Review TBBT: The Pants Alternative

The Pants Alternative

The Pants Alternative es un título que, una vez más, da lugar a un bonito juego de palabras: “Pants” puede significar, por un lado, pantalones, lo cual tiene mucho sentido dentro de la trama del episodio. Pero, además, esta palabra también se utiliza en América como un drinking-game: cuando alguien lo dice en voz alta, hay que tomar un trago (sí, como el “But-hmm” de los alumnos de Robin en HIMYM). Y esto, como habéis visto, tiene aún mucho más sentido. Ya desconectado el “modo filológico”, os pido perdón por la friki-clase acelerada de inglés. No he podido evitarlo. Además, me he ahorrado tener que inventar una entradilla, ¿no? Venga, prometo que dentro sólo hablaré del episodio…

Como Sulero comentaba cuando publicamos la sinopsis del episodio, el hecho de que Sheldon tuviera pánico escénico no terminaba de encajar dentro del personaje. No podría explicarlo mejor de lo que ya lo ha hecho Howard: ¿cómo va a tener miedo a dar un discurso alguien que tiene la capacidad de soltar uno cada vez que abre la boca? Además, creo recordar que ya dio una charla en la universidad ante un grupo de estudiantes. La explicación no ha tardado mucho en aparecer: el problema está en el número de oyentes (el tope está en 36 adultos o 70 niños). ¿Está un poco cogida por los pelos esta explicación? Quizás, pero teniendo en cuenta la peculiar personalidad del doctor, no deja de tener sentido.

No sé si os ha ocurrido a alguno, pero cuando he visto a los C-Men sentados en el sillón esperando a Sheldon he pensado que íbamos a presenciar una intervention al más puro estilo americano. Pero no, esta vez los personajes han hecho gala de la mejor cara de su amistad y se han ofrecido a ayudarle, cada uno en lo que ha podido. Esto, además, nos ha ayudado a darle una estructura al episodio:

¿Vas a pegarme?¿Vas a pegarme?

La parte de Raj me ha encantado. Sus técnicas de relajación orientales no han dado el resultado esperado: la sesión de meditación ha terminado en una accidentada visita a Sheldonopolis con Godzilla incluido. El egocentrismo de Sheldon ha llegado a su punto máximo en el Shel-Mart y su 15% de descuento. No me extraña que Raj haya huido despavorido…

De las compras con Penny me quedo con la relación que establece Sheldon entre el número de colores de un traje y el precio que debe tener. ¡Eso explica el dudoso gusto del científico a la hora de elegir ropa! Por cierto, para aquellos que se rieron de mí en su momento, ya veis que no soy la única que piensa que Cooper está muy guapo con su traje negro. A las pruebas me remito:

No soy la única sorprendida...No soy la única sorprendida…

Pero, a decir verdad, la parte que más me ha gustado ha sido la sesión psicológica con Leo-nerd. En un par de minutos los científicos han parodiado las teorías de los psicólogos más importantes, a la vez que han invertido los papeles. De poco le ha servido a Hofstadter su experiencia como paciente, porque en poco tiempo ha pasado de ser el psicólogo al analizado. Como dirían por ahí… ver llorar a Leonard como un niño pequeño no tiene precio.

Y es que al pobre la depresión causada por su trauma infantil le ha durado hasta la entrega de premios que, al fin y al cabo, era hacia donde se dirigía todo el episodio. Pero no le quitemos protagonismo al verdadero rey de la velada: el alcohol Sheldon. A lo largo de la serie ya hemos tenido la oportunidad de ver el efecto de alguna copa de más en algunos de los personajes, y la reacción de Cooper en este caso no ha tenido desperdicio. No sé si me he reído más con la canción de la tabla periódica o con el chiste del neutrón (tengo que reconocer que no he entendido el de la Banda de Möbius hasta que no he buscado la explicación en wikipedia). Pero estoy segura de que coincidiréis conmigo en que toda la escena ha sido realmente genial. ¡Y aún nos quedaba por ver toda la escena de Urano y el lado oculto de la Luna!

En resumen, un episodio muy divertido en el que hemos visto a Sheldon llevado a sus límites, lo que nunca puede defraudar. Y aquí tenemos el top tres de los que, en mi opinión, han sido los mejores momentos de The Pants Alternative:

  • En tercer lugar, me han encantado las referencias al mundo del 3D en el cine. ¡Qué grande Raj encontrando puntos “oscuros” a Avatar! Y los movimientos coreografiados de los científicos viendo la película en tres dimensiones han sido enormes.

  • El segundo puesto se lo regalo a la sesión psicológica con Leonard: “¡Pensé que teníamos una hora entera!
  • Y, por supuesto, la medalla de oro va para el discursito de Sheldon en la entrega de premios: “¡Ahora sólo los asiáticos!

Para terminar, os dejo con una pequeña curiosidad: no sé si os habéis fijado, pero al final de cada episodio, Chuck Lorre, el productor ejecutivo, añade una diapositiva en la que escribe su opinión sobre algún tema. Sí, de acuerdo, es una forma muy cool de escribir un blog… Pues bien, en el de esta semana Lorre responde a las constante críticas que ha recibido la serie acerca de las “risas enlatadas”. Sobran las palabras:

Esta es nuestra máquina de risasEsta es nuestra máquina de risas

¿Qué os ha parecido el episodio? ¿Os ha gustado? ¡Dejad vuestros comentarios!


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