Review The 100: The Tinder Box

guerra

Ahora por fin podemos darle un sentido al poster de la cuarta temporada, en el que veíamos a lo lejos la Estación Alfa en llamas, e ilusos de nosotros lo achacábamos a la radiación nuclear y a lo que podría pasar, y la realidad se ha revelado en este capítulo. Pero antes de desvelar el gran misterio, vamos a ver qué ha pasado en el quinto episodio.

Como esperábamos, Octavia desempeña el papel de portadora de noticias, ya que le hace saber a los suyos que Azgueda se acerca. Pero el momento no ocurre tal y como imaginábamos, en mitad del bosque, medio moribunda, Illian la encuentra, y no deja pasar la oportunidad de salvarla y con ello cruzar las puertas de Arkadia, porque ésta es la oportunidad que llevaba tiempo esperando. Así pues, en cuanto ambos se adentran en la Estación Alfa y Clarke rápidamente le realiza unos primeros auxilios a Octavia, la noticia inunda rápidamente el ambiente:

La guerra ha llegado.

Y con ella también el pánico. Tal es éste que todos se olvidan de Illian y le dejan campar a su antojo por la Estación, sin saber quién es, de dónde procede y mucho menos sin controlar sus movimientos. Y es normal, Clarke está demasiado ocupada organizando a los suyos, deben de prepararse, para en cuanto crucen las puertas acabar con ellos… pero esta idea que proponen no termina de convencer a la líder, ella prefiere usar primero la palabra, intentar convencer a Roan, y aunque todos parecen desaconsejárselo, Monty sale a su ayuda. Citando a Pike explica que puede ser beneficioso que salga a su encuentro, porque al fin y al cabo el elemento sorpresa siempre es un factor a tener en cuenta.

laser

Y así lo hacen, el ejercito de Roan solo puede llegar hasta a Arkadia cruzando un desfiladero, y al final de este les espera Clarke, aparentemente sola. Pide hablar con Roan, pero ya no hay nada que hablar, así que el Rey de la Nación de Hielo ordena que sus arqueros apunten a Wanheda para así descubrir que realmente no está sola, en lo alto de las montañas se sitúan los francotiradores de Arkadia, que señalan con sus láseres directamente a Roan. El mensaje es claro: si tú disparas, nosotros disparamos. Y cuentan con ventaja. Si bien es cierto que Azgueda tiene a Marcus y a Bellamy como rehenes, saben perfectamente que están en una situación desventajosa, así pues Roan accede a hablar con Clarke, aunque Echo le avisa de que puede tratarse de una trama.

Es una trampa. Y ya hemos caído en ella.

Pero como todo buen momento de tensión debe tener una figura rebelde, en este caso no podía ser menos y Riley adopta perfectamente el rol de soldado díscolo. No va a aceptar un trato, de hecho, no quiere perdonar a los terrestres, ellos le encarcelaron y le hicieron su esclavo, quiere aniquilarles y masacrarles. Y así se lo hace saber al resto de sus compañeros, que le piden y ordenan que deje atrás esa actitud. Lo cierto es que Riley no debería haber estado allí, psicológicamente hablando no está preparado para enfrentarse a una situación como aquella… y lo demuestra al escaparse con su rifle y acudir a la cueva donde están Roan y Clarke, buscando una buena oportunidad para matar al Rey.

Mientras tanto, Clarke intenta convencer a Roan de que no comience aquella estúpida guerra, no tiene sentido. Pero él se siente engañado, por muchos motivos, además. El primero es que ella, Clarke, que ha ido de buena persona asegurando que quería conseguir una solución para todos, ahora está construyendo una nave para su gente; y continuando por el hecho de que tiene entre sus filas a una Sangre Nocturna, lo que peligra la posición ventajosa de Roan frente al resto de tribus. Para el Rey está claro: o les da la Estación Alfa o se iniciará una guerra. Una guerra en la que ambos perderán a gente sí, pero Clarke habrá sacrificado a Kane y a Bellamy. Clarke comprende que no va a cambiar de opinión y le ofrece la única alternativa que le queda para evitar la guerra: compartir la Estación Alfa. Cincuenta personas de cada bando, así podrán garantizar la supervivencia de la especie humana. La pregunta es clara: ¿aceptará tçsu gente que no haya guerra?

