabe ni si quiera e ha enterado, veremos que pasa en el futuro. Otra de las mini tramas ha tenido como protgonista a Toby y su aburrida novela a la que nadie hace caso, de hecho yo ni me acuerdo del título, aunque Chad Flenderman se parece mucho a él, jejeje. No es que haya tenido mucho protagonismo pero si que hemos visto como todo el mundo le ignora, ahora que no esta Michael no tiene un enemigo acérrimo, pero sigue sin tener ningún amigo… Y por último tenemos la friki escena con Dwight, Gabe, Creed y el loco del almacén tocando una canción de Navidad en clave de Heavy Metal con su Air-Guitar mientras vemos como todos se van entregando regalos.

Christmas Wishes

Para terminar voy a entregar el Secundario de Oro de esta semana a Erin, que sin duda se ha ganado a pulso el premio. No es fácil ser Erin, no tiene una vida fácil y su forma de ser no encaja del todo con la situación que esta viviendo. En este episodio hemos visto que ella también tiene derecho a explotar y que cuando lo hace lo hace con mucha más gracia que el resto de personajes, se merece un final feliz y no dudo que lo tendrá. Así que lo dicho, creo que hemos tenido uno de los mejores episodios de la temporda, que recuerda mucho a los episodios de las primeras temporadas de la serie y que creo que recordaremos en el futuro. Con esta review me despido hasta el año que viene cuando la serie regrese tras el parón, mientras tanto disfrutad de las fiestas, no os paséis con el alcohol y la comida y que no se os haga muy larga la espera ¡Feliz Navidad y feliz entrada en 2012 a todos!


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