Review The Big Bang Theory: The Locomotive Manipulation

AmyCarabina

Ah, San Valentín, esa fecha moñas del año… En la que si estás enamorado es raro que no caigas en la vorágine absurda de tener que demostrarlo por medio de algún detalle. Y en la que si estás soltero tienes que soportar toda la parafernalia que se monta alrededor de este día. Fecha odiada o querida para algunos y por cuyo motivo giró hace dos semanas, sí, sí, dos semanas casi, este capítulo que vamos a comentar de The Big Bang. Vaya, hace tantos días y, ¿cómo es posible que todavía no hubiera review? Tal y como comenté en la última review, esa maravillosa y ancestral tradición estudiantil, en la que los profesores deciden hacerte demostrar tus conocimientos en unos estudios, llamó a mi puerta y me raptó inexorablemente. Y no venía precisamente disfrazada de bebé adulto portando un arco y flechas amorosas, sino que venía en forma de libros, apuntes y más apuntes. Bien, una vez aclarado (again, por si alguien se despistó y está acordándose de mi falta de seriedad), quiero poner por escrito que espero volver a aquella puntualidad reviewer que creo que me caracterizaba.

Como iba comentando, antes de irme por los cerros de Úbeda, el capítulo de The Big Bang estuvo centrado en el amor y en San Valentín. Y para qué engañarnos, considero que especialmente estuvo centrado en la pareja formada por Amy y Sheldon. Amy tan solo quería una cita romántica por San Valentín, de esas de ensueño, acompañada, como es obvio, por su novio. Conociendo a lo que tiene por pareja y optando por el clásico, si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma, decide ponérselo fácil, no, facilísimo a Sheldon: una cena romántica en un auténtico tren de 1915 de primera clase y, todavía mejor, también irán, no vaya a ser el demonio, Howard y Bernadette. Claro, ante esto, a ver cómo Sheldon se atreve a decir que no.

S: ¿Cómo vamos a dormir? Solo hemos estado saliendo por tres años. Si compartiéramos una habitación, la gente podría hablar.

Está claro que una cosa es lo que una planifica y otra bien distinta, cómo salen las cosas. Y eso que el plan parecía estar más que pulido: tren, comida, amigos… ¿Qué podría salir mal? ¡Pues conocer a un tío raro que sabe tanto, o más, de trenes que Sheldon! Adiós cena romántica, adiós miraditas tiernas y conversaciones melosas… Primero, su querido novio abandona la mesa para ir a cenar con el desconocido. Luego, tras la bronca de Bernadette, Sheldon invita a su mesa al extraño, perdón Eric, que ya son colegas, y, finalmente, tiene que aguantar que la abandone por ir a ver la locomotora del tren. Además, por si esto no fuera suficiente, se encuentra con la típica, y odiosa situación, de ser la carabina del matrimonio de Howard y Bernadette ¡Bendita la hora en la que se le ocurrió lo del tren!

Tal y como ya sabemos todos, convencionalismos sociales y Sheldon no van de la mano. Peeeeero todavía queda un rayo para la esperanza. Quietos todos. Las flechas de Cúpido llegaron tarde, pero llegaron.

A: Es el día de San Valentín. Se suponía que tuviéramos un fin de semana romántico.
S: (…) Bueno, si quieres romance, ¡tengamos romance! Mira aquí hay vino. Ahora vamos a mirarnos a los ojos ¿Qué más? Besarse es romántico.

BesoAmySheldon

Tachán. Finalmente. Sheldon se le arrima ¿eh? Vale, vale, no es un besazo de tornillo que quite la respiración, pero ¡hey! ahí andamos. Es más, le gusta. De acuerdo, de acuerdo, si tiene que escoger entre su nuevo amigo Eric, el conductor de tren sin un dedo que tocaba el banjo o besar a Amy, el muy memo se queda con el conductor. Como decimos en mi tierra, manda carallo! A este hombre habría para darle con la mano abierta. En fin, es un avance, un señor avance para Cooper. Tampoco vayamos ahora a pedirle peras al limonero, ¿no? Y conste que hasta Leonard albergaba un rayito de esperanza, pero no señores míos.

RajVeterinaria

Por otra parte, y dejando de lado las diferencias entre Penny y Leonard sobre lo que dura “un rato”, ejem, ejem, este San Valentín Raj ha ligado. Y gracias a Cinnamon y un señor empacho de bombones que se coge la perrita mientras Penny y Leonard estaban, ya sabéis, pasando un rato. Quiero aprovechar la situación para reivindicar que, por favor, la veterinaria siga apareciendo. Una chica normal para Raj, para variar. Claro, que a ver si Raj no la lía, porque otra cosa no, pero el muchacho lo de boicotearse a sí mismo lo lleva de miedo. Solo hay que ver la ocurrencia que tiene para romper el hielo cuando llama a la veterinaria de vuelta… Si es que, de donde no hay…

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Review The Big Bang Theory: The Locomotive Manipulation
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4 comentarios

  1. cthun

    Menos mal que te atrasaste con la review de esa fecha pedorra
    Cada vez se ve que Leonard y Penny no apuntan al mismo lado en la relacion, ella aun añora a sus ex con mayor aguante y menos cientificos por decir algo

    Lo de raj tal vez haya esperanza pero como cada capitulo dura solo 22 min entonces tendrian que ampliarlo o sino cada personaje dira solo una linea por capitulo

    Lo de sheldon no me llamo la atencion, (por algo puse ese nick, busquen en google jeje)

  2. Sea lo que sea la fecha, a mí me encantó este capítulo!!! Amé que Sheldon y Amy se besaran,como fuere. No hay que olvidarse que es Sheldon y es lo mejor que puede darle a su novia hasta la fecha. También me gustó la veterinaria para Raj, no es la misma que hacía de hija de Benjamin Linus en Lost?? Gracias x la review!!

  3. […] de una manera rápida y sin ninguna novedad en el personaje. Imagino que la llamada aquella a su veterinaria al final acabó en tierra de nadie. Y esta semana hemos visto, que por mucho que intente pedir […]

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