Review TBBT: The Guitarist Amplification

Para qué negarlo, las relaciones de pareja son algo muy difícil de llevar. Al principio todo parece color de rosa. Luego empiezan a aparecer detalles molestos, pero nos esforzamos por quitarles importancia. Al fin y al cabo, nadie es perfecto. El problema es cuando esos detalles se hacen cada vez más grandes, y pasa lo que pasa: la irremediable pelea. El enfado puede durar más o menos, pero hay que reconocer que mientras tanto, la situación es de lo más incómoda. Y más aún si hay niños inocentes en medio. Así lo hemos podido comprobar esta semana en The Big Bang Theory

Por trágica que suene la entradilla, esto es The Big Bang Theory, lo que quiere decir que las risas, por suerte, están aseguradas. Contra la norma, este episodio se estructura en una única trama centrada en Leonard-Penny por un lado, y Sheldon por el otro.

The Guitarist Amplification comienza con otro extraño juego de mesa en el salón de Leonard. Esta vez están jugando a Research Lab (Laboratorio de investigación), inventado por Sheldon. “Donde la física es teórica, ¡pero la diversión es real!” (que se lo digan a Penny…) El caso es que a raíz de ahí, la chica le comenta a Leonard que un antiguo novio suyo (y guitarrista, para más inri…), va a quedarse a dormir unos días en su piso. Y claro, Leonard piensa lo que cualquiera pensaría: que la expresión “estar saliendo” es un eufemismo de “verse desnudos mutuamente”, y que por lo tanto tiene derecho a ponerse celoso. Para Penny, sin embargo, esto es un signo de la falta de confianza de su novio.

Mientras tanto, el tono de la discusión va en aumento. En un primer momento, Sheldon decide ignorarlos continuando el juego por sí solo. Pero como la situación no mejora, decide emplear sus propios métodos: comienza a hacer ruido con un picador de hielo para que la pareja no pueda oírse, y así acabe la pelea. Y, por extraño que parezca, da resultado: Penny sale enfadad de la habitación, y Leonard es el primer ganador mundial de Research Lab.

¿Un helado para celebrarlo?¿Un helado para celebrarlo?

Sea como sea, la situación va a peor. Cuando los chicos se dirigen hacia el cine, Penny y Leonard se encuentran en la escalera, lo que lleva a un nuevo choque en el que el más perjudicado vuelve a ser Sheldon (al menos desde su punto de vista): “Leonard, esa mujer se mudó aquí hace tres años, te dije que no hablaras con ella y ahora, mira: ¡llegamos tarde a la película!” Eso sí es un efecto mariposa, ¿eh?

Como consecuencia del retraso, nuestros cuatro geeks favoritos se van a la tienda de cómics a matar el tiempo antes de la próxima sesión de la película. De nuevo tiene lugar otra pelea amorosa, aunque esta vez entre Raj y Howard. (Sí, voy a tener que empezar a creer que son gays de verdad, como ya piensan los padres del indio…). Esta vez Sheldon no aguanta más, y nosotros por fin descubrimos qué es lo que le inquieta tanto de las peleas: tiene un trauma infantil debido a las discusiones entre sus padres. Brutal el monólogo del seños Cooper: “¡Diablos, George, te dije que si no dejabas de beber te abandonaría!” “Bueno, supongo que eso te convierte en una mentirosa. ¡Porque estoy podidamente borracho y tú aún sigues aquí!” “¡Deja de gritar! ¡Estás haciendo que Sheldon llore!” “Te diré qué es lo que hace que Sheldon llore! ¡Que yo te dejara llamarle Sheldon!”

Si te gusta, deberías ponerle un anilloSi te gusta, deberías ponerle un anillo

Como la situación se hace cada vez más insostenible, Sheldon intenta lograr que la pareja se reconcilie. Primero prueba con Penny: va a visitarla al restaurante y le sugiere que pida perdón a Leonard. Pero como todos sabemos, el muchacho no tiene precisamente mucha mano izquierda, y lo único que consigue es enfadar más aún a la camarera haciéndole ver los defectos que Leonard (y él mismo) consienten en ella. Por cierto, divertidísimo Sheldon analizando la carta del restaurante, y el final de la escena, con Penny marchándose enfadada: “Y luego se pregunta por qué no le dan propina…

Tras este intento fallido, Sheldon intenta probar suerte con Leonard. Pero es demasiado tarde. Penny entra hecha una furia, y la pareja vuelve a enzarzarse en otra pelea. Ante esto, Sheldon se marcha del piso. En un principio va casa de Raj, pero allí encuentra al pobre indio discutiendo con sus padres a través de la webcam. A continuación se dirige a casa de Howard y ¡llama al timbre! Pero esta vez ni siquiera espera a que le abran la puerta. Todos conocemos el carácter de la señora Wolowitz

Como las peleas le persiguen, Sheldon finalmente va al único lugar en el que parece encontrar la tranquilidad: su templo del cómic. Allí le encuentran Penny y Leonard, sentado en un nido de novelas gráficas, aislado del resto del mundo:

  • Penny: “¿Qué ocurre?
  • Leonard: “Es algo difícil de explicar. Está actuando como si estuviera en una dimensión alternativa que ocupa el mismo espacio físico en el que nos encontramos, pero sin poder percibirnos.
  • Sheldon: “No te hagas ilusiones. Simplemente te estoy ignorando.

Al final, la pareja consigue convencer a Sheldon de que no ocurre nada grave. Ya sabéis, a veces los adultos se pelean. Pero, pase lo que pase entre nosotros, siempre te querremos. Y con un robot y un cómic para compensarlo, Sheldon vuelve a ser el mismo niño feliz de siempre. Me encanta cuando utilizan este tipo de diálogo que corresponden a situaciones completamente diferentes.

Por cierto, os preguntaréis qué pasa al final con el guitarrista, ¿no? Bueno, eso será mejor que se lo preguntéis a Sheldon

Deberías haber pedido mucho más que un cómic y un robotDeberías haber pedido mucho más que un cómic y un robot


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