Review The Leftovers: It’s a Matt, Matt, Matt, Matt World

En 1963 Stanley Kramer dirigió la película “It’s a mad, mad, mad world”, obviamente el título del capítulo de hoy es una clara alusión a la misma, sin embargo, esta redactora no ha sabido ver la relación entre ambas. Como no sea simplemente que el mundo está verdaderamente loco, loco, loco…

Así que con una incógnita de entrada nos sumergimos en el capítulo de hoy, nunca mejor dicho, porque vamos a presenciar una disparatada escena en el interior de un submarino nuclear francés que termina con la explosión de unas bombas nucleares. La música de fondo es Aznavour, por supuesto. Esas explosiones son las que pusieron fin al capítulo anterior, así que una vez mas se nos ofrecen cumplidas explicaciones racionales. En cualquier otra serie, este tipo de escenas nos resultarían extrañas, pero los que seguimos The Leftovers tenemos la capacidad de verlas con una tranquilidad y naturalidad pasmosa con un leve arqueo de ceja. Eso sí, pensando: vaya genios qué entrada de capítulo se han marcado.

El protagonista de hoy obviamente es Matt Jamison, otro que quiere ir urgentemente a Melbourne para traer de vuelta a Kevin. Quiere que esté en Jarden para el séptimo aniversario de la Marcha Repentina. Ya sabemos que es una fecha señalada e importante aunque seguimos sin saber el porqué, también parece importante el lugar donde Kevin tiene que estar, Jarden, aunque seguimos sin saber qué va a ocurrir en esa fecha.

A esta divina misión no va a ir solo, se unen John, Michael y Laurie, ésta última quiere ir porque sabe, y así se lo transmite a Matt, que los brotes psicóticos de Kevin han vuelto, que Kevin no es ningún mesías ni nada parecido, que solo es un enfermo mental que necesita ayuda. El variado grupo contrata un avión para que les lleve directamente a Melbourne, pero la explosión del submarino hace que solo puedan llegar a Tasmania. Dificultades y piedras en el camino que Dios pone a uno de sus elegidos, pero Matt no se vence porque está convencido que Dios le está guiando y le ha encomendado una misión que debe realizar contra viento y marea.

Siguiendo este mandato divino, Matt encuentra una forma de llegar a Melbourne. Un barco con unos viajeros cuya única finalidad es rendir adoración al león Frasier a través del sexo en una constante orgía todo el trayecto hasta Melbourne. La única prohibición es no decir el nombre de Frasier en alto. Por cierto, me he informado en Internet y la historia del león Frasier es totalmente cierta, de hecho en un momento del capítulo suena la canción Frasier (The Sensous Lion) de Sarah Vaughan, deliciosa canción.

La realidad del trayecto en barco es que los pasajeros lo único que quieren hacer, y hacen, es practicar sexo de todas las formas y maneras posibles. El león es una simple excusa pero sí nos sirve para la fácil similitud con la huida de los judíos de Egipto, su pérdida en el desierto y adoración al becerro de oro cuando pensaban que todo estaba perdido. Pero no todos adoraban al becerro, parte de ellos se mantuvieron fieles a Yahve, más o menos lo mismo que ocurre en este mundo trastocado y loco que parece haber perdido el norte y el futuro, o al menos el mismo se limita a la fecha del séptimo aniversario de la Marcha Repentina. Los del barco, los que se encierran en iglesias a rezar, los que justifican cualquier tipo de conducta, pasando por sectas como el Remanente Culpable. La sinrazón todo lo puede y todo lo justifica.

Matt, por motivos obvios, no está cómodo en el barco. Si el león Frasier me lleva al becerro de oro, Matt es fácilmente identificable con otra figura bíblica: el santo Job, quien es sometido a durísimas pruebas por Satanás para probar su fidelidad a Dios, todo ello bajo la aprobación del mismo Dios. El recorrido de Matt es un camino plagado de pruebas, adversidades, desgracias… las cuales Matt acepta con un optimismo desbordante ya que su fe ha sido ejemplar e inamovible. Pero una prueba más llega a Matt en el barco, esta vez conoce al mismo Dios, pero un dios un tanto extraño que se presenta a sí mismo con una tarjeta en la que pone que es Dios y cuenta una historia de muerte y resurrección un tanto disparatada. Obviamente la historia deja tocado a Matt, pero más tocado se va a quedar cuando nombre en alto al león Fraiser y una multitud enloquecida clame por su semilla. Es más de lo que Matt puede soportar, así que grita a la turba, les exhorta, les increpa… pero clama en el desierto ya que nadie le escucha. Previamente, Matt había sido testigo de cómo Dios tiraba a un hombre al agua y eso es lo que trata de decir… pero es que a nadie parece importar este asunto.

Matt es tozudo, perseverante, no desfallece y siempre tiene fuerzas para continuar, así que decide pedir explicaciones directas a Dios. Pero si esperaba un dios amoroso y consolador, se encuentra con un dios que destroza todas las creencias de Matt, empezando por la divinidad de la figura de Jesús quien no resucitó, sino que el cadáver fue escondido en una cueva y luego apareció su hermano gemelo. No solo eso, Dios le dice que toda la vida de Matt no ha estado destinada a dar gloria a Dios sino a sí mismo, por tanto su vida ha sido estéril. Pero la mofa no termina ahí sino que con un “you’re saved” le da una especia de bendición no exenta de sorna.