Soy el Rey, no tengo que preguntarle a mi pueblo qué quiere.

riley

Pero ahora que Clarke ha evitado la guerra entre ambas partes, Bellamy es el encargado de evitar que Riley eche por la borda todo lo que han conseguido. En cuanto los guardias de Arkadia se dan cuenta de que el chico se ha marchado, Monty decide bajar al desfiladero para hablar con Echo y contarle lo que ocurre. Quiere detenerle, y la única oportunidad que tienen es ir a buscarle, tarea que recae sobre Bellamy y Echo, ambos vagan por el bosque hasta dar con Riley… Y aunque éste se niega a escuchar cualquier palabra que provenga de su compañero, además de ignorar la amenazadora presencia de Echo, lo último que le dice Bellamy parece surtir efecto. Y es que Blake no duda en recordarle lo que es cargar con la culpa de haber cometido una masacre, como ya hemos visto en varias ocasiones los actos que cometió en la temporada anterior siguen persiguiéndole; y lo que sucedió nunca saldrá de su cabeza.

Podríamos decir que todo es casi perfecto para ambas partes cuando a lo lejos escuchan una fuerte explosión y atisbamos una enorme humareda que proviene de Arkadia. Nosotros no nos habíamos olvidado de Illian, pero ellos sí, y aprovechando el caos que se ha montado en la Estación éste ha ido recolectando garrafas de gasolina que después ha usado para incendiar el servidor de la base, pese a que Octavia ha previsto las intenciones del terrestre, sus palabras no le han disuadido de cometer aquella acción. Y de esta forma Illian acaba con las esperanzas de todos, incluido Roan y su ejército que observan estupefactos como se evaporan las posibilidades de salvarse de Praimfaya…

lab

…O al menos parte de sus posibilidades. Con la Estación Alfa fuera de juego, toda la responsabilidad cae sobre el grupo que se encuentra en el laboratorio de Becca, ajenos a todo este desastre Jason, Abby y Raven buscan una solución alternativa. Por desgracia todos los intentos de la madre de Clarke por extraer una proteína de la sangre de Luna fracasan, ella y Jason se ven incapaces de encontrar una solución.

Y Raven, extrañamente, parece saber qué es lo que necesitan. Asistimos sin tener ni idea de lo que ocurre a todas las fases por las que pasa: primero el dolor de cabeza, después las alucinaciones, las convulsiones y… finalmente una actividad cerebral por encima de lo normal. La intensidad con la que trabaja su cabeza supera con creces a la de sus compañeros, Raven no solo tiene la solución para extraer la proteína de la Sangre Nocturna, sino que sabe que hay un cohete en el laboratorio que les llevará hasta el espacio, el único lugar donde sus investigaciones pueden tener efecto.

cohete

Jason y Abby escanean el cerebro de Raven para buscar el porqué de su nuevo estado, y pronto descubren un derrame en una zona de su cerebro. Aunque es pequeño su tamaño puede incrementar si Raven sigue actuando de esa forma. Pero, ¿qué es lo que ha provocado este derrame? El pulso electromagnético al que se vio sometida cuando ALIE aún estaba viva, no solo ha dañado su cerebro, sino que parte del código de ALIE, y por tanto Becca, sigue en su cabeza, lo que explica porque conoce el funcionamiento del laboratorio a la perfección. La decisión se le plantea como un conflicto al que no le da muchas vueltas, puede no hacer nada al respecto y alargar su vida un poco más y ver morir a todos sus amigos, o puede ayudarlos y salvarlos.

Pero Raven no es la única afectada por el pulso electromagnético, aunque Abby también sufrió lo mismo no se ha visto afectada por los mismos síntomas… hasta el final del capítulo, cuando a lo lejos divisa la figura de Clarke. ¿Acaso estamos ante el principio del fin de Abby y Raven?


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