Review The Killing: Bulldog

the-killing-2x10

Un aspirante a la alcaldía, guapo e inteligente, es acusado injustamente de estar vinculado con un caso de asesinato. Cae en las apuestas. Poco después se confirma su inocencia, aunque es demasiado tarde para recuperarse en la carrera electoral. Acto seguido recibe un disparo que lo deja paralítico… y, para nuestra sorpresa, no ablanda el corazón del electorado y sigue cayendo en las apuestas. Pero, cuidado, un vídeo de ese mismo hombre jugando a basket con niños y que recibe la friolera de 10 mil visitas cambia por completo el panorama recortando las distancias con su adversario, cuya campaña se tambalea por un vídeo que ha recibido exactamente la mitad de visitas (como se aprecia en la foto) que otro en el que su rival da una charla en una biblioteca. ¿Alguien ve la lógica por algún lado? ¿En qué momento The Killing dejó de ser una gran serie? Vamos a comentarlo…

  • Capítulo 2×11: Bulldog
  • Fecha de emisión: 3 de junio

The Killing da un paso más hacia el universo de las inconsistencias en un capítulo de título perruno, que debe su nombre a ese simpático (y monstruoso) animal que Stan regala a sus hijos. Inconsistente porque no se puede organizar una trama, la política, en base a un argumento tan endeble como el de un vídeo de SceneVid, el Youtube de Seattle. O sí se puede, pero si se hace bien, no con una chapuza de este calibre. Y es que, perdonad que insista, pero no entiendo por qué Richmond va detrás del alcalde en las apuestas por el trono de hierro. Su vinculación con el asesinato de Rosie es para hundirle la carrera, pero una vez alejado de toda esta trama (¡incluso Stan estuvo a su lado en un vídeo público!) y postrado en una silla de ruedas por culpa de un loco, ¿el cambio de juego llega con un vídeo que ven 10 mil personas? Y no es baladí la cifra, porque de ahí nace todo lo que hemos visto en este Bulldog. ¿En serio a los seattlianos les preocupa más que Richmond juegue a basket rodeado de niños… a que haya sido víctima de una acusación injusta que lo ha llevado a una silla de ruedas?

El vídeo, que compite en popularidad con el de un perro que va en patines (Jaime dixit), desata la ira del Mayor Adams, que activa el plan de emergencia: ¿tú haces un vídeo molón? Pues yo digo que te querías suicidar la noche que murió Rosie Larsen. Una jugarreta política que obliga a Richmond a tomar decisiones. La fácil, que se ve a leguas que no tomará, es la de dejar la campaña. Porque claro, que te hayan pegado un tiro y que estés en silla de ruedas sigue siendo muy secundario respecto a un intento de suicidio que fracasó. Aunque seas un tipo íntegro, simpático y amable que tuvo un momento de bajón después de perder a tu mujer. Si el corazón de Seattle no se enternece con esta situación, es que los cylons ya han llegado y viven allí. Evidentemente, Richmond toma la decisión difícil, que es la de salir ante el electorado y confesar que sí, que es humano, que las emociones estuvieron a punto de traicionarlo, pero que el destino quiso darle una segunda oportunidad. Un bonito discurso que podría haber llegado en el minuto uno de partido y nos habríamos ahorrado la dudosa trama del vídeo que cambió el rumbo de las elecciones. Perdonad, pero esta historia no la compro.

the-killing-2x10-1

Por su parte, Linden sigue en modo obsesivo, sólo que ahora está fuera del psiquiátrico. Come mal, fuma mucho y piensa a todas horas en el caso Rosie Larsen. Empiezo a pensar que Holder tienen sus dudas sobre si su compañera debe estar dentro o fuera del hospital mental. La pareja de detectives desayuna un batido de lógica y convence a Gwen para que el padre de ésta les consiga una orden para entrar en el casino. Si había sospechas de que el alcalde estaba metido en asuntos sucios, ¿por qué no hicieron este movimiento mucho antes? No hay nadie más interesado que Richmond en manchar el nombre de Adams. Más vale tarde que nunca, Linden y Holder entran en el casino, donde se producen las dos mejores escenas del episodio. La primera, cuando Holder aparta de su camino a la maldita india que lo controla todo, como si de un entrenamiento para su futuro papel de Robocop se tratara. La segunda, posiblemente el momento más grande de lo que llevamos de temporada, tiene a Linden como protagonista en el ascensor: mano al bolsillo, sonrisa a la cámara, tarjetita del sospechoso al bolso. Inmenso.

