Review TBBT: The Roomate Transmogrification

Review TBBT: The Roomate Transmogrification

Poco a poco, casi sin darnos cuenta, nos hemos quedado sin más episodios esta temporada. Una temporada irregular, como ya he dicho varias veces por aquí, pero que a fin de cuentas ha sabido mantener el tipo y salvar la cabeza en el último tramo, dejándonos un buen sabor de boca y, sobre todo, con ganas de más. La finale no sólo ha sido muy divertida, sino que además ha planteado un panorama de lo más interesante con vistas a la quinta temporada. Si ya lo has visto, sabes a lo que me refiero… ¿por qué no lo comentamos?

Es cierto que esta temporada he sido algo dura con mi opinión acerca de The Big Bang Theory. A estas alturas se ha perdido en gran parte ese frikismo que identificaba a los personajes y que los hacía tan especiales. Sin embargo, también hay que reconocer que a lo largo de la cuarta temporada se han asentado las figuras de Amy y Bernadette (dos grandes incorporaciones), y que la serie ha ganado con ellas. Además, la última parte de la temporada se ha moderado a la hora de dar demasiado protagonismo a Sheldon. Y todo esto se ha puesto de manifiesto en la finale.

El episodio ha estado bien de principio a final. El inicio en el restaurante, con todo el grupo bromeando acerca de la intolerancia a la lactosa de Leonard ya ha bastado para arrancarme un par de carcajadas. Me quedo con Sheldon y su intento de integración: comienza a hablar de Leonard en términos científicos, pero cuando ve que al resto le hace gracia, ya no hay quien le pare. ¡Si es que en el fondo le gusta sentirse querido!

Pero por suerte para Leonard, la atención pronto se desvía hacia otro lado: Bernadette va a recibir su doctorado, y encima va a trabajar en una empresa que le paga un sueldo más que interesante. Aunque los amigos se alegran por ella, Penny no tarda mucho en caer en la cuenta de que Howard es el único que no tiene el título de doctor. Sé que no debería ser motivo de burla, pero hay que reconocer que algunos de los chistes que sacan a relucir son buenísimos. Lo confieso: no me he cortado un pelo a la hora de echarme unas risas a costa de Howard. Sorry, bro!

Mr. and Doctor WolowitzMr. and Doctor Wolowitz

Pero vayamos al meollo del episodio. Sin pretenderlo, Raj escucha una conversación subidita de tono entre su hermana y Leonard que le hace perder la paciencia. Es totalmente comprensible: la pareja está en su cama, con su traje y encima mancillando de forma incoherente el recuerdo de Star Trek. Más que suficiente para que el pobre Raj decida marcharse de su propio apartamento. Ver que va a pedirle alojamiento a Howard no es extraño: al fin y al cabo, es su mejor amigo. Lo que no esperaba era la actitud cariñosa de su madre hacia Koothrappali. ¡Lo que hacen las hormonas! Desde luego, en este episodio Raj ha triunfado en todos los aspectos…

Así que, en vista de que las circunstancias no le dejaban otra opción, Raj ha terminado pasando la noche en la cama de Leonard, convirtiéndose así en el nuevo compañero provisional de Sheldon, con todo lo que eso implica. Genial, por cierto, el momento en el que le habla de las medidas de seguridad, apaga la luz… y voilà! Las señales luminosas me han dejado muerta, lo juro.

Un detalle que merece la pena destacar es el momento en el que, a la mañana siguiente, Leonard y Raj acuerdan intercambiar sus viviendas temporalmente: Raj le pide permiso para llevar a chicas a su habitación, y Leonard, burlándose de él le dice que puede llevar a todas las que quiera… Seguro que a nadie se le pasó entonces por la cabeza lo que iba a ocurrir al final del episodio. ¡El destino es caprichoso!

Tranquilo, que del dinero me encargo yo…Tranquilo, que del dinero me encargo yo…

Pero Raj no es el único que tiene que enfrentarse a sus problemas en este episodio. Howard sigue aguantando las burlas de los que le rodean (¡hasta de su madre!) y, por si fuera poco, la actitud de Bernadette no ayuda mucho que digamos. Es cierto que ella en ningún momento actúa con mala intención. Pero la conversación que mantienen en el dormitorio no tiene desperdicio: comenzando con la referencia a la eyaculación precoz y acabando con el Rolex/quiero-que-mi-chico-tenga-cosas-bonitas. Está claro, el orgullo de cualquiera se habría sentido herido con algo así, y Howard no iba a ser menos. Estoy segura de que ambos superarán esta pequeña crisis, pero ha sido tan grande ver a Bernadette llevar los pantalones de esa manera…

Sheldon y Raj, por su parte, siguen intentando hacer su convivencia lo más agradable posible. Aunque toda la parte del papeleo ha sido algo más previsible (a excepción del Live web chat “Apartment Talks”, que era lo que me quedaba por oír de las rarezas de Sheldon), nunca pensé que me gustaría tanto ver a estos dos compartiendo apartamento. Raj no sólo se limita a aguantar a su nuevo compañero: se esfuerza al máximo por gustarle. Una cosa está clara: ahora que Sheldon conoce la diferencia entre eating y dining Leonard va a tener las cosas más complicadas cuando regrese a casa…

Como invitada de honor (y de última hora, por qué no) los chicos han compartido su cena con Penny. Una cena en la que hemos visto a un Sheldon más feliz que nunca (el cambio de compañero le ha sentado realmente bien) y en la que hemos tenido algunas revelaciones importantes. Por un lado, Raj ha vuelto a sacar a relucir ese sentimiento de soledad que ya hemos observado varias veces esta temporada. Se he partido el corazón un poquito cuando le ha preguntado a Penny ese triste: “What’s wrong with me?” Pobre… Por otro lado, Penny por fin ha confesado en voz alta lo que era obvio: sigue enamorada de Leonard. Y todo esto le da un matiz más complicado, si cabe, al final del episodio. Pero no adelantemos acontecimientos, que aún quedan más cosas por comentar.

Brindando por la amistad (por ahora…)Brindando por la amistad (por ahora…)

Y es que mientras unos estrechan lazos, otros van justo en sentido contrario. Leonard y Priya han mantenido su enésima discusión, esta vez porque la hermana de Raj se marcha a la India en cosa de un mes sin haber avisado a su novio. ¿Es para enfadarse? Pues sí, lo es. Sinceramente, no entiendo cómo Leonard aguanta un feo tras otro por parte de Priya. Vale, la muchacha es muy atractiva, pero creo que la paciencia tiene un límite… Y, por si fuera poco, a Leonard le ha tocado el marrón de enfrentarse con los señores Koothrappali justo después de haberse peleado con su novia. No corren buenos tiempos para Leonard, está claro.

Así llegamos por fin a la última escena del episodio. La cara de sorpresa de Penny al despertarse ha debido parecerse mucho a la que tenía yo en ese mismo instante. Es cierto que durante la cena se me ocurrió que podría surgir algo por la actitud que tenían. Pero aún así, de pensarlo a verlo va un trecho… Y, por si fuera poco, Penny ha tenido que hacer el “paseo de la vergüenza” frente a Howard y, sobre todo, Leonard. Está claro que ese “No es lo que parece” no ha convencido a nadie… bueno, a excepción de Sheldon, que, como siempre, es el más listo pero el último en enterarse de las cosas.

Teniendo en cuenta el tipo de finales de episodio a los que nos tienen acostumbrados, podemos afirmar que lo de The Roomate Transmogrification ha sido un cliffhager en toda regla. Está claro que deja muchos frentes abiertos: ¿se animará Howard a sacarse el doctorado, o se acostumbrará a las bromas de sus amigos? ¿Hemos visto el fin de la relación entre Leonard y Priya, o alargarán la cosa un poco más? ¿Cómo afectarán los hechos de la última noche a la relación de Penny con Raj y Leonard? Está claro que la cosa se ha puesto interesante. Sí, justo ahora que nos quedan algo así como cuatro meses para ver el próximo episodio. Pueden llegar a ser muy crueles…

Ups!Ups!

Como manda la tradición, acabamos con las tres mejores frases del episodio. Como siempre, espero los vuestros en los comentarios:

  • En tercer lugar, esa extraña versión de cibersexo masajes que han tenido Sheldon y Amy: “Oh, Amy, ¡nunca me habían tocado así!”. Se nota, hijo. Se nota…
  • En segundo lugar, tenía que sacar alguna frase de la cena que han compartido Sheldon, Penny y Raj. Toda la escena ha sido buenísima, y aunque me ha encantado ver a Penny hablando con acento indio, me quedo con un chiste de esos que a mí me gusta denominar como “chistes filológicos”. El chiste viene por la polisemia de la palabra “trunk”, que puede significar tanto “trompa” como “baúl o maletero”. Lo siento, pero no podía parar de reír. Así, traducido, pierde la gracia…

Sheldon: [Hablando de los elefantes] A veces guardan el alcohol en sus trompas.
Penny: ¡Los monos!
Sheldon: ¿Cuándo tiene una trompa un mono?
Penny: Cuando no le basta con una maleta.

  • En primer lugar me quedo con el momento en el que Penny y Raj se despiertan en la cama y él no es capaz de hablarle: “¿En serio? ¿Aún no puedes hablar conmigo?” ¡Indescriptible la cara de Penny!

En fin, llegamos al final de la review y, por tanto, de la temporada. Ha sido un placer comentar con vosotros cada semana los episodios. Nos hemos reído mucho, y también hemos metido caña cuando ha habido que hacerlo. Pero lo cierto es que nuestros nerds favoritos nos han dado muchos buenos ratos a lo largo de la temporada, y eso siempre es de agradecer. A veces realmente hace falta ver un episodio que, aunque sólo sea por unos momentos, te aparte de tus propios problemas y te haga reírte de lo lindo. Y en eso los chicos de The Big Bang Theory son especialistas. De modo que muchas gracias a todos. Robándole las palabras a Chuck Lorre…

See you next year!See you next year!

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