Review The Good Wife: Live from Damascus

Os voy a contar una cosa, señores lectores mortales muggles de TodoSeries; y sé  que esto sí va a gustar. Posiblemente ya lo hayáis oído –la noticia lleva dando vueltas por ahí varios días- pero es que vamos a incorporar a un nuevo personaje recurrente, encarnado por el gran Matthew Perry, que tiene en su filmografía películas como 17 Otra Vez, Tango para Tres o Mr. Sunshine, aparte de una serie bastante desconocida, una tal Friends.

Pero dejando el hecho de que nos vaya a visitar Chandler Bing, creo que este capítulo ha sido claramente de transición, para prepararnos para la recta final de la temporada –sorpresa: la semana que viene volvemos a tener parón, supongo que por los Oscars-. No ha sido, por mucho, el mejor de la temporada y, antes de empezar el análisis del capítulo propiamente dicho os aviso de que estoy especialmente quisquilloso.

Lo primero, lógicamente, es la trama principal. La cogemos justo en el mismo momento en el que la dejamos la semana pasada: el despacho de Peter Florrick. Wendy Scott-Carr, en un último golpe tras fallar toda su operación contra Will Gardner, filtra al colegio de abogados que este había cogido –y luego vuelto a poner en su sitio- 45000 dólares de un cliente hace quince años. Y es que, tal y como se dice en el capítulo, da igual cuánto tiempo haya pasado, lo importante es que fue hecho.

Total, que el colegio de abogados, en vez de la inhabilitación completa –que sería lo lógico y justo- ofrece a Will una suspensión de seis meses por haber sido este uno de los propulsores de la iniciativa de mantener las representaciones pro bono. Si nos remontamos unos cuántos capítulos atrás, veremos como era el propio Will el que se oponía a todo esto, y Diane la impulsora, porque, literalmente, no quería ser siempre la mala de la película. Aún así la rubia ha sido lo bastante lista como para controlar los daños hablando con un juez y dando todo el crédito a Will de la creación de los pro bonos.

He de decir que por momentos he pensado que Will no iba a aceptar la suspensión e iba a ser más cabezota que nadie jugándoselo todo a una carta. Pero, otra vez, la lógica se ha impuesto, y Gardner dejará las oficinas de Lockhart, Gardner and Associates (ahora Lockhart and Associates) temporalmente. Y aquí, siendo desconocedor de por dónde tirarán ahora, espero que no nos rebajemos a algo estilo “Diane y/o Alicia no saben cómo enfocar un caso, van a pedirle ayuda, ganan el caso pero alguien descubre que Will se ha visto involucrado y se lía la de Dios.

Me ha gustado mucho también la forma en la que ha sido introducida la que parece que ser que será (valga la redundancia) la, a partir de ahora, trama principal. Al irse Will sus casos han de ser repartidos entre toda la oficina; y Alicia deberá defender a Kalinda por unos “asuntillos legales”. Supongo que esto nos servirá para indagar más aún en el pasado del que sigue siendo el personaje más enigmático y oscuro de la serie; además de proporcionarnos, espero, más escenas entre la protagonista, Alicia, y Kalinda, que nos servirá para ver cómo llevan estas su relación ahora que parecía haber llegado a un punto medianamente decente aunque lejano a aquella época en la que fueran mejores amigas. El final del capítulo, con Will y Alicia -muy desaparecida en todo el capítulo- hablando delante del ascensor -cada vez que están los dos juntos al lado de uno, os juro que pienso que se van a volver a liar-, también ha dado mucho que pensar a Will sobre lo que hará ahora que está sin trabajo.

Y el caso, que da título al episodio, En Directo desde Damasco, pues me ha parecido lo más flojo de todo el capítulo. Demandamos porque a uno de los que nos paga le viene bien, pero acabamos siendo buenos buenísimos y cuando este nos pide que lo dejemos, nuestro código moral nos lo impide; pero al final todos somos felices porque hemos encontrado a la hermana. Precioso. He de decir que normalmente apoyo cuando la serie trata temas de actualidad –me viene a la cabeza, por ejemplo, el de “La Red Social”- aunque también sé reconocer sus errores –el capítulo de Hugo Chávez, por ejemplo- y creo que este se engloba dentro de los segundos (aunque sin tener el tono tan paródico del capítulo sobre el dictador venezolano.

Casi me olvidaba de mencionar la breve trama que tiene Eli Gold en este capítulo. Su debate entre si ayudar a su mujer o no para el puesto de senadora –recordemos que él es asesor de campaña de Peter Florrick, el gran rival- será el eje del poco tiempo que estos hayan aparecido en pantalla. No quiero olvidarme de ese beso en la mejilla que se han dado. ¿Reconciliación a la vista? ¿Una treta en la carrera electoral? Pues veremos, pero me decanto más por lo primero

Recordad que ahora podéis calificar también vosotros al capítulo con las estrellitas abajo tan bonitas donde pone “vuestra nota”, a ver si coincidimos en opinión; y que me tenéis en Twitter para preguntarme o hablarme sobre lo que queráis.  Como he dicho antes, la semana que viene tenemos parón, aunque al menos este es de sólo una semana. Así que así me despido por dos semanas. Un saludo.

Nota del autor
3,5
Vuestra nota
Review The Good Wife: Live from Damascus
3.7 (73.33%) 3 votes

Categorías: Reviews The Good Wife Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »