Review TBBT: The Engagement Reaction

Review TBBT: The Engagement Reaction

El penúltimo episodio de la temporada ha roto con la línea que venían manteniendo los capítulos anteriores. En primer lugar, no hemos tenido esa clara distinción entre las chicas por un lado y los chicos por otro (de hecho, ni siquiera hemos visto a Amy, personaje central en los últimos episodios). Y, por otra parte, aunque hemos visto algunos de los lugares habituales de reunión de nuestros personajes, la parte más importante de la trama se ha desplazado a un sitio nuevo: el hospital. ¿Vemos cómo le han sentado estos cambios al episodio?

Howard se lo merecía, la verdad. Después de estar tanto tiempo “a la sombra”, no nos venía nada mal que el judío tuviera un episodio en el que lucirse algo más. Y es que, no sé si estaréis conmigo, desde que se comprometió con Bernadette, ha estado prácticamente desaparecido. Me gustaba el Howard pseudo-mujeriego del principio, y entiendo (y también agradezco) que haya habido una evolución de su personaje a raíz de la relación que mantiene con su novia. ¡Pero que no le hagan desaparecer!

¿Y qué mejor manera de volver a situarle en el centro de atención que a través de su madre? No cabe duda de que uno de los rasgos distintivos del personaje es esa extraña relación de amor-odio que mantiene con la mujer con la que convive. A lo largo de la serie hemos podido ver muchos ejemplos de ello (el más reciente, quizás, cuando hizo el intento de mudarse a vivir con Bernadette en The Cohabitation Formulation). Por ese motivo, uno de los mayores miedos de Howard a la hora de afrontar su matrimonio es, precisamente, cómo contarle a su madre que se va a casar.

Sé de otra que tampoco se lo ha dicho a sus padres…Sé de otra que tampoco se lo ha dicho a sus padres…

Optando al Dundie a la más comprensiva, Bernadette no sólo acepta la cobardía de su novio, sino que se ofrece a ir a cenar con su futura suegra para que ambas puedan conocerse mejor, de forma que la noticia no sea tan repentina. Aunque habría sido genial poder ver la famosa cena, es mejor seguir manteniendo la imagen de la madre de Howard en secreto. Que la señora Wolowitz siga siendo una voz al otro lado de la pared es una de las cosas que la hacen tan grande. El mito en torno a esta mujer continúa creciendo…

La conversación entre Howard y su madre en el baño me ha encantado, con él tratando de sacar información acerca de la impresión que Bernadette le ha causado, y ella hablando sólo de sí misma. Sorprendentemente, y a pesar del carácter de su madre, todo parece haber ido sobre ruedas… hasta que Howard le da la noticia de la futura boda.

Poniéndonos en su pellejo, entiendo perfectamente la conclusión a la que ha llegado nuestro amigo. A ver, teniendo en cuenta el carácter de su madre, y viendo que se derrumba de golpe justo después de decirle que se va a casar con una chica cristiana… blanco es y la gallina lo pone. Aunque lo que más gracia me ha hecho de la escena ha sido el intento de rescate de Howard, que ha tratado de echar la puerta debajo de un golpe, y ha terminado tirado en el suelo pidiéndole ayuda a su madre. ¡Genial!

¡Mamá, ayuda!¡Mamá, ayuda!

Ese es el motivo por el que hoy nos hemos trasladado al hospital, como comentaba en la entradilla. Una de las cosas que no me entran en la cabeza es cómo narices se las ha arreglado Howard para levantar a su madre en brazos y llevarla al hospital, ¡con un brazo herido! Es cierto que no he visto a la madre de Howard, pero las descripciones de sus amigos dan a entender que la señora es, cuanto menos, voluminosa. Así que mucha adrenalina ha tenido que liberar para poder cargar con ella…

Ahora bien, lo de contarle a Bernadette que ella ha sido la causa del infarto de su madre no ha sido una gran demostración de mano izquierda por parte de Wolowitz. Es normal que la chica se preocupe, y, sinceramente, no sé de dónde ha sacado el valor para ir a hablar con la madre justo después de que despertara. Eso sí, el ver que la señora se lo había tomado mejor de lo esperado me ha sorprendido, y mucho (para bien). Y lo mejor de todo, por supuesto, la transformación momentánea de Bernadette en su futura suegra. Durante unos instantes he sentido miedo… ¡aunque Howard lo ha visto de otra manera!

