Review The Good Wife: What Went Wrong

Decía yo que el episodio pasado de The Good Wife no había alcanzado el mayor nivel que podía la serie. Y como si me hubiese leído, la serie ha dicho “Vamos a callar a ese semi-crítico de pacotilla que duda de nosotros”. Y vaya si lo han hecho. Esta vez sí, todo sale a pedir de boca y tenemos un episodio en el que ha pasado de todo, y que (y esto es lo único malo del capítulo) sirve para despedirnos de la serie hasta el año que viene gracias al clásico parón navideño. 

Comenzamos, como siempre, con el caso de la semana –y que, todo sea dicho, ha sido esta vez muy, muy bueno-, que esta vez ha estado más relacionado con una de las tramas principales. Comenzamos, como ya viene siendo habitual, con un juicio a media res. En él la defensa se postula del lado de una mujer acusada de matar a su marido. Me ha gustado eso de que el que interrumpa al otro se va a sentarse a su sitio, como los niños pequeños (se están esforzando en caracterizar a los personajes terciarios: la semana pasada teníamos los continuos recesos de mediador, ahora esto, están por ahí detrás la juez del “in my opinión”…). Si la mitad de programas televisivos españoles aprendieran, otro gallo cantaría en nuestra televisión… Y una vez el caso ya se está debatiendo en el jurado, la fiscalía (otra vez, como siempre, soberbio Cary Agos) ofrece a la acusada cuatro años de prisión. Para decidirse esta le pide ayuda a Alicia, que ayudarla mucho no la ayuda, pero, además de avisar de lo impredecible del jurado,  nos deja esta perla, tan corta como realista:

“Yo nunca he entendido a mis iguales”

Zas. Otra joya que se suma a la lista –y no van pocas-. Y volviendo al caso, destacar que quien juega con fuego, pues se quema. Y el  jurado dictamina que la acusada es culpable. Esto supone –lógicamente, pues la creemos- un mazazo en Lauryn Fisher. Pero Diane toma el mando y dice que no está para nada perdido, y que van a buscar el juicio nulo. De forma no del todo legal consiguen la basura del jurado y se ponen a analizarla (sacarte la carrera de derecho para eso…) para acabar descubriendo que, de una votación a otra el juicio dio la vuelta por completo. Acabará esto siendo intrascendente para el caso, pero aún así descubriremos que al conectarse un miembro del jurado a internet estuvo un testigo fundamental de la defensa envuelto –aunque sin ser condenado- en otro crimen; y esto hizo al jurado cambiar su opinión. Pero todo esto servirá para ver a Alicia y Kalinda rozando el delito por acoso; y Cary apenas duda (sigo diciendo que su cara es muy tierna, pero cuando quiere se transforma en un cabrón. Un cabrón adorable, eso sí) y detiene a Kalinda. Suerte que estaba por ahí Alicia que, sacando toda la mala leche que tiene dentro, prácticamente obliga a Cary a retirar los cargos. Y así Alicia, tras haberlo descubierto –porque ha hecho de buena/mala madre, según se mire, prohibiendo a Grace ver al chico con el que se fue a bautizar-, salda la deuda con Kalinda por haber esta encontrado a Grace cuando estaba desaparecida. ¿Es factible que vuelvan a ser amigas? Espero que sí, que me encantaba la pareja que formaban. Y ya para acabar con lo que es el caso en sí, decir que consiguen su juicio nulo tras haberlo intentado varias veces al descubrir que el juez se hizo amigo de un miembro del jurado en una red social pues acepta a todo el mundo ya que está con su campaña para la reelección en 2012. Puede sonar raro; pero yo lo compro.

A raíz de todo el tema del juicio, Dana Lodge piensa que este juez también ha sido sobornado por Lockhart and Gardner, e introduce en escena a Wendy Scott-Carr. Y aquí llegan mis sentimientos contradictorios: quiero odiarla porque va contra Will (y yo soy un fanboy de Will, el cual apenas ha aparecido)  pero realmente no puedo. Es tan mona ella y su sonrisa es tan bonita. Seguro que hasta soltando palabrotas te las dice con esa sonrisa. Y al final, cuando se acerca a hablar con Will Gardner, suelta la bomba del capítulo: La investigación no va a por Will, sino a por Peter Florrick. ¿Será verdad esto o una sucia artimaña de la Fiscalía? Yo firmo lo primero. Y esto nos deja teorizando: ¿Qué hará Will al respecto? ¿Se lo dirá a Alicia o se lo callará? Apuesto por lo segundo.

Por otro lado, hemos tenido notición: ¡Peter y Alicia comparten escenas otra vez! Me han gustado dos escenas, principalmente: La primera, cuando Alicia se queda sola en casa y llama a su hermano para que le haga compañía (he de confesar que cuando ha preguntado si tenía tiempo para verla ahora mi corazón ha latido entusiasmado pensando que se refería a Will Gardner –y quiero mencionar también otra frase de Alicia: “estaba enamorada del sentirme atendida y amada por un momento, no de Will) y la segunda, la última escena de Peter en la que le vemos en un contexto diferente: ofensivo y casi agresivo con el colegio al que quiere que sus hijos vayan. Si el fiscal del distrito te dice que hagas algo, lo haces y punto. Y no se discute más. Creo que, aunque la trama no haya sido el colmo de la originalidad, sí que nos ha servido para caracterizar mejor a un personaje que empezábamos a olvidar; y que, por lo que parece, va a dar mucho de lo que hablar.

Y así acaba la review de The Good Wife del último capítulo del año, así que ya podemos hacer una valoración general de lo que llevamos de temporada. Y el resultado es muy, muy satisfactorio; con unos casos brillantes y con una dosificación de la trama central (o tramas, que ahora hay dos importantes: Will y Alicia y la investigación de Wendy Scott-Carr) perfectamente integrada en unos casos prácticamente inmejorables. Un saludo a todos.


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