Review The Killing: Pilot + The Cage

Review The Killing: Pilot + The Cage

AMC no suele dar disparos al aire. Nos gustarán más o menos, porque todo en esta vida es cuestión de gustos, pero sus series son sinónimo de éxito, ya sea para la audiencia (como The Walking Dead), para la crítica (como Rubicon) o para ambas (Mad Men y Breaking Bad). Con escasos tiros al pie en su CV nos presenta ahora The Killing, quizá su apuesta más convencional, o al menos la que se sale menos de lo habitual. En realidad, las premisas de The Killing están más que trilladas, tanto en cine como en televisión. ¿Qué nos aporta, pues, esta nueva serie? ¿Qué le ha visto AMC a un drama danés, Forbrydelsen, para liarse la manta a la cabeza con una adaptación? Veamos

La narrativa criminal nórdica lleva ya unos años en boga, y Forbrydelsen es otra muestra de ello. Con unos esquemas similares a 24 en cuanto al tempo de la historia arrancaba a principios de 2007 la serie que sirve de inspiración a The Killing, cuyo éxito provocó exportaciones a Noruega, Filandia, Suecia, Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Reino Unido o Australia, entre otros. Y ahora, la adaptación USA.

Si estáis leyendo esto entiendo que habréis visto el piloto, y por tanto sobran los resúmenes, pero más o menos la cosa iría así: familia proletaria con tres hijos ve como la mayor de ellos, una joven de 17, empieza a ser buscada por la policía a raíz del hallazgo de una tarjeta de crédito. Tirando del hilo conocemos, además de a la familia, a los dos policías al frente de la investigación (Sarah y Stephen), y a un candidato a la alcaldía (Darren) y su equipo de campaña, implicados indirectamente en el lío por culpa de un coche. Tenemos, pues, tres frentes. Por un lado, los Larsen, meras víctimas a menos que se demuestre lo contrario; por otro, el dúo de investigadores; finalmente, los políticos. Orbitando alrededor hay algunos secundarios: la mejor amiga de Rosie, una tal Sterling; el exnovio (o lo que sea) de la chica, el exasperante Jasper; uno de los profesores del instituto; el prometido de Sarah y su hijo; etcétera.

Un amplio abanico de personajes que a buen seguro irá abriéndose aún más y del que tendrá que salir el culpable. Y sí, perdonad que me ponga a la defensiva, pero si no me equivoco aquí de lo que se trata es de pillar al asesino. ¿Lo conocemos ya? ¿Estará en la familia? Visto lo visto hasta ahora, descarto por completo esta opción. La lógica dice que habría que implicar a alguien del equipo de políticos, porque si no ya me dirás para qué meter el coche… pero en estas series la lógica no suele ser la mejor aliada. Tranquilos, no me pasaré las reviews de The Killing buscando al asesino porque soy pésimo.

¿Qué me ha gustado de The Killing? Pues mira, seré tremendamente específico. Me ha maravillado una escena, la escena en que descubren el cadáver de Rosie. La secuencia, la manera en que se transmite el drama, si os paráis a pensarlo un poco… es brutal. Solo nosotros y los detectives vemos el maletero, y de ahí el foco pasa a Stan, que lee la desgracia en la cara de Linden, y de Stan pasa a Mitch, que lee la desgracia en el silencio primero y en los gritos después de su marido, desde bien lejos, y de ahí a los niños, a los hermanos de Rosie, que en mayor o menor medida entienden lo sucedido a través de la reacción de su madre… y de ahí pasamos a la foto. A la foto de Rosie. Para mí, ya os digo, la mejor escena del piloto. También los Larsen han alumbrado otra magnífica secuencia: ellos revolcándose por el suelo, con la música y el traveling. Sus últimos tiempos felices.

Los felices LarsenLos felices Larsen

Otro punto a favor que tiene la serie son los detectives. Cierto es que ya está relativamente trillada la opción de el policía que no parece policía, pero es que aquí la cosa todavía va más allá. Stephen Holder no solo no parece un poli, sino que quizá no debería serlo, después de ofrecer droga a dos menores. En serio, vaya estrategia más chunga. Esa escena me ha dado un poco de grima… Pero la mejor es ella. Sarah Linden. A mí que me perdone, pero si yo he matado a Rosie Larsen y me viene a detener esta mujer puedo alegar “Jersey Horrible”. Señor juez, yo he matado a una chica, cierto, pero esta señora… ¡madre mía, fíjese como ha venido a mi casa! ¡A mi casa! ¡Con ese estampado! ¡Y pretende detenerme! ¡Aaaaaarg!

Tonterías aparte, Linden es fantástica, tanto como la Mireille Enos que le da vida. Me lleva a pensar en la mejor tradición de mujeres policía, una especie de mezcla entre la calma de la Marge Gunderson de Fargo, la efectividad de la mejor Olivia Dunham y el melancólico saber hacer de Clarice Sterling. La Clarice de Julianne Moore, que quede claro; la de Jodie Foster es insuperable… Me ha gustado también ver al Número Dos, a Leoben (Callum Keith Rennie), en el papel de noviete de Sarah… que por cierto, y trazando puentes entre series, podría ser perfectamente una versión moderada de nuestra querida Starbuck. Porque sí, porque Sarah sacará el carácter, ya lo veréis. Me temo que hay mucho más de implicación personal en este asunto para ella de lo que parece.

Cosas que me han gustado menos, que también las hay. Me ha parecido un poco chapucera, sobre todo por reiterativa, la insistencia en mostrarnos cosas que parecen… pero que no son, jugando con nuestras expectativas. Primero con el cadáver de ¿un animal? que Linden encuentra haciendo footing; justo después, con la broma de la muñeca hinchable; más tarde con Jasper (Heracles de Caprica, por cierto…) y la chica secuestrada en su cama; y más que me dejo. Estaba bastante claro que nada de eso era lo que parecía, ¿no? Tampoco me ha seducido el final. ¿The Cage? ¿Qué especie de cosa es eso? ¿Una sala de torturas? ¿Un sótano? ¿En un colegio? Será porque lo he relacionado (sin motivo, lo sé) con sectas o ritos satánicos, pero el caso es que me ha dado mucha pereza. Supongo que no pasa de que la fiesta de Halloween continuó hasta altas horas en dicha jaula y que a alguien se le fue la mano; de ahí la sangre. ¿Sangre de Rosie? ¿O, más posiblemente, de otra persona? Quizá Rosie fue testigo de una agresión y eso le costó la vida.

Como último elemento están los políticos. Yo me preguntaba qué narices pintaban en la serie… hasta que vi el coche, claro. El trío formado por Darren y sus dos asesores dará mucho juego, estoy seguro. No ya solo por su posible culpabilidad, sino porque su trama estará mucho más mezclada con el asesinato de lo que parece.

Un gran planoUn gran plano

De momento el ritmo de la serie no es muy acelerado, así que tenemos bastantes fichas en la mesa pero apenas hay elementos para relacionarlas. Con once capítulos más por delante en esta primera temporada estoy seguro que de no habrá acelerones y de que nos mantendremos así, impregnados de la calma de la detective Linden. Qué mal hace esta chica dejando escapar ese avión, madre mía… Con California esperándote, Seattle todavía debe de ser más deprimente. Lluvia, lluvia y más lluvia, no me extraña que mole localizar allí las historias sórdidas. A veces veo claro que la ciudad de Se7en tiene que ser Seattle…

En resumen: piloto entre bueno y muy bueno. Sin trucos de magia, sin abracadabras, The Killing construye una historia en la que confluyen personajes muy variopintos y que parece estar pensada al milímetro. Su mejor baza estará en Linden y Holder, los detectives, a los que espero que no enzarcen en una Tensión Sexual No Resuelta. No digo que no quiero que lo hagan demasiado pronto, o que… nono. No quiero que lo hagan, punto. No mola. Por mucho que el hijo de ella se lleve muy bien con el protoyonqui de Holder, me niego. Los Larsen también serán interesantes, y ya hemos visto que tanto la gran Michelle Forbes como el gran (por otros motivos) Brent Sexton pueden llevar a la perfección la carga dramática. Queda por ver el encaje de la rama política en el asunto, pero por algún motivo no dudo de eso. De momento, 1×03 este domingo


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