Review The Killing: Beau Soleil

Darren Richmond - The Killing

El primer encuentro Mundial de colaboradores de Todoseries se saldó con un 99% de buen rollo y sólo un herido: The Killing. La de siempre. Y es que nuestro viaje a la capital ha sido tan intenso que no hemos tenido tiempo para sentarnos a escribir la review de Beau Soleil hasta el domingo. Sí, también como siempre. La parte positiva de todo este maltrato es que no se va a prolongar mucho más en el tiempo, ya que la serie cierra esta noche su primera temporada con el capítulo Orpheus Descending. Por cierto, uno de los puntos más divertidos de este encuentro en Madrid ha sido jugar a encontrar al asesino de Rosie Larsen. Unos decían que el final de Beau Soleil lo dejaba clarísimo, otros que habría un nuevo giro de tuerca y un tercer grupo, en el que sólo estaba yo, que decía: “maldición, otra semana que llego tarde a la review”. ¿Vamos?

  • Episodio 1×12: Beau Soleil
  • Fecha de emisión: 12 de junio

La intensidad de Beau Soleil, su final y esa capacidad para tejer la historia hasta dar con el más que posible asesino de Rosie Larsen me han parecido de los mejores minutos de la temporada. No de la serie, sino de la tele. Entre Missing y Beau Soleil, en apenas dos horas, The Killing nos ha demostrado que tiene una pareja de protagonistas brillante y que cuenta con un equipo de guionistas que sabe poner tensión cuando se requiere y que es capaz de jugar con nosotros haciéndonos mirar a un lado y al otro para que no veamos lo que tenemos delante. La grandeza de estos dos últimos episodios, que podríamos hacer extensible a la segunda mitad de la temporada, también significa que no se hicieron las cosas tan bien al principio. Al menos en mi opinión, sigo creyendo que perdimos demasiado tiempo alrededor de Bennet Ahmed y que la serie abusó del cliffhanger como recurso único en los primeros episodios. En cualquier caso, y aquí se acabaron las críticas a la serie, ojalá encontráramos cada año un producto tan bien trabajado como The Killing.

Beau Soleil. Los más curiosos del lugar, como un servidor, buscamos qué significaban esas dos palabras antes del episodio. Y aparte de descubrir que hay un colegio en Suiza o un grupo de música Cajun que se llaman así, también dimos con un resultado curioso: Bobby Beausoleil es un asesino condenado a cadena perpetua al que se le relaciona con la familia de Charles Manson. Este hilo me sirvió para suponer (cuánto daño me ha hecho Lost) que encontraríamos al verdadero asesino de Rosie Larsen en este capítulo. Al final Beau Soleil no era más que una página web, pero es muy probable que mis afortunadas predicciones se hicieran realidad en los últimos minutos del episodio. O no, eso es lo que vamos a discutir.

En efecto, Beau Soleil es una página web. Una mucho más fea que Todoseries, pero seguramente mucho más útil. Beau Soleil es una página de citas. Señoritas de distintas edades ofrecen sus servicios a señores (o señoras) que quieren pasar un rato agradable. Tía Terry trabajaba en este servicio de citas, de ahí que tuviera un cruce de miradas sospechoso en el entierro de Rosie Larsen, que también se había subido al carro del trabajo como escort. Uno de los problemas de The Killing es que prácticamente no nos ha presentado a Rosie Larsen. En doce episodios apenas sabemos que le gustaba la poesía, que era buena alumna, que no se llevaba bien con su madre y, ahora, que le gustaban los caprichos caros, de ahí que ejerciera de chica de compañía. Nunca ha dejado de ser la chica muerta, así que elaborar teorías sobre el posible asesino todavía ha resultado más complicado.

The Killing

Lo cierto es que Rosie frecuentaba el casino de la ciudad porque allí encontraba dinero y hombres con dinero. Y su tía Terry, que ahonda en la idea de que posiblemente nadie conocía a Rosie, es la culpable de que su sobrina entrara en ese mundo. ¿Por qué Terry no le confesó hace 10 días a Linden y Holder todo lo que cuenta en Beau Soleil? Posiblemente por miedo o porque en cierta manera se sentía culpable de haber guiado a Rosie al camino donde encontró la muerte, pero la investigación habría sido mucho más sencilla. No sé a vosotros, pero a mi me patina un poco que Terry, sabiendo que un tipo amenazaba a las escorts con juegos macabros, y teniendo en cuenta lo que le había pasado a su sobrina, no diera un paso al frente para facilitar la búsqueda del asesino. Claro que, ahí va otro tirón de orejas para la serie, los Larsen tampoco han pasado de ser más que la familia llorona de la muerta. Y no lo digo a mala fe, es que también he echado de menos un poco más de profundidad en sus relaciones, ya que en Beau Soleil ha quedado bastante claro que son una familia rota, que Mitch es una mujer demasiado exigente y que el pobre Stan ha sacado el carácter a deshora. Insisto, pero creo que perdimos mucho tiempo colocándole el cartel de culpable a Ahmed que se podría haber aprovechado describiendo mejor a los Larsen.