Lamento volver a la trama política, pero es una lástima que ese acceso al casino se haya ganado de una forma tan ilógica. Gwen extorsiona a su padre amenazándolo con contar que, ¡hace 20 años!, el actual alcalde le dio un beso… bajo su consentimiento. Como dijo Dani la semana pasada, no deja de ser censurable que un hombre adulto bese a una niña de 14 años, pero es que fue eso, un simple beso. Un simple beso que no servía ni para poner nervioso al alcalce… ¿pero que supuestamente destruirá toda la carrera política del papá de Gwen? Un poquito de por favor, The Killing. No me cabe en la cabeza que papá, pez gordo sin escrúpulos donde los haya, no tenga información de su hija para contratacar. La cuestión es que llega la orden para entrar en el casino, que se agradece enormemente porque la investigación, ahora sí, parece estar llegando a su fin.

Acto seguido, una llamada de la jefa Jackson al alcalde requeteconfirma la vinculación de ambos en el caso Rosie Larsen. El Mayor acude entonces al jefe de policía, uno de los personajes más inconcretos que han pasado por la serie, para que actúe rápido y elimine a la mosca cojonera de Linden. Carlson coge la llamada del alcalde, se pone el abrigo largo del jefe de policía que vuelve a las calles y, pistola en mano, se va a detener personalmente a la protagonista. Sin embargo, toda esa determinación se esfuma cuando Linden le enseña la tarjeta del casino y Holder pronuncia aquello de: “el asesino de Rosie Larsen trabaja ahí”. Suficiente.

the-killing-2x10-2

¿Y quién trabaja ahí dentro? Los dos políticos que al día siguiente se jugarán la llave de Seattle en las elecciones. El gran “giro de guión” que nos tenían reservados para Bulldog es que Holder y Linden no entran en el despacho de Adams con esa tarjeta de acceso, sino en el de Richmond. Y como después del capítulo había una promo del siguiente episodio [deja de leer aquí si en el tuyo no la había y no te gustan los spoilers] sabemos que o Gwen o Jaime tienen algo que ver con el asesinato. Si es Jaime, la lógica juega a la ruleta rusa con el cargador lleno de balas. Si es Gwen, lo hace con un bazoka. Si no es ninguno de los dos, es que estamos ante el enésimo juego de manos de los trileros guionistas. ¿Por qué iban Jaime y Gwen a ayudar en la investigación a Linden si supieran que había pruebas que los inculpaban? ¿Cómo es posible que Gwen estuviera en un hotel con Richmond la noche del asesinato… y a la vez estuviera en la habitación del crimen de Rosie Larsen? ¿Y por qué utilizarían un coche de la campaña de Richmond para hundir a la chica? No, no encaja por ningún lado, así que espero que sea uno de esos finales de capítulo tramposillos a los que nos tiene acostumbrados la serie, lo que significa que al principio del 2×12 romperemos esa página y abriremos una nueva.

Los Larsen, por su parte, siguen luchando para dejar atrás la tragedia de la muerte de Rosie. Y es quizás en Bulldog el primer día en que luce el sol en Seattle, también para ellos, lo que significa que no hay mal que cien años dure. Stan hace lo que puede como padre, Terry hace de madre y los niños pasan el rato con un nuevo juguete de 100 kilos que corre, come y caga. Ese perro marca un antes y un después en la vida de la familia porque es ajeno a su desdicha, como dice Stan. Es un soplo de aire fresco, igual que la opción de vender la casa que Stan compró antes del terremoto del asesinato. Espero que el regreso de Mitch no tuerza el ligero pasito adelante que hemos hecho. Y deseo con todas mis fuerzas que Stan le ponga las pilas a su futura ex mujer, que vuelve a casa cuando la familia ya se había acostumbrado a vivir sin ella. Ni entiendo el viaje espiritural de Mitch, ni creo que haya sido una buena decisión por parte de la serie alejar a Michelle Forbes de todo lo que estaba sucediendo en su hogar.

Bulldog pone fin también a la trama mafiosa, esa que un día parecía que iba a ofrecernos al asesino de Rosie Larsen y que, al final, digamos que se ha resuelto con un gatillazo. De la investigación no salió el asesino, pero sí el novio de Rosie Larsen, Alexi, que resulta ser el hijo del hombre al que mató Stan Larsen. Un lío telenovelesco que se finiquita porque Alexi escucha de forma fortuita que fue Janek quien dio la orden de matar a su padre. Esperábamos más, sinceramente, aunque las dos escenas, la de Stan haciendo el trabajo de Janek y la de la muerte de éste, salvan una historia bastante menos determinante de lo que nos prometieron. La conclusión más dramática es que Rosie Larsen ya no le importa a casi nadie en esa serie, salvo a los que estamos deseando que esta investigación acabe y que The Killing recupere el tono de la primera temporada.

Nota del autor
2
Vuestra nota
Review The Killing: Bulldog
3.5 (70%) 2 votes

Categorías: Reviews The Killing Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »