Review TBBT: The Alien Parasite Hypothesis

Review TBBT: The Alien Parasite Hypothesis

Después de dos semanas de parón, la verdad es que ya iba siendo hora de que los chicos de The Big Bang Theory regresaran a nuestras pantallas. Sin embargo, este 4×10 me ha dejado un poco indiferente. No es que no me haya reído con algunas cosas (¡hoo!). Es que en general me ha parecido bastante flojillo… Pero ya se sabe, para gustos, colores. De modo que vamos a comentarlo y vemos qué ha ocurrido esta semana. ¡Dentro review!

Bernadette y Amy. Amy y Bernadette. Son las incorporaciones más importantes a la serie desde el episodio piloto. Y, qué le vamos a hacer, si a una me está costando bastante aceptarla, la otra va camino de convertirse en mi personaje favorito. Sé que no sale mucho (al menos no tanto como me gustaría), pero cada vez que Bernadette habla nos deja una frase mítica. En esta ocasión han sido su comentario acerca de que recibe joyas cada vez que cena con su suegra y la sugerencia de escuchar la radio pública mientras está con un hombre menos inteligente. ¡Enorme Bernadette! Ya mismo voy a tener que reclamar un spin-off de la muchacha centrado en sus prácticas de dudosa moral en el laboratorio.

De más relevancia para la trama del episodio ha sido el volver a ver a Zack, ese noviete de Penny que conocimos en The Lunar Excitation, y al que la propia camarera desechó por ser un poco falto de luces. Pero lo que está claro es que si hay alguien que se ha alegrado de ver a Zack, esa ha sido Amy (¡hoo!), que ha demostrado ser un poco menos máquina más humana que Sheldon. ¿En serio no ha sido capaz de reconocer qué era lo que le estaba ocurriendo?

Pero vamos, que ni ella ni Sheldon, porque tiene tarea que le vea más posibilidades al hecho de que Amy albergue un parásito alienígena que a que se haya excitado. ¡Ese es nuestro Sheldon! Eso sí, por unos instantes he coincidido con Amy en que era posible que Cooper estuviera celoso. Pero no os preocupéis; ha sido sólo por unos instantes…

¡Que aproveche!¡Que aproveche!

Hablando de la pareja, precisamente una de las partes que más me ha gustado del episodio ha sido la confusión “who-hoo” en la conversación entre Sheldon y Amy. “What did you say when Zack walked in? / Hoo / Zack”. Por cierto, ¿alguien más se ha acordado de Fringe cuando estaban comiendo a la vez que Amy hacía la disección del cerebro? Ese momento ha sido taaan Walter Bishop…

En fin, decepcionado al comprobar que Amy, como cualquier otra persona, posee instintos básicos, Sheldon está dispuesto a dejarla ir. Menos mal que Penny le abre los ojos y le hace ver que él puede hacer algo para arreglar la situación. Claro, que del “algo” que Penny propone al “algo” que Sheldon interpreta hay un paso… pero al menos no se puede decir que no lo haya intentado.

Sé que lo que voy a decir suena un poco extraño, pero jamás pensé que Amy haría una declaración de amor tan bonita: “Zack, he pasado toda mi vida persiguiendo el conocimiento. Hasta que te conocí, mis decisiones se basaban en la lógica y la razón. Y sin embargo aquí estoy delante de ti, 60 kilos de estrógeno incontrolado, desando aferrar con fuerza tu glúteo máximo y hacer posible la metafórica fiera con dos espaldas de Shakespeare.” Vale, a lo mejor me he pasado con lo de bonita… mejor dejémoslo en “original”, ¿no?

Por cierto, la historia se repite: a Zack le han vuelto a dejar por tonto (en el más literal de los sentidos). Amy tendrá que aplicar la filosofía Kolinar de nuevo. Aunque me da a mí que no por mucho tiempo; parece que poquito a poco la relación entre Sheldon y Amy está empezando a cambiar…

Qué monos, cogidos de la manita …Qué monos, cogidos de la manita…

La otra trama del episodio, a pesar de haber tenido menos “chicha”, me ha divertido más. Ya habíamos visto en otras ocasiones a nuestros protagonistas debatir acaloradamente tratando de defender a sus superhéroes favoritos. Lo que no esperaba jamás era verlos discutir acerca de cuál de ellos sería mejor superhéroe. Por cierto, tengo que reconocer que a mí también se me vino Spiderman a la cabeza cuando Howard mencionó el incidente en el laboratorio. Lo sé, esto empieza a ser preocupante…

Sinceramente, el debate entre ambos no estaba nada claro: la verdad es que los dos tienen más pinta de ser el acompañante del superhéroe que el protagonista (y eso ya es concederles demasiado…). Por eso la posición de juez de Leonard no ha debido ser nada fácil. Hablando de Leonard… ¡qué apagado ha estado! Prácticamente lo único que ha hecho en todo el episodio ha sido quejarse de lo triste que es estar rodeado de tanto friki (y de ser uno de ellos, de paso). Se ve que se ha sentido más Leonerd que nunca. ¡A ver si levanta cabeza!

Eso sí, un momentazo del episodio ha sido ver a Howard gritando como una niña al ver que tenía la araña trepando por su brazo. ¿Que yo también lo habría hecho? Pues sí. Pero por eso yo no presumo de ser una superheroína…

¡Quítamela, quítamela!¡Quítamela, quítamela!

Igualmente divertido ha sido ver el combate de lucha libre entre ambos. O, quizás, debería decir “el amago de combate”, porque ni siquiera han llegado a tocarse. Eso sí, al menos han dado rienda suelta a su imaginación mientras daban vueltas a ring. ¿No son adorables?

¡Poco más que rascar de este episodio, la verdad! Como dije al principio, ha sido algo flojo para mi gusto. ¡A ver si la semana que viene nos dejan con mejor sabor de boca para la navidad! Por supuesto, antes de terminar voy a señalar las tres frases con las que más me he reído este episodio:

  • Me ha encantado el monólogo de Sheldon durante la cena tratando de convencer a los demás acerca de por qué el 73 es el mejor número: “Lo pillamos. El 73 es el Chuck Norris de los números. / Ya quisiera Chuck Norris. En binario, 73 es un palíndromo: 1-0-0-1-0-0-1, que al revés es 1-0-0-1-0-0-1, exactamente el mismo. Del revés, todo lo que puedes sacar de Chuck Norris es Sirron Kcuhc.”
  • En segundo lugar, como ya he dicho antes, me quedo con Bernadette: “¿Has probado a tontear con el y escuchar la radio? Es lo que hago con Howard. Soy mucho más inteligente que él. Pero es importante proteger su hombría.
  • Y, en primer lugar, me quedo con una de las frases que le suelta Sheldon a Penny mientras hacen la colada: “Eso es pensar de antemano. / La alternativa sería pensar en lo pasado. Y eso sólo es recordar.” ¡Enorme!

Es vuestro turno ahora de comentar qué os ha parecido el episodio. ¿Os ha gustado más que a mí? En ese caso, quiero que me expliquéis por qué. ¡A ver si sois capaces de convencerme!


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