Las palabras de aunt Terry, que para muchos era la culpable del asesinato, no sólo la apartan del juego, sino que sirven para que Holder y Linden abran la puerta definitiva, ahora sí, a la habitación donde está el asesino. Terry nos cuenta que Beau Soleil también incluye las recomendaciones de las señoritas de compañía para saber con qué clientes hay que ir con cuidado. Y el primero de la lista es un tal Orpheus, que tenía una forma muy sospechosa de disfrutar de la noche y que había asustado a una de sus acompañantes contanto historias de mujeres que se ahogan. El equipo Holder-Linden se pone en marcha: uno concierta una cita con la escort que conoce a Orpheus y la otra se va directamente a por Orpheus. A todo esto, la serie se encarga de añadir un nuevo sospechoso a una lista llena de tachones: el millonario Tom Drexler, con un pasado conflictivo en estos asuntos y al que vemos organizando una fiesta en casa con una piscina (muy molona, por cierto) llena de mujeres jovencitas de buen ver. Así que cuando Linden y Holder tiran del hilo ofrecido por Terry, el sospechoso principal es Drexler.

Holder - The Killing

Llegamos a los últimos minutos del episodio, que, como decía al principio, me parecen de lo más brillante de esta (triste) temporada de series. Linden consigue el correo de Orpheus, que no da señales de vida. Así que se marcha a casa de Darren Richmond, que tiene en el señor Drexler al principal inversor de su carrera política. A la vez, Holder no tiene demasiada suerte sacándole información a la escort, visiblemente atemorizada por las garras de Orpheus. Holder presiona para que confiese que es Tom Drexler, pero la chica se niega y sale corriendo. Poco después, Holder recibe una llamada de la joven diciéndole que para conocer al asesino debe dirigirse a una cabina telefónica concreta. Y es que los sistemas de comunicación han jugado un papel decisivo en este final de episodio. En casa de Richmond, Linden recibe una llamada del departamento con la noticia de que han conseguido crackear el correo de Orpheus. Y Linden insta a su compañero a que envíe un mail, que coincide con un sonido en casa de Richmond. Entonces Sarah exige que envíe otro. Y el sonido vuelve a aparecer en casa de Darren. Y otro. Y de nuevo el sonido. Y así hasta que Linden llega al ordenador personal del político, al que ya podemos llamar Orpheus. Brillante. Brillante porque, en ese instante, la serie nos lleva hasta la cabina de Holder, desde donde se traza una panorámica por una legión de carteles del propio Darren Richmond. Sensacional.

Y aún hay tercera vía que tiene como protagonista a Gwen. La mujer fuerte de la campaña de Richmond recibe unas fotografías del alcalde en las que se ve a su aspirante con una jovencita en un coche. Círculo cerrado. Richmond es el asesino de Rosie Larsen.

El final de Beau Soleil no deja lugar a demasiadas dudas. Richmond está trastornado por la muerte de su esposa, le gusta jugar con jovencitas y en el caso de Rosie Larsen se le fue de las manos y acabó ahogándola en el maletero de uno de sus coches de campaña. Tiene sentido. Tiene sentido porque la serie ha recorrido el viaje contándonos la historia de la investigación y la trama política, que se unirían al final. ¿Nos quedamos tranquilos? Yo no. Primero, porque es demasiado facilón para una serie de AMC. Segundo porque The Killing nos ha acostumbrado a giros argumentales potentes. Y tercero porque no veo a Richmond, uno de los pocos personajes que la serie se ha esmerado en moldear, matando a Rosie Larsen a sangre fría. En el debate que hemos tenido este fin de semana, algunos creen que Richmond es el culpable y que el último episodio servirá para abrir tramas de la segunda temporada, Damages style. Y otros, donde me encuentro yo, creemos que la serie todavía tiene un par de cartuchos por gastar en las figuras de Tom Drexler y de Jamie Wright, el manager de campaña de Darren. O incluso es la propia Gwen, ya que tampoco podemos descartar el móvil pasional del crimen.

Dos apuntes para finalizar: uno, friki, y es que el ex marido de Sarah Linden y papá de Jack no es otro que Karl Helo Agathon (Tahmoh Penniket), uno de los mejores oficiales de Galactica y segundo personaje que viene desde el espacio a Seattle (después de Callum Keith Rennie); y otro, de tranquilidad, porque no tengo ninguna duda de que Sarah Linden saldrá de casa de Darren Richmond sin problemas y estará en la segunda temporada de la serie, que AMC por fin confirmó a principios de semana. Todo a punto para esposar a Richmond, para dar un último giro de tuerca a la investigación o, quién sabe, para dejar todas las puertas abiertas de cara a cerrarlas el año que viene. ¿Con qué opción te quedas?


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »