Review The Event: For the Good of Our Country

Navegando por la entrada de The Event en la wikipedia, he visto que el episodio de esta semana estaba dedicado a Michelle Nicastro, recientemente fallecida por un cáncer en el cerebro. Nicastro, que dedicó gran parte de su vida al cine y a la música, era la mujer de uno de los productores de The Event, Steve Stark. Para ella fue For the Good of Our Country, un capítulo centrado en la figura del vicepresident Raymond Jarvis y que nos ha permitido conocer un poquito más a uno de los grandes personajes de la serie, el viejo Dempsey. ¿Comentamos?

Poca chicha esta semana. Y la poca que hay se concentra en los últimos segundos del capítulo, que conectan directamente con las (no tan alocadas) teorías que lanzamos la semana pasada. The Event se está especializando en finales de capítulo impactantes, lo que activa nuestra memoria en dos direcciones: 1) Lost, la serie que conectaba con más habilidad cabos sueltos incluso entre temporadas; 2) FlashForward, la serie que ofrecía 15 segundos de interés semanales… y se olvidaba a la siguiente. The Event ha perdido de vista ese evento que da nombre a la serie y se está metiendo en el terreno de las conspiraciones. No es un paso atrás, pero el tema de los traidores, las escuchas telefónicas y las persecuciones lo tenemos más visto.

For the Good of Our Country trata el tema del atentado al presidente Elias que vimos en el piloto. Atentado fallido, recuerdo, gracias a los poderes de Thomas y su gente. El presidente se entrevista con Michael Buchanan, el único de los supervivientes del Avias 514 que no puede volver a casa (la justicia lo reclama), para ver si recuerda algo de los secuestradores que le obligaron a lanzarse contra él. Buchanan va muy perdido, se nota superado por todo este asunto, pero aporta un dato que desencadena la acción del episodio: la misión estuvo a punto de ser abortada, pero una llamada a la 1:08 dio la orden de seguir adelante. Lo demás, es historia. Disculpad mi obsesión por los números, echadle la culpa a Lost, pero 108 es la suma de las números malditos de Hurley. ¿De qué sirve? Posiblemente de nada, pero tampoco noté nada raro en la viejísima cara de Dempsey, y ya habéis visto…

Buen rollito, buen ambienteBuen rollito, buen ambiente

Ese pequeño dato es suficiente para que el presidente Martinez llegue a la conclusión de que hay un traidor en su equipo (otro), que además estuvo presente en la cumbre de Coral Gables, donde se decidió informar a la humanidad de la existencia del grupo de Sophia. Minutos antes hemos visto, en uno de esos innecesarios flashbacks típicos de The Event, que el traidor es el vicepresidente Jarvis, sospechoso desde que dijo su primera palabra en la serie. De verdad, bastaba con poner la imagen de Raymond mirando a su foto con el presi para darnos cuenta de todo eso. Lo cierto es que Jarvis es de los malos y cree firmemente que el gesto del presi es una metedura de pata sideral, porque estaba dispuesto a matar a centenares de personas. Esa es su opinión… y la del señor Dempsey, el titiritero que mueve los hilos desde su butaca de piel. Ah, cómo me gusta el concepto de villano viejo y ricachón. La historia entre estos dos viene de lejos, desde que Dempsey se metió en la campaña electoral, generoso donativo mediante, para recomendarle a Jarvis que pactara con Martínez. O sea que Dempsey no sólo tiene mucho dinero, sino que también poder y contactos en las altas esferas. Y un objetivo personal que, creo, hemos empezado a ver al final del episodio.

Jarvis no ha tardado en darse cuenta de que Martínez andaba detrás del topo, así que ha pedido una audiencia con Dempsey para buscar fórmulas para salvarse el culo. Si me encantan los villanos viejos, todavía me gustan más los políticos corruptos, sucios, despiadados, capaces de vender su dignidad por la supervivencia. Jarvis no es tan mezquino, de hecho es uno de esos políticos que a mitad del partido piden el cambio porque no aguantan la presión. No importa demasiado, ya que Dempsey tiene otros planes que pasan por la implacable Vicky y por el vecino de Dexter (Rick Peters), al que Imdb, The Event y Wikipedia siguen sin darle nombre. Yo no soy experto en conspiraciones, ni frecuento ambientes corruptos, pero nunca me citaría a solas en una cloaca con un tipo que bebe té. La desesperación nubla el juicio de Raymond, intuyo, porque el tío se presenta desarmado ante la bella Vicky. La suerte que tiene el viecepresident es que la señorita Roberts anda metida en un lío parecido al suyo. Y en lugar de disparar a la cabeza de Jarvis, lo hace a la del vecino de Dexter, que abandona este mundo como anónimo. Pero Dempsey es infalible. Y cuando Jarvis sale de su escondite, poco después de llamar al presidente para informarle de su traición, recibe un regalito del viejo en forma de camioneta bomba. ¿Lo damos por muerto? Yo creo que sí…

¿Y qué me decís del final? Atentos porque la osada teoría de mi compañero Dani podría ser profética: “yo creo que tiene 300 años, trabaja para los extraterrestres y ha comprado la vida eterna“. Esta frase está sacada de la review de la semana pasada, en la que el señor Rodríguez ya vio algo extraño en las arrugas de la cara de Dempsey. Pues no va desencaminado, parece, ya que ese cuentagotas que abre la review contiene un elixir que rejuvenece al señor Dempsey. ¿Habrá comprado la juventud eterna a los extraterrestres? La otra opción es que le sirva para cambiar de apariencia, como los shapeshifters de Fringe, pero le veo menos sentido. Poder, dinero, influencias, riqueza… la historia de Dempsey aparenta la del hombre que lo tiene todo, excepto años por delante. Sea lo que sea, un buen final que debería conectar con el de la semana pasada, en el que vimos a niñas con cara de vieja. ¿Cómo lo unimos? Ayudadme en los comentarios porque estoy seco de ideas.

Qué miedo da este señorQué miedo da este señor

Respecto a Sean y Leila, una trama bastante flojita, ¿verdad? Sean recibe un disparo de un tipo que camina como un zombie y Leila se empeña en llevarlo a un hospital. La experiencia de Sean dice que no se puede sacar la cabeza ni en un hospital. Y Leila aplica la teoría de que si la montaña no va a Mahoma, pues Mahoma tiene que ir a la montaña. Y secuestra a un médico molón que se encarga de cortar la hemorragia del prota después de llevarse media farmacia para operarlo en un callejón. Pobre Sean, hace cuatro días estaba en una playa a punto de pedirle a su novia sexy que se casara con él y ahora está desangrándose en una esquina. La historia de estos dos debe evolucionar pronto, porque corren el riesgo de vagar sin rumbo. ¿Cuál será el siguiente paso? Difícil de pronosticar, aunque cada vez veo más claro que Sterling podría ser esa pieza que aporte algo de luz a la historia. Al fin y al cabo, Sean y Leila tienen lo que Blake busca: información.

The Event tiene ahora el reto de conquistarnos con los dos últimos episodios antes del parón. La serie para el 29 de noviembre y no regresa hasta finales de febrero de 2011, un alto en el camino obligado que no sé cómo sentará a las audiencias. El de esta semana un poco mejor que el de la anterior: 5,64 millones. Sigue siendo muy poco, pero es que la serie tampoco es para lanzar cohetes… ¿Qué me decís del 1×08?

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