Esta ha sido, para mí, la trama más fuerte del episodio. El resto (a excepción de un inmenso Raj), han estado un escalón más abajo. Por un lado, no termino de ver que Penny y Priya ahora hagan buenas migas. Después de tantos episodios de odio reconcentrado hacia la nueva novia de Leonard, no me cuadra que Penny simplemente le sugiera ir a tomar café (aunque sea en el hospital). Y que empiecen a hablar del comportamiento de Leonard en la cama… como que no. Ha sido divertido, eso sí (sobre todo por los comentarios de Raj, que ha estado grandioso poniendo nervioso a Leonard, y por la mención a los New Delhi Power Rangers). Pero no me ha parecido creíble.

Extraña amistad…Extraña amistad…

Por otro lado, Sheldon también ha tenido su propia trama, relacionada, esta vez, con su pánico a morir por culpa de una infección. Aunque ha sido entretenido ver cómo se ha puesto por beber de la copa de Leonard en el restaurante, me ha gustado mucho más el momento en el que Raj le engaña diciendo que ha bebido de su botella, sólo para ver cómo reacciona.

Al enterarse de que la madre de Howard estaba en el hospital, y siguiendo el espíritu de sacrificio que le caracteriza, se niega en banda a ir a un sitio plagado de gérmenes. El hecho de que sea Penny la que le convenza de que debe ir me ha gustado. En realidad, en este episodio me he dado cuenta de que ya echaba de menos las famosas “escenas de lavandería” entre esos dos. Otra cosa que ha desaparecido tras la llegada de Priya…

Como era de esperar, la manía de Sheldon no ha hecho sino aumentar en el hospital (hasta el punto de llegar a ponerme nerviosa en más de una ocasión). Y al final, tanto tratar de evitar la contaminación no ha servido de mucho: no creo que entrar en una habitación en la que hay un paciente en cuarentena estuviera precisamente dentro de sus planes…

Impagable, eso sí, la escena final con los cuatro amigos jugando en la habitación del hospital. Me ha sorprendido lo bien que se ha tomado Sheldon su situación después de todo. Y, de nuevo, enorme Raj con sus comentarios sobre todas y cada una de las cartas.

Rotting zombie. Sheldon’s new Facebook photoRotting zombie. Sheldon’s new Facebook photo

Terminamos con los tres mejores momentos del episodio. Como siempre, estoy deseando saber cuáles han sido los vuestros. ¿Coincidimos en alguno?

  • En tercer lugar, me quedo con una frase de Leonard que me ha matado: su “Soy el rey de los preliminares” justo cuando eso era lo que más estaban criticando de él Priya y Penny. ¡Ay, inocente!
  • En segundo lugar el disgusto que se ha llevado la pobre Bernadette al descubrir que ella era la causa del infarto de la madre de Howard: “La madre de Howard sufrió un infarto porque yo puedo tener sexo con él y ella no”. Es una forma de explicarlo…
  • Y, en primer lugar, en contra de lo que suelo hacer, no me quedo con una frase, sino con un personaje. Y es que pienso que Raj, a pesar de su papel secundario en todas las tramas del episodio, ha sido el personaje más destacable. No sólo es el que se mantiene más fiel a los orígenes de la serie, sino que ha estado sembrado en cada aportación que ha hecho en el episodio. De modo que, esta semana, ¡medalla de oro para Raj!

The Engagement Reaction ha sido, pues, el penúltimo episodio de la temporada más irregular de The Big Bang Theory. No ha sido de lo mejor de la serie, pero creo que ha estado por encima de la media de, sobre todo, el primer tramo de la temporada. Al menos así lo he visto yo. ¿Qué os ha parecido a vosotros?

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