Hasta aquí ha llegado la fe de Matt. Matt se rinde. El Matt que conocemos se ha terminado. Matt tira la toalla. Creo que va a ser muy interesante la evolución del reverendo en los tres últimos capítulos porque él va a Australia para cumplir una misión divina, pero esa misión ya no existe. A ello debemos añadir la enfermedad de Jamison: toma pastillas, sangra por la nariz y sinceramente me parece que tiene peor color de cara. ¿Será posible que al fin de sus días, en los momentos mas duros y cruciales, a las puertas de la muerte Matt haya perdido la fe? Sinceramente. no creo que sea el mejor momento para perder la fe, al menos desde el punto de vista práctico, pero la pregunta surge de forma natural ante la figura de una persona que ha dedicado su vida por entero a Dios: ¿qué motivaciones tendrá Matt para vivir, actuar y enfrentarse a la muerte? ¿Cómo lo hará? Preguntas que de cara al fin de serie se me plantean muy interesantes.

¿Hacía donde va The Leftovers? Es una pregunta que me llevo haciendo desde el comienzo de la serie y sorprendentemente el show avanza, por caminos inescrutables y senderos tenebrosos. Estamos a tres capítulos del final y no podemos dejar de ver esta magnífica serie, sobre todo porque sabemos que cada minuto de cada capítulo nos va a sorprender.

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8 comentarios

  1. Guille

    Quizá uno de los capítulos que menos me han gustado de la serie, aunque empezó fuerte. Me alegro de que al menos Matt se haya vuelto algo más pragmático, resultaba un poco cansina su fe a prueba de bombas, aunque me esperaba algo más fuerte para hacerle cambiar, es raro que la marcha de Mary y su hijo le de igual pero que el episodio del barco sí le afecte. Parece que Laurie será la protagonista del siguiente episodio (¿dónde estás, Kevin?), tendrán que explicarnos como todos los personajes se reúnen en la granja de Grace, porque la última vez que vimos a Nora no tenía ninguna pinta de irse con ningún Kevin (Sr. o Jr.) a lado alguno. Qué penita que esta temporada sea tan corta, estamos ya a un paso de la final…

    • Paloma

      Gracias por los comnetarios Guille, mejor que sea corta y con este nivel a que nos metan una temporada con 22 episodios la mita de relleno. No sobra nada en The LEftovers.

  2. suarez_bcn

    Gracias por la review Paloma! Quizá el título hace referencia a la canción de James Brown (man’s en lugar de Matt’s); éste personaje es de los que se recuerdan, de los que cuando veas al actor en otra serie dirás rápidamente “mira, el cura de Leftovers!”
    Personalmente no soy de los que piensan en el final de la serie, sino más bien en el vacío que va a dejar, quizá sea de las últimas series que merecen la pena ver, y tan solo quedan tres capítulos… Repito, personalmente, creo que ver series como ésta dejan a la mayoría de series actuales como malas o muy malas, hay series a las que no les doy ni un capítulo entero (Handmaid’s Tale, American Gods, etc…) pues pienso que estoy perdiendo el tiempo mientras las veo, The Leftovers es de ésas series que te hace pensar después del episodio, que te quedas pensando “vaya capitulazo” un rato… Quizá ha pasado como con el cine y hemos vivido una era dorada de series, y cada vez las cadenas van a emitir más morralla. Mientras tanto, disfrutemos de ésta serie y de visionados de anteriores…

    • Paloma

      Gracias por el comentario y sobre todo por la aportación sobre el título del episodio entre todos aclaramos puntos sobre la serie.
      Y dale una oportunidad a The handmaid´s tale es impresionante.

  3. kazuya

    “Ese es el hombre del que os hablaba”. ¡Bravo! Vaya cierre de capítulo. Para quien quiera entender la alegoría… Todas las cartas sobre el tapete para encarar el final de esta extraordinaria obra. Yo, como dije, ya la estoy echando de menos… más o menos, desde que comenzó.

    • Paloma

      Gracias por los comentarios Kazuya, vamos a aprovechar estos tres capítulos al máximo.

  4. sofi

    Yo al igual que tú Paloma me pregunto qué pasará con Matt, ya que perdió el motivo de su vida, “su fe”.
    Desde el chiste que contó Matt para subir al submarino, pasando por supuesto por la orgía a bordo, hasta que desembarcaron, (momento en el que Dios, fue comido por el léon), todo el periplo me pareció lúdico. Sobretodo la conversación que mantuvo Matt con Dios, en la que destroza su fe, diciéndole que Jesús nunca resucitó y que tenía un hermano gemelo. Nunca se me hubiera ocurrido esa teoría la verdad.
    Bueno el dato que diste, de que si existió ese león y también la comparación que hiciste de la orgía, con la adoración del becerro de la Biblia.

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