Review TBBT: The Desperation Emanation

TBBT

Hacía tiempo que no me identificaba tanto con el personaje de Leonard. Y no me refiero sólo a lo de estar soltero mientras todos tus amigos tienen pareja. No, me refiero a todas esas veces en las que tienes un problema y parece que todo el universo a tu alrededor conspira para recordártelo. Porque hay que ver lo mal que lo pasa el pobre… Pero oye, eso sí, como esta vez el problema no era mío, me he reído de lo lindo. ¿Lo comentamos?

Un punto negativo y otro positivo del episodio de esta semana: en primer lugar, se ha notado la ausencia de Penny, y mucho. Y eso que han intentado compensarla con otros personajes (posiblemente ha sido el episodio de TBBT en el que más secundarios hemos visto juntos). Sin embargo, también he de decir que, a pesar de ello, han sabido mantener el tipo. A mí, por lo menos, me ha hecho gracia, y de eso se trata, ¿no?

Decía al principio que en este episodio no resulta difícil ponerse de parte de Leonard. Debe ser frustrante vivir con alguien como Sheldon y ver que tiene más éxito que tú (y esta vez, sí, con una mujer de verdad). Pero más frustrante aún debe ser que te lo repitan constantemente, una y otra vez… Eso sí, ha compensado ver a Cooper imitando al increíble Hulk:

Leonard not jealous!Leonard not jealous!

En cualquier caso, también es cierto que Sheldon, a su manera, trata de ayudar a su amigo proponiéndole ideas para cambiar su estado de ánimo. Aunque, claro está, quizás lo del hogar del pensionista estuviera un poco fuera de lugar. Pero ya se sabe: la intención es lo que cuenta.

Sin embargo, estoy segura de que la gota que ha colmado el vaso ha sido la escena de la tienda de cómics. La verdad es que me he reído mucho viendo cómo, uno tras otro, iban hundiendo poco a poco a Leonard (Stuart inclusive). Ahora bien, no me ha gustado lo de la novia sorda que se han sacado de la manga para Raj… ¿en serio? Lo único que ha merecido la pena de esa idea ha sido el “That’s what she said!”. Seguro que a los seguidores de The Office les ha encantado.

Una última reflexión acerca de la escena de la tienda: en un principio, pensé que la “desesperación” del título hacía referencia a Leonard. Pero en esa escena me he dado cuenta de que en realidad están todos completamente desesperados. Y Stuart lo explica mejor que nadie cuando Leonard le pregunta que por qué no deja a su novia: “Entonces estaría solo. Como tú.”

La tienda de cómics: una metáfora de la vidaLa tienda de cómics: una metáfora de la vida

Así que ante esta situación, Leonard decide echar mano de uno de los pactos más importantes de su vida: “el pacto de la novia”. Ironías de la vida, recurre a Howard y a Bernadette para conocer a una mujer. Es curioso, teniendo en cuenta que, precisamente, la pareja se conoció gracias al mismo pacto, pero invirtiendo los papeles: Howard era el soltero desesperado y Penny la novia con amiga soltera. El destino puede ser un poco cruel…

Eso sí, en su momento Penny se lo curró algo más. Y es que Joy, esa especie de Sue Sylvester hiperactiva, me ha hecho gracia al principio. Pero me ha cansado pronto, la verdad. No sé si volveremos a verla por aquí, pero por lo pronto Leonard se ha asegurado una cita. Aunque yo le recomendaría que se pusiera un traje protector para evitar los golpes. Vaya mujer…

Sheldon, por su parte, va avanzando poco a poco en su relación. Si la semana pasada asistimos a la primera discusión de pareja, hoy le ha tocado una nueva experiencia: conocer a la suegra. Y podrá decir lo que quiera, pero por mucho que Amy sólo sea “a girl who is a friend, who is not a girlfriend”, le ha entrado el pánico como a cualquier hijo de vecino. Sólo había que ver la escenita que ha montado bajando las escaleras en busca de su amigo. ¡Enorme!

Leonard, Leonard, Leonard...Leonard, Leonard, Leonard…

Genial, eso sí, la forma en la que Sheldon ha tratado de evitar que Amy le encontrara. ¿De verdad pensaba que quitándole una cifra al número de la puerta no iba a localizarle? Vuelvo a decirlo: este hombre será muy listo para algunas cosas, pero para otras deja tanto que desear…

Al final, a pesar de los esfuerzos que ha hecho por evitarlo, ha tenido que enfrentarse a Amy. Y la cosa no ha salido tan mal como él esperaba. De hecho, se ha ajustado perfectamente a sus preferencias. Ahora bien, la que seguro que ha salido muy perjudicada del “encuentro” ha sido precisamente la madre de Amy. Y es que, una vez más, hemos asistido a una de esas situaciones en las que Sheldon, a pesar de su coeficiente, no tiene ni idea de cómo debe comportarse con gente de verdad: “le aseguro que soy de verdad y que tengo relaciones sexuales periódicas con su hija.” ¡Así se hace, campeón!

Pobre mujerPobre mujer

Por cierto, sé que es muy fácil quedarse conmigo, pero… ¿alguien más ha creído que Sheldon se estaba insinuando de verdad a Amy con lo de probar el sexo? ¡Me he tragado ese Bazinga enterito!

Concluyendo: a pesar de que el episodio no ha tenido una trama consistente en absoluto, me lo he pasado bien, especialmente con la actitud de Sheldon. Eso sí, la ausencia de Penny se nota; es innegable. ¡Aunque ya queda menos para su regreso! Termino con mi subjetivísimo Top Three de mejores momentos del episodio. ¿Cuáles son los vuestros?

  • Un punto para Sheldon y su particular forma de bajar escaleras. Me ha cautivado las dos veces: cuando corría llamando a Leonard (una y otra vez…) y cuando bajaba cantando la canción de las estrellas. ¡Qué grande!
  • Dos puntos para Bernadette y sus trapos sucios en el laboratorio: “¿Por qué demonios cruzarías el Ébola y el resfriado común?” “Nunca lo hicimos. Eso sería algo terrible, terrible.”
  • Y los tres puntos para Sheldon, conquistando a su suegra: “Es hora de que le haga el amor a la vagina de su hija.” ¡Eso es don de gentes!

Ha llegado vuestro turno: ¿qué os ha parecido el episodio? ¿Habéis notado la falta de Penny? ¡Contad, contad